Venezuela y Colombia son dos naciones a la vez cercanas y lejanas.
La historia de ambos países ha sido un permanente entrecruce,
de indiferencia, de luchas comunes y hasta de hostilidad encubierta,
sin embargo hasta ahora no ha habido.
Las razones de estos sentimientos ambivalentes entre colombianos
y venezolanos en mi opinión, tienen mucho que ver con el
origen y la evolución histórica de ambas naciones.
Mientras Colombia fue siempre una nación próspera
a todo lo largo de su vida colonial y buena parte de la republicana.
Venezuela, por su lado, fue una provincia relativamente pobre
durante la etapa colonial y más aún, durante buena
parte de su vida republicana hasta el descubrimiento de los yacimientos
petrolíferos a principios del siglo XX .
La formación de la actual clase dirigente colombiana guarda
aún, en buena medida estrecha relación genealógica,
con los padres fundadores de la república de Colombia o
al menos con las clases económicas que prosperaron durante
el siglo pasado. En Venezuela ocurrió todo lo contrario,
la independencia y luego la guerra federal terminaron con todo
vestigio de una oligarquía agraria, y el desarrollo de
una clase dirigente industrial se hizo bajo la sombra del petróleo
y por ende del Estado.
La formación cultural de las clases dirigentes de los dos
países es bastante diferente. En Colombia se ha mantenido
una mayor tradición cultural. En Venezuela se le ha dado
mas importancia a la formación tecnológica. Eso
puede observarse en la relación asimétrica que existe
en ambos países entre la prensa escrita y los medios audiovisuales.
En Colombia, sin desconocer la enorme importancia de la radio,
el peso de la prensa nacional es mucho mas importante que en Venezuela,
mientras que en Venezuela la televisión y la radio dominan.
Colombia ha visto su desarrollo hacia adentro y su misma configuración
geográfica, como país mayoritariamente montañoso
favorece una mayor interioridad y un relativo aislamiento de las
corrientes migratorias. Mientras que Venezuela, es en su mayor
parte un país abierto a las influencias que vienen del
mar, es un país del Caribe y un receptor permanente de
inmigración y por ende se ha desarrollado más hacia
afuera.
El desarrollo económico de Colombia depende del trabajo
de los colombianos y se basa entre otros rubros en la producción
de distintos productos agrícolas entre los cuales el café
ha sido muy importante y mas recientemente la producción
de estupefacientes. El desarrollo industrial del país no
está vinculado a la acción promotora del Estado.
En Venezuela la actividad económica ha dependido fundamentalmente
de la producción de hidrocarburos que están reservados
por ley al Estado. Por lo tanto, el desarrollo industrial del
país ha dependido en mayor o menor grado de la promoción
y de la inversión estatal.
La obtención de la paz social en Venezuela ha sido laboriosa.
Fue necesario transitar por un largo período de dictaduras,
con interludios de democracia, en la primera mitad del siglo
XX para llegar en 1958 a fórmulas de democracia policlasista
y participativa. En Colombia la situación no ha sido ciertamente
más pacífica que en Venezuela, de hecho las guerras
internas no se han interrumpido, pero a pesar de ello ha logrado
mantener, en cierta medida, una mejor unidad del Estado, por lo
menos en el sentido jurídico del mismo.
Mas allá de este brevísimo recuento histórico
de las característica fundamentales de las dos naciones,
que sólo sirve como una aproximación superficial
a un intento de interpretar realidades diferentes, vale la pena
destacar los factores que contribuyen a unir y a la vez a distanciar
a los dos países.
Después de la separación de Venezuela y Colombia
en 1830 que puso punto final al sueño de Bolívar
de formar la Gran Colombia, los problemas comenzaron a acentuarse
entre los dos países por causa de la necesidad de establecer
la delimitación entre los dos nuevos Estados. Si bien,
se adoptó como término de referencia la llamada
doctrina del ìuti possidetisî, ésta lejos
de ayudar a resolver los problemas se constituyó en un
motivo de fricción, entre otras razones porque los limites
administrativos de la colonia, , no eran lo suficientemente precisos
como para facilitar una sola interpretación de la demarcación
entre los distintos territorios.
De allí surge un largo proceso litigioso ente Venezuela
y Colombia que ha pasado por diversas etapas entre las cuales
resaltan decisiones arbitrales de terceros Estados y acuerdos
de delimitación y de demarcación entre ambos países.
Este proceso que ha dejado por demasiado tiempo una herida abierta
en las relaciones colombo venezolanos, por la percepción
venezolana de que los fallos le fueron injustamente adversos
y que por ello perdió una porción significativa
de lo que debería haber constituido el territorio del nuevo
Estado venezolano.
Este proceso ha prácticamente concluido en su fase terrestre,
salvo algunas áreas significativas que aún quedan
por demarcar y en alguna medida también por delimitar.
Sin embargo, todavía no se ha resuelto en su fase marítima.
De hecho Venezuela y Colombia han venido negociando desde hace
más de treinta años la delimitación de las
áreas marinas y submarinas entre los dos países
y si bien en más de una ocasión han estado cerca
de llegar a una solución negociada, las presiones de algunos
importantes sectores de la opinión pública de ambos
países han dificultado la elaboración de una fórmula
que sea mutuamente aceptable.
Este problema aun no resuelto ha enrarecido en varias ocasiones
el ambiente por lo general cordial entre ambos países,
llegando incluso hasta estar cerca de producir un incidente militar
de envergadura con ocasión de la penetración de
la fragata colombiana Caldas en aguas consideradas por los venezolanos
como parte integral de su territorio.
Afortunadamente para la paz, son más los intereses que
unen a estos dos países que sus diferencias, y de hecho
los esfuerzos comunes por desarrollar el pacto subregional andino
y la intensificación del comercio bilateral han hecho que
desde hace aproximadamente 5 años el flujo comercial no
haya dejado de crecer incluso hasta convertirse en la segunda
relación comercial en importancia después de los
EE.UU.
Sin embargo, la delimitación de áreas marítimas
no es el único problema que genera fricciones entre los
dos países. La existencia de una importante actividad guerrillera
en Colombia que ha desbordado su territorio para afectar cada
vez más zonas fronterizas, la penetración cada
vez más importante del narcotráfico en Venezuela,
el robo de vehículos y aeronaves en Venezuela que son transferidos,
con pocas restricciones, a Colombia han agravado las tensiones
del lado venezolano. Por su parte, los colombianos se quejan del
maltrato del que serían objeto algunos de sus ciudadanos
que forman parte de la inmensa colonia colombiana que vive y trabaja
en Venezuela . También, en más de una ocasión,
han expresado su desagrado con la política económica
y monetaria venezolana.
Como puede observarse de esta presentación esquemática,
los problemas que generan tensiones entre los dos países
son relativamente simples de solucionar, basta que haya una voluntad
política simultánea de querer resolverlos. No ha
facilitado la tarea la reciente evolución política
en ambos países. Primero, la crisis constitucional en Venezuela
que culminó con la destitución del Presidente Pérez
y ahora la incierta solución de la crisis colombiana que
cada día luce más compleja. Estos factores inciden
negativamente en la creación de un clima de confianza recíproca
que permita buscar de manera equilibrada y proactiva la solución
a los principales problemas que afectan negativamente un desarrollo
aún mas importante de las potencialidades no explotadas
de una mayor y mas estrecha integración económica
y política de los dos países.