Biblioteca electrónica. Caracas, Venezuela
Home
Contáctenos Comentarios a La BitBlioteca Buscador
Roberto Hernández Montoya, Director 
Autores
Con imágenes
Sin imágenes
Categorías
Servicios
Argentina
Buscadores
Caracas
Colombia
Políticos
¿Qué es
La BitBlioteca?
Radios en español
Venezuela





Genial, sensual

Roberto Hernández Montoya

El Nacional

Roberto_y_Hannah
Roberto con su hija Hannah en los jardines del
Centro de Arte La Estancia
, Caracas, Venezuela.

[Sir Stafford Cripps] tiene todas las virtudes que detesto y ninguno de los vicios que admiro
Winston Churchill

Si los que oponen al cigarrillo no fueran tan histéricos como los fumadores, habría menos fumadores.

El consumo de tabaco parece mucho más complejo que lo que piensan las campañas entre ingenuas y perversas que se proponen acabar con el «vicio».

El consumo de cigarrillos es un problema de incultura. Como el de la cocaína. No se conoce comunidad humana que no consuma algún tipo de sustancia enloquecedora. Vino, coca, yopo, peyote, tabaco.

Todas se consumen en ceremonias casi siempre sagradas: «Bebed, que esta es mi sangre». Los indígenas usan el tabaco para ceremonias mágicas y aún algunos lo emplean para adivinaciones y conjuros. Pero nuestra civilización no sabe de esas sabidurías y el tabaco se ha descontrolado como consumo obsesivo. El cigarrillo es al tabaco lo que la cocaína es a la coca, como la salsa erótica es a la salsa: una derivación tecnológica e histérica, que se consume fuera de su cultura, sin sensualidad ni etiqueta, porque no somos indios y se nos olvidó que fumar es un placer genial, sensual. Pasa igual cuando se introduce el alcohol entre los indios, como no conocen sus protocolos y fastos terminan en el alcoholismo, pues no tienen cultura alcohólica.

No tiene sentido advertir al drogadicto los daños que se causa porque nadie más que él lo vive. Todo fumador se tiene prometido dejar de fumar. Cuando lo hace es de una sola vez, sin gradaciones. Se hace muchas veces, eso sí, como decía Churchill: «Dejar de fumar es fácil, yo lo he hecho como cien veces».

El fumador necesita tener la cajetilla a mano, se siente desamparado sin ella. Fuma sin etiqueta, sin celebración, por pura dependencia, compulsivamente, por estrés. Sus únicos cigarrillos sensuales son el que se disfruta después de comer, después de hacer el amor y antes de dormir.

Se comienza a fumar porque el cigarrillo conecta con la adultez, la sexualidad. Las vampiresas fuman con boquillas extensas y no se conocen putañeros que no anden con el pucho de la vida apretado entre los labios. Me refiero a las vampiresas y putañeros de las películas, que son los míticos, los seductores.

Hay el dominio ritual del fuego y, en fin, el placer que se deriva de una hoja aromática y deliciosa.

Pero lo peor que tiene el cigarrillo son sus enemigos. Esos puritanos que sueñan con que el goce desaparezca de la faz de la Tierra. Que todo sea miseria y frustración. Como las de ellos. Alcohólico es el que bebe más que su médico, se ha dicho. Promiscuo es el que hace más el amor que uno. Los que dicen que hay tiempo para la diversión y tiempo para el deber, nunca tienen tiempo para la diversión. Puritano, se ha dicho también, es el que vive en el terror de que haya alguien pasándola bien.

Ahora resulta que no hay peor rufián que un fumador. Se lo execra de todas partes. En realidad se actúa perversamente. No conozco sitios de donde se abomine a los corruptos, pero sí a los fumadores.

Si se volviera a la ceremonia, si se restablecieran los salones de fumar, los fumoirs, como se les llamaba, como ese que hay en la Quinta Anauco, oriental, con alfombra y almohadones, para tumbarse a gozar del cigarrillo y del cuerpo, tal vez no habría tanto cáncer ni tanto bobo antitabáquico.


Pablo Antillano, Homeless
RHM, Fumadores y gordos, ¡temblad!

El Estado narcotraficante

Otros textos de RHM sobre política

Documentos del debate político en Venezuela

Otras obras y artículos del mismo autor

MadeMac



Copyright © 2000 - 2005 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.