1.- Introducción
La volatilidad de los precios internacionales del petróleo
ha constituido una fuente de debate económico para los
países latinoamericanos en los últimos 40 años.
El deterioro de los términos de intercambio y la estructura
mono-exportadora en recursos naturales son asociadas con el lento
desarrollo económico de los países que conforman
la región y ellas justifican la industrialización
como un mecanismo para estimular el crecimiento económico
en el largo plazo.
En el caso Venezolano, el sector petrolero ha jugado un papel
protagónico en su desenvolvimiento económico siendo
la principal fuente de divisas del país y de ingresos para
el Estado. Las exportaciones petroleras han representado en promedio
más del 90% de nuestras exportaciones y el 65 % de los
ingresos fiscales en los últimos 35 años. En su
devenir histórico, los ingresos petroleros han tenido dos
características resaltantes: 1.- En los últimos
20 años se ha presentado una drástica caída
del ingreso real petrolero per cápita pasando de 1.500
dólares en 1974 a menos de 500 dólares en 1994.
Esto nos indica que el sector petrolero no puede ser el único
motor de la economía. 2.- La volatilidad de la exportaciones
reales petroleras per cápita (medida como la desviación
estándar de su diferencia logarítmica) se incrementó
significativamente en la década de los 70, permaneciendo
a tasas superiores del 20% desde entonces. Si comparamos el período
1950-1969 contra el período 1970-1994, encontramos que
la volatilidad de los ingresos reales petroleros per cápita
se ha triplicado.
Tabla 1
Diferencias Logarítmicas de las
Exportaciones Reales Petroleras
Per Cápita
Diferentes Intervalos desde 1950 a 1994 (Porcentajes)
| 50/59 |
60/69 | 70/79 | 80/94
| 50/69 | 70/94 | 50/94
|
| Media | 0,99 | -4,60
| 6,85 | -6,42 | -1,81
| -1,11 | -1,42 |
| Desviación Estándar | 9,37
| 4,41 | 28,26 | 21,99
| 7,69 | 25,01 | 19,15
|
El objetivo del presente ensayo es analizar los efectos perversos
que la volatilidad en los precios del petróleo puede introducir
en la economía y desarrollar un conjunto de mecanismos
para neutralizar dichos efectos. Aunque existe alguna referencia
a diferentes mecanismos y/o políticas de estabilización,
el análisis se centra básicamente en dos: fondos
de estabilización e instrumentos financieros.
2.- Consecuencias de la Volatilidad en los Ingresos Petroleros
En Venezuela, las diferentes políticas de estabilización
van a depender de los efectos negativos, tanto a nivel microeconómico
como a nivel macroeconómico, que introducen los shocks
no esperados de los ingresos petroleros sobre la economía
en general. Es importante recordar que el objetivo de los mecanismos
de estabilización no puede ser la disminución en
la volatilidad de la variable objetivo a cualquier precio. Es
necesario hacer un análisis del costo que podría
tener la puesta en práctica de algún mecanismo de
estabilización (generalmente expresada por una disminución
en el ingreso promedio de las exportaciones) y el beneficio de
dicha medida (generalmente expresada en la disminución
de la volatilidad de dicha variable).
2.1.- Efectos Microeconómicos
Las distorsiones introducidas por la volatilidad de los ingresos
petroleros no proviene de la volatilidad en sí misma sino
mas bien del grado de incertidumbre. Si PDVSA, tuviese la capacidad
de proyectar con certeza los ingresos petroleros en el largo plazo,
el sector público consolidado podría elaborar sus
planes de gastos, ahorrando en algunos años y endeudádonse
en otros, eliminando de esta manera los efectos nocivos de la
inestabilidad de los ingresos petroleros. Por consiguiente, es
importante estudiar los costos que genera la incertidumbre sobre
los agentes económicos, los cuales tienen que elaborar
sus diferentes planes de gastos e inversión sobre una base
desconocida de ingresos. Definiendo el costo anual del riesgo
o la prima de riesgo (r) como la fracción del ingreso promedio
que los agentes económicos están dispuestos a pagar
cada año en orden de eliminar la incertidumbre en el flujo
futuro de sus ingresos, Newberry y Stiglitz (1981) desarrollaron
una aproximación de r igual a:donde R es el coeficiente
de aversión al riesgo y sy es el coeficiente de variación
de la cadena de ingresos petroleros (es decir, el cociente entre
la desviación estándar de los ingresos petroleros
y su media) . Tomando una tasa de aversión al riesgo entre
1.0 y 3.0 , con las cifras de exportaciones petroleras per cápita
para el período 1970-1994, encontramos que r esta por el
orden de 9,6% y 28,8% respectivamente. Es decir, si tomamos una
tasa de aversión al riesgo igual a 3 , los agentes económicos
están dispuestos a disminuir su ingreso petrolero promedio
en un 28,8% cada año en orden de eliminar la incertidumbre
en el flujo de estos ingresos. Esta cifra representa el 6,2% del
Producto Interno Bruto (PIB) total y el 7,9% del PIB no petrolero.
2.2.- Efectos Macroeconómicos
Diferentes trabajos han explorado los costos macroeconómicos
que son introducidos por fluctuaciones en los precios y/o ingresos
en los países mono exportadores . Estas fluctuaciones tienden
a afectar variables agregadas de empleo, inversión, tipo
de cambio, etc. En el caso Venezolano, los principales costos
macroeconómicos generados por las fluctuaciones en el precio
internacional del petroleo son: · Incremento en la probabilidad
de una crisis en la balanza de pagos causada por un shock negativo
de los ingresos petroleros. En este sentido, la experiencia histórica
es elocuente. En el cuadro número 2 se puede observar que
cada vez que el ingreso petrolero ha caído de una manera
significativa hemos sufrido una crisis en la balanza de pagos,
con una reducción importante en el nivel de reservas internacionales
y una posterior maxidevaluación e incremento de la tasa
de inflación.
Cuadro 2
Exportaciones Petroleras y Reservas Internacionales
(Millones de Dólares)
| Año | Exportaciones Petroleras
| Variación % |
Reservas Internacionales
| Variación Anual
|
| 1981 | 19.094
| | 8.164 |
|
| 1982 | 15.659
| 18,0 | 6.579
| 1.064 |
| 1983 | 13.667
| 12,7 | 7.643
| 1.064 (1) |
| 1984 | 14.627
| 7,0 | 8.901
| 1.258 |
| 1985 | 12.761
| 12,7 | 10.251
| 1.350 |
| 1986 | 7.049
| -44,8 | 6.437
| -3.814 (2) |
| 1987 | 8.297
| 17,7 | 5.963
| -474 |
| 1988 | 8.023
| -3,3 | 3.092
| -2.871 (3) |
| 1989 | 9.863
| 22,9 | 4.106
| 1.014 |
| 1990 | 13.912
| 41,1 | 8.320
| 4.215 |
| 1991 | 12.119
| 12,9 | 10.666
| 2.345 |
| 1992 | 11.013
| 9,1 | 9.562
| 1.104 |
| 1993 | 10.734
| 2,5 | 9.216
| -346 |
| 1994 | 11.160
| 4,0 | 8.067
| -1.149 |
(1) Viernes Negro
(2) Devaluación a 14,5
(3) Crisis Febrero de 1989
Nota: Para junio de 1994, las reservas internacionales habían
caído en más de $ 4.000.
- Inestabilidad y déficits recurrentes en las finanzas
públicas. El crecimiento excesivo del gasto público
en los primeros años de la bonanza petrolera excedió
la capacidad de gestión tanto del gobierno central como
de la administración de las empresas estatales y de los
gobiernos regionales, destinándose grandes masas de recursos
a proyectos cuya rentabilidad social fue muy baja e incluso negativa.
La estabilidad del gasto público es deseable no sólo
por su equilibrio macroeconómico, sino también por
razones de eficiencia, ya que para cumplir con metas en materia
de salud pública, educación, infraestructura, etc.
se requiere de un gasto estable durante un período de tiempo
relativamente largo. En este punto también es bueno destacar
la asimetría que existe en la expansión y contracción
fiscal. Es decir, el incremento en el nivel de bienestar producto
de un aumento en el gasto público es proporcionalmente
menor a la disminución de bienestar producto de una contracción.
- Apreciación del tipo de cambio y efectos tipo "enfermedad
holandesa". Con el nombre de "enfermedad holandesa"
se denomina en la economía moderna a la contracción
que experimentan los sectores productores de bienes transables
(exportables e importables), como resultado de la apreciación
del tipo de cambio real y de la transferencia intersectorial de
recursos productivos hacia el sector productor de bienes no comercializables,
generada por un descubrimiento de un recurso natural o por un
incremento en su precio. En este caso la experiencia venezolana
es muy descriptiva. Con el aumento de las exportaciones petroleras,
el sector público incrementó notablemente sus ingresos
y gastos, los cuales, al ser intensivos en bienes no transables,
tienden a elevar el precio relativo de estos sobre el precio de
los transables. Esta distorsión de los precios relativos
ocasionó una apreciación del tipo de cambio real
con la respectiva pérdida de competitividad del sector
transable y por consiguiente su contracción. De prolongarse
en el tiempo esta situación, los efectos perversos de la
apreciación del tipo de cambio sobre el sector transable
pueden tener un carácter permanente. Es decir al terminar
la bonanza, y aunque la tasa de cambio real se deprecie nuevamente,
no se garantiza la recuperación automática del sector
transable. De hecho, las externalidades positivas generadas por
el "aprendizaje por experiencia", y la permanencia en
el mercado internacional de las firmas exportadoras, pueden perderse
si la apreciación del tipo de cambio se prolonga en el
tiempo. De ser este el caso, el sector transable perdería
permanentemente la competitividad sectorial e incluso se corre
el riesgo de que desaparezcan actividades que compiten abiertamente
con el resto del mundo.
- Menor nivel de inversiones derivado
de un incremento en la tasa de interés. Dada la incertidumbre
en los retornos del sector transable y del no transable, causada
por una apreciación o depreciación del tipo de cambio
real, los inversionistas reclaman una prima por riesgo la cual
incrementa la tasa de interés y disminuye el nivel de inversiones.
- Inflación y desempleo. La bonanza petrolera introduce
al país un incremento en la oferta de divisas, las cuales
convertidas en bolívares, generan importantes presiones
en la demanda agregada vía el gasto público. Estas
presiones si bien inducen incrementos en el nivel de actividad
económica, también ejercen presión sobre
el índice de precios. Pasada la bonanza, y como resultado
de la reducción de la demanda agregada y del rezago en
la recuperación de los bienes transables, la actividad
económica tiende a reducirse, generando efectos perversos
sobre el empleo. Esta asimetría en los mercados, caracterizada
por auges inflacionarios y recesiones con desempleo, justifica
la existencia de mecanismos de estabilización, ya que,
al diferir el gasto o el ingreso en el tiempo, se disminuyen las
presiones inflacionarias, permitiendo una expansión de
la oferta al ritmo de crecimiento de la demanda y evitando los
aumentos en la tasa de desempleo al terminar la bonanza.
Es necesario destacar que el problema de la volatilidad de los
ingresos petroleros no puede ser parcialmente solucionada vía
crédito externo puesto que la disponibilidad de estos recursos
es pro-cíclica. Es decir, la abundancia de ingresos viene
acompañada por una abundancia de créditos externos,
pero cuando esta situación se revierte se produce una carencia
completa de financiamiento externo. Este fue el caso tanto de
Venezuela como del resto de los países latinoamericanos
que incrementaron notablemente sus niveles de endeudamiento externo
en los años de bonanza de los setenta terminando a principios
de los ochenta con la crisis de la deuda
Por todos los argumentos anteriores, tanto Microeconómicos
como Macroeconómicos, es de fundamental importancia establecer
diferentes mecanismos de estabilización que distribuyan
la entrada de recursos petroleros en el largo plazo, minimizando
los diferentes efectos que trae la volatilidad de sus precios
y/o ingresos sobre las diferentes variables de la economía
en su conjunto.
3.- Fondos de Estabilización
Los fondos de estabilización son sencillamente una
regla de ahorro-gasto de recursos con el objeto de estabilizar
alguna variable macroeconómica. En este sentido, si el
gobierno y PDVSA son capaces de ahorrar en los tiempos de bonanza,
tendrían mayores grados de libertad en tiempos de crisis;
haciendo el egreso del sector público menos volátil
y permitiendo una evolución más estable de la demanda
agregada y del ambiente macroeconómico en general.
La teoría del consumo establece que el gasto tiene que
ser función del ingreso permanente, es decir cambios temporales
en el nivel de ingreso deberían tener muy poco impacto
sobre los niveles de gasto. Por consiguiente, es de fundamental
importancia el poder diferenciar que proporción en las
fluctuaciones del ingreso es permanente y cual es transitoria.
De hecho, la regla de ahorro-gasto va a depender de la importancia
relativa de los componentes permanentes y transitorios en los
cambios de los precios del petróleo y de que tan fácil
es poder diferenciarlos. Errores al identificar la naturaleza
de los cambios en los precios han probado ser sumamente costosos
para los países Latinoamericanos.
Para poder diferenciar entre el componente temporal y permanente
es necesario estimar los precios futuros del petroleo y calcular
su tendencia. De esta manera el fondo de estabilizacion simplemente
ahorraria cuando los ingresos son mayores a la tendencia proyectada
y se retirarian recursos en caso contrario. Hasta aqui parece
todo muy sencillo. El problema radica en que todos los modelos
usados para proyectar los precios del petroleo concluyen que el
mejor estimador de los precios futuros es el precio actual. Esto
quiere decir que cualquier cambio en el precio es considerado
como permanente. Por consiguiente, si el cambio en los precios
no tiene ningún componente transitorio, el mejor curso
de acción es ajustar completamente el nivel de gasto al
nuevo nivel de ingreso. Las series de tiempo que poseen esta característica
son denominadas caminos aleatorios.
Venezuela ha tenido una larga y frustrada experiencia tratando
de realizar planificación económica a largo plazo,
basada en el supuesto de que los precios petroleros pudiesen ser
proyectados con algún grado de confianza. A pesar de que
estas proyecciones fueron realizadas con suma rigurosidad y consistentes
con el conocimiento convencional del mercado petrolero, los resultados
fueron desastrosos. Por ejemplo, en el sexto plan de la nación
(elaborado en 1981) se esperaba un crecimiento estable de los
precios en lugar de su caída abrupta. La diferencia de
los ingresos proyectados y realizados alcanzó en 1983 el
40,4% y en 1985 el 54,3%. Es decir, los ingresos realizados en
1985 fueron menos de la mitad (-54,3%) de los ingresos proyectados
en 1981. Esto trajo como consecuencia, que la política
fiscal fuese imposible de sustentar, dado que todos los recursos
proyectados en el sexto plan de la nación habían
sido asignados, e incluso se proyectaba incrementar los niveles
de endeudamiento. En el séptimo plan de la nación
se intento no cometer el mismo error elaborando tres escenarios
posibles de ingresos petroleros. Sin embargo, en el mejor de los
casos, la diferencia de los ingresos proyectados y realizados
para 1988 llego a ser de 49,4%. Si tomamos los precios proyectados
para el siguiente año fiscal en cada una de las leyes de
presupuesto, nos vamos a encontrar una historia muy similar .
Una vía alterna para obtener un fondo de estabilización
que sea relevante cuando los precios del petroleo siguen un camino
aleatorio y no existe modelos alternos para la estimación
de los precios, es mediante un análisis mas detallado de
los costos y beneficios asociados con las fluctuaciones del gasto
público en la economia en general. Siguiendo esta linea,
Hausmann, Powell y Rigobón (1993) y Basch y Engel (1993)
proponen establecer un fondo de estabilización basado en
las asimetrías que existen entre los beneficios de un incremento
en el gasto público y los costos de su posterior reducción.
En este sentido, el dinero utilizado en inversiones públicas
tiene un alto componente específico el cual es irreversible,
pudiendo ocasionar grandes pérdidas en caso de no poder
culminar el proyecto. Adicionalmente, parece haber un consenso
en que los costos políticos de una disminución en
los gastos sociales o en los salarios del sector público
son mayores que los beneficios derivados de su incremento. Este
razonamiento se encuentra basado en que la disminución
del gasto público se produce en procesos de ajuste, dejando
a las clases de menores recursos en una posición aún
mas vulnerable. Esta posible rigidez a cortar egresos fiscales
futuros justifica la creación de un fondo de estabilización,
aún en los casos donde los ingresos petroleros sigan un
camino aleatorio.
Antes de dar algunas recomendaciones para el diseño de
un fondo de estabilización petrolero (FEP), voy a discutir
la creación muy reciente del Fondo de Rescate de la Deuda
Pública Venezolana (FRDPV) para poder utilizar la situación
actual como referencia.
3.1.- Creación del Fondo de Rescate de la Deuda Pública
de Venezuela (FRDPV)
Recientemente en el Congreso de la República se ha
venido debatiendo una ley para la creación de un fondo
especial, separado del patrimonio del Fondo de Inversiones de
Venezuela (FIV), cuyos objetivos son: 1.- El rescate anticipado
de la deuda pública tanto externa como interna, 2.- El
pago, al momento de su exigibilidad, del servicio de la deuda
externa o interna hasta su concurrencia con un 25% de su monto
en los ejercicios en los cuales el Presidente de la República
en Consejo de Ministros declare una disminución de los
ingresos ordinarios mayor al 5% del monto previsto en la ley de
presupuesto respectiva. El patrimonio del FRDPV estará
principalmente constituido por: 1.- Los ingresos brutos provenientes
de los incrementos en volúmenes de hidrocarburos que corresponden
al fisco por concepto de regalías, que excedan el monto
total registrado por tal concepto en el año de 1995. 2.-
El 50% de los ingresos percibidos por concepto de bonos de rentabilidad
de los convenios de asociación bajo el esquema de ganancias
compartidas y de los bonos de licitación o empate que se
obtengan de estos convenios. 3.- Ingresos Netos derivados de las
operaciones de privatización y otros provenientes del patrimonio
del FIV según decreto firmado por el Presidente de la República
en Consejo de Ministros. 4.- Mientras el servicio de la deuda
no alcance a ser menor al 20% de la totalidad de ingresos ordinarios
correspondientes a cada anualidad, deberá ir al FRDPV el
50% de cualquier superávit en los ingresos fiscales ordinarios
percibidos por concepto de impuesto sobre la renta a las actividades
de comercio de hidrocarburos y sus derivados que sobrepase la
suma prevista en la ley de presupuesto.
El FRDPV es un buen paso como mecanismo de estabilización
de las cuentas públicas. Sin embargo, la reforma fiscal
venezolana y la implementación de mecanismos de estabilización
debería ir mucho mas allá. El FRDPV es un mecanismo
de estabilización de las cuentas fiscales ya que se utilizan
ingresos que en su mayoría son extraordinarios y por consiguiente
no recurrentes (los recursos de las privatizaciones y parte de
los posibles incrementos de precios petroleros) para el pago de
un gasto ordinario o bien su disminución. El FRDPV ataca
el problema de la volatilidad del flujo de los ingresos petroleros
de una manera indirecta con una regla de ahorro-gasto que nio
tiene ningún fundamento económico. Entre los principales
problemas de el FRDPV tenemos:
- Como se ha mencionado anteriormente, la volatilidad en los
flujos de los ingresos petroleros es originada principalmente
por cambios en el precio internacional y no por cambios en los
volúmenes de producción petrolera; los cuales son
predecibles con un 95% de confianza en el mediano plazo. A pesar
de esta realidad, la ley establece que el principal aporte del
sector petrolero al fondo es a través del incremento de
las regalías, originado en el aumento de los volúmenes
que excedan el monto de 1995.
- La regla de ahorro-gasto del FRDPV puede esterilizar recursos
provenientes de un shock positivo en precios, sólo en el
muy corto plazo. Por ejemplo, de producirse un inesperado shock
positivo en el precio al final del año fiscal, la mitad
de ese superávit generado en los últimos meses va
al FRDPV; sin embargo, para el siguiente periodo fiscal, el gobierno
tiene incentivos para expandir el gasto, ajustando el presupuesto
a los nuevos precios internacionales e introduciendo las mismas
distorsiones en la economía.
- La regla de ahorro-gasto no incluye a PDVSA. En relación
a este punto, Claessens y Varangis (1994) establecen que la industria
petrolera Venezolana tiene un grado de exposición mayor
que el gobierno ante cambios en el precio internacional del petróleo.
Esto es debido fundamentalmente a que sus costos de producción
son prácticamente fijos y no dependen del precio del barril
de petróleo, y a un efecto perverso que introduce el régimen
impositivo a las actividades petroleras, específicamente
las regalías. Por esto es claro, que cuando hablamos de
mecanismos de estabilización para el gobierno Venezolano
debemos incluir a PDVSA dentro del diseño de estos mecanismos
3.2.- Fondo de Estabilizacion Petrolero. Conclusiones y Recomendaciones
El Congreso de la República de Venezuela, dada la coyuntura
actual que significaba el servicio de la deuda en el presupuesto
de la nación, podría sancionar una ley creando el
fondo de estabilización petrolero. El FEP es un mecanismo
de estabilización mucho mas general que nos permite simultáneamente:
- Atacar directamente la volatilidad de los ingresos petroleros
en su raíz: el precio.
- Establecer una regla clara de ahorro-gasto que incluya la
posibilidad de usar sus activos en la recompra anticipada de la
deuda tanto interna como externa,
- Ser utilizado como garantía en posibles emisiones de
bonos ligados al petróleo u otros instrumentos tales como
futuros y opciones, y
- Para aportar los recursos necesarios al gobierno en el caso
de una caída abrupta de los precios internacionales. Estos
recursos, a pesar que presentarían sus limitaciones, podrían
ser destinados a otras áreas prioritarias como educación
, salud, etc.
De acuerdo con la discusión previa, los diseñadores
de un fondo de estabilización para Venezuela deben considerar:
- El determinar que el mejor predictor de los precios futuros
del petróleo es su precio actual, implica que todo cambio
en los precios es permanente, haciendo imposible extraer el componente
temporal del incremento de los ingresos.
- El crédito internacional es pro-cíclico, ya
que un shock negativo de precios implica que el gobierno no sólo
tiene problemas de liquidez sini que es insolvente,
- La única manera de poder establecer un fondo de estabilización
que sea relevante es a través de un análisis mas
detallado de los costos y beneficios de la política fiscal.
Por consiguiente, la regla óptima de ahorro-gasto que puede
eliminar los efectos nocivos que introduce la incertidumbre en
la economía Venezolana debe incluir restricciones de liquidez,
estar basada en un análisis del costo-beneficio de las
fluctuaciones en el gasto fiscal y procesos no estacionarios para
el precio del petróleo.
Para finalizar la discusión con respecto al FEP, voy a
mencionar brevemente algunos aspectos institucionales relevantes
que deben tomarse en cuenta para el diseño y posterior
implementacion de este fondo. Entre estos aspectos tenemos:
- El FEP debe facilitar la elaboración del presupuesto
fiscal y su ejecución. Debe ser compatible con el cronograma
fiscal y debería permitir que el presupuesto aprobado pueda
ser ejecutado con un mínimo de revisiones relacionadas
con el mercado petrolero.
- El FEP debe atacar simultáneamente problemas
fiscales y de balanza de pagos; los cuales representan dos caras
de la misma moneda.
- El FEP debe estabilizar al sector público consolidado
y no solo al gobierno central. El situado constitucional y otras
transferencias que posee el presupuesto deben ser estabilizadas
por el fondo. En este sentido, el FEP debe incluir a la industria
petrolera, ya que ésta tiene un altísimo grado de
exposición ante cambios en los precios del petróleo.
De no ser este el caso, se debe diseñar un fondo especial
para PDVSA, relacionado con el FEP. A pesar de que esta segunda
modalidad le podría otorgar a PDVSA mayores grados de libertad,
su administración y manejo podría ser menos transparente.
- Los recursos acumulados en el fondo deben ser invertidos
en condiciones de seguridad, rentabilidad y liquidez, en valores
denominados en moneda extranjera. Los recursos deben ser invertidos
en activos en el exterior por dos razones fundamentales: 1.- El
FEP podría tener un efecto distorsionador sobre el mercado
financiero local y 2.- Para poder ser utilizado como garantía
y/ó colateral de los instrumentos financieros. Adicionalmente,
el FEP debe tener una administración y contabilidad aparte
de las reservas internacionales de manera de no afectar la política
monetaria.
- El funcionamiento del FEP no debe depender de proyecciones
a largo plazo de los ingresos petroleros. La historia a confirmado
que estas proyecciones tienen un nivel mínimo de confianza
y que pueden ser utilizadas maliciosamente para la asignación
de recursos.
En el fondo de estabilización propuesto, PDVSA es la entidad
encargada de realizar los giros de todos sus ingresos al fondo,
los cuales se hacen en dólares antes de que los recursos
entren al país. El Banco Central de Venezuela, en atención
a su experiencia en el mercado internacional de capitales, administraría
los recursos y se encargaría de devolverlos a PDVSA en
la misma moneda de acuerdo a una regla de ahorro-gasto establecida.
Sobre estos fondos, PDVSA transformaría en bolívares
lo necesario para el pago de impuestos y costos de operación.
Dado que los recursos del FEP serán girados al exterior
en la medida que se produzcan, se tiene que definir que sólo
constituyan ingresos para sus destinatarios cuando se generan
efectivamente en favor suyo los desembolsos previstos, de acuerdo
a la regla de ahorro-gasto establecida. En consecuencia, los ahorros
realizados en el fondo no generarán tributos en el caso
de PDVSA. Tampoco puede ninguno de sus destinatarios presupuestarlos
o contabilizarlos como ingresos, ni utilizarlos como garantía
de créditos de ninguna clase, antes de su percepción
efectiva. Esta última restricción es necesaria para
asegurar que el FEP cumpla efectivamente su propósito de
estabilizar el gasto del sector público consolidado. Sin
ella, los destinatarios podrían neutralizar totalmente
los efectos del fondo, generando, por lo demás sobrecostos
financieros para el sector público. Por este mismo motivo,
los recursos no pueden ser contabilizados como parte de las reservas
internacionales del país.
Por último, si se quiere incluir cláusulas adicionales
para la recompra anticipada de la deuda pública o un posible
aceleramiento del plan de expansión de PDVSA, el FEP deberá
llevar una contabilidad separada para cada entidad partícipe,
de tal forma que en cualquier momento sea posible conocer el porcentaje
de participación de cada uno de los ahorradores y el valor
de la misma. Esto pone de presente que si bien se trata de un
fondo común, ya que hará un manejo integrado de
sus inversiones financieras, su contabilidad tiene que hacer posible
identificar lo que esté ocurriendo con cada campo o agrupación
de éstos, así como las retenciones y desembolsos
efectuados a cada uno de los ahorradores.
4.- Instrumentos Financieros
Los Instrumentos Financieros buscas estabilizar los flujos
de ingresos derivados de las exportaciones petroleras transfiriendo
parte de el riesgo asociado con las fluctuaciones en el precio
internacional de el petróleo a diferentes agentes económicos
tanto nacionales como extranjeros. Por consiguiente, los instrumentos
financieros pueden lograr reducir el riego que trae los cambios
en los precios internacionales de una manera mas eficiente que
otros mecanismos no basados en leyes del mercado como por ejemplo
los fondos de estabilización. Entre algunas de las ventajas
de los instrumentos financieros se pueden mencionar:
- Las expectativas
de los precios futuros tienen su base en el mercado, lo que hace
menos probable que introduzcan distorsiones en la economía
- Son capaces de transferir parte del riesgo a agentes económicos
extranjeros,
- Son mas eficientes puesto que hacen un uso mas económico
de los recursos físicos y monetarios.
- Son mas viables políticamente.
4.1.- Instrumentos Financieros: Compra de Futuros, Opciones
e Intercambios
El instrumento financiero más conocido es el contrato
a futuro. En un contrato a futuro, el vendedor se compromete a
entregar una determinada cantidad del bien a el comprador en una
fecha determinada. Estos contratos se realizan a través
de una bolsa de valores autorizada, son muy líquidos y
presentan una estructura estándar, es decir el bien que
se quiere comerciar tiene que cumplir una serie de restricciones
específicas en cuanto a calidad y cantidad, fecha de cierre,
etc. para que el contrato tenga validez. Por esta razón
en el 95% de los casos no se realiza la transferencia del bien
en mención, ya que las partes involucradas cancelan sus
obligaciones tomando la posición opuesta al contrato original
justo antes de que éste expire.
A pesar de que los instrumentos financieros son mas eficientes
que otros mecanismos no basados en el mercado como los fondos
de estabilización, Venezuela no ha utilizado instrumentos
financieros para disminuir su exposición externa en una
escala significante. Entre algunas de las razones que se mencionan
para explicar esta situación se encuentran:
- El tamaño del mercado de futuros y opciones es muy
pequeño dado la magnitud de nuestras exportaciones petroleras.
Adicionalmente, la liquidez de estos instrumentos decrece rapidamente
con su tiempo de maduración. En este sentido, es necesario
destacar, que esta situación ha cambiado radicalmente dado
el crecimiento exponencial en el número de transacciones
que se realizan con estos papeles. Actualmente, el mercado de
opciones/futuros de petróleo crudo es el más líquido
entre todos los mercados de bienes. Diariamente en Nueva York
se ejecutan operaciones basadas en el "Texas Intermedio Occidental
(WTI)" por un monto aproximado de 80 millones de barriles,
los cuales aunados a los casi 40 millones de barriles diarios
que se ejecutan en Londres basados en el "Brent", duplican
la producción física mundial (aproximadamente 65
millones de barriles diarios). Cifras muy similares se pueden
obtener para la gasolina y el gas. Por otra parte, los problemas
de liquidez pueden ser parcialmente solucionados con estrategias
financieras tales como: contratos secuenciales, collares, etc.
- Por diferencias en la calidad de los productos y por políticas
de precios aplicadas anteriormente por PDVSA, el riesgo básico
entre el precio de los futuros y el precio "spot" o
puntual del petróleo venezolano es muy alto. La presencia
de un riesgo básico alto para el paquete de exportación
Venezolano, no significa en ningún momento que no existe
lugar para reducir el grado de exposición que presenta
el Estado a través de la compra de futuros y opciones.
A pesar de la presencia de un riesgo básico del orden del
30% (similar al que presenta actualmente), el uso de contratos
de futuros podría reducir la volatilidad de los precios
del crudo en un 70% (100%-30%) en el corto plazo y en una cifra
ligeramente inferior para períodos mas largos, pero nunca
menor de 62% (Claessens y Varangis 1991).
Es necesario recordar, que si bien Venezuela puede encontrar algunas
limitaciones en el mercado, en muy pocos casos es recomendable
cubrir todo el volumen de las exportaciones petroleras a cambios
en los precios. En la mayoría de los casos, resulta óptimo
cubrir sólo una fracción de las exportaciones totales.
Esta fracción de las exportaciones totales que puede ser
cubierta con futuros va a depender del análisis de las
circunstancias existentes en el mercado, el nivel de riesgo que
es aceptable, los costos de las transacciones, la posibilidad
de respuesta de los niveles de producción a cambios en
los precios y de otras circunstancias específicas de PDVSA
y del Gobierno.
4.2.- Instrumentos Financieros: Bonos Petroleros
Un segundo tipo de instrumentos financieros que podría
servir para estabilizar el flujo de ingresos petroleros en Venezuela
son bonos cuyo principal y dividendos estén expresados
en términos del precio del petróleo. Es decir, la
República adquiere una deuda y se compromete en el envío
de una determinada cantidad de petróleo o su equivalente
monetario dado algún precio internacional de referencia
en el momento de su maduración. Por ejemplo, Venezuela
podría realizar una emisión de bonos en el cual
se compromete a pagar 1000 barriles de petróleo crudo (o
productos refinados) el primero de diciembre de los próximos
10 años y para el año 11 pagar el principal de 10.000
barriles de petróleo crudo por un precio aproximado de
$ 300.000. Recientemente, 1989, Chile colocó una emisión
de bonos ligados al precio del oro para poder financiar el proyecto
de construcción y desarrollo de una mina de oro.
Lo que hace a estos instrumentos interesantes desde el punto de
vista de los países deudores es que en los períodos
en los cuales sus obligaciones de deuda son considerablemente
altas coinciden con los períodos de mayor disponibilidad
de recursos y viceversa, dado los cambios en los precios internacionales.
El principal problema con los bonos petroleros es el riesgo de
soberanía y el riesgo país. Todas las operaciones
que involucran instrumentos financieros están basadas en
la confianza que el deudor pueda inspirar en el acreedor. En el
caso de transacciones entre agentes económicos individuales
(por ejemplo de un individuo con un banco), el deudor tiene que
dar garantías muy sólidas para que el contrato pueda
ser firmado. En el caso de transacciones entre países,
para el deudor no es posible dar garantías lo suficientemente
sólidas dado que la mayoría de sus activos se encuentran
dentro de las fronteras del propio país. Es claro que los
dos mecanismos de estabilización estudiados anteriormente
no presentan problemas de riesgo de soberanía. En el caso
de los fondos de estabilización ya que son un mecanismo
de autoseguro y en el caso de la compra y venta de futuros u opciones
ya que las diferencias de los precios de referencia del contrato
y el precio puntual o "spot" del mercado se ajustan
diariamente.
En este sentido, existen diferentes mecanismos para que un país
pueda dar garantías a sus acreedores y de este modo disminuir
su riesgo de soberanía. Primero, los bonos petroleros podrían
estar respaldados por un organismo internacional independiente
como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo.
Segundo, los activos del fondo de estabilización podrían
ser usados como garantía de los bonos petroleros. Lo que
hace a esta alternativa particularmente atractiva es la correlación
negativa que presentan los incentivos de gastar los recursos que
posee un fondo de estabilización y el riesgo de soberanía
que presentan los bonos ligados al petróleo. El riesgo
por soberanía es mayor en la media que el precio del barril
de petróleo venezolano sea mayor. Sin embargo, en tiempo
de altos precios petroleros los incentivos de ahorro o de acumulación
de recursos en el fondo de estabilización es mayor. Si
Venezuela decide protegerse contra las fluctuaciones en precios
del mercado petrolero internacional a través de bonos ligados
al petróleo y de fondos de estabilización, debe
estar pendiente que los recursos acumulados en el fondo deben
ser lo suficientemente líquidos y cuantiosos en orden de
poder garantizar los instrumentos financieros emitidos.
Para poder ilustrar el funcionamiento de los bonos petroleros
como mecanismos de estabilización, consideremos un caso
sencillo donde el único mecanismo de estabilización
son la venta de bonos cero cupón ligados al precio petrolero,
con la posibilidad de ahorro a una tasa de interés fija
e igual a r. Asumiendo que el mercado de bonos es perfecto, y
que Venezuela puede colocar una emisión de bonos petroleros
en cada período, pagaderos en el siguiente período,
el precio de ese bono sería igual a g/(1+r), donde g es
el ingreso petrolero promedio por período y r es la tasa
de interés. Sencillamente se establece que en equilibrio
la ganancia esperada por invertir un dólar en un bono petrolero
es igual a la ganancia esperada por invertir ese mismo dólar
a una tasa fija. Asumiendo que la tasa de preferencia intertemporal
d es igual a la tasa de interés, lo que obliga a que los
agentes económicos busquen mantener fijo su nivel de ingreso,
nos encontramos que con esta estrategia Venezuela suavizaría
sus ingresos de una manera perfecta, llevándolos a y1(r/1+r)
+ g/(1+r), donde y1(r/1+r) es el ingreso permanente que se obtiene
al ahorrar los recursos obtenidos por las ventas de petróleo
en el primer período y g/(1+r) es el ingreso que se obtiene
en cada período por la colocación de los bonos petroleros.
En este simple caso nos encontramos que el beneficio obtenido
por la venta de bonos ligados al petróleo es mayor que
el costo total del riesgo, ya que no sólo se logra suavizar
completamente el flujo de ingresos petroleros sino que adicionalmente
se puede incrementar su ingreso promedio. El incremento del ingreso
promedio tiene su origen en el primer período en que se
colocan los bonos, en ese período la República recibiría
el ingreso de sus exportaciones petroleras y el dinero producto
de la colocación de bonos que tendrá que cancelar
en el siguiente período.
4.3.- Instrumentos Financieros. Conclusiones y Recomendaciones
Con base a los resultados anteriores, los instrumentos financieros,
al tener una base mas sólida en el mercado, presentan ventajas
significantes sobre el FEP. Esto, en ningún momento quiere
decir que el papel fundamental del FEP pueda ser sustituido por
la aplicación de instrumentos financieros. De hecho, existe
una gran sinergia entre ellos:
- El FEP debe ser visto como un mecanismo de estabilización
de mediano y largo plazo, mientras que los instrumentos financieros
son un mecanismo de estabilización de corto plazo.
- El FEP sirve como garantía ó colateral de los
instrumentos financieros.
- El FEP es buen mecanismo para disminuir el impacto de las
fluctuaciones en los ingresos petroleros mientras que los instrumentos
financieros para disminuir la incertidumbre de estas fluctuaciones.
Entre los instrumentos financieros presentados, parece que los
bonos petroleros tienen una ventaja sobre la compra y venta de
futuros y opciones. Los bonos petroleros pueden transferir el
riesgo inherente a la volatilidad de los precios petroleros al
mercado financiero internacional sobre una base "ex-ante"
mientras que otros mecanismos financieros pueden obtener resultados
muy similares desde una base "ex-post". Basado en esta
diferencia, Lesard (1989) y Priovolos y Duncan (1991) establecen
que el pasar el riesgo de fluctuaciones en los precios a los mercados
financieros internacionales a través de la venta de bonos
petroleros constituye una situación de óptimo de
pareto. Este resultado también se fundamenta, en que los
bonos petroleros están relacionados con eventos exógenos
y mas observables con lo cual no se requiere el mismo grado de
supervisión que necesitan otros instrumentos financieros
como, los contratos a futuros y opciones.
A pesar de todas las restricciones que se han expuesto, es recomendable
para Venezuela el comenzar a operar con diferentes instrumentos
financieros en orden de estabilizar el flujo de ingresos que recibe
por concepto de sus exportaciones petroleras. Esta entrada debe
ser gradual, colocando cifras no muy significativas, de manera
de ir aprendiendo las características del negocio e ir
ganando reputación en los mercados financieros internacionales.
De esta manera, Venezuela podrá prevenir incrementos bruscos
de su prima por riesgo y no tendrá que asumir grandes costos
por estas garantías. Después se podrá ir
incrementando el tamaño de las operaciones en estos mercados;
los bonos petroleros son particularmente prometedores en este
respecto. Para ir introduciendo esta política gradual,
debe hacerse un estudio contínuo, no sólo de los
instrumentos y estrategias financieras expuestas anteriormente,
sino de otra gran cantidad de instrumentos y estrategias que pueden
estar disponibles en el mercado o que se están desarrollando
para un futuro .
Adicionalmente, es conveniente que los instrumentos financieros
sean una política discrecional al ser usados como mecanismos
de estabilización. De esta manera, los instrumentos financieros
podrán ajustarse no solo a cambios estructurales del mercado
petrolero, sino también a cambios estructurales del mercado
financiero. Con esto último quiero hacer resaltar, que
el mercado financiero internacional ha progresado a una velocidad
sin precedentes, no solo en cuanto al tamaño y la liquidez
de sus operaciones sino también en la creación de
nuevos instrumentos financieros. Todo hace pensar que en el futuro
esta tendencia se seguirá consolidando por lo que sería
inútil el intentar crear alguna ley que rigidise y controle
el uso de instrumentos financieros como mecanismo de estabilización.
Por último, es necesario destacar que para lograr esta
discrecionaridad deseada en la compra y venta de los instrumentos
financieros es necesario proveer a PDVSA con la base legal que
necesita. Aparentemente, sin ser muy conocedor de la materia,
la ley de salvaguarda del patrimonio público podría
establecer como malversación de fondos la venta de un contrato
a futuro antes de un shock positivo en precios.
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