Caracas, Viernes, 18 de abril de 2014

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Visión estratégica de Venezuela

Madrid, 16 de mayo de 2002

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

Escuela de Diplomacia, Madrid. Fuente: Ministerio de la Secretaría de la Presidencia de Venezuela, Viceministerio de Gestión Comunicacional, Dirección de Información, Oficina de Prensa.

No me gusta mucho el protocolo, porque ya uno invierte un tiempo largo, pero les doy un saludo a todos, englobado con mucho afecto. Les prometo algo, voy a tratar de ser breve en mi exposición inicial para luego pasar al coloquio, las preguntas o las reflexiones de ustedes y yo trataré de comentar alguna de ellas, trataré de responder algunas inquietudes.

En primer lugar yo le doy gracias a Dios por estar aquí, gracias a ese Dios nuestro en el que creo y cada día más, gracias al pueblo venezolano que allá está en una batalla histórica de fin y de comienzo y gracias a esta sociedad venezolana, y a esta Fuerza Armada Venezolana que fue capaz, hace apenas treinta y un días, de en un gesto que quedará escrito e inscrito en las paginas de nuestra historia. Fue capaz sin disparar un tiro, de manera pacifica, de derrotar un golpe de Estado fascista y una tiranía que pretendió instalarse en Venezuela apoyada por una unión de sectores económicos, mediáticos etc. Ese pueblo noble, esa Fuerza Armada fue capaz de reponer las instituciones y de reponer nuestra Constitución, que es nuestra visión estratégica; aquí está la visión estratégica de Venezuela para el siglo veintiuno. Y está escrita no por un caudillo, no, no está escrita por una minoría selecta que se encerró en un salón hacer un proyecto constitucional y aprobarlo como fueron hechas casi todas las constituciones venezolanas de nuestra historia. No, esta Constitución fue, es la más legitima de toda la historia de la Republicana de Venezuela, desde de 1830 para acá. Fue producto de un referéndum popular, el primero que se hizo, un referéndum nacional, que se hizo en 1999, y de un proceso constituyente en el que participaron libremente todos los sectores, un debate en el que no dudo en calificar de infinito un debate sin fin hubo en Venezuela. Basta para poner un ejemplo de aquello que ocurrió a lo largo de 1999, nuestro primer año de Gobierno. Hasta los sectores excluidos desde hace siglos, nuestros indígenas, participaron en aquel debate recuerdo cómo llegaron un día a la Asamblea Nacional Constituyente, con sus tapa rabos —así llamados— y sus arcos y sus flechas a exponer sus ideas, cómo incluso eligieron representantes directos a esta Asamblea Constituyente y no elegidos según los métodos tradicionales nuestros según la ley electoral nuestra, no, según su costumbre allá en su selva nadie puede imponerles leyes, ellos tiene sus leyes, sus costumbres y eligieron sus representantes.

Bueno, un debate infinito y luego de aprobado por la Asamblea Constituyente, el proyecto de constitución, ésta fue, sometida nuevamente o fue sometida a un nuevo referéndum nacional, el 15 de diciembre de 1999, los venezolanos fueron de nuevo a votar en referendo y aprobaron... 82,5% de los venezolanos que votaron, aprobaron el texto constitucional. Y hubo una campaña además previa de varios meses por el «SÍ» y por el «NO». Todo el que no estaba de acuerdo lo dijo en los medios de comunicación. Se razonaba, es un debate interesantísimo. Interesantísimo. Recuerdo que una noche tuve yo que llevar a un grupo de médicos a Palacio, para que me explicaran las corrientes científicas que explican la concepción del ser humano, ¿cuál es el momento exacto en el cual se concibe el ser humano? Toda la tesis, el espermatozoide que gana la carrera como el Real Madrid, que gana la carrera, felicitaciones a España por el triunfo del Real Madrid. Y llega al óvulo, hay algunas tesis que dicen que desde ese momento ya hay vida, hay otras tesis que dicen que no y ese debate se dio en Venezuela. Sobre todo cuando se hablaba del derecho a la vida y algunas corrientes planteaban el aborto, un debate muy didáctico, además. Fue una gran escuela para todos.

Bueno, se aprobó la Constitución y comenzó una nueva era para Venezuela, que fue amenazada hace un mes por un zarpazo sangriento fríamente planificado por los sectores que fueron privilegiados siempre por el orden anterior, elites que se beneficiaron en lo económico, en lo político, de esta Venezuela. Qué difícil explicar, un país con una ubicación geográfica extraordinaria, un país con una historia extraordinaria, un país con un pueblo también extraordinario, un país con una fachada Caribeña, dos mil doscientos kilómetros tiene Venezuela de costas en el Caribe. Decenas de Islas algunas más grandes que algunos otros países del Caribe. Una fachada caribeña, una fachada atlántica que nos da salida por el Orinoco, a ese inmenso Océano Atlántico y una fachada Andina que nos une. Venezuela es como un engranaje, un engranaje geopolítico entre el Caribe, la Amazonía y los Alpes, una excepcional ventaja geopolítica. Pero no solo es un país con más de medio millón de kilómetros cuadrados de mar territorial y zona económica exclusiva. En la fachada caribeña Venezuela limita por el Norte no como nos enseñaron a nosotros cuando éramos niños, «Venezuela limita por el norte con el Mar Caribe», no. Venezuela limita por el norte con República Dominicana, Venezuela limita por el norte con Estados Unidos. Ahí está el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Venezuela, limita por el Norte con los Países Bajos, el Reino de los Países Bajos, Venezuela limita por el Caribe con Francia, los llamados Territorios de Ultramar, lo cual nos da una configuración geopolítica sumamente interesante. Además de todos estos países, Venezuela pertenece a esa gran cuenca del Amazonas, siete millones de kilómetros cuadrados —me refiero a toda la Cuenca— con la que nos interconectamos no solo con la selva, sino con los grandes ríos. El Orinoco se une con el Amazonas, por ejemplo, en una gigantesca arteria vial, es como la arteria del Continente Suramericano, una de las riquezas, creo que las riquezas que tiene, el más grande que tiene el planeta, en cuanto a recursos de vías, biodiversidad y reservas para la vida humana.

Venezuela, además, cuenta la más grande reserva de petróleo del mundo, cuando incluimos las gigantescas e incalculables reservas que fueron descubiertas hace pocas décadas, de lo que se llama la Faja Bituminosa del Orinoco, todas las riberas nortes del Orinoco tienen una gigantesca e incalculable reserva de petróleo, solo que superpesado. Eso nos coloca en el primer lugar en el mundo en depósitos naturales de petróleo. Y además ya tenemos la tecnología, ya estamos convirtiendo petróleo superpesado que es como piedra, un proceso tecnológico, en petróleo liviano. De seis, siete grados API, lo llevamos allá mismo en nuestro territorio a veintiocho grados API, petróleo liviano.

Venezuela, con millones de kilómetros cuadrados de hectáreas de tierras fértil, de grandes sabanas para la cría, la siembra. Venezuela, con recursos de agua dulce gigantescos, somos el séptimo país en recursos de agua dulce en el mundo, grandes ríos, grandes lagos, además del mar. Venezuela con bellezas turísticas como el salto de agua más alto del mundo y Canaima, que es en verdad un paraíso. Venezuela, con grandes riquezas minerales de bauxitas, de hierro, montañas de hierro a flor de piel, minerales preciosos, oro, diamantes. Venezuela, con un pueblo que tiene barro de libertador, un pueblo que hace apenas dos siglos se fue por medio continente, unido al pueblo neogranadino, hoy Colombia, y se unió con el pueblo Peruano y Ecuatoriano y Argentino, introdujo una jornada histórica de la bandera de Bolívar, con todo esto y mucho más no voy a seguir mencionando para tratar de ser fiel a mi promesa.

Sin embargo, Venezuela llegó a finales del siglo XX con ochenta por ciento de pobreza ¿cómo explicar esto? Teniendo, además, un territorio, hablemos de tierra firme solamente de un millón de kilómetros cuadrados redondeando hacia arriba, como de ciento dieciséis mil cincuenta kilómetros cuadrados, sin incluir una zona en reclamación de trescientos mil kilómetros cuadrados. Con una población que en siglo XX pudiera promediar ahora mismo, el censo último ha dado unas cifras que aún son provisionales, pero nos acercamos a unos 23 millones de habitantes los venezolanos. Pero el promedio si le metemos la matemática al siglo, pudiera darnos un promedio en el siglo veinte de unos diez millones quizás menos, pero hundimos a diez millones de habitantes, es decir un territorio de un millón de kilómetros cuadrados, con diez millones de habitantes, en un siglo, con todas esas riquezas, desde el año 1914 se comenzó a explotar comercialmente el petróleo en Venezuela. Y fuimos durante más de una década el primer exportador de petróleo en el mundo y con toda esa riqueza, ¿cómo es que llegamos a 80% de pobreza?, Y casi 20% de pobreza marginal. Bueno, ahí está la historia. Todo tiene una explicación, un modelo económico, político. Un modelo político que desde 1958 se llamó democracia, pero se terminó degenerando en tiranía con una careta de democracia, lo que hubo por detrás era una tiranía. ¿Tiranía, de qué? De pequeños grupos privilegiados, tiranías de partidos, de cúpulas de partidos, una democracia que terminó quitándole al pueblo sus derechos fundamentales de salud, educación, viviendas, de trabajo. Así que perdió la esencia, es como agua sin oxigeno. Ustedes me dan un vaso y me dicen: «No, esto es agua, pero le quitamos el oxigeno». Entonces no me estas dando agua, me estas dando hidrógeno, con algo más a lo mejor.

Una democracia sin pueblo no es democracia, aunque tú la llames como la llames, ni aunque tenga una Constitución. Democracia no es el gobierno de un partido, ni de un grupito ni de un tirano, un gobierno de un pueblo, con un pueblo y para un pueblo decía Lincoln. Un modelo económico amparado en aquel modelo político que fue concentrando la riqueza en una minoría, que ha vivido muy bien y vive muy bien desde el punto de vista material aunque creo que desde el punto de vista espiritual no han vivido muy bien o no viven muy bien actualmente. Una minoría privilegiada y mayoría de excluidos, la clase media en Venezuela, por ejemplo casi fue desintegrada. Entonces la sociedad se vino polarizando entre una minoría de privilegiados y una gran mayoría de excluidos o de clases medias y populares empobrecidas.

Bueno, en el marco de una situación como esa política, económica y social, llega un proyecto. Es un proyecto, que surgió de esas corrientes populares que siempre hemos luchado por la justicia desde hace miles de años, desde Cristo y mucho antes de Cristo andamos buscando los caminos de la justicia, de la igualdad, de la equidad, del humanismo, cuántos años, cuántos siglos luchando por ello.

Pues en Venezuela surgió... Producto de esa situación vino surgiendo y cada vez con más fuerza un proyecto alternativo que hoy está en marcha, y que conforma como les decía, esa visión estratégica o que dio pie o ha sido la plataforma para lanzar esa visión estratégica hacia el siglo veintiuno. Ese proyecto está apenas comenzando, yo siempre digo, que esta Constitución es una niña, una bebé que tiene dos años, trataron de violarla ahora, de asesinarla, mancillarla, pero ella tiene quien la defienda afortunadamente. El pueblo que le dio calor, que le dio vida y que la ha tomado, fue una cosa impresionante. Solo una anécdota, el día del Golpe yo en prisión, incomunicado por allá, un gobierno de facto, establecido, persecución, allanamientos, asesinatos, detenciones, horrible y sin embargo el pueblo, comenzó a salir. Primero en pequeños grupos y después una avalancha de pueblo, y gran parte de ese pueblo, de esas personas llevaban la Constitución, por primera vez un pueblo siente que tiene una Constitución, que eso no es un papel, una letra muerta que ahí está el proyecto de vida para ellos y para las generaciones que vienen y es impresionante ver en algunos videos, ¡lastima que no trajimos el video! Los vamos a enviar, a ver si tienen tiempo de verlos, de algunos de los hechos que ocurrieron en Venezuela, algunas imágenes, se pudieran aclarar mucho más al mundo lo que allá ocurrió. Es impresionante ver como salían miles de personas con la Constitución como arma y además se dirigían a los cuarteles a rodear los cuarteles y a exigirles a los soldados y oficiales que respetaran la Constitución y la hicieron respetar, lo que al final ocurrió.

Pues bien esa visión estratégica la hemos venido racionalizando, hemos dicho también: «Después de la Biblia para nosotros los Católicos y Cristianos de Venezuela, después de la Biblia la Constitución Bolivarianaª. El libro de navegación porque ustedes, que son estudiosos de la política y la diplomacia lo saben, la política es como un mapa pudiéramos compararlo a un mapa, las ideologías son como la carta de navegación, que nos permitirán navegar el mapa hacia donde vamos, pues en el mapa, rumbo norte o rumbo sur, rumbo este o rumbo oeste, con qué velocidad, calculando los riesgos, con una tripulación. Y de ahí nacen los proyectos, así que esta visión yo la voy a resumir como la hemos resumido en documentos de un nivel de mayor concreción, de lo son la proyección de la Constitución. Específicamente hemos elaborado un proyecto nacional de desarrollo, 2001-2007, fue elaborado el año pasado y como manda la Constitución fue enviado por mi gobierno a la Asamblea Nacional para su discusión, fue discutido y fue aprobado por la Asamblea Nacional, así que es un proyecto ya constitucional, no es el proyecto de un hombre ni de un partido; un proyecto que ha sido debatido discutido y establecido según la Constitución y las leyes. Ese proyecto estratégico, esa visión estratégica tiene cinco ejes fundamentales de actuación, uno de ellos y los voy a nombrar en un orden que no refleja la importancia, todos son importantes porque ninguno de ellos es independiente, se trata de una visión holística, de un país que entendemos está enmarcado en un cuadro internacional, signado por una serie de fuerzas a veces determinantes y que no pueden ser cambiadas desde Venezuela o alteradas fundamentalmente o consistentemente desde Venezuela.

Hay determinantes internacionales que debemos siempre mirar para darle concreción a esa visión estratégica, porque se trata de defender de la visión de la utopía, sin perder el sueño y la utopía. Pero se trata del esfuerzo dialéctico de interconectar el sueño, la utopía con una realidad completa porque ha habido muchos Quijotes. En eso nosotros los venezolanos, han dicho algunos analistas, historiadores, que hemos heredado de España un poco el espíritu quijotesco, algún buen escritor Venezolano decía que si el Quijote hubiese tenido descendientes, uno de ellos Simón Bolívar, un Quijote, un soñador, un luchador. Hemos tomado su nombre y no solo su nombre su idea, vean ustedes que el golpe del 11 de abril, fue contra Bolívar también. En el Decreto del gobierno de facto, de instalación y autojuramentación, de aquel Presidente que llaman algunos «Pedro El Brevísimo», quería sentarse en la silla. Sin embrago ustedes analizan ese Decreto donde disolvieron la Asamblea Nacional, disolvieron el Tribunal Supremo de Justicia, ordenaron la detención de algunos gobernadores, de alcaldes y las instituciones, trataron de borrar de un plumazo. Pero decretaron que la República retomaba su nombre «República de Venezuela» y un cuadro grande de Bolívar que está en el salón principal en el palacio, lo desmontaron y lo guardaron en un cuarto por allá oscuro. El proyecto tiene ideología y no es una ideología importada; es una ideología propia, autóctona. Es Bolívar con su concepto de Estado, de República de Moral y de Luces decía él, los polos de la República, que Bolívar y su concepto de integración continental, la Gran Colombia, que Bolívar y su visión de la igualdad, de la equidad, de la justicia, que Bolívar y su visión de que el soldado debe ser siempre fiel a su pueblo, que Bolívar dijo una vez: «Maldito sea el soldado que vuelva las armas contra su propio pueblo». Es un concepto, es una idea, que está en marcha a través de esa Constitución.

Entonces el primero de los ejes que voy a mencionarles. Vamos hablar del eje político, el gran eje político de trayectoria de un proyecto de transformación, pero por supuesto que de transformación y es cuando nosotros hablamos entonces de la Revolución Bolivariana, Revolución pacifica, Revolución democrática, pero Revolución en el sentido de que es un proyecto transformador y es que no puede no serlo, se trata es transformar el todo. Así que es un proyecto revolucionario, una ideología revolucionaria, la Bolivariana.

Entonces en lo político, no hemos fijado como meta de mediano hacia largo plazo la construcción de un sistema político al que hemos denominado en la Constitución la democracia participativa que encierra el concepto, no lo excluye sino que lo incluye la democracia representativa. Y este es un debate que nosotros hemos introducido o hemos ayudado a introducir en el Continente Americano. Hasta la OEA, hemos llevado ese debate y bueno se ha generado una polémica. Nosotros por ejemplo en la Cumbre de las América, firmamos la carta de Quebec, pero hicimos salvedades, una de ellas sobre la democracia, no porque la negamos, no, la queremos, pero siempre preguntamos en estos foros: ¿De qué democracia me estas hablando cuando me hablas de democracia? ¿De la que hubo en Venezuela, la última mitad del siglo XX, una democracia que desconoció los derechos del pueblo? No. Esa democracia no nos gusta y no solo no nos gusta en Venezuela a la mayoría, a algunos les gusta y es valido que les guste y respetamos sus gustos y sus ideas. Pero la mayoría recibió una democracia que está contenida acá en el articulo 3º de la Constitución, un modelo democrático, representativo y participativo. Es más, se agrega otra palabra que es como el fin último hacía el cual buscamos avanzar en una democracia protagónica.

Yo entiendo que a algunos les da miedo este término o al menos reserva, una democracia donde en forma digamos que visualizando el objetivo estratégico, es que el pueblo recupere la participación y el protagonismo en las decisiones, en el accionar cotidiano de esta democracia de este sistema político, una democracia no puede limitarse a que un pueblo vaya cada cinco o cuatro años a votar, y elija un presidente o elija un gobernador, un alcalde. No, la democracia tiene que ser mucho más que eso. La democracia no se puede reducir a un minuto, en cinco años o en cuatro años, la democracia tiene que ser de todos los días. He allí un concepto estratégico, construyamos la democracia bolivariana —así la llamamos— para enlazarla con la idea, con el concepto ideológico y después comenzarlo a funcionar, y creo que el zarpazo del 11 de abril sometió a prueba el concepto y la praxis, que ha comenzado a tomar forma. Ese pueblo que salió a la calle desarmado totalmente, bueno desarmado desde el punto de vista del arma física, con el arma poderosa de la razón y con una Constitución en alto, como dijo hace poco una periodista venezolana en las mesas de diálogo que estamos conduciendo, ella se paró y dijo: «Es que el pueblo se lo tomó en serio», nuestro pueblo se lo ha tomado en serio y salió con Constitución en la mano, aunque veía al frente los cañones de cien fusiles. «¿Tú tienes cien fusiles?» «Yo tengo esta Constitución». Algo así como esas películas de terror, cuando sale un vampiro y le sacan una cruz. «Tú eres vampiro, yo tengo esta cruz, ven acá vampiro y toma esta cruz». Un poco así, es una fe, la gente iba con esto como escudo y como bandera y les gritaban a los soldados: «Soldado: Esto es tuyo también». Y los soldados patriotas no dudaron en responder: «Sí, eso es mío también estoy contigo, pueblo».

Así que eso en lo político, en lo social el otro, el segundo eje estratégico de la visión para el siglo veintiuno, se trata de alcanzar la justicia social, viejos logros en esto no estamos inventando nosotros la fórmula del agua tibia, como alguien dijo. Es una vieja utopía, muy vieja. Creo que tan vieja como el hombre, como el ser humano. Por eso no queremos que se nos quede solo como utopía, como señalamiento. Se trata de devolverles a todos sin excepción los derechos humanos. Comenzando por los derechos humanos fundamentales, por ejemplo la educación, decía Bolívar, es un pensamiento grandioso y brillante que escribió alguna vez «Las naciones marchan hacia su grandeza con el mismo paso con que camina», «Un hombre sin estudios es un ser incompleto». Bueno, miren, nosotros en tres años de gobierno bolivariano y revolucionario, pacifico y democrático hemos llevado el presupuesto de la educación —aquí está con nosotros el Ministro de Educación Superior, pero estuvo tres años de Ministro de Educación Cultura y Deporte—... ahora hemos creado un nuevo Ministerio de Educación Superior para atender, y el profesor Navarro, profesor universitario, media vida, es el Ministro de Educación Superior, tiene apenas dos meses de ese despacho. Pero estuvo batallando en la educación toda, los tres primeros años y juntos recuerdo que fuimos a recordar una anécdota por allá a Las Peonías, recuerdo aquel ejemplo y lo traigo, comenzando el gobierno llegaron a Palacio allá —siempre llegan a Palacio unas maestras que venían llenas de tierra y de sudor.

—¿De donde vienen ustedes?

—De las Peonías.

—¿Dónde queda eso?

—Allá en un cerro, Chávez, de la Colonia Tovar hacia arriba.

—¿Qué pasa allá?

Y me trajeron unas fotos.

—Mira cómo están los niños allá, viendo clase debajo de una mata de mango, una escuela destartalada, sin agua ni nada.

Y así estaban buena parte de las escuelas en Venezuela.

Pues nos fuimos, yo le dije primero a Héctor:

—Anda tú primero y haz una evaluación.

Y él fue. Después volvimos a inaugurar la primera fase y luego se hizo ahora una segunda, ahora hay una escuela de dos pisos. Tiene cocina, comedor, agua, servicios, un campito deportivo y hay unos niños. Y creo que se ha duplicado la cantidad de niños. Pero en forma general en el primer año de Gobierno, nosotros duplicamos el presupuesto asignado a la educación lo llevamos de menos del 3% y hoy está globalmente por encima, casi 7% el presupuesto de la educación, asignado a la educación. Y es ahí donde decimos entonces que el neoliberalismo es el camino, pero al infierno. Sobre todo no para nosotros los que ya hemos vivido, como dijo el poeta: «Ya yo he vivido». Pero ustedes están comenzando a vivir, yo les hago un llamado a todos los jóvenes del mundo que se resistan a ese camino, comenzando por el estudio y la conciencia por ahí se comienza, porque es la conciencia la que mueve a la voluntad.

El neoliberalismo, lo que plantea es que el Estado, casi no hace falta, la política al refrigerador, no, según los neoliberales hay una mano invisible que se llama mercado. Y además nos inyectaron sobre todo en la última década del siglo XX una sobredosis de veneno neoliberal.

Es como la soberanía de las ciudades Estado, de aquella de Roma, rodeada por aquellos muros, no. Hay una soberanía, sobre todo a nivel constitucional, un sistema político soberano en interconexión con los más diversos países del mundo, lanzamos una visión internacional de fortalecer... así hemos definido el objetivo estratégico: «Fortalecer la Soberanía Nacional en el marco o contribuyendo a generar un marco internacional pluripolar». Y esa es otra definición estratégica, nosotros no queremos un mundo bipolar de nuevo, creo que ahí está el siglo XX de ejemplo. O tú te alineabas con uno de los polos o te alineabas con el otro polo. Luego surgió el Movimiento de los No Alineados, pero con una carga ya orientada hacia uno de los polos. El unipolar, tampoco. Creo que sería peor que el bipolar, entonces la tesis del equilibrio porque todo este sistema, está visión está orientada por un concepto del equilibrio, la búsqueda del equilibrio en lo político, en lo social, en lo económico, en lo territorial son ejes en búsqueda del equilibrio erguido, el eslabón perdido. A nivel mundial necesitamos también un equilibrio, y el equilibrio geopolítico mundial requiere en nuestro criterio, la conformación de varios polos de fuerza del mundo. No uno ni dos, en América, por ejemplo, América ese Continente nuestro y de ustedes también —en Europa— en América se aceptan o caben perfectamente dos polos, el Polo Norte y el Polo Sur, para coexistir pacíficamente y buscar una América mucho más equilibrada.

Por eso nosotros pregonamos, no nos oponemos al ALCA, solo que hemos dicho que es necesario para que el ALCA sea exitoso —me refiero al Área de Libre Comercio de las Américas—, si no queremos que el ALCA se convierta en un modelo de integración desintegradora, nosotros proponemos que rumbo al ALCA demos prioridades en Sudamérica, a la conformación de la unión Latinoamericana Caribeña, vieja consigna de Bolívar, y no solo de Bolívar, también de San Martín y muchos otros pensadores y luchadores de nuestra América.

Nos alegra mucho mirar desde allá la Unión Europea y sus oportunidades, sus signos positivos. No es un modelo perfecto pero creemos que es bueno evaluarlo, Y venimos a esta Cumbre con grandes expectativas, de que la cooperación entre Europa unida y la América Latina sea mucho más fructífera en lo político, en lo económico y que la América Latina mire también un poco más hacia Europa, hacia sus conceptos de integración, un modelo de integración, una perspectiva de integración no solo económica y comercial sino política, económica y no solo macroeconómica, también económica, productiva, además de un concepto macro integración social, cultural. Así que, he allí amigas y amigos, esos cinco ejes que conforman en su globalidad la visión estratégica de Venezuela y desde Venezuela, como un aporte para los grandes debates que ya han comenzado en el siglo XXI. Siglo que aspiramos sea de paz, que aspiramos sea de integración, de humanidad a pesar de que el comienzo creo que no ha sido el mejor, ha comenzado con signos de violencia, de terrorismo, de guerras, amenazas de nuevos conflictos, de viejos conflictos. Para Venezuela comenzó con buen paso y hemos recibido el zarpazo de hace treinta y un días pero gracias a nuestro pueblo, gracias a nuestros soldados, gracias a Dios hemos superado el mayor peligro que hemos corrido en estos tres años de Gobierno Bolivariano.

Y estamos ahora, con fuerza, con esperanza, con fe, continuando la labor de seguir en el esfuerzo de hacer concreción esta visión para que no se quede solo registrado como una ilusión más, como una de tantas utopías que han recorrido al mundo, sino que se convierta en la Venezuela bonita que todos pensamos igualitaria, justa, democrática, participativa. Y que así, ella fortalecida, democratizada, con igualdad, un estado de derecho y de justicia, contribuya de alguna manera muy modesta, a ese rumbo que tenemos que darle al mundo, a un mundo de hermanos, a un mundo donde todos quepamos y donde vivamos según los mandatos de Dios, amándonos los unos a los otros.

Muchísimas gracias.

 


Hugo Chávez en La BitBlioteca

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