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Revista Electrónica Bilingue       Nº 7     Septiembre 1996
Política Externa
Venezuela y Colombia tan lejos y cerca a la vez
Emilio Figueredo
Torres Plaz y Arraujo

Arroba Digital Marketing

Venezuela y Colombia son dos naciones a la vez cercanas y lejanas. La historia de ambos países ha sido un permanente entrecruce, de indiferencia, de luchas comunes y hasta de hostilidad encubierta, sin embargo hasta ahora no ha habido.

Las razones de estos sentimientos ambivalentes entre colombianos y venezolanos en mi opinión, tienen mucho que ver con el origen y la evolución histórica de ambas naciones. Mientras Colombia fue siempre una nación próspera a todo lo largo de su vida colonial y buena parte de la republicana. Venezuela, por su lado, fue una provincia relativamente pobre durante la etapa colonial y más aún, durante buena parte de su vida republicana hasta el descubrimiento de los yacimientos petrolíferos a principios del siglo XX .

La formación de la actual clase dirigente colombiana guarda aún, en buena medida estrecha relación genealógica, con los padres fundadores de la república de Colombia o al menos con las clases económicas que prosperaron durante el siglo pasado. En Venezuela ocurrió todo lo contrario, la independencia y luego la guerra federal terminaron con todo vestigio de una oligarquía agraria, y el desarrollo de una clase dirigente industrial se hizo bajo la sombra del petróleo y por ende del Estado.

La formación cultural de las clases dirigentes de los dos países es bastante diferente. En Colombia se ha mantenido una mayor tradición cultural. En Venezuela se le ha dado mas importancia a la formación tecnológica. Eso puede observarse en la relación asimétrica que existe en ambos países entre la prensa escrita y los medios audiovisuales. En Colombia, sin desconocer la enorme importancia de la radio, el peso de la prensa nacional es mucho mas importante que en Venezuela, mientras que en Venezuela la televisión y la radio dominan.

Colombia ha visto su desarrollo hacia adentro y su misma configuración geográfica, como país mayoritariamente montañoso favorece una mayor interioridad y un relativo aislamiento de las corrientes migratorias. Mientras que Venezuela, es en su mayor parte un país abierto a las influencias que vienen del mar, es un país del Caribe y un receptor permanente de inmigración y por ende se ha desarrollado más hacia afuera.

El desarrollo económico de Colombia depende del trabajo de los colombianos y se basa entre otros rubros en la producción de distintos productos agrícolas entre los cuales el café ha sido muy importante y mas recientemente la producción de estupefacientes. El desarrollo industrial del país no está vinculado a la acción promotora del Estado.

En Venezuela la actividad económica ha dependido fundamentalmente de la producción de hidrocarburos que están reservados por ley al Estado. Por lo tanto, el desarrollo industrial del país ha dependido en mayor o menor grado de la promoción y de la inversión estatal.

La obtención de la paz social en Venezuela ha sido laboriosa. Fue necesario transitar por un largo período de dictaduras, con interludios de democracia, en la primera mitad del siglo XX para llegar en 1958 a fórmulas de democracia policlasista y participativa. En Colombia la situación no ha sido ciertamente más pacífica que en Venezuela, de hecho las guerras internas no se han interrumpido, pero a pesar de ello ha logrado mantener, en cierta medida, una mejor unidad del Estado, por lo menos en el sentido jurídico del mismo.

Mas allá de este brevísimo recuento histórico de las característica fundamentales de las dos naciones, que sólo sirve como una aproximación superficial a un intento de interpretar realidades diferentes, vale la pena destacar los factores que contribuyen a unir y a la vez a distanciar a los dos países.

Después de la separación de Venezuela y Colombia en 1830 que puso punto final al sueño de Bolívar de formar la Gran Colombia, los problemas comenzaron a acentuarse entre los dos países por causa de la necesidad de establecer la delimitación entre los dos nuevos Estados. Si bien, se adoptó como término de referencia la llamada doctrina del ìuti possidetisî, ésta lejos de ayudar a resolver los problemas se constituyó en un motivo de fricción, entre otras razones porque los limites administrativos de la colonia, , no eran lo suficientemente precisos como para facilitar una sola interpretación de la demarcación entre los distintos territorios.

De allí surge un largo proceso litigioso ente Venezuela y Colombia que ha pasado por diversas etapas entre las cuales resaltan decisiones arbitrales de terceros Estados y acuerdos de delimitación y de demarcación entre ambos países. Este proceso que ha dejado por demasiado tiempo una herida abierta en las relaciones colombo venezolanos, por la percepción venezolana de que los fallos le fueron injustamente adversos y que por ello perdió una porción significativa de lo que debería haber constituido el territorio del nuevo Estado venezolano.

Este proceso ha prácticamente concluido en su fase terrestre, salvo algunas áreas significativas que aún quedan por demarcar y en alguna medida también por delimitar. Sin embargo, todavía no se ha resuelto en su fase marítima. De hecho Venezuela y Colombia han venido negociando desde hace más de treinta años la delimitación de las áreas marinas y submarinas entre los dos países y si bien en más de una ocasión han estado cerca de llegar a una solución negociada, las presiones de algunos importantes sectores de la opinión pública de ambos países han dificultado la elaboración de una fórmula que sea mutuamente aceptable.

Este problema aun no resuelto ha enrarecido en varias ocasiones el ambiente por lo general cordial entre ambos países, llegando incluso hasta estar cerca de producir un incidente militar de envergadura con ocasión de la penetración de la fragata colombiana Caldas en aguas consideradas por los venezolanos como parte integral de su territorio.

Afortunadamente para la paz, son más los intereses que unen a estos dos países que sus diferencias, y de hecho los esfuerzos comunes por desarrollar el pacto subregional andino y la intensificación del comercio bilateral han hecho que desde hace aproximadamente 5 años el flujo comercial no haya dejado de crecer incluso hasta convertirse en la segunda relación comercial en importancia después de los EE.UU.

Sin embargo, la delimitación de áreas marítimas no es el único problema que genera fricciones entre los dos países. La existencia de una importante actividad guerrillera en Colombia que ha desbordado su territorio para afectar cada vez más zonas fronterizas, la penetración cada vez más importante del narcotráfico en Venezuela, el robo de vehículos y aeronaves en Venezuela que son transferidos, con pocas restricciones, a Colombia han agravado las tensiones del lado venezolano. Por su parte, los colombianos se quejan del maltrato del que serían objeto algunos de sus ciudadanos que forman parte de la inmensa colonia colombiana que vive y trabaja en Venezuela . También, en más de una ocasión, han expresado su desagrado con la política económica y monetaria venezolana.

Como puede observarse de esta presentación esquemática, los problemas que generan tensiones entre los dos países son relativamente simples de solucionar, basta que haya una voluntad política simultánea de querer resolverlos. No ha facilitado la tarea la reciente evolución política en ambos países. Primero, la crisis constitucional en Venezuela que culminó con la destitución del Presidente Pérez y ahora la incierta solución de la crisis colombiana que cada día luce más compleja. Estos factores inciden negativamente en la creación de un clima de confianza recíproca que permita buscar de manera equilibrada y proactiva la solución a los principales problemas que afectan negativamente un desarrollo aún mas importante de las potencialidades no explotadas de una mayor y mas estrecha integración económica y política de los dos países.

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