![]() |
|
|
|
|
|
Informe sobre la estrategia inernacional de control de drogas - marzo de 1996 Departamento de Estado de los Estados
Unidos
|
![]()
|
|
Venezuela I. Resumen Venezuela es un país de los más importantes para el tránsito de cocaína, marihuana y heroína con destino a los Estados Unidos y Europa, y para los productos químicos desviados hacia Colombia. Se ha convertido en un país fuente para drogas ilícitas, con cultivos de amapola de opio en la frontera con Colombia. Venezuela es igualmente un centro importante de lavado de dinero. Se enfrenta a una amenaza creciente de consumo de drogas. En 1995, el Gobierno de Venezuela (GOB) elaboró e implementó la primera estrategia nacional de drogas del país, que designa a la Comisión Nacional de Drogas (CONACUID) como al cuerpo coordinador central en asuntos de drogas. Los problemas continuos de coordinación entre las agencias policiales y la ausencia de un papel definido de lucha contra las drogas para las fuerzas armadas venezolanas ponen obstáculos a los esfuerzos del gobierno contra las drogas. El GOB aun no ha desarrollado una política que intercepte y proscriba a las aeronaves que vuelen por su espacio aéreo. El gobierno cooperó estrechamente con el Gobierno de los Estados Unidos (GEU) en la erradicación de 1.660 hectáreas de amapola de opio, de coca y de cannabis en la región de la Sierra de Perijá, incluyendo la autorización para usar fumigación aérea de glifosfato contra todos los cultivos de [plantas] de drogas ilícitas. Los decomisos de drogas realizados por los cuerpos policiales venezolanos en 1995 aumentaron significativamente en relación con años anteriores, observándose un aumento particularmente grande en los decomisos de heroína. Venezuela ratificó la Convención de las Naciones Unidas en 1991. II. Status del País Venezuela es una de las primeras democracias de Sur América, Su riqueza petrolera la convierte en una potencia económica importante en la región. Por el hecho de que la crisis fiscal venezolana y severas reformas económicas han obligado al gobierno venezolano a reducir los aportes presupuestarios para la represión legal, Venezuela se enfrenta a una amenaza creciente de tráfico de drogas. Los traficantes explotan los controles inadecuados de las fronteras venezolanas para mover grandes volúmenes de cocaína y, cada vez más, heroína. a través del país. Un estimado de 100 a 200 toneladas métricas de cocaína pasan por el país anualmente, principalmente escondidas en contenedores de carga en naves oceánicas y en aeronaves. La rivalidad intensa entre los cuerpos de represión venezolanos y el limitado apoyo por parte de las fuerzas armadas del país, dificultan el progreso en el esfuerzo contra las drogas. La posesión, el cultivo, la refinación y el tráfico de drogas ilícitas son delitos castigados con prisión en Venezuela. La ubicación geográfica de Venezuela, su gran sector financiero y la presencia de grupos de crimen organizado hacen de ella sitio ideal para el lavado de dinero. La casas de cambio, las transacciones inmobiliarias, el sistema bancario, los casinos y otras instituciones sirven de conductos para ganancias mal habidas. La crisis financiera del país ha desviado la atención del GOB de la implementación efectiva de las normas sobre lavado de dinero de la ley de drogas de 1993. Venezuela se ha convertido en un país fuente menor de drogas. Con la asistencia técnica, la Guardia Nacional de Venezuela identificó y erradicó 1660 hectáreas de amapola de opio, coca y cannabis en la región fronteriza, con Colombia, de la Sierra de Perijá. El GOB aprobó la fumigación aérea utilizando glifosfato para estas operaciones de erradicación. El cultivo de coca, amapola de opio y cannabis es ilegal en Venezuela. Venezuela es un país puente para productos químicos precursores y esenciales utilizados en el procesamiento de la cocaína. Los productos químicos procedentes de Europa y los Estados Unidos por lo general ingresan a través de los principales puertos marítimos de Venezuela y son desviados por vía terrestre o por el vasto sistema fluvial del Orinoco hacia los laboratorios de droga en Colombia. El Gobierno venezolano carece de un mecanismo de control efectivo sobre los productos químicos, y requiere darle cumplimiento a las disposiciones de la Convención de la ONU de 1988 así como a un convenio bilateral sobre control de productos químicos suscrito con los Estados Unidos. El marcado aumento de la delincuencia urbana de Venezuela refleja un problema de consumo creciente. El GEU y Venezuela están cooperando para realizar una encuesta epidemiológica nacional que permita estimar la gravedad de ese problema y el diseño de programas de prevención y tratamiento. III. Acciones del país contra las drogas en 1995 Iniciativas de políticas. Venezuela es parte de la Convención de la ONU de 1961 sobre estupefacientes y de su Protocolo de 1972, de la Convención de la ONU de 1971, y de la Convención de la ONU de 1988. El GOB participa igualmente en forma activa en las Fuerzas de Trabajo sobre Lavado de Dinero y Control Químico de la OEA/CICAD. El gobierno ha firmado convenios anuales sobre control de drogas con los Estados Unidos desde 1987, además de convenios bilaterales con otros países para cooperar en materia de represión. En julio de 1995, el GOB aprobó su primera estrategia nacional sobre drogas, que designó a la Comisión Nacional Contra el Uso Ilícito de Drogas (CONACUID) como el punto de contacto central en asuntos de políticas sobre drogas y el organismo coordinador de los cuerpos de represión. Como parte de su mandato, la CONACUID está trabajando para implementar las normas de la Convención de la ONU de 1988 referidas a lavado de dinero y control de productos químicos precursores. Está aclarando las ambigüedades de la legislación venezolana acerca de la legalidad de las entregas controladas. Los funcionarios públicos corruptos, el personal militar o policial que presten asistencia a, o sean influenciados por, los traficantes de drogas pueden ser castigados con penas de uno a siete años de prisión. Logros. Cultivos ilícitos: En 1995, el GOB, con asistencia del GEU, identificó y destruyó 1,600 hectáreas de amapola de opio, 30 has, de coca y 20 has. de marijuana en la región de frontera con Colombia de la Sierra de Perijá. La amapola es refinada para producir heroína en Colombia. La Guardia Nacional venezolana llevó a cabo igualmente operaciones terrestres en esa zona para levantar evidencia forense que pudiere utilizarse para enjuiciar a los cultivadores sospechados, Estos campos de amapola de opio habrían podido producir 1,6 Tm de heroína con un valor cercano a los US $ 400 millones al venderse en las calles de los Estados Unidos. El gobierno ha autorizado el uso aéreo del herbicida glifosfato contra los cultivos ilícitos de drogas. Producción, distribución, venta, transporte y financiamiento: los cuerpos policiales de represión en Venezuela decomisaron 6 Tm de cocaína y 90 kg. de heroína en 1995, cifras éstas mayores a las de 1994. Lavado de Dinero. La Ley Orgánica de Drogas de 1993 criminalizó el lavado de dinero asociado al tráfico de drogas. La ley castiga estos delitos con pena de prisión de 15 a 25 años, además de multas y confiscación de bienes. Sine embargo, la ley no criminaliza el lavado de dinero, de por si, frente a cualquier actividad ilícita y carece de normas sobre conspiración, lo que limita el alcance de aplicación de la ley. El sistema de justicia penal venezolano no ha aplicado efectivamente las normas sobre lavado de dinero de la Ley Orgánica sobre Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas de 1993 [LOSEP]. Desde octubre de 1993 hasta diciembre de 1994, el sistema judicial venezolano trató de enjuiciar a 35 miembros de una importante organización de lavado de dinero (ìsinforoso Caballeroî). Pero un juez del estado Táchira revocó los autos de detención y los tribunales nada hicieron frente a una apelación del GOB en 1995. El GOB y los tribunales de Venezuela no han realizado detenciones ni han enjuiciado por lavado de dinero en 1995. Confiscación de bienes: La LOSEP de 1993 estableció procedimientos para la ocupación de bienes de los traficantes de drogas. Sin embargo, problemas de coordinación entre el poder judicial y el; ejecutivo en cuanto a la utilización de los bienes han impedido la aplicación efectiva de dichas normas. Extradición y Asistencia Legal Mutua. La ley venezolana prohibe la extradición de ciudadanos venezolanos. El GOB formuló reserva en su ratificación del la Convención de la ONU de 1988. La LOSEP de 1993 no trajo cambios a la legislación sobre extradición, pero si prevé la pérdida de ciudadanía adquirida por naturalización y la expulsión de los ciudadanos extranjeros condenados por delitos de droga.. Hay un tratado de extradición vigente con los Estados Unidos desde 1923. En la práctica, el GOB ha cooperado en forma general con los requerimientos de asistencia legal de otros gobiernos. En marzo de 1995, Venezuela formo un Convenio de Asistencia Legal Mutua con los Estados Unidos para facilitar la investigación y el enjuiciamiento de fraudes bancarios y otros delitos asociados al colapso financiero de algunos de los principales bancos venezolanos. Cooperación en Represión. La carencia de claras línea de orientación jurisdiccionales, problemas de coordinación, y la ausencia de un papel definido para las fuerzas armadas han promovido una intensa rivalidad entre las autoridades de represión y militares. Los dirigentes venezolanos no se han esforzado en resolver estos problemas ni en mejorar los esfuerzos de lucha contra las drogas. Además, la incertidumbre oficial en cuanto a la legalidad de las entregas controladas como herramienta de represión ha exacerbado los problemas de coordinación. Control de Sustancias Químicas Precursoras. La LOSEP de 1993 le asigna primordial responsabilidad a la Policía Técnica Judicial (PTJ) en el control de la acetona, el ácido sulfúrico, el ácido clorhídrico, y las sustancias químicas enumeradas en la Convención de la ONU. Los EE.UU. y Venezuela firmaron un convenio de control de sustancias químicas en marzo de 1992, pero el GOB no ha implementado un mecanismo de control efectivo sobre dichas sustancias. El GOB no tiene presencia represiva en el amplio sistema del Río Orinoco, que constituye una importante ruta de tráfico de sustancias químicas con destino a laboratorios de cocaína en los llanos orientales de Colombia. En febrero de 1994r, el GEU donó seis lanchas patrulleras fluviales al destacamento de Infantería de Marina de Venezuela en Puerto Ayacucho para prestarle asistencia en llevar a cabo operaciones de interdicción en la zona, pero no ha dedo lugar a ningún decomiso de sustancias químicas. La aparente carencia de efectividad de este programa ha dado lugar a una revisión para determinar el compromiso conjunto requerido para que produzca frutos. Reducción de la Demanda. En agosto de 1995, los Estados Unidos y Venezuela firmaron una carta convenio para suministrar fondos para proyectos de prevención conducidos por la CONACUID. Estos proyectos incluyen la primera encuesta epidemiológica nacional sobre drogas que se haya realizado hasta ahora en el país, programas de prevención referidos a drogas en las escuelas y en las comunidades, y un centro de entrenamiento. Esfuerzos en Represión. Los cuerpos legales de represión venezolanos (fundamentalmente la Guardia Nacional y la PTJ) cooperaron con los cuerpos de represión de los Estados Unidos en algunas operaciones contra traficantes de drogas. Los decomisos de drogas en Venezuela aumentaron a 6 Tm de cocaína, 860 kg. de bazuco, 90 kg., de heroína y 11,3 Tm de marijuana en 1994. La policía venezolana arrestó cerca de 3.300 personas por tráfico de drogas en 1995. Corrupción. Como asunto de política, el GOB no condona la producción ni la distribución ilícitas de drogas, ni el lavado de dinero de droga. No conocemos a ningún funcionario de alta jerarquía dedicado a, ni que aliente, esa actividad. ;a corrupción, sin embargo, sigue impidiendo los esfuerzos contra las drogas en Venezuela. Si bien la LOSEP de 1993 aumentó la severidad de las sanciones penales contra los funcionarios públicos, incluyendo a los jueces, la ausencia de enjuiciamientos exitosos combinada a los bajos niveles salariales del sector público han facilitado la influencia del dinero de la droga. Una rama del constitucionalmente autónomo poder judicial, el Consejo de la Judicatura tiene la responsabilidad de investigar y castigar a los jueces corruptos. Sin embargo, hasta esta fecha el Consejo ha hecho poco por reducir la corrupción en el sistema judicial venezolano. Convenios y Tratados. Venezuela es parte d la Convención de la ONU de 1988, de la Convención de la ONU de 1961 y de su Protocolo de 1972 y de la Convención de la ONU de 1971. El GOB ha firmado convenios anuales de control sobre drogas con los Estados Unidos desde 1987. Además, Venezuela y los EE.UU. han firmado convenios bilaterales sobre el control de sustancias químicas (1992), de toma de conciencia pública (1992), de lavado de dinero (19990), de abordaje de naves (1991) y de persecución en caliente aérea (1994). El GOB ha tomado pasos importantes para alcanzar las metas y los objetivos de los convenios bilaterales sobre drogas, particularmente en lo referente a esfuerzos de control de cultivos. Se espera que Venezuela firme un Convenio de Asistencia Aduanera Mutua en 1996. Venezuela, por lo general, está alcanzando las metas y los objetivos de la Convención de la ONU de 1988. Venezuela tiene igualmente convenios sobre represión en materia de drogas con un número de países suramericanos y europeos. Cultivo/Producción. Los Estados Unidos y Venezuela siguen trabajando estrechamente para identificar y erradicar los cultivos de amapola de opio, coca y marijuana en la región de la Sierra de Perijá ubicada en la frontera occidental de Venezuela con Colombia. En forma conjunta, las autoridades erradicaron 1.660 hectáreas de cultivos ilícitos de plantas productoras drogas en 1995, utilizando el herbicida glifosfato. La Guardia Nacional venezolana arrestó a dos cultivadores colombianos en octubre de 1995 y los entregó a los tribunales venezolanos para su enjuiciamiento. No hay evidencia de laboratorios de procesamiento ni de refinación de droga en Venezuela. Los extensos cultivos de plantas productoras de droga en el lado colombiano de la Sierra de Perijá y la carencia de operaciones coordinadas, a través de las frontera brindan oportunidades para que los traficantes colombianos utilicen al suelo venezolano para los cultivos ilícitos. En 1005, el GOB recibió a un observador colombiano en vuelos Thrush de erradicación a lo largo de la frontera, pero Colombia declinó las ofertas del GOB de cooperar en vuelos de erradicación cruzando la frontera. Flujo/Tránsito de Droga. La cocaína y, en forma creciente, la heroína entran a Venezuela desde Colombia por tierra en cierto número de puntos de cruce. Los traficantes ocultan grandes envíos de drogas en contenedores de carga legítima. Los mensajeros contrabandean con volúmenes más reducidos. La droga es luego reenviada a los EE.UU. y a Europa por carga aérea y por cargueros marítimos. Los traficantes colombianos han creado falsas compañías y utilizan métodos de ocultamiento novedosos, tales como la inserción en productos legítimos. En 1995, los cuerpos represivos de los EE.UU. y Venezuela informaron sobre una notable incremento del contrabando de heroína a través de Venezuela, oculta sobre todo en maletas y en ìmulasî en vuelos de líneas aéreas internacionales. El espacio aéreo venezolano es violado con frecuencia por traficante de droga que sobrevuelan el país para arrojar las drogas en el mar en el Caribe oriental. En la actualidad del GOB carece de una estrategia de interdicción, si bien ha permitido que aviones del GEU entren al espacio aéreo venezolano siguiendo a aeronaves sospechosas bajo los términos del convenio bilateral de persecución en caliente. Información obtenida de dos sitios de la red de Radar de la Cuenca del Caribe (CBRN) en Venezuela ha prestado asistencia igualmente en el seguimiento de aeronaves sospechosas. Reducción de la Demanda. La Comisión nacional de Drogas (CONACUID) es responsable del desarrollo de los programas de prevención, tratamiento y rehabilitación en materia de drogas. El GEU está trabajando con la CONACUID en la realización de una encuesta epidemiológica nacional sobre drogas. Hay organizaciones privadas venezolanas que financian una campaña a través de los medios de comunicación contra el consumo de drogas, siguiendo el modelo norteamericano de ìPartnership for a Drug Free Americaî. IV Iniciativas de Política y Programas de los EE.UU. El programa de Control Internacional de Drogas se ha diseñado para fortalecer la capacidad institucional del GOB para adelantar operaciones de interdicción e investigaciones sobre lavado de dinero, para mejorar la capacidad del sistema judicial venezolano de enjuiciar los casos de tráfico de drogas, y para lograr que los altos niveles de gobierno de Venezuela apoyen actividades de represión legal más estrictas. El programa pretende destruir las organizaciones de tráfico de drogas, desarrollar programas de interdicción con la Armada venezolana en aguas costanera y sobre los sistemas fluviales del país, y prestar asistencia en el desarrollo de una estrategia de interdicción aérea concluyendo con represión legal. Pondrá mayor énfasis en el entrenamiento del personal de represión y tratará de promover mejor cooperación operativa y la repartición de logros de labores de inteligencia entre la policía venezolana y los servicios militares, Una estrategia de control de puertos con los cuerpos de represión del GOB redondearía en definitiva los esfuerzos de represión. Los esfuerzos multilaterales con países del Grupo de Dublín son un mecanismo clave para comprometer al GOB en tópicos de droga. El GEU le está brindando asistencia igualmente al GOB en sus esfuerzos por reformar si sistema judicial a través de proyectos ejecutados por el Ministerio de Justicia. Cooperación Bilateral. La asistencia del GEU en la lucha contra la droga ha logrado el desarrollo de las capacidades investigativas y operativas de las dos principales fuerzas policiales responsables de la represión en materia de drogas. La Guardia Nacional de Venezuela (GN) y la Policía Técnica Judicial (PTJ). El GEU les ha suministrado entrenamiento, equipos y vehículos a estos cuerpos. Alegatos de corrupción y una carencia de apoyo político para las iniciativas de lucha contra la droga han limitado la cooperación con la GN, así como con otros cuerpos de represión contra las drogas. El Camino que se Abre. El GEU seguirá trabajando estrechamente con el GOB para combatir el tráfico internacional de drogas, prestándole asistencia al GOB para mejorar los cuerpos legales de represión y reducir la corrupción oficial. La interdicción aérea cabal, las estrategias de control de cruce de fronteras forman la base de los esfuerzos por implementar políticas. Seguiremos aupando igualmente al GOB para que mejore su capacidad de enjuiciar los casos de tráfico de drogas, para lograr coordinación anti-drogas y cooperación en inteligencia entre los cuerpos represivos, para investigar las actividades de lavado de dinero y mantener a la Sierra de Perijá libre de cultivo de plantas productoras de droga.
E-mail: jpk@usia.gov
|
|
| |
|
Copyright Venezuela Analitica |
|