El fenómeno de la popularidad de la ex-Reina de belleza
y actual alcaldesa del municipio caraqueño de Chacao, Irene
Sáez, ha comenzado a preocupar a los analistas políticos,
dado el alto porcentaje que tiene en recientes encuestas de opinión.
Ponderando el porcentaje en la pregunta, ¿quién sería
su candidato presidencial para las elecciones de 1998?, los encuestados
favorecen a Irene Sáez en un 30%, 15% por encima de su
segundo, Claudio Fermín que tiene un 15%.
¿Cómo se explica este fenómeno?: Hay al menos
tres grandes maneras de entenderlo. En primer lugar, Irene Sáez
ha proyectado hábilmente una gestión municipal eficiente
y grata que si bien a veces raya en lo superfluo, le da un sentido
de dirección y convivencia al ciudadano caraqueño
que está cansado de la violencia y el deterioro de la calidad
de vida urbana. En segundo lugar, la personalidad de Irene Sáez
se ha proyectado como una figura independiente que habla poco
pero que transmite una imagen de belleza, de blancura, que el
inconsciente del ciudadano simboliza como la anti-política,
las cosas bellas, y en el fondo, la virginidad, luego del fracaso
del elector con la figura del padre, Caldera. En tercer lugar,
dado el deterioro de los partidos tradicionales y de la vida política,
y dado el fracaso de la gestión Caldera desde el punto
de vista electoral (en el sentido que no pudo construirse una
fuerza electoral sólida a partir de Convergencia), Irene
Sáez se proyecta como una opción electoral distinta,
anti-sistema y al mismo tiempo no radical o revolucionaria.
La eventual candidatura de Irene debe tomarse en serio a la hora
de pronosticar el ambiente electoral para 1998. Pero, creo que
un análisis basado en los tradicionales elementos que nos
brinda la sociología electoral no son suficientes para
entender el fenómeno.
En ese sentido, hay que transportarse al mundo del mito. Como
nos recuerda el maestro Manuel García Pelayo, "el
mito político es un conjunto de creencias brotadas del
fondo emocional, expresadas en un juego de imágenes más
que en un sistema de conceptos y que se revelan efectivamente
capaces de integrar y movilizar a los hombres para la acción
política". ¿Qué significa esto?. Simplemente
que para adecuarnos a un fenómeno de popularidad tan grande,
debemos antes que todo reconocer que nos encontramos ante un mito
político, que por lo demás contiene en sí
mismo los pro y los contra de su impacto.
Irene no necesita, si aceptamos esta lectura, bombardear el ambiente
con una posible sapiencia o inteligencia. Lo suyo es la imagen.
Si se me pide una comparación, Claudio Fermín está
desesperado en que toda Venezuela sepa que está estudiando
en las mejores universidades del mundo y Eduardo Fernández
quiere construirse una imagen de estadista a través del
excelente trabajo que hace en la Fundación Pensamiento
y Acción. Pero para ganar el corazón del votante
venezolano no basta que se dé la batalla de las opiniones.
Tiene que haber una concesión a la irracionalidad, tal
como lo observó Luis Alberto Machado, cuando en 1988 inventó
para Eduardo Fernández el poderoso símbolo de "El
Tigre".
Así tenemos que, de los cinco pre-candidatos con más
opción, Eduardo Fernández, Claudio Fermín,
Henrique Salas, Lewis Pérez e Irene, ésta es la
única que hasta ahora genera emoción y simpatía
más allá de lo estrictamente racional. Fernández,
Fermín, Pérez y Salas son un concepto, Sáez
es un mito.
Ahora bien, ¿cuáles son los principales elementos
que conforman este mito?. En primer lugar, el mito de la virginidad,
expresada en la inocencia. Soltera, sin hijos, bonita, Irene proyecta
automáticamente la figura de lo no contaminado, el rechazo
a la política y a los políticos, "la que no
ha experimentado los rigores de la vida". En segundo lugar,
es una figura joven, que transmite una fuerza sin precisar. En
tercer lugar, está presente la manipulación de su
gestión que realza sus condiciones gerenciales. Todo esto
contribuye, repito desde el ángulo de la irracionalidad,
al fortalecimiento del mito.
Irene Sáez ha venido analizando el fenómeno que
representa, y al contrario del Comandante Chávez, quien
ha perdido popularidad por estar presente en todas partes y opinar
de todo, ha permanecido callada, basando su trabajo en dos frentes.
Por una parte, ha venido expandiendo la labor de la Alcaldía
de Chacao, promoviendo un club de fútbol propio del Municipio
para competir desde la próxima temporada en la liga profesional.
También se están haciendo las gestiones para que
haya un equipo de béisbol profesional de Chacao, que se
llamaría "Los Palmeros de Chacao". La Alcaldesa
viajó a Brasil invitada por Nelson Arantes Do Nascimiento,
"el Rey Pelé" , actual Ministro de Deportes de
Brasil para conversar sobre la posibilidad que asesore al equipo
de fútbol. A esto se añade que la Alcaldesa ha mejorado
el servicio de policía y de recolección de basura
en el Municipio, agregando la celebración de fiestas públicas,
todo lo cual realza su labor, la cual puede ser considerada como
cosmética, pero que tiene un fuerte impacto en la población.
Sobre esto ultimo hay que destacar que ya está saliendo
su nombre en encuestas realizadas en el interior del país,
haciendo de esta ex-Reina de belleza un fenómeno de carácter
nacional.
En segundo término, Irene Sáez ha comenzado a sondear
sus posibilidades electorales dentro de AD y Copei, y en el caso
que sea necesario como candidata independiente. En AD no tiene
nada que buscar ya que la disputa entre Claudio Fermín
y Lewis Pérez tiene acaparada la atención de la
militancia del partido. En cambio en Copei, Irene Sáez
goza de la simpatía de importantes líderes que plantean
dentro de la dirección del Partido que no están
amarrados con Irene Sáez, pero que ella es un fenómeno
que hay que tomar en cuenta si Copei quiere volver al poder.
Frente a la posibilidad de no ser la candidata de uno de los dos
grandes partidos, Irene Sáez ha comenzado a formar un movimiento
independiente llamado IRENE que sería la plataforma original
de la campaña, y desde ahí se saldría a buscar
votos en los partidos así como eventuales desprendimientos
de AD y sobre todo Copei, y por supuesto el apoyo de los oportunistas
de siempre.
Si lo dicho anteriormente tiene sentido, entonces es pertinente
preguntarse cuáles son los contra de una eventual candidatura
de Irene. Dentro de esta perspectiva cabe destacar que en principio,
a Irene no se la combate, en el buen sentido de la palabra, en
el campo de los conceptos. (No creo que sus asesores sean tan
tontos para no darse cuenta que en el plano de la discusión
de cosas serias tiene perdida la partida). Por otra parte, es
en la imagen donde se le puede enfrentar construyendo otras imágenes
alternativas, eso sí, en el plano de los mitos. En este
sentido, ella tiene un fuerte escollo, el de la debilidad organizacional,
por ello busca el apoyo de Copei; paradójicamente, Irene
tiene el obstáculo de no tener un mensaje nucleador, en
la campaña, no basta solo su presencia; y por último,
pero no por ello menos importante, el entorno electoral en Venezuela
está bastante confuso todavía y cualquier cosa puede
pasar.
Por los momentos, los politólogos nos divertimos con este
mito que nos invita a pensar que en la materia electoral, no basta
con construir imágenes basadas en los recetarios traducidos
del inglés. El pueblo nos señala por donde van las
cosas, independientemente que algunos manipulen las tendencias.
En todo caso los mitos forman parte del análisis político
como también lo es la razón.
*Doctor en Ciencias Políticas y Profesor Asociado de la
U.C.V.