Recuerdo que hace dos años la Agencia de Noticias EFE realizó
un seminario en Venezuela con el propósito de discutir
con los comunicadores sociales nacionales, los distintos ámbitos
de información (políticos, de economía, sucesos,
culturales, etc.) en el país. El que generó mayor
polémica fue el relacionado con la fuente de economía,
específicamente en el Gobierno de Carlos Andrés
Pérez. Los asistentes se quejaron de como se había
manejado la estrategia comunicacional en aquel entonces: poca
información sobre las medidas -por no decir ninguna-; absoluto
hermetismo y menosprecio de la capacidad de los periodistas al
momento de interpretar las razones, propósitos, objetivos,
metas y alcances del Gran Viraje; y poco interés por parte
del Gobierno de explicar su Plan Económico. Las consecuencias
fueron confusión ambigüedad y por sobre todo, una
gran tendencia a la especulación debido a la desinformación.
Los más críticos consideran que cada uno de los
elementos antes numerados formaron parte de la mecha que encendió
el 27 de febrero de 1989.
En los actuales momentos, luego del 13 de abril de 1996, encontramos
que las informaciones, opiniones, artículos y reportajes
en la prensa están orientados en su mayoría hacia
la Agenda Venezuela. Desde la primera quincena de abril hasta
la primera quincena de julio se han escrito casi 300 mil centímetros
por columna, sobre el Plan del Presidente Caldera, es decir, 671
páginas de periódico tamaño estándar
(El National o El Universal). Según los estudios de Análisis
del Entorno realizados por Cosar Grupo Comunicacional, a nivel
general el 58,5 por ciento de las noticias son positivas mientras
que el 24,72 por ciento fueron negativas, de acuerdo a los intereses
del Ejecutivo National. Si nos referimos al espacio físico
encontramos que el 51,54 por ciento del centimetraje (346 páginas
estándar) fueron favorables y el 29,04 por ciento (195
páginas estándar) desfavorable. Como vemos, pareciera
existir un piso informativo sólido, impulsado en su mayoría
por parte de los actores del sector gubernamental.
Si seguimos obsersando lo que significa el espacio físico
abarcado, encontramos que en el sector gubernamental son los Ministros
de Cordiplan y Hacienda, quienes han abarcado el mayor centimetraje.
Sólo el primero, en los 90 días que analizamos,
ha ocupado en declaraciones a la prensa casi 140 págínas
del tamaño de un diario estándar.
Todo el mundo habla de la Agenda Venezuela, para bien o
para mal. La torta entre el sector gubernamental y no gubernamental
nos arroja un porcentaje de generación de noticias del
38,37 por ciento para el primero y 61.63% para el segundo. La
tendencia antes descrita nos lleva a inferir que son pocas las
personalidades o grupos en contra del plan de Gobierno. La
oposición se presenta básicamente en la manera y
el tiempo para llevar a cabo dicho programa. Hasta ahora los secretos
en cuanto a las medidas parecieran ser escasos, aún cuando
existen todavía temas tabú, que por su contenido
"inflamable" prefieren no abordar.
Queda mucho por observar todavía y en ningún momento
se podrá obviar el proceso de las comunicaciones en la
ejecución de la Agenda Venezuela. En el curso de los hechos
hemos podido observar algunas sorpresas, como la "cohesión"
de los partidos políticos con el propósito de contribuir
con el clima de gobernabilidad; las férreas críticas
del clero; las contradicciones entre los ministros, básicamente
al hablar de reestructuración del Estado y nuevos precios
de la gasolina; la indefinición del sector económico;
la cerrada postura de las casas sindicales en materia de prestaciones
sociales, entre otros. Sin emlargo. nadie puede negar que el Presidente
Rafael Caldera ha logrado en su ajedrez, movimientos mucho más
certeros que su antecesor, en lo que a planes de reactivación
económica se refiere. Sino. que lo diga su alfil en el
despacho de Planificación, quien sabe que todavía
nos estamos comiendo a los peones. pero que vamos bien.
*Director de Asuntos Públicos de Cosar Grupo Comunicacional