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Las
raíces de la tipografía moderna están enlazadas con las de la pintura, la poesía y la
arquitectura del siglo veinte. La fotografía, los cambios técnicos en la imprenta, las
nuevas técnicas de reproducción, y los cambios, nuevas actitudes sociales, han ayudado a
quebrar las barreras entre las artes gráficas, la poesía y la tipografía, y han
alentado a la tipografía a convertirse en una expresión más visual, menos lingüística
y menos lineal. El nuevo vocabulario de la tipografía y del
diseño gráfico fue forjado en un período de menos de veinte años. Puede decirse que el
período "heróico" de la tipografía moderna comenzó con el manifiesto
"Figaro" de Marinetti en el año 1909, y que llegó a su pico máximo durante
los años veinte. Hacia el final de la década la tipografía había comenzado a entrar en
una nueva etapa de consolidación después del previo período de exploración e
innovación.
Pero, por supuesto, la tipografía moderna no fue el invento abrupto
de un hombre de un solo grupo. Surgió en respuesta a las nuevas demandas y oportunidades
propuestas por el siglo veinte. La aparición de la tipografía moderna en este siglo,
refleja la violencia con la cual las convenciones ya agotadas fueron reemplazadas por
nuevos conceptos en el arte y el diseño, desafiando aquellas actitudes que en las
distintas áreas ya no tenían relevancia en una sociedad altamente industrializada.
La revolución tipográfica mostró poco respeto por las tradiciones
de la industria de la imprenta. Pero sin embargo, debemos recordar que tomó lugar en un
período en el cual la industria había ya casi perdido esas tradiciones y que la
revolución fue llevada a cabo por los pintores, poetas, arquitectos, y otros que no
pertenecían propiamenete a la industria. Estos hombres, llenos de ideas y alborozados con
el nuevo concepto de arte y de sociedad, estaban determinados a que sus voces fueran
escuchadas. Se lanzaron a la impresión con fervor porque supieron reconocerla por lo que
es: un potente medio para transmitir ideas e información, y no por lo que se había
convertido en gran parte hasta entonces, es una especie de arte decorativo alejado a la
realidad de la sociedad contemporánea.
Durante el siglo diecinueve, a medida que se incrementaba el uso de
los superlativos, los "printing types" se hicieron más grandes, más gruesos y
más exhuberantes, pero el impresor se guía usando una composición basada en los libros.
El primer alejamiento de esta estructura fue introducido por los exponentes del
"Artistic Printing" durante la década del 1870, pero el significado y las
potencialidades que este desarrollo fueron oscurecidos por la decoración y el ornamento
elaborados con los que cubrían sus anuncios impresos, a menudo sin relación con el
contenido del texto.
El movimiento Artistic Printing contenía la semilla de la
tipografía moderna que, sin embargo, cayó sobre suelo infértil. Hacia fines del siglo,
la mayoría de los impresores eran pioneros de una red de convenciones estériles o
estaban involucrados en una orgía de tretas técnicas, y el diseño de la mayoría de las
cosas que produjeron eran aburridos e irrelevantes. Fue en reacción a esta situación que
los futuristas adoptaron su nueva y agresiva técnica para imprimir sus nociones.
Las primeras composiciones cubistas pintadas por Braque y por
Picasso en 1908 fueron solamente pasos tentativos hacia un nuevo horizonte; de mayor y
más inmediata significancia para el desarrollo de la tipografía moderna fue el
"Manifiesto Futurista" de Marinetti, publicado en el diario francés "Le
Figaro", el 20 de febrero de 1909. Esta publicación definió, en tonos estridentes,
un nuevo concepto de arte y diseño. Doce meses después, en Milán el "Manifiesto of
Futurist Paiting" fue firmado por cinco pintores, incluyendo a la Balla y a Boccioni,
que también era escultor, se convirtió en uno de los técnicos principales del
Futurismo. Su manifiesto sobre la escultua futurista, publicado en 1912 y realizadas por
Calder en 1930.
El futurismo era una violenta reacción contra el "status
quo" y el peso opresivo del pasado. Adoptó con entusiasmo la civilización moderna y
reconoció la belleza de las máquinas. Los futuristas buscaron nuevas formas a quebrar
las limitaciones de las dimensiones y a expresar "el movimiento y la
Revolución" sin tener que recurrir al uso de efectos visuales ilusorios. La técnica
propagandísta que usaron, violenta e incendiaria, fue imitada más adelante en toda
Europa: por los dadaistas en Francia, Suiza y Alemania, por los constructivistas en Rusia,
y por Stijl en Holanda, entre otros.
Los futuristas se oponían al "arte por el arte" y
rechazaron la idea del juego con la forma y la indulgencia sin motivo aparente, en la
innovación tipográfica que la forma intensifique el contenido. En 1909 Marinetti
escribió "El Libro será la expresión futurista de nuestra conciencia futurista.
Estoy en contra de lo que se conoce con la armonía del setting. Cuando sea necesario,
usaremos tres o cuatro columnas por página y veinte estilos diferentes de tipografías,
representaremos percepciones de prisa en Itálica y expresaremos un grito en bold
type
una nueva representación, pictórica tipográfica nacerá en la página
impresa".
La influencia del Futurismo se extendió rápidamente hacia el Este.
El manifiesto "Fígaro", de Manetti, fue transmitido inmediatamente a Rusia,e
incluso hay información sobre una posible visita de Marinetti a San Petersburgo en 1910.
Sin embargo, sólo sabemos con certeza que dió conferencias en Moscú y San Petersburgo a
principios de 1914, cuando el movimiento futurista ya estaba firmemente establecido en ese
país.
Larionov, Gorcharova y Malevich fueron los principales pintores
rusos futuristas.
Las composiciones rayonistas de Larionov en moscú y los trabajos
del ruso Wassily Kandisky, fueron las pinturas más abstractas de 1911 y 1912. Pero en
1913, Kasimir Malevich tomó el último e inevitable paso hacia la abstracción pura
cuando exhibió "Quadrat" un dibujo a lápiz que en sus palabras no era
"nada más y nada menos que un cuadrado negro sobre un fondo blanco". Esta
primera pintura suprematista fue seguida por una segunda, llamada "Cicle", y
luego también por otro dibujo a lápiz que consistía en dos cuadrados y una serie de
composiciones geométricas simples, Malevich describió al Suprematismo como "la
supremacia del sentimiento puro o la percepción de las artes pictóricas".
Sobre su primera pintura Suprematista escribió "no fue un
cuadrado vacío lo que exhibí, sino la experiencia de la no objetividad".
Durante las dos décadas siguientes, el Suprematismo proporcionó la
base para gran parte de la pintura abstracta geométrica en Europa y, a través del
trabajo de Lissitsky, Rodchenko y Moholy-Nagy durante los primeros años de las décadas
de los veinte, las ideas de Malevich y del constructivista Vladimir Tetlin influyeron en
gran medida en el desarrollo de la tipografía y el diseño moderno. |