Autores

 Índice:   

 Actual

ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL EDITOR


Dies irae
Carolina Espada

Jueves, 9 de noviembre de 2000

Carolina Espada

Una cachetada y un «espabílate, imbécil» terminaron por despertarlo.

¿Dónde estaba? ¿Qué había pasado? ¿Qué día era hoy? ¿28?... Sí: 28... ¿pero 28 de qué?

«¡Que te espabiles, disfraz!»

¿Disfraz? ¿Él?... ¿Y quién era esa tipa?

«Tiene cara de idiota.»

¿Y quién era esa otra? ¿Quiénes eran esas dos mujeres que...? ¡Las del «Pick Up Café»! ¡El par de ricuritas-bien-buenas que él se levantó! (¿Él se las levantó?) Ellas estaban en la mesita del fondo y lo estaban viendo detalladito. Es que él era irresistible. (¿Él era irresistible?). No se había terminado de tomar su primer cappuccino, cuando ellas ya lo habían invitado a sentarse a su mesa. ¿Pero dónde estaban ahora?

«Nada que se espabila...»

«Este mamarracho es patético.»

Y le echaron una jarra de agua con hielitos por la cabeza. Eso sí que lo «concientizó». A saber: a él le decían Eddy, había nacido en Argentina, pero se había formado en Miami y en Puerto Rico, lo que es extraordinario si se quiere ser publicista. Y él era publicista. Creativo. De los buenos. Así como te hacía una cuña de jabón-baratón, se disparaba otra de una tarjeta de crédito dorada.

«¿Te despertaste, infeliz?»

¡Puqui! Esa tipa dijo que se llamaba Puqui, y la otra, Kaqui. A él le parecieron divertidísimos los nombrecitos, y hasta fantaseó con ese par de nenas mientras se tomaba el segundo cappuccino. El segundo cappuccino... ahí fue cuando empezó con la bostezadera.

«¿Qué me dieron? ¿Dónde estoy?»

«Mira Eddy, a ti hace años se te ocurrió un slogan para unas toallas sanitarias...»

«¿¡Queeé!?»

«Toallas sanitarias. Slogan. A ti se te ocurrió.»

«¡Ah!... Sí...»

«¿Y cómo era que decía?»

«Para esos días en que te sientes más mujer».

¡¡¡Krrrchzzz!!!

Y eso fue un corrientazo que Eddy recibió en las colgaduras y que lo dejó privado y azulito. Sólo atinó a ver hacia abajo y constató que se había hecho pipí y que estaba enchufado a un montón de cables. Intentó arrancárselos, pero no pudo. Lo habían atado. ¿¡Y qué es eso que había bajo sus pies!? Bolsas, paquetes, estuchitos de Modess, Tampax, Kotex, Stayfree, o.b., Demiss, Tess, Always, Carefree... una especie de pira funeraria de esas fruslerías femeninas... Y Eddy se atrevió a balbucear:

«¿Por qué?»

«Para esos días en que te sientes más mujer... ¡¡¡Para esos días en que te sientes más mujer!!! ¿¡¡¡Más mujer!!!? ¡Más gato mojado con garrapatas! ¡Más trapito de cocina a punto de expirar! ¡Más cachicamo leproso!»

«Eso puede ser interpretado como un oxímoron...», acotó Kaqui.

«Me sabe a soda. Yo lo que quiero es que este cretino entienda que en esos días uno no se siente más mujer. Uno se siente un asco vil y despreciable. Uno quiere pegarle a su mamá, terminar con el novio, estrangular a la vecina indolente a ver si así terminan sus desmanes. ¿¡Tú no te has leído el Antiguo Testamento!?»

«¿Uh?»

«¡No, qué va a estar leyendo él!», espetó Kaqui.

«Yahveh Dios le dijo a la mujer: “Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia y él te dominará”. Ajá: opresión y sufrimiento. Y eso que nadie se lee la letrica menuda a pié de página: “Y no te quiero contar el martirio que te causarán las cómodas cuotas mensuales”. ¿¡Tú sabes cuándo es que uno se siente más mujer!?»

Y Eddy no se atrevió ni a respirar.

«Cuando te besan, cuando abres un perfume, cuando te estrenas unos zapatos, cuando te felicitan por un trabajo bien hecho, cuando te ganas un premio por tu indiscutible talento, cuando se postran ante tu innegable encanto personal. “Más mujer” cuando te bañas con un gel de mandarina, cuando abrazas a un niño, cuando aplaudes los éxitos profesionales de una amiga, cuando haces otro postgrado summa cum laude, cuando los hombres te parecen de una precariedad abismal y sabes que no puedes vivir sin ellos. Así sí que te sientes más mujer. Pero cuando te desangras cada 28 días, te mueres con los cólicos, las hormonas se te disparan, no te huelen ni las azucenas, no te soportas ni a ti misma y debes continuar la vida “como si nada”, ahí sí es verdad que no te sientes “más mujer”. Te sientes más asesino en serie. ¿Te quedó claro?»

Y Eddy ni parpadeó. (Pero se le aguaron los ojitos).

Kaqui roció todo con gasolina. Todo: Malla-Sec, alitas protectoras y máxima absorbencia.

Puqui prendió un fósforo y lo arrojó.

«¡¡¡¡¡Nooooo!!!!!»

Y entonces Mariangelitos se despertó. ¡Fiiíuuu, qué pesadilla! ¡Y que estar soñando con... ay! ¡Puntada en el ovario izquierdo! ¡Aaay! ¡Calambre uterino! ¡Ayayaiii! Sí. Hoy iba a ser otro de esos días del mes.


Carolina Espada en La BitBlioteca
ENVIAR ARTÍCULO A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR DE SECCIÓN  |  COMENTAR EN LOS FOROS  
Índice Semanal
Recibe  en tu buzón de correos las noticias publicadas durante la semana.

suscribirse

Analítica WAP
Navega Analítica desde tu móvil para mantenerte informado de las noticias del día.

más información

Analítica RSS
Recibe en tu escritorio los titulares y resúmenes de noticias al momento de su publicación.

más información

 

Copyright © 1999 - 2007 por
Analítica Consulting 1996
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.