
la Guerra de las Colas
La batalla que están librando en Venezuela Pepsi Cola y
Coca Cola por el mercado venezolano de bebidas gaseosas, cobra
un aspecto mas dramático con los enfrentamientos legales
que produjo la decisión de embotelladora Hit,de la familia
Cisneros, de dejar de la noche a la mañana de embotellarPepsi
e iniciarlo con Coca Cola.
Mas allá de las consideraciones éticas y jurídicas,
interesa en este sonado caso descubrir las posibles razones que
hayan inducido a la familiaCisneros a dar un viraje radical en
una relación comercial, hasta eseentonces, aparentemente
provechosa para ambos grupos.
Con la decisión de Coca Cola de recomprar los derechos
de embotellar su producto en Venezuela, que durante muchos años
estuvo en manos del Dr.Pedro Tinoco y del Dr. José Ramón
Arellano y luego a la muerte de ambos delDr. Alfredo Travieso
.Y de la aparente falta de interés de parte de Pepsicode
invertir en Venezuela. Se originó una situación
complicada para la familia Cisneros, o invertían solos
en la modernización de sus plantas, o convencían
a Pepsico de invertir con ellos o, tenían que esperar las
consecuencias de una política comercial e industrial agresiva
de Coca Cola en Venezuela.
En esta última opción Coca Cola pudiera haber tomado
la decisión de atacar el mercado venezolano con todos sus
medios por lo demás abundantes o realizar una alianza
estratégica con algún grupo local, ¿Polar?
lo que en ambos casos hubiera puesto a la familia Cisneros a la
defensiva.
En efecto si ésta hubiese sido la estrategia de Coca Cola
ella habría afectado seriamente la ventaja que el grupo
Cisneros había adquirido en el área de bebidas gaseosas.
Además, de haberse realizado una eventual alianza con Polar,
el daño hubiera sido aún mayor. No debe pasarse
por alto el hecho de que este grupo familiar ha venido incursionando
paulatinamente en el sector cervecero, con la toma de control
de Cervecería Regional y con el lanzamiento de un nuevo
producto la Frya.
Como puede observarse esta situación de enfrentamiento
entre empresas multinacionales para controlar el mercado local,
es un hecho relativamente novedoso para Venezuela, salvo si tomamos
como ejemplo el reciente control de la empresa cementera nacional
por parte de los principales actores multinacionales de ese ramo.
Y ante esa realidad, nos permitimos especular que de no haber
actuado con celeridad la familia Cisneros, de todos modos Coca
Cola habría penetrado el mercado y muy probablemente habría
desplazado a Pepsi Cola, a menos que Pepsico hubiera decidido
poner los recursos financieros necesarios para soportar su cuota
de mercado.
La realidad es entonces que en una hábil maniobra comercial
los Cisneros se han garantizado su presencia en el mercado de
gaseosas en Venezuela con una fuerte alianza estratégica
con el número uno mundial, y le han dejado a Pepsi la carga
de tener que, o invertir directamente en Venezuela, o aliarze
con otro grupo embotellador y librar juntos la batalla de mercado.
En todo caso creemos que en este combate los grande ganadores
serán los abogados que, de parte, y parte librarán
la batalla para determinar si la decisión tomada por los
Cisneros era o no legal.
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