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Entre los pintores venezolanos de las últimas décadas Ernesto León sobresale por su calidad y por su versatilidad.También por su inmensa capacidad de trabajo y por su dedicación.
Una breve visita a su taller de Los Chorros, en Caracas, basta para ilustrar al visitante
sobre su personalidad: una organización que impresiona y un orden que se impone a primera vista.
Tras ese orden, está el pintor y tras el pintor un artista de inverosímiles recursos. Tras ese orden
pude estar el desorden de la imaginación. El artista o el creador que pugna por no dejarse
avasallar por las ideas y que traduce, día tras día, en óleo o en el dibujo, sus poderes imaginarios.
No trataremos ahora de dar una visión completa de su arte, por que es demasiado extenso, y conviene
concentrarnos en uno de sus aspectos: el dibujo. Ernesto León es un
dibujante de gran sensibilidad y de linea espontánea, como lo demuestra esta selección
del Museo Virtual.
Entre las características personales de Ernesto León debe anotarse, en primer lugar,
su cultura, su gran dominio de la historia y de la teoría del arte y su vasta experiencia.
Sus estudios llevados a cabo tanto en España y Francia, como en lo Estados Unidos, le han dado la mejor instrumentación
y el mejor conocimiento a que puede aspirar un hombre de su sensibilidad.
Debemos anotar que Ernesto León es el creador del "círculo del dibujo" que congrega a los mejores dibujantes venezolanos
y que todos los lunes, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, se reúnen con sus papeles y sus lápices para explorar de manera sistemática una de las grandes
disciplinas plásticas de todos los tiempos, punto de partida y secreto de todo arte.
El joven escritor, Rafael Arráiz Lucca escribió un texto sobre el pintor que hemos escogido para acompañar esta breve muestra de sus innumerables dibujos.
La Crisopeya de Ernesto León
En un galpón en Los Chorros Ernesto León
trabaja afanosamente. Conocí al pintor cuando regresó
de Nueva York, a principios de los años ochenta y, desde
entonces, cuantas veces me acerco a su obra se apodera de mí
el convencimiento de que lo domina una fuerza de grandes proporciones.
Esta energía que lo posee lo tiene en el camino de construir
una obra plástica vastísima, no sólo por
la inusitada cantidad de piezas concluidas sino por los registros
que abarca. No tengo como probarlo pero intuyo que la fuerza a
la que aludo tiene su fuente en la impronta espiritual que lleva
consigo el dibujante. Pero no me refiero a que la inspiración
de su trabajo sea de orden religioso, aunque es posible que lo
sea, aludo a que al espacio en blanco León deja que lleguen
los fermentos más profundos, menos controlables de su psiquis,
de su espíritu, de su alma. Seguramente, muchas de la imágenes
que sus dedos modelan, responden a procesiones internas de las
que el pintor no tiene conciencia. Deja que afloren como si estuviese
decidido a trabajar con las materias más hondas, menos
superficiales, menos tamizadas por la cárcel de la conciencia.
En el conjunto de retratos más recientes que
ha terminado el dibujante uno de los rasgos fundamentales es la
mirada. Los ojos de los personajes son poderosamente elocuentes
porque llevan en sí mismos la noticia de la soledad, del
vacío. Son miradas plenas de sentido porque se pierden
al lo lejos sin objeto. Otra característica de los rostros
de León es que no es fácil precisar el sexo, son
ambiguos. Pertenecen a seres a los que no se les ha precisado
la genitalidad, y esto ocurre en el caso de que no ostenten cabellera
y, también, en los dibujos que si levan algo que les cubre
la pelada cabeza. Calvos o no, el género permanece, más
que oculto, imprecisable.
A las líneas que fijan el contorno unas veces
las puebla el rojo y otras el negro o el gris. Algunos de sus
personajes parecieran haber perdido la vida y otros, por el contrario,
da la impresión de que la sangre los habita. Muchos tienen
rasgos fisonómicos negroides y otros asiáticos,
aunque no faltan las narices alargadas y duras de un europeo.
En verdad, la multitud de fantasmas que acompañan a León
no podría decirse que pertenecen exclusivamente a una raza.
Lo que si es común a todos los retratos es la búsqueda
de la esencialidad del ser, y no pretendo con esta frase hacer
alarde de alguna construcción de orden metafísica.
Trato, más bien, acercarme a lo que el creador persigue:
que los dibujos sean la expresión más sintética
de al imagen que se formó en su interior y que no queda
otra alternativa que exteriorizar, que expresar.
No son personajes anecdóticos los que trae
del subconsciente la mano de León, son figuras esenciales
que vienen como marcadas por la huella de una o varias experiencias
centrales, definitorias de un carácter, de un arquetipo.
Quizás esta multitud urgida por regresar sea la que le
da tanto nervio, tanto poder al dibujo de León. De no haber
un rayo creador como insuflado por imanes desconocidos, muy probablemente
el incansable trabajo del artista había cesado, pero la
tarea no puede interrumpirse cuando la urgencia de esta multitud
secreta clama por decir lo suyo en el papel.
Es un lugar común afirmar que en el interior
del hombre pugna por expresarse un caudal que no logra superar
las costras de la superficie. Una de las tareas a las que parece
estar llamado el hombre contemporáneo es a la de encontrarle
camino a esta interioridad a la que tan poco se conoce, al menos
en el mundo occidental. En este sentido León está
haciendo su trabajo: deja de las aguas desconocidas de su interioridad
afloren todo lo libremente que sea posible. No siempre se puede,
a veces un gendarme autoritario anda cerrando puertas con un mazo
de llaves en la mano, oculto tras un traje amistoso y hasta con
los mejores modales. A este hombre de las superficies León
no le hace ningún caso. Los rostros que el dibujante retrata
vienen de adentro. Sus máscaras vienen subiendo desde un
fondo oscuro hasta la zona de claridad de papel. Antes de esta
alquimia, no existen.
ERNESTO LEON
1956 Nace en Caracas
EXPOSICIONES INDIVIDUALES IMPORTANTES
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| 1985 | Sala Mendoza,Caracas-Venezuela
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| 1987 | Sala Mendoza,Caracas, Venezuela.
Museo Francisco Narvaez,Margarita-Venezuela
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| 1989 | "Idearios del Silencio", Sala Mendoza. "Dibujos" Galeria de Arte Nacional, Caracas-Venezuela
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| 1991 | Galeria Garces Velazquez, Bogota- Colombia
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| 1992 | Museo de Arte Moderno, Mérida-Venezuela.
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| 1993 | Centro Italo Latinoamericano deRoma,Roma-Italia.
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| 1995 | "ExVotos" Galeria Via, Caracas-Venezuela.
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| 1996 | "Obras Recientes" Galeria Acquavella,Caracas-Venezuela
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| REPRESENTADO EN: |
| Museo Metropolitano de N.Y., New York-U.S.A.
Galeria de Arte Nacional Caracas -Venezuela.
Museo de Arte Moderno de Bogotá-Colombia.
Museo de Arte Contemporáneo Sofia Imber, Caracas-Venezuela.
Petróleos de Venezuela, Caracas-Venezuela
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Personaje 1
Pastel sobre papel
Personaje 2
Pastel sobre papel
Personaje 3
Pastel sobre papel
Personaje 4
Pastel sobre papel
Personaje 5
Pastel sobre papel
Personaje 6
Pastel sobre papel
Personaje 7
Pastel sobre papel
Retrato del Artista
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