Arturo Uslar Pietri es uno de los
hombres más universales de Venezuela, quien ha logrado trascender
en el tiempo, legando una excelente obra que desdibuja las fronteras de
lo escrito y se extiende a diferentes escenarios y acciones comprometidas
con su patria, con las historia, con la política, con la comunicación.
El entrar en su casa, observar su impresionante biblioteca, contemplar
su mundo cotidiano y conversar con él es un privilegio que enriquece,
por el sólo hecho de escuchar a un sabio que tiene, a sus noventidos
años, la experiencia vivida de tantas décadas y la riquísima
expresión de quien también es conocido como "el Goethe
Tropical".
La extensa labor
intelectual del maestro Uslar Pietri lo ha convertido en uno de los más
prolíficos y brillantes escritores de hispanoamérica en este
siglo, abarcando magistralmente tanto la narrativa como la poesía
y el teatro. Convirtiéndose probablemente en el hombre más
leído de Venezuela y quien para el escritor Mario Vargas Llosa:
"abrió las puertas a lo que sería el reconocimiento
de la novela latinoamericana en el mundo".
Su vida política comenzó muy joven, a los 33 años
ya era ministro de Educación, y su intenso sentir por la patria,
según el mismo lo cuenta, comenzó desde muy pequeño,
cuando vivía en aquella pequeña "aldea" llamada
Maracay donde vivenció de cerca el Gobierno del hombre más
poderoso de aquel entonces, Juan Vicente Gómez. El mismo relata
en su conversación con Emilio Figueredo, editor de la revista Venezuela
Analítica y José Luis Revenga productor del programa de televisión
Ciberespacio, su visión de como empezó su pasión por
Venezuela, su esperanza en los jóvenes venezolanos, su temprana
visión de la importancia de los medios de comunicación en
la sociedad actual y sus apreciaciones sobre estos tiempos contemporáneos.
Con la conversación de este eminente hombre, Venezuela Analítica
quiso enmarcar la celebración de su segundo aniversario. Esta constituye
una perfecta ocasión para que Arturo Uslar Pietri ilustrara a través
de sus diálogos y dejara plasmado un poco más el pensamiento
de quien siempre ha tenido como norte la excelencia en la vida y quien
constituye el epicentro fundamental dentro de la opinión pública
venezolana, en este siglo XX.
Una infancia con vivos recuerdos del General Juan Vicente Gómez
- José Rafael
Revenga: Arturo ¿De dónde nace tu pasión por el país?
Porque tú con tu talento te hubieras podido dedicar a ser un hombre
de letras a ser un representante de eso que llaman la inteligencia de un
país, pero además de toda tu valiosísima obra, tu
básicamente has exhibido un amor, una preocupación, una dedicación
activa al país.
- Es muy difícil determinar de dónde nace, nace de muchas
fuentes, nace de muchos hechos, de muchas circunstancias. Probablemente
nace también de mi infancia yo tuve una infancia muy peculiar porque
yo nací en Caracas. Viví los primeros 10 años de mi
vida aquí, luego mis padres se fueron a Maracay y entré a
vivir en una "aldeíta" mínima, donde estaba el
hombre más poderoso de Venezuela y donde desfilaba Venezuela entera
para ir a saludar a ese señor, de modo pues, que era Gómez.
Esa fue mi primera visión, entender aquel país que desfilaba
por aquella aldea y que giraba en torno a aquel hombre - que me parecía
muy viejo y que era infinitamente más joven que yo ahora - que pasaba
todas las mañanas y todas las tardes en un automóvil por
las callecitas de Maracay y saludaba a la gente con la mano, con unos guantes
marrones que nunca se quitó y con una rutina de vida que no tenía
alteración de ninguna clase. Era el Gobierno, era una cosa muy curiosa
que aquí no se ha estudiado y se debería estudiar.
Nadie lo llamaba Presidente, menos en las ceremonias oficiales, por
supuesto. Pero el trato que le daba todo el mundo era el de General y cuando
se decía El General, ya se sabía que era el General Gómez
y más nadie. Eso yo creo que tiene una raíz vieja. Eso debe
venir de Páez a quien la gente no llamaba Presidente, la gente lo
llamaba El General.
- José Rafael Revenga: ¿Y a Bolívar Arturo?
- Bolívar era distinto, es posible que lo llamaran Presidente,
porque Bolívar vivió poco en Venezuela, relativamente. Al
día siguiente de la batalla de Carabobo se fue por cinco años
de este país. De modo pues, que la relación de Venezuela
con Bolívar es otra cosa.
Pero volviendo a Gómez, ese hombre era esa figura totémica,
curiosa. El salía de un automovil Lincoln de lo que llamaban turismo
en aquella época, que era con techo de lona y abierto por los lados
e iba con un Edecán sentado al lado del chofer. Generalmente con
Don Antonio Pimentel que era quien lo acompañaba en esos paseo y
con un automovil de Edecanes. Eso era todo lo que sacaba el hombre. No
tenía motocicleta, muy tardíamente inventó un puertorriqueño
de servirle de motociclista y con un carro de edecanes con dos Capitanes
a un lado. Cuando él iba a alguna parte no entraba gente armada.
Eso fueron parafernalias de la democracia.
- Emilio Figueredo: Arturo ¿Cuando tu decides entrar por primera
vez en política es con el General López Contreras cuando
eres llamado a ser ministro? o ¿Ya tu habías tenido alguna
participación?
-Yo tuve preocupaciones
políticas en la universidad, como las teníamos en aquella
época. Preocupación por el país, preocupación
por lo que podía pasar después de Gómez, que era una
cosa que todos veían con gran preocupación ¿ Qué
va a pasar aquí cuando se acabe, como decía Laureano Vallenilla
Lanz 'cuando se me muera el loquero'?
- De modo pues que yo estuve muy cerca del centro de poder en Maracay
y por lo tanto tenía una lección diaria de política
venezolana. Además, papá y mamá que vivían
en Maracay y con ellos yo, eran gente muy ligada con la gente de Caracas.
Cada persona importante que llegaba a Maracay iba invariablemente a casa,
Laureano Vallenilla Lanz, por ejemplo, yo recuerdo mucho a Don Laureano.
Mi primera bicicleta me la regaló él.
Yo tenía pues una visión de ese país misterioso
y raro, que lo manejaba aquel hombre viejo que estaba allí, que
era un hombre bonachón, tranquilo. Yo jugaba con los hijos de él
y él llegaba muchas veces y se paraba con nosotros y conversaba
dos o tres palabras y seguía la marcha.
- Emilio Figueredo: Pero ¿Cuándo empiezas tú a
generar una angustia por Venezuela? Porque cuando uno te lee o uno te conoce...
- Pero es que la angustia por Venezuela existía muy extendida
en esa época a finales de Gómez, en los años finales
de Gómez. Porque la gente pensaba qué va a pasar después.
En Venezuela a diferencia de los demás países latinoamericanos,
la larga dictadura de Gómez y el tipo de dictadura de Gómez
extinguió toda vida política. Los partidos políticos
que hoy existen en toda la América Latina sin excepción nacieron
a raíz de la independencia. En Venezuela no. En Venezuela Gómez
extinguió hasta la raíz los partidos políticos. No
quedó ni rastro y lo que apareció después fueron partidos
nuevos que fundaron jóvenes con influencia Marxista, pero que no
tenían nada que ver con los partidos históricos. En cambio,
el partido Liberal de Colombia o el partido Conservador. Esos vienen de
la independencia.
- Emilio Figueredo: Tú crees Arturo que esa angustia por el futuro
que percibe un hombre intelectualmente formado, como lo eres tú
en ese momento, que ve que está al final de un régimen, de
una época y que frente a eso, tiene que venir algo a reemplazarlo
¿Es una angustia que pueda ser similar a la que sientes tú
hoy frente al final de otro - como lo queramos llamar a lo que surgió
después de estos años de democracia - y lo que viene hacia
adelante? ¿Es parecida la angustia?
- No es parecida
porque las situaciones no son semejantes. Son muy distintas. En primer
lugar, en Venezuela en ese momento no existían partidos políticos.
Los partidos históricos se habían acabado y se habían
extinguido. De modo que no había propuesta política, lo que
a la gente le preocupaba es qué va a pasar después de Gómez.
Había existido una tentativa como la de Delgado Chalbaud, pero la
mayoría de la gente veía más de lo mismo, que aquella
era una propuesta caudillista y no entusiasmaba mucho.
- Habían entre los jóvenes unos vagos deseos de un régimen
liberal o semisocialista que pudiera reemplazar sin base ninguna; porque
no existía base ninguna, sólo lo que hizo Gómez. La
única fuerza que había en Venezuela, el único poder
que había en Venezuela era el Ejército. Ese es un punto importante
y que aquí no se ha estudiado. La gente piensa que López
Contreras calló en paracaídas y un día aquí
y empezó a gobernar. No, Gómez designó a su sucesor.
Cuando nombró al General de más prestigio que tenía
el Ejército de Venezuela, que era López Contreras, quien
tenía un gran prestigió político en el país
como hombre progresista y como hombre de ideas liberales, lo designó
ministro de Guerra. Gómez tenía que saber que en aquella
circunstancias el día que él muriera el ministro de Guerra,
tenía la fuerza y tenía el poder.
- Emilio Figueredo: ¿Gómez estaba consciente que López
Contreras era un estilo diferente al de él?
- Como no iba a estar consciente Gómez era uno de los hombres
más astutos que ha habido en este país. Tenía una
conciencia muy clara de lo que era el poder. La prueba está en que,
por ejemplo, en los 27 años que mandó al país, en
20 años de ellos no tuvo nunca a un militar de ministro de Defensa,
nunca.
- Emilio Figueredo: ¿ Y nunca escogió a ningún
miembro del clan, ni de la familia?
- No de la familia tampoco, pero ningún militar. El tuvo todo
el tiempo a civiles a abogados, nunca tuvo un militar, ni un militar de
prestigio. La primera vez que lo hace en el año 30, cinco años
antes de morir, pone a López Contreras. Contra quien se hizo toda
una combinación del viejo gomecismo, que lo veía muy mal,
porque sospechaban que era un hombre de ideas liberales.
- Emilio Figueredo: En un cierto sentido Gómez se comporta como
se comporta Franco cuando saca a Juan Carlos y prepara un sucesión.
- A bueno si, él
prepara una sucesión. Desde luego de una manera muy distinta a la
de España, porque eso se fundaba en otras cosas. Gómez le
deja los únicos instrumentos de poder que habían en el país
a López Contreras, que era el Ejército, más nada,
aquí no había más nada. No había un partido
político. No había nada. Después de la muerte de Gómez
reaparecieron los sobrevivientes del viejo liberalismo y conservatismo.
Pero la gente los veía como unos pájaros raros. Trataron
de revivir aquello y no pudieron. Porque Gómez borró hasta
las raíces la vida política venezolana. Esa es un de las
cosas importantes que se deben tener cuenta, cuando se estudie este país.
- Emilio Figueredo: Ustedes trataron con el General Medina de crear
unas nuevas bases progresivas para llevar escalonadamente la democracia
de un período relativamente oscurantista...
- Aquí al primero que tienen que acreditársele todo eso,
es a López Contreras. López Contreras una mañana amaneció,
amaneció no, ya tenía cinco años puesto allí.
A la espera y a la vista de todo el mundo, como ministro de la Defensa
y por lo tanto del Ejército de Venezuela; que era el único
poder que había en el país. De modo que era evidente que
ese señor, el día que muriera Gómez, se quedaba con
el poder.
De una a otra Venezuela
- José Rafael Revenga: Ahora Arturo tú has acompañado
al país, afortunadamente, durante todo el siglo XX prácticamente
y ojalá buena parte del próximo siglo. Durante el siglo XX,
tú eres el faro, el vigía, el vigilante, como se te ha calificado,
de la sociedad venezolana. Eres la referencia absoluta, por excelencia,
pero acompañado durante la generación del 28, la generación
del 45 de toda una serie de valores que se dieron a actuar en la plaza
pública. Después con la generación del 58, y es mi
visión personal, los partidos políticos monopolizan la plaza
pública. Entonces se partidiza, se monopoliza la plaza pública.
- Bueno es que vuelvo a insistir en que ese es un dato muy
importante que distingue a Venezuela. Es decir, que en Venezuela la herencia
de la independencia y del siglo XIX se borró literalmente, Gómez
la extinguió, la desapareció. De modo que hizo tabla raza
política en Venezuela. Eso explica porque el viejo conservatismo
y el viejo liberalismo venezolano no pudieron levantarse. Estaban desechos,
eran unos viejos que aparecieron por allí, hablando tonterías
y que nadie les hacía caso. En cambio vino pues, ese brote de jóvenes
que generalmente se habían radicalizado en el exilio o en la cárcel,
tipo Betancourt, tipo Jóvito.
- José Rafael Revenga: En este momento ¿De dónde
van a surgir los nuevos Uslar Pietri?
- Ah, yo no se de dónde van a surgir los nuevos Uslar Pietri,
el único que podría suscitarlos aquí no lleva visos
de casarse (refiriendose a su hijo Federico Uslar).
- José Rafael Revenga: Yo me refería analógicamente
a los nuevos valores ocupados por el hacer y el deshacer del país.
- Tiene que haberlos chico, tiene que haberlos. Te voy a decir porqué.
En primer lugar Venezuela era un país del más grande atraso,
de la más grande pobreza. Tú sabes cual fue el primer presupuestos
que tuvo López Contreras en la presidencia de la República.
164 millones de bolívares. ¿Es increíble, no? La pobreza
del país. Era un país de campesinos, pero era un país
más sano que este y más estable que este, porque era una
país que vivía de su trabajo.
La renta petrolera empezó a tener cierta importancia en los años
finales de Gómez. Pero ni con mucho era la renta de la que vivía
el país. No era un país rentista. Era un país que
vivía de campesinos y que estaban en el suelo y que tenían
familias normales. La transformación es de un país pobre,
un Ecuador, que vivía de dos tres producciones agrícolas
y en el que aparecía o empezaban a aparecer la renta petrolera con
alguna importancia. Yo me recuerdo la primera vez que la renta petrolera
fue la renta más importante del Estado, debió ser unos pocos
años antes de la muerte de Gómez.
- José Rafael Revenga: Regresando al punto anterior Arturo. Han
desaparecido por razones obvias la generación del 28, la generación
del 45 y ya de hecho la generación del 58 ¿Cómo evalúas
tú la nueva generación? Vamos a llamarla la generación
del 99.
- Yo no tengo parámetros, ni instrumentos, ni maneras de evaluar
eso.
- José Rafael Revenga: Tú sigues muy en contacto con los
jóvenes.
- Leo y hablo con
ellos, pero no tengo maneras de medir eso. Porque eso requeriría
unas investigaciones que yo no he hecho y no tengo a mano. Pero yo pienso
que Venezuela en estos momentos tiene más recursos humanos que en
ninguna otra época de su vida. Como vida nacional. En primer lugar
porque para bien o para mal con equivocaciones o con errores se ha hecho
un gran esfuerzo, una masificación del esfuerzo educativo en el
país. Mal orientado, con mal contenido pero se ha hecho. Yo no soy
un hombre del siglo XVIII que cree que el leer y el escribir es muy importante.
Yo creo que es importante cuando lo hace una gente de talento. Pero cuando
se hizo el milagro griego el 90 % de la población era analfabeta
y cuando se hizo el milagro florentino el 90% era analfabeta. De modo que
esa es una ilusión de los revolucionarios franceses. 'Que la educación
después del pan es la primera necesidad del pueblo' como decía
Danton, como que no tiene sentido. Justamente, la historia la han hecho
minorías, minorías ilustradas, minorías visionarias,
minorías fanáticas, de toda clase, esas son las que han hecho
la historia.
- José Rafael Revenga: Una pregunta Arturo ¿Cómo
enrumbar de nuevo la democracia después de 40 años de lo
que tu has calificado como un fracaso?
- Sincerarla, lo primero es hay democracia en Venezuela. No hay. La
democracia es un mecanismo por el cual el pueblo elige a sus gobernantes.
Eso existe en Venezuela, no existe. Aquí el único funcionario
que se elige realmente, fuera de los concejales, es el Presidente de la
República. Pero esos señores que están en el Congreso
a quién representan, a nadie. Lo más importante que tiene
un diputado americano es su electorado. Es su comunicación con la
gente que voto por él y tiene que verles la cara y reunirse con
ellos y tomarlos en cuenta. Aquí nadie sabe quién lo eligió
y aquí se da el caso verdaderamente insólito de que una persona
puede ser diputado por el estado Zulia en un período y en el siguiente
en el estado Monagas. Eso no es concebible en ninguna parte del mundo.
- Emilio Figueredo: Ahora fíjate una cosa que es importante lo
que decía José Rafael, es decir, los partidos políticos
modernos - que surgen efectivamente después de la desaparición
de las bases que tiene todavía Colombia de partidos conservadores
y liberales - llegan a ser tan dominantes en nuestra vida de nosotros los
adultos ya con algunos años de vida por delante, en el que prácticamente
no habían espacios para florecer fuera de ellos, porque ellos dominaban
todas las palancas, los mecanismos de un Estado, todavía en esa
época rico, que controlaba la cultura, que controlaba los medios
de comunicación...
- Pero, tu estás hablando del final de una etapa.
- Emilio Figueredo: Estoy hablando de un período que no es el
de ahora y eso en un momento llega a ser tan dominante, que si tú
no estás en una u otra manera ligados a ellos la posibilidad de
realizarte en cualquiera de tus campos era muy poco probables porque todos
los medios de financiamiento, de soporte, de recursos, de subsidios estaban
en manos de la maquinaria política. Estos jóvenes que me
acompañan en esta revista, ninguno de ellos cree en eso, porque
ya ninguno de ellos necesita el Estado. Ya el Estado se ha desboronado,
el Estado no tiene ninguna palanca para ejercer. En consecuencia eso puede
permitir que florezcan nuevas realidades, que fueron las que florecieron
alrededor tuyo. En tu época hubo gente increíble Isaac Pardo,
Miguel Otero Silva; pueden estar de acuerdo o no con ellos, pero florecieron
gente.
- Augusto Mijares
- Emilio Figueredo: Augusto Mijares, florecieron de todas las tendencias
de todos los signos y tú tuviste la fortuna de ser un venezolano
que ha podido conocer a lo largo de este siglo a todos los protagonistas
del pensamiento vivo venezolano.
- No sólamente todos los protagonistas, chico. Yo tuve una suerte
loca, un azar muy afortunado. Cuando yo tenía 33 años de
edad el General López Contreras me llamó para nombrarme ministro
de Educación. Yo todavía me admiro de como se atrevió
a eso.
- Emilio Figueredo ¿Tú eras el hombre más jovén
del Gabinete en esa época?
- Desde luego allí
habían hombres que podían ser mi padre, sentados conmigo
allí. Pero el General López, yo no se todavía porque
mecanismos, resolvió llamarme a mi y ofrecerme el Ministerio de
Educación, decirme que el quería que yo fuera ministro. Yo
le dije, yo tuve la audacia de decirle, mire General, yo estoy muy honrado
de que usted haya pensado en mi, pero es muy importante General saber,
con quiénes se va a estar, qué posibilidades hay de desarrollar
algo. Allí han desfilado cinco ministros de Educación en
tres años. Me dijo, Arturo, yo no soy amigo de cambiar ministros.
Yo los he cambiado porque se les han caído los pantalones me dijo,
así mismo. Pero yo no soy amigo de eso, yo deseo que se desarrolle
una labor y yo creo que usted la puede desarrollar. Entonces, me nombró
ministro de Educación. Yo estaba sentado con hombres que podían
ser mi padre.
- Emilio Figueredo: ¿Qué te encontraste tú en ese
ministerio de Educación?
- Yo me encontré en ese ministerio de Educación con cosas
muy sorprendentes. El gran problema lo dijo claramente Luis Beltrán
Prieto que era el último sobreviviente de la revolución francesa.
El decía, por ejemplo, que lo importante no era darle una buena
educación a una gente que no pudiera mejorar al país, sino
darle educación a todo el mundo mediocre, una educación mediocre,
porque tiene que ser, no habían maestros. Nosotros estábamos
haciendo todo lo contrario tratando de elevar el nivel educativo de Venezuela
e irlo extendiendo en la medida que se podía, que era otra cosa
y otro propósito. El lo decía con frase muy reveladora, decía
'nosotros vamos a pasar de una educación de castas a una educación
de masas'.
Internet la tierra prometida
- José Rafael Revenga: Arturo ¿Qué piensas tu de
este nuevo fenómeno de Internet que parece que va a tener un impacto
global mucho más grande del que tuvo la Revolución Industrial?
- Yo puedo opinar
muy poco porque lo conozco mal, José Rafael, me están fallando
los sentidos. Estoy oyendo mal, estoy viendo mal, estoy recordando mal.
Entonces claro, el Internet es una tierra incógnita, es una tierra
prometida que yo se que no voy a entrar en ella nunca.
- José Rafael Revenga: Pero vas a estar presente, porque Emilio
en Venezuela Analítica está digitalizando toda la
obra.
- Emilio Figueredo: Vamos a trabajar y vamos a traer a las nuevas generaciones
que no tuvieron la oportunidad de escucharte, de seguirte, vamos a digitalizar
y vamos a desarrollar tanto Raíces, como Cuéntame a Venezuela
y Valores Humanos, porque creo que hay una sed de conocimientos importante
y creo que eso tiene una validez atemporal.
- La mayor parte de eso se perdió desgraciadamente. Primero porque
cuando yo empece a hacer programas de televisión, que fue en el
año 52, cuando empezó la televisión comercial. Yo
me di cuenta que aquello era importante y de que aquello era un instrumento
maravilloso. Entonces, le propuse a Radio Caracas hacer un programa de
divulgación cultural, que fueron Valores Humanos y que lo hice,
chico, 30 años. Yo hice más de1000 programas de televisión
de las cuales se perdieron la inmensa mayoría y quedan más
o menos unos 240 o 250, sobretodo en grabación magnetofónica
no, no en video, en video hay menos. Entonces emprendí esa labor
educativa que yo creo que es la labor educativa más grande que ha
hecho una persona sola en Venezuela.
- Emilio Figueredo: Fíjate que, por ejemplo, con las impresiones
magnetofónicas, nosotros con los medios modernos nuevos, podemos
darle el soporte de la imagen y llevar de nuevo la forma de integración
entre imagen y sonido con la ventaja que la gente lo puede utilizar cuando
les convenga. Y Oswaldo Yépez tiene guardadas unas primeras cosas
que tu hiciste de ese tipo en la radio. En el fondo Arturo, tu fuiste el
primer Comunicador Social de Venezuela. Estuviste en todos los medios,
estuviste en la radio, en la televisión, en la prensa.
- Es que yo me di
cuenta de eso, que nosotros éramos los herederos de Gutenberg y
que ya había cambiado el medio de comunicación en el mundo.
Y nosotros seguíamos pegados a la letra escrita.
- José Rafael Revenga: Fuiste un comunicador multimedia. El primero
en el país.
- Me di cuenta que los hombres de pensamiento tenían que meterse
en eso o se quedaban afuera.
- Emilio Figueredo: Es que si tu hubieras tenido el medio, por eso te
digo, tu fuiste el antecesor de lo que es Internet. Porque qué es
Internet hoy, todo lo que tú hiciste al acceso de una combinación
de teléfono y una máquina y proyectado al mundo. Tu anticipaste
algo pero no tuviste el instrumento a la mano, como no lo tuvo Cortázar
cuando escribe Rayuela, él escribe verdaderamente el primer ensayo
de lo que se puede llamar una novela virtual. Este nuevo medio es la gran
biblioteca virtual que es lo que decía Borges en su biblioteca de
Babel. Hoy en día en la biblioteca de la revista, tenemos ya 600
textos digitalizados para el acceso de los amantes del castellano. Pero
no sólamente nuestros sino que hemos integrado miles de pequeñas
librerías y bibliotecas individuales y hemos constituidos como una
especie de araña en la cual tú puedes llegar. Tú vas
hoy en día a la revista nuestra y tienes el Romancero Gitano completo,
tienes la poesía completa de Fray Luis de León, tienes tantas
cosas, que si una persona no tenía los recursos, los medios y quiere
llegar a esa poesía, lo que basta es que tenga un amigo y a ese
amigo le diga, bájamelo e imprímemelo. Eso tiene que producir
tarde o temprano un efecto.
- Claro que tiene que producirlo, debe estarlo produciendo
- José Luis Revenga: Mira Arturo, Saltando sobre el 98 y llegando
al 99 ¿Qué tiene que hacer el país para enrumbarse
de nuevo? o ¿Es que estamos condenados a ser un país sin
destino?
- Estamos condenados a ser un país sin destino, porque
los hombres dirigentes de Venezuela no entienden el problema venezolano.
El problema venezolano es muy sencillo y se puede decir en pocas palabras,
en todos los países del mundo o casi todos el Estado vive de la
Nación. En Venezuela desde hace unos años, bastantes años,
la Nación vive del Estado. Eso es un cambio inmenso, porque eso
ha hecho que en gran parte el Gobierno sea un cuerpo extraño con
respecto a la nación y eso explica porque una país, que en
una veintena de años largos, entre 1973 que subieron los precios
del petróleo y ayer ha recibido, por concepto de la explotación
petrolera la suma de 250 mil millones de dólares o un poco más.
En una población de 15 millones de habitantes, 250 mil millones
de dólares, el Plan Marshall con el que se reconstruyó Europa
fueron 13 mil millones de dólares en cinco años y Venezuela
se tiró 250 mil millones de dólares en el lomo para desembocar
con las dos terceras partes de la población con pobreza crítica
y sin ningún problema resuelto y con la mayor dependencia del petróleo
que tenemos hoy.
- José Rafael Revenga: Una interrogante acoplada con esto ¿En
que se puede sembrar el petróleo en agricultura, en industria o
en el propio petróleo?
- En todo, porque no se puede abandonar el petróleo como una
cosa extraña. Hay que darse cuenta de que somos un país petrolero
y que lo vamos a hacer por un tiempo más. Pero al mismo tiempo tenemos
que pensar en ésto, cómo podemos desarrollar a Venezuela
como no sea con subsidios petroleros. Ahí es que está la
cosa. Porque todo el mundo dice yo siembro batata, pero si me dan una protección
aduanera y me dan un subsidio. Entonces, eso es artificial.
- José Rafael Revenga: ¿Alguna esperanza para el futuro
inmediato?
- La realidad, esto es insostenible. Ya tú estás viendo
que probablemente va a ver que reducir una tercera parte del presupuesto
o más y esa es la realidad.
- Emilio Figueredo: Arturo tú que fuiste ministro de Educación
¿Por qué en este país de todo el presupuesto educativo
la mayor parte se va para las universidades y no se destina mucho más
a las escuelas primarias y de otras bases que son verdaderamente la formación
del país?
- Bueno por torpeza de la política educativa de Venezuela. Este
es el único país que da educación superior gratuita
a todo el que quiera y es el único país en el que hay repitientes.
En ningún país del mundo, en una Universidad Americana no
hay repitientes, ni en una universidad francesa y en una universidad inglesa
menos. Fíjate el Estado le está dando un almuerzo en la Universidad
Central de Venezuela por dos bolívares que vale 40 bolívares
más. Tu comprendes que eso es enseñar y fomentar la corrupción.
- Emilio Figueredo: ¿Cómo crees tú que todos que
los jóvenes deberían enfrentar su reto personal en una Venezuela,
para utilizar una frase prestada de Ortega y Gasset, en una Venezuela invertebrada?
- Bueno, yo creo
que deben felicitarse, imagínense que ustedes fueran jóvenes
Suizos, qué posibilidades tendrían ustedes de acción,
aquí lo que tienen ustedes como dicen los franceses el embarras
du choix, es por dónde meterse. Este país está por
hacerse, si lo maravilloso que tiene este país y lo trágico
es que este país a doscientos años de la independencia a
casi 100 años del descubrimiento del petróleo está
por hacerse. Esa es una gran invitación.