En
medio de una atmósfera llena de orden y
pulcritud , en la que trabajos plásticos relucen
con ese encanto propio y latente de toda
creación realmente artística, encontramos a
Víctor Valera , un hombre cuyas hábiles manos e
indiscutible talento se ven claramente reflejados
en todas y cada una de las piezas plásticas que
realiza.

Es fácil darse cuenta al consumar un
encuentro con Valera , del gran temperamento y
sensibilidad que corre por sus venas; su habla es
pausada pero vehemente y su gran experiencia lo
hace expresarse del arte como algo
indiscutiblemente sagrado , de vital
trascendencia.


Una de las primeras interrogantes que nos
hacemos al estar frente a Víctor Valera , es
sobre ciertos detalles de su obra ; como los
relativos al surgimiento de ese primer
"flechazo" entre él y las artes
plásticas ; nos preguntamos, cómo fue que
decidió entregarse a ésta compleja disciplina y
cuando comenzó académicamente sus primeros
pasos hacia su carrera profesional .
Es así , con gran facilidad de palabra, que
nos relata como cuando era niño siempre veía un
maniquí que estaba cerca de su casa y se
extasiaba con sus proporciones, formas, con su
belleza mientras se preguntaba ¿ algún día yo
podré hacer algo así?



Su inclinación por las artes plásticas
siempre fue bastante clara, desde temprana edad
llevó a cabo sus estudios en este campo con esa
pasión en la que todo verdadero creador se ve
envuelto al entrar en contacto con la más clara
y fuerte inclinación de su esencia.
Para Valera, el arte es algo que todavía no
nos podemos explicar, pues en su opinión es una
de los hechos más ocultos y profundos con los
que cuenta el ser humano y por esto expresa "
Yo
no quiero entrar en lo que siempre se quiere
decir
ah sí
yo hago esto, que si
escultura social porque el trabajador, porque el
herrero, porque el hombre, no, no; nada de eso,
se es artista y se dice lo que se tiene y se da
lo que está allí".


Sentimos curiosidad y le preguntamos sobre su
período de estancia en el continente europeo "
Mi experiencia en Europa fue muy hermosa, fui a
ver, a observar; cuando llegué a Florencia besé
como el Papa al David de Miguel Angel; porque
para mí era , la única posibilidad de
salvación que tenía yo y de explicarme muchas
cosas que veía en Venezuela. Eso por supuesto
tuvo sus frutos, pero resulta que yo he tenido
que olvidar Europa y venir a América y situarme
aquí en este medio en donde todo es dificil pero
muy dificil. No es dificil porque estén
programadas ciertas cosas de una forma
determinada, sino que hoy en día vivimos una
especie de gran guerra que la han establecido los
jóvenes contra los maestros; los maestros con
otros maestros, en fin, nos hemos convertido como
en una especie de guerrilla cultural".
Al indagar sobre cuantas obras posee en su
haber no duda en afirmar "
Son
tantas como las veces en las que yo he hecho el
amor, son muchas; cosa que comienza a ser ahora
menos frecuente, aunque estos dos últimos años
han sido de muchos frutos, todo empieza a estar
más tranquilo, no por el hecho de que esté
satisfecho, sino porque en Venezuela todo se ha
puesto sumamente caro, el hecho de cómo seguir
siendo un artista es costoso; costoso para
exhibir, costoso para poder realizar, enseñar,
decir, mostrar".

También nos preguntamos el por qué de su
elección de trabajar siempre sus esculturas en
hierro "
los demás materiales
los desprecié muchísimo, yo soy muy flojo para
destruir, y los escultores comienzan destruyendo
por ejemplo una piedra, y yo lo que hago es
utilizar las formas de una vez para continuar; mi
escultura se construye, no se destruye. Yo tomo
algo para realizar una cosa. Por supuesto tengo
los conocimientos académicos suficientes para
saber, cómo se hace una escultura en madera, en
piedra; pero en realidad no me llama la atención
, necesitan de muchísimo tiempo y a mi estome
consume, es decir, las cosas que ameritan de
mucho tiempo me dejan sin interés, la vida es
muy corta".
Al entrar en el tema de las globalización y
de la llamada era de las postinformación según
Nicolás Negroponte, le preguntamos su opinión
acerca de que piensa sobre el hecho de
enfrentarse a una obra plástica a través de
Internet "
No creo que la
satisfacción que me da el estar en un museo,
viendo una obra que está frente a mí la pueda
igualar otra cosa; es más a mí me da un poco de
miedo los recursos y los medios para llegar a
todo lo que se ha llegado ;es decir, yo estoy un
poco fuera de eso aunque lo entiendo, lo acepto y
puedo asimilarlo; pero para mí, ver una obra en
vivo, nada lo puede igualar. Me da un poco de
temor ese desarollo de tecnologías, vamos a
esperar unos diez años más para ver hasta donde
eso va a marchar
mira
va a haber
cosas terribles
digamos que muy extrañas
pues
yo estoy como tan seguro de lo que he
vivido
es lo que puedo aceptar
realmente
y lo que viene es como una cosa
grandiosa, pero no creo que pueda igualar al
placer de tener un libro en la mano o una pieza
de arte enfrente".

En cuanto a sus percepciones preelectorales y
a sus preferencias políticas comenta entre
diversas ideas "
¿Y es que para
ser artista se necesita una predilección
política?
en cuanto a mis preferencias
electorales yo estoy viviendo un poco como en
Brasil, en los últimos años cuando tuvieron
emperadores, todo era en base a unas Operetas
increíbles ,con grandes vestidos
y mira lo
que dejó Brasil; un carnaval, y ahora para mí
todo lo que aquí está pasando es como un
carnaval, y hay unos personajes que me
horrorizan; pero aún así voy a votar, es el
único derecho que tengo, yo soy venezolano, eso
no me lo puede quitar nadie, aunque en este
momento votar sea un acto muy doloroso , pero hay
que hacerlo. Por ejemplo; a mí Fermín no me
interesa, me parece que es una película
trasnochada; que viene de muchos
"cines" de muchas cosas; Romer a veces
parece tener como buen perfil , pero hasta que
punto no será continuar con la misma Venezuela
en la que vivimos hoy; Irene, ella es
espléndida, con una belleza exorbitante pero
desde mi punto de vista también tiene unas cosas
terribles
no son palabras son como gestos
como acciones que al final te van alejando de
ella; y el militarsito golpista, a mí ,
definitivamente me pone muy mal
pero quizá
Venezuela va a necesitar de esa equivocación
para que los Venezolanos aprendamos
".
Después de una larga e interesante
conversación , Víctor Valera se despide
cariñosamente, y vamos dejando poco a poco su
casa, la cual parece un lugar sacado de un
sueño; lleno de belleza y buen gusto,
quedándonos con la impresión por un momento de
haber estado en un terreno impregnado de armonía
en cada rincón; en el que la enajenación y la
agitada dinámica de Caracas pareciera no llegar.