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¿Un lifting? Es posible. ¿Arrugas? Se eliminan. ¿Celulitis? Desaparece. Son las promesas, obras y milagros de los tratamienos a base de cuarzo y color. Esta es la historia de cómo una piedra se transforma en energía y motor de arranque para el cuerpo.

Venga a proclamar que no somos de piedra cuando intentamos demostrar que sentimos, sufrimos, amamos…, y resulta no sólo que las piedras también sienten, sino que proporcionan beneficios, perdradas al margen. Y en el reino mineral, el cuarzo es el chamán por excelencia. Su fama se la ha ganado por ejercer de fuente y receptor de energía. De forma natural, acumula la que emana del sol; pulido, es un condensador de energía que puede ser aprovechada para modificar, modular y armonizar la del organismo en beneficio de la salud. Y, por si esto fuera poco, es capaz de absorber los malos rollos energéticos, o sea, las cargas negativas que todos llevamos dentro. Por ello, entre sus últimas aplicaciones, parece dar un magnífico resultado en tratamientos de salud y estética usando uno transparente que se colorea con una especie de computadora en función del problema a tratar.

Carmen Navarro, directora de dos centros de belleza en Madrid y una especilista en estética de lo más new age que existe en España, es una de sus más fieles súbditas. <<Los seres humanos somos un todo –explica-. Hay que unir el cuerpo, el alma y la mente, el interior con lo exterior. Es lo que intenta explicar el movimiento holístico aplicado a la belleza y a la salud. Es el reequilibrio, y para ello no hay nada como las piedras de color. >>

¿Por qué se usan dos tipos de cuarzo?

Cuando hacemos un masaje sobre una parte o en la totalidad del cuerpo, usamos un cuarzo de punta redonda. Pero si tocamos los mismos puntos que en la acupuntura, dirigendo la energía hacia un meridiano del organismo, trabajamos con uno acabado en pico.

El cuarzo es tranparente, pero va tornándose verde, naranja, rojo… según Carmen aplica los tratamientos. Y no es por un gusto aleatorio por los tonos del arco iris, sino porque se juega aquí con la teoría de la cromotrapia. Es decir, la curación a través del color.

¿Por qué se elige un color u otro?

Según la zona y el problema que queramos tratar. El color en sí mismo es un tratamiento. Hoy ha venido una señora con una herida en el pie; le he puesto rojo intenso y toques de verde. El rojo porque ayuda a drenar, a que fluyan los líquidos corporales. Porque este color significa el espacio, el movimiento. El cuarzo co el color es capaz de quitar un dolor, pero también de afinar las cuerdas vocales o de eliminar las arrugas. La mejor forma de demostrarlo en este último caso es hacer un tratamiento convencional en media cara, y en la otra media con el color, y comparar. Además, se trata de un efecto a largo plazo, porque le estás mandando una información al cerebro, éste la asimila y, a su vez, envía información al organismo para que trabaje correctamente. Es un tratamiento fantástico, pero la gente es muy incrédula.

Todo es susceptible de mejoría. Ya sea en la cara o en el cuerpo. El cuarzo vale tanto para un lifting como para hidratar la piel; tanto para eliminar la celulitis como un ezcema.

¿En qué consiste un lifting de color?

Energizamos los músculos para ello, usamos el rojo. Poque si se producen arrugas alrededor de la boca es debido a que los maxilares se caen. Después, damos verde para que los líquidos linfáticos fluyan.

¿Qué color combate la celulitis?

Depende del tipo y del grado en el que se encuentre. Si está producida por problemas de circulación, se utiliza el violeta. En las zonas donde hay acúmulos, como las pistoleras, el verde que drena. En el caso de celulitis debida a retención de líquidos, trabajaríamos sobre el meridiano del bazo y el pancreas con violeta. Así eliminamos sustancias tóxicas a la vez que aumenta la capacidad energética del cuerpo.

¿Y las arrugas?

Se trabaja una por una con el color fucsia, y luego se da energía a toda la cara con el rojo.

¿Y en esas mascarillas de cuarzo para la cara, que son como una red, con la piedra estratégicamente situadas?

Proceden de México y las hay de dos tipos: de cuarzo rosa y gris. La gris sirve contra el estrés. La rosa se usa después de haber hecho un tratamiento cualquiera, porque reequilibra la energía del rostro de una manera sutil.

Ya saben quien esté libre de dudas que tire la primera piedra.

ARCO IRIS DE LA SALUD

Violeta: para mejorar la circulación.

Rojo: para proporcionar energía al organismo y para el exceso de grasa.

Verde: para drenar.

Azul: para relajar.

Naranja: para tonificar y para la flacidez.

Amarillo: para transmitir a las células que trabajen de forma inteligente y ordenada, y para las manchas de la piel.

Rosa: para hidratar.

Fucsia: para revitalizar la piel, para las arrugas.

VIVIR EN POSITIVO

Si los cuarzos no piensan, al menos sienten y… padecen, porque, los pobres, absorben la energía negativa del cuerpo humano. Por eso, después de usados, necesitan purificarse. Para ello hay que lavarlos bajo el grifo y, si es posible, dejarlos toda la noche en un recipiente de cristal con agua y sal gorda. También se debe someterlos a limpieza general en las noches de luna llena, sacándolos al aire libre, impregnados de sal gorda, porque de esa manera se reenergetizan… Que las piedras también se cansan de trabajar. Las máscaras de cuarzo requieren cuidados específicos: si las usan varias personas, entre una y otra deben pasar al menos tres horas. Si se hace antes, se estarían trasmitiendo las cargas negativas… Como si fueran virus.

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