Lo que hoy es una operación en firme, aunque tendrá
que afrontar varios procesos legales, comenzó hace cinco
años cuando Oswaldo Cisneros decidió buscar un comprador
para vender la participación de la familia en la
embotelladora Hit de Venezuela. Las conversaciones comenzaron
con su socio natural, Pepsi-Cola, multinacional que "nuca
le ofreció comprar el 100 por ciento de la compañía,
según las propias palabras del presidente de la em botelladora.
Cisneros eludió, en una entrevista con EL UNIVERSAL, hablar
de números, pero Alberto Uribe, vicepresidente de PepsiCo
para el área andina, aseguró que hace tres años
Cisneros pidió cerca de mil millones por la Embotelladora
Hit, cantidad que le pareció excesiva. En octubre del año
pasado, basados en una valoración de la empresa realizada
por la banca de inversión Black Stone, le ofrecieron a
Cisneros 420 millones de dólares por la empresa, cifra
que fue rechazada por el accionista, aunque Cisneros afirma que
no fue una proposición, sino un estudio económico
sobre el valor de la empresa. "Ellos me hicieron una oferta
en junio" pasado, después que Cisneros ya tenía
sobre su escritorio una propuesta concreta de la Coca-Cola, en
"febrero comenzaron las conversaciones formales".
"No quiero que piensen que soy una persona con mucha liquidez",
dijo Cisneros a EL UNIVERSAL cuando se le preguntó sobre
el monto de la operación.
Oswaldo Cisneros buscaba con la negociación de la Embotelladora
Hit dinero fresco y un plan de negocios a largo plazo. Precisamente
lo que le
dejó sobre la mesa la Coca-Cola, tres cientos millones
de dólares en efectivo y 200 millones para planes de inversión
en la empresa, adicionalmente Coca-Cola asume la indemnización
de 100 millones de dólares, aunque los ejecutivos de PepsiCo
en Nueva York la estimaron en 140 millones, segun infomaron en
esa ciudad voceros de PepsiCo.
La familia Cisneros pierden el control de la embotelladora pero,
por los momentos se mantiene al frente de la empresa. La nueva
empresa Embotelladoras Coca-Cola y Hit de Venezuela está
conformada por 50 por ciento de participación de la Coca-Cola
y 50 por ciento de Cisneros.
Oswaldo Cisneros asegura que le propuso a PepsiCo un enfoque de
largo plazo para asegurar la continuidad y éxito del mercado,
mientras que la PepsiCo se enfrascó en su regla de participación
del 15 por ciento en los negocios fuera de Estados Unidos.
ìLo que pasa con una compañía que se mueve
por resultados es que todo el mundo va en pos de éstos
a corto plazo y sacrifca los beneficos a largo plazo. Este enfoque
del negocio que le planteó Coca-Cola a Hit cautivó
al empresario, además de la jugosa suma que estaba en la
mesaî, manifestó un ejecutivo especialista en estrategias
corporativas que pidió el anonimato por temor a una mala
interpretación de sus clientes.
La Coca-Cola halló una debilidad en la fuerza del líder,
Cisneros estaba desconforme con el desempeño de la PepsiCo,
lo que los especilistas en mercadotecnia llaman ìprincipio
de ataque número 2. Los ejecutivos | de Atlanta dirigieron
sus fuerzas hacia ese flanco y mantuvieron una persecución
del objetivo hasta lograrlo | (principio de flanqueo número
tres). | "Mantener las fuerzas concentradas es fundamental,
mientras mayor la acción, mayor será la oportunidad
de crear una alternativa".
La opinión preponderante entre los expertos en estrategia
corporativa consultados es que la Hit de Venezuela salió
fortalecida con la operación. La asociación con
la Coca-Cola, aunque pueda sacarse del mercado a los sabores Hit,
le garantiza a Cisneros un futuro en los negocios de los refrescos,
su principal fortaleza, punto que los ejecutivos de Atlanta comprendieron
muy bien al ofrecerle el paquete a la embotelladora venezolana.
ìLa fortaleza de Coca-Cola reside en su liderazgo mundial
como empresa refresquera".
Oswaldo Cisneros dio una clara señal de la necesidad de
las empresas venezolanas de entrar en el proceso de globalización,
adaptar sus productos a las transfomaciones del mercado mundial.
El empresario reconoció que a CocaCola le llevará
un año ocupar el puesto de Pepsi-Cola. La percepción
del consumidor es importante y la marca mundial debe adaptarse
a la exigencias del mercado. Es importante controlar la distribución
pero también lo es el sabor, que no se sabe como quedaráî,
dijo un especialista.
La estrategia de PepsiCo es insistir ante Procompetencia en la
anulación del contrato entre Cisneros y Coca-Cola y se
obligue a Hit a embotellar nuevarnente Pepsi. Alberto Uribe, vicepresidente
de PepsiCo para la región andina, confía que la
empresa saldrá airosa de este proceso y los refrescos de
Pepsi se mantendrán en el mercado, aunque reconoce que
no será con la misma fuerza.
"Este es un problema comercial y debemos mantener la cabeza
fría", manifestó el ejecutivo en una entrevista
con EL UNIVERSAL. Uribe sugiere lo que serán las directrices
de la campaña en el mercado venezolano: regresarán
ìcon 12 plantas en producción y dispuestos a recobrar
el terreno perdidoî.
PesiCo. reaccionó a los pocos días con una agresiva
campaña en los medios de comunicación, apelando
a la fidelidad del consumidor y se puso como víctima ante
la jugada del grupo Cisneros y Coca-Cola. ìEl consumidor
podría mantener su fidelidad con una marca mártir,
pero esto es relativo, los productos en disputa son marcas internacionales
y Coca-Cola está distribuyendo en los puntos de venta en
donde antes estaba Pepsiî, dijo un ejecutivo de una importante
empresa creadora de imágen. ìLa tradición
y fidelidad del cliente a la marca es un activo de la PepsiCo,
pero la caída del poder adquisitivo cambió un poco
las cosas, la gente se estaba fijando en el precio y la Coca-Cola
en los últimos meses dio una gran pelea, el litro costaba
150 bolívares, mientras que la Pepsi estaba por los 220
bolívares, algo que puede poner en tela de juicio la fidelidad,
pero la campaña está en marchaî.
El problema de la estrategia de PepsiCo en Venezuela es que pudiera
dedicar mucho tiempo a los aspectos legates y descuidar el objetivo
principal: no perder mercado. al atacar en varios frentes puede
perder efectividad. El ataque en un frente lo más estrecho
posible ayuda a concentrar fuerzas. PepsiCo no tiene problemas
sólo en Venezuela, sino en el mundo". agregó
un ex eiecutivo de la epresa de la embotelladora en Venezuela.
PepsiCo tiene que realizar una importante inversión para
mantenerse en el mercado venezolano. Uribe aseguró que
la cadena de restauranes de comida rápida instalados en
el país despacharán Pepsi, mientras no se logre
una alianza. La campaña para vover a Venezuela le costará
400 millones de dólares.
La Pepsi no sólo está perdiendo mercado en Latinoamérica,
conocedores del negocio de las embotelladoras afirman que pierde
fuerza en Rsia, Europa Oriental y Asia. En China después
de Hitachi, Coca-Cola es la marca más conocida en ese país.
Pepsi-Cola entró en Rusia en 1959, pero Las cosa han cambiado,
Coca-Cola inauguró instalaciones en Rumania a fines de
1991 y ahora sus ventas superan las de Pepsi-Cola más de
2 a l. "Pepsi ha perdido su liderazgo en casi todos los países
de Europa oriental y el resto del mundo ex comunista", revela
el estudio.
El problema más importante que enfrenta una compañía
sin enfoque como PepsiCo es que sus cadenas de restauranes compiten
contra otras cadenas que podían ser clientes de sus refrescos.
"Los restauranes no sólo son una problema competitivo,
también son un desaguadero financiero", revela un
estudio realizado sobre la Historia de las dos colas". Pepsi
invierte 1.000 millones de dólares al año en la
construcción y adquisición de restauranes, una cantidad
muy superior a la utilidad operativa que le generan. Es el dinero
que necesita para pelear contra Coca-Cola en el mundo.
Una razón de la expansión de Coca-Cola en el mundo
son sus inversiones. Mientras que Coca-Cola invertía 700
millones de dólares en el exterior, Pepsi estaba cerca
de 300 millones en el año pasado, aunque PepsiCo es una
empresa mucho más grande que The Coca-Cola Company. Pepsi
tuvo ventas por 28.500 millones de dólares, mientras que
CocaCola 16.200 millones, pero por dólar de ventas, Coca-Cola
vale cuatro veces más que PepsiCo. Ese es el poder del
enfoque.
El daño sicológico que lo propinó Coca-Cola
con el acuerdo con Cisneros es más grande que el económico,
según informaciones obtenidas de analistas de Wall Street.
PepsiCo apenas percibió 10 millones de dólares el
año pasado por sus negocios en Venezuela, pero las pérdidas
de los tenedores de acciones están cerca de Los 400 millones
de dólares. La úbima palabra la tendrán Los
consumidores, fidelidad que Pepsi espera mantener para no salir
del mercado.
El Universal 25 de agosto de 1996