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Revista Electrónica Bilingüe       Nº 8     Octubre 1996
Esta Semana
Los astrólogos y los idus de marzo


Una de las especialidades de la política venezolana es la sorpresa, lo cual no tiene nada que ver con la innovación. En vez de innovar, preferimos sorprender. Así vamos ganándole la guerra a los días. El último episodio que dominó la atención del país, y trascendió nuestras fronteras, tuvo que ver con la detención por parte de la policía política del astrólogo José Bernardo Gómez, hasta ese momento conocido por sus predicciones y por sus columnas periodísticas en el diario Economía HOY, pero cuyo rostro de profeta medieval no había adquirido el rango de la popularidad absoluta que la prisión le deparó porque todo el país tuvo que ver con él y con sus predicciones. En concreto, Gómez, quien además de astrólogo es profesor de filosofía de la Universidad Central de Venezuela e hijo de un cirujano famoso, predijo que el Presidente Rafael Caldera desaparecería de la escena política alrededor de marzo de 1997 por una serie de coincidencias astrales interpretadas por Gómez. No dijo exactamente que el presidente moriría físicamente, sino que desaparecería de la escena y no por medios violentos, sino a través de una transición inevitable.

La detención del astrólogo fue un boomerang para el gobierno porque la predicción tomó características no previstas. Los medios asumieron la defensa del prof. Gómez y las entrevistas de radio y televisión proliferaron a los minutos de su liberación. Napoleón Bravo, desde el Canal 4, con un agudo sentido periodístico, reunió un congresillo de astrólogos y quiromantes que, mutatis mutandis, confirmaron las predicciones de Gómez. Uno llevó el péndulo y al acercarse a marzo el péndulo comenzó a danzar nerviosamente. Otro leyó las cartas del Tarot y la cartas confirmaban que marzo será turbulento, pero pacífico. La ambigüedad del lenguaje no debe extrañar: son maneras de decir que la normalidad estará lejos. José Bernardo Gómez había sido invitado por el Grupo Santa Lucía, un grupo de empresarios que anualmente se reúnen para diagnosticar el futuro y "mirar lo más lejos posible", unas semanas antes del episodio de su detención. El diagnóstico pasó un poco desapercibido. La detención lo magnificó. El Grupo Santa Lucía no pareció inquietarse en exceso porque los astros indicaban también que venían doce años de progreso y de gran estabilidad económica. Las turbulencias de los idus de marzo dejarán huella en la política: en los inicios del próximo año habrá elección de presidente del Senado de la República y el elegido podrá ser sustituto del Presidente Rafael Caldera. Una atracción más para el ya de por sí ambicionado cargo.

Para darle fuerza a sus predicciones el astrólogo José Bernardo Gómez prometió solemnemente que si en junio de 1997 no había ocurrido nada de lo por él visto en la carta astral del Presidente y en la carta astral de Venezuela, se retiraría del ejercicio de su profesión. O sea, que rompería relaciones con los astros. Dado que la política y los partidos están en crisis, otros han tomado su lugar en Venezuela.

En conclusión ¿Idus o Idos de marzo?

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