Barra Siglo XXI
Revista Electrónica Bilingüe       Nº 8     Octubre 1996
S. XXI
El dilema de los dogmas y el financiamiento de la ciencia
Rafael Rangel Aldao


El problema de los dogmas es que a veces resultan ser verdad, y no es fácil distinguir cuando no lo son. En un artículo reciente en esta minsma revista1, Francisco Kerdel Vegas, plantea un interesante cuestionamiento al rol del Estado en el financianento de la ciencia. Segun Kealy 2 citado por Kerdel, "Los gobiernos no deben financiar la ciencia. Todos creen que es su deber, pero están equivocados. El dinero de los gobiernos dedicado a financiar la ciencia lo que consigue es desplazar el financiamiento privado, y el financiamiento privado lo hace mejor." Las evidencias y hasta la propia historia, sin embargo, son abrumadoramente contrarias a esa"equivocación" del apoyo gubernamental a la ciencia, y al otro dogma sobre del financiamiento privado lo hace mejor.

Esta opinión de un científico inglés -no es exacta, sobre todo, si tomamos en cuenta los recientes movimentos político-administratvos que han ocurrido recientemente con la ciencia en Inglaterra 3. Los ingleses, contestan con el argumento de Kealy, el año pasado sacaron del gabinete ministerial a la Oficina de Ciencia y Tecnología (OST) para colocarla en el Departamento de Industria y Comercio, DTI —De esa manera, "la OST que maneja los 1.900 millones de libras esterlinas de la ciencia británica, pierde su puesto ministerial e intenta ahora un abordaje hacia la industria en detrimento de la investigacián básica 4"—

El sector privado se mueve por las fuerzas del mercado, las cuales dif"cilmente justificar"an las cuantiosas inversiones que demanda la investigación fundamental que soporta y se alimenta del desarrollo tecnológico, por ello, es sencillamente ilógico pensar que se pueda sustituir al Estado como impulsor de la generación de conocimientos— Robert S, Walker, expresidente del Comité, de Ciencia y Tecnología de la cámara baja del Congreso de los Estados Unidos, escribió en el ejercicio de sus funciones, que "el financiamiento a la investigación académica (básica) —por el Estado— es una inversión vital para el futuro de esta nación 5", aunque tambien expresó Walker que para conciliar esa inversión con una disminución del déficit, el Gobierno debe concentrar sus esfuerzos en la investigación básica, dejando a la industria todo el desarrollo tecnológico.

Esta división, sin embargo, no es del todo clara pues si el Estado no financia desarrollos tecnológicos de "alto riesgo" en su rentabilidad a corto-mediano plazo, tampoco los privados lo harán. Por ello es que una de las naciones que más tecnologías produce, Japón, se propone este año aumentar en un 50% su presupuesto de ciencia y tecnología (hasta llegar a US$ 150.000 millones) para los próximos cinco años 6 en investigaciones como la creación de un Instituto de Biociencias y Tecnologías Humanas en la tecnópolis de Tsukuba— Uno de los proyectos, por ejemplo, tratar de "copiar las funciones del procesamiento de información por el cerebro," A inversiones tan revolucionarias y ambiciosas como esas, no se les puede calcular una tasa intema de retorno. Igual sucede con la investigación en Defensa (DARMI) de los Estados Unidos, gracias a la cual los académicos y empresarios del mundo podemos tener foros virtuales como éste que nos ofrece Analitica a través de la Internet 7, por citar solo un ejemplo.

La ciencia inglesa, Por el contrario, trata de privatizarlo todo,y ese afán ha tenido como consecuencia entre muchas otras, la emigración de importantes hacia los Estados Unidos, Alemania, Suecia, y Suiza entre otros. La tendencia privatizadora, sin embargo, pareced que tendrá fin, pues un Comité Gubernamental se mostró en contra de privarizar los siguientes institutos que es de suponer son muy poco "rentables": British Geological Survey, Centre for Coastal and Marine Sciences en Plmouth, y el Centre for Ecology and Hydrology in Oxfordshire, que forman parte del Natural Environment Research Council 8. En los Estados Unidos, mientras tanto, un comité de expertos encabezados por un científico de la empresa privada, William Brinkamn, de los Laboratorios Bell, recomienda a la National Science Foundation que invierta aún más, en un buen retorno por los 60 millones de dólares que gasta cada año9.

Si aceptáramos el dogma que "el financimiento privado lo hace mejor", Kealy, dixit, tendríamos serios problemas éticos con la sociedad. Por ejemplo, en el sector biomédico, que conocen bien Kerdel y este autor, de no ser— por los institutes of National Health de los Estados Unidos. no se, podrían realizar en ese país investigaciones sobre enfermedades "no rentables" como las parasitarias que afectan a los países tropicales, entre ellas la malaria, Chagas, leishmaniasis, y schistosomiasis. Estas investigaciones han dado importantes conocimientos básicos que sirven de, apoyo para preparar nuevas vacunas y medicamentos 10 Sin embargo, ahora cuando —se descubre que una —sustancia liberada por los glóbulos blancos, la lLl2, puede tener significativos efectos terapéuticos sobre esas enfermedades, las empresas privadas Hoffmann La Roche y Genetics Insitute, que detentan las respectivas patentes sobre esta biodroga, se oponen a realizar pruebas clínicas en esas enfermedades, dejando sin esperanzas a ochocientos millones de pacientes de los países en desarrollo 11.

Las consecuencias de tener una ciencia básica fuerte, apoyada por el Estado, se manifiestan gráficamente en el desarrollo mundial de la botecnologíaa 12. sector con el cual tengo cierta familiaridad. Es indudable que el liderazgo lo tiene Estados Unidos, si tomamos en cuenta que de allí provienen casi todos los productos del mercado biotecnológico que, con un millar de empresas botecnológicas, generaron ventas por 9.600 millones de dólares en 1995 13. Este auge, se debe a la estrecha asociación entre Universidades apoyadas fuertemente por el Estado (NIF,., IVSC), y microempresas formadas por los propios investigadores y gerentes emprendedores que encuentran soporte financiero en un activo mercado de capitales de riesgo. Si el desarrollo de la biotecnología se hubiera dejado enteramente en manos del "financiamiento privado, que lo hace mejor" esa moderna y revolucionaria tecnología an no habría nacido, pues las multinacionales Farmacéuticas (que hoy día son las más interesadas en ese negocio) durante muchos años mostraron poco o mingún interés

La diferencia entre la biotecnología de Estados Unidos y Europa es tan grande, que todo un país "privatizador" de la ciencia como Inglaterra, no podría siquiera compararse con San Francisco, Seattle, Dallas, Boston, o Nueva York. De acuerdo con el más reciente reporte de Ernst&Young 15, en Inglaterra hay apenas 26 empresas de, capital público (registrada-s en NASDQ), mientras que en San Francisco solamente hay más de 150. En el Genoma Humano, la cosa es mucho peor para Inglaterra, pues allí no habría que hacer comparaciones tecnológicas con una ciudad entera, sino con un laboratorio de Boston o de Maryland.

Los laboratorios, o las empresas privadas estadounidenses no tienen parangcón en el mundo desarrollado, porque en ningún.otro País hay una contrapartida de ciencia básica financiada e impulsada por el Estado (Gobierno, Congreso, y Poder Judicial) como la de Estados Unidos 16 Además, hay otro aspecto igualmente impotante para el florecimiento de una ciencia básica fuerte, y es la redundancia en las investigaciones que crea un ambiente de alta competición por publicar primero y mejor, Esta afán de publicación y de diseminación del conocimiento le es ajeno a la empresa privada por razones de mercado, pues nadie en su sano juicio quiere revelar de antemano sus ventajas competitivas.

Por todas estas, y muchas otras razones más, que por razones de espacío no caben aquí es, por decir lo menos, no aconsejable dejar el financiamento de la ciencia en manos privadas sino, más biern hacer como los estadounidenses o los japoneses. que establecen relaciones sinérgicas y cornplementarias entre el Estado y el sector privado. Si vamos al caso de Venezuela que es enteramente diferente, diferentísimo. a cualquiera de esos pasíes, hay que ser todava ms creativo y pensar en mecanismos sui generis que tomando en cuenta las necesidades específicas nuestras, permitan comenzar apenas con la inserción de la ciencia en la sociedad venezolana 17.

En nuestro país, es totalmente cierto lo que señala Kerdel con relación al "Profesionalismo" del -investigador cientfico en los laboratorios públicos, e igualmente valedero su concepto de "establecer prioridades en aquellas áreas en que existe un interés económico (y social) para el país nacional en la investigacóin fundamental y aplicada-.." El problema está, sin embargo, no solo en las restricciones que esas prioridades establezcan sobre la libertad académica ya mediatizada por sindicatos y asociaciones Gremiales, sino en encontrar un balance apropiado entre el financiamiento público a una investigación básica. competitiva, y los estímulos gubernamentales al sector privado para delilear y fomentar la investigación en las áreas prioritarias 18

Este paso, inédito en Venezuela, hacia el apoyo gubernamental a la investigación básca y la cooperación en infraestructura y financiamiento público al desarrollo tecnológico privado, tampoco tiene precedentes en América Latina, y ni siquiera en los llamados "tigres" del sureste asiático. Estos pasíes, lejos de desarrollar en paralelo la investigación básica con la aplicada, limitaron su estrategia inicial (de los años sesenta y ochenta) a transferir conocimientos y tecnologías estadounidenses y japonesas, para transformarlos en productos de alto valor agregado que se pudieran exportar 19- Ahora, pases como Taiwan Hong Kong, Singapur, y China, ya convertidos en potencias tecnológicas y financieras, rectifican el rumbo de las dos décadas anteriores, con un apoyo masivo del Estado hacia la investigación básica, a la vez que tienden puentes entre ésta y la tecnología privada. Para ello aprovechan el reciente e incesante flujo en reverso de sus científicos emigrados hacia Estados Unidos y Europa 20, que regresan atraídos por el boom económico asiático

El debate sobre este asunto del financiamiento científico, como bien lo anota Kerdel en su artículo, es oportunoo e importante. Esperemos, pues, que haya otras contribuciones a este controversial tema para ayudar a los que toman decisiones a encontrar nuevos caminos hacia el desarrollo científico y tecnológico de Venezuela


Referencias Bibliográfias
l Kerdel Vegas, F. (1 996) Analitica, No. 7- Septiembre.
2 Kealy, T. (1 9.96) New Scientist, 203 6, June 29
3 Nature (1995) 376, 281.
4 Rangel Aldao, R. (1995) "La Crisis de la ciencia en el mundo desarrollado", Economía HOY, 28 de agosto
5) Science, 269, 146, Y995
6) Nathan,R (1996) Nature,383, 7, 5 September.
7 Nigroponte, N. (1996) Being Digital
8 Massod, E- (1996) Nature,382,569,15 August
9 Nature (1 996) US science foundation gets to go-ahead for more centres. 382, 568, 15August
10 Rangel -Aldao, R. (1995) Enfermedades Infecciosas Rentables., El Universal, 13 de Julio
11 Science (1995) 9 June
12 Science (1996) 273, 719
13 Biotech 96, Pursuing Sustainability- Ernst& Young, LLP annual report
14 Cape, R. (1996) Biotechnology, 25,
15 European Biotech 96, Volatility and Value, Ernst&Young.
16 OECD (1995)- Main Science and Technology Indicators.
17 Rangel Aldao, R. (1 996) -Analtica No- 7- Septiembre,
18 Ibid
19 Rangel Aldao. R. (1993) Universidad y empresa en el nuevo escenario competitivo, el caso de Corea y Singapur- Economía HOY, 14 de abril.
20 Nature (1996) Science boosts to Taiwan, page 12, Chinese scientsts drawn back to Asia, 11. 383, 5 September.
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