El problema de los dogmas es que a veces resultan ser verdad,
y no es fácil distinguir cuando no lo son. En un artículo
reciente en esta minsma revista1, Francisco Kerdel
Vegas, plantea un interesante cuestionamiento al rol del Estado
en el financianento de la ciencia. Segun Kealy 2 citado
por Kerdel, "Los gobiernos no deben financiar la ciencia.
Todos creen que es su deber, pero están equivocados. El
dinero de los gobiernos dedicado a financiar la ciencia lo que
consigue es desplazar el financiamiento privado, y el financiamiento
privado lo hace mejor." Las evidencias y hasta la propia
historia, sin embargo, son abrumadoramente contrarias a esa"equivocación"
del apoyo gubernamental a la ciencia, y al otro dogma sobre del
financiamiento privado lo hace mejor.
Esta opinión de un científico inglés -no
es exacta, sobre todo, si tomamos en cuenta los recientes movimentos
político-administratvos que han ocurrido recientemente
con la ciencia en Inglaterra 3. Los ingleses,
contestan con el argumento de Kealy, el año pasado sacaron
del gabinete ministerial a la Oficina de Ciencia y Tecnología
(OST) para colocarla en el Departamento de Industria y Comercio,
DTI De esa manera, "la OST que maneja los 1.900 millones
de libras esterlinas de la ciencia británica, pierde su
puesto ministerial e intenta ahora un abordaje hacia la industria
en detrimento de la investigacián básica 4"
El sector privado se mueve por las fuerzas del mercado, las cuales
dif"cilmente justificar"an las cuantiosas inversiones
que demanda la investigación fundamental que soporta y
se alimenta del desarrollo tecnológico, por ello, es sencillamente
ilógico pensar que se pueda sustituir al Estado como impulsor
de la generación de conocimientos Robert S, Walker, expresidente
del Comité, de Ciencia y Tecnología de la cámara
baja del Congreso de los Estados Unidos, escribió en el
ejercicio de sus funciones, que "el financiamiento a la investigación
académica (básica) por el Estado es una inversión
vital para el futuro de esta nación 5",
aunque tambien expresó Walker que para conciliar esa
inversión con una disminución del déficit,
el Gobierno debe concentrar sus esfuerzos en la investigación
básica, dejando a la industria todo el desarrollo tecnológico.
Esta división, sin embargo, no es del todo clara pues si
el Estado no financia desarrollos tecnológicos de "alto
riesgo" en su rentabilidad a corto-mediano plazo, tampoco
los privados lo harán. Por ello es que una de las naciones
que más tecnologías produce, Japón, se propone
este año aumentar en un 50% su presupuesto de ciencia y
tecnología (hasta llegar a US$ 150.000 millones) para los
próximos cinco años 6 en investigaciones
como la creación de un Instituto de Biociencias y Tecnologías
Humanas en la tecnópolis de Tsukuba Uno de los proyectos,
por ejemplo, tratar de "copiar las funciones del procesamiento
de información por el cerebro," A inversiones tan
revolucionarias y ambiciosas como esas, no se les puede calcular
una tasa intema de retorno. Igual sucede con la investigación
en Defensa (DARMI) de los Estados Unidos, gracias a la cual los
académicos y empresarios del mundo podemos tener foros
virtuales como éste que nos ofrece Analitica
a través de la Internet 7, por citar
solo un ejemplo.
La ciencia inglesa, Por el contrario, trata de privatizarlo todo,y
ese afán ha tenido como consecuencia entre muchas otras,
la emigración de importantes hacia los Estados Unidos,
Alemania, Suecia, y Suiza entre otros. La tendencia privatizadora,
sin embargo, pareced que tendrá fin, pues un Comité
Gubernamental se mostró en contra de privarizar los siguientes
institutos que es de suponer son muy poco "rentables":
British Geological Survey, Centre for Coastal and Marine Sciences
en Plmouth, y el Centre for Ecology and Hydrology in Oxfordshire,
que forman parte del Natural Environment Research Council 8.
En los Estados Unidos, mientras tanto, un comité de expertos
encabezados por un científico de la empresa privada, William
Brinkamn, de los Laboratorios Bell, recomienda a la National Science
Foundation que invierta aún más, en un buen retorno
por los 60 millones de dólares que gasta cada año9.
Si aceptáramos el dogma que "el financimiento privado
lo hace mejor", Kealy, dixit, tendríamos serios problemas
éticos con la sociedad. Por ejemplo, en el sector biomédico,
que conocen bien Kerdel y este autor, de no ser por los institutes
of National Health de los Estados Unidos. no se, podrían
realizar en ese país investigaciones sobre enfermedades
"no rentables" como las parasitarias que afectan a los
países tropicales, entre ellas la malaria, Chagas, leishmaniasis,
y schistosomiasis. Estas investigaciones han dado importantes
conocimientos básicos que sirven de, apoyo para preparar
nuevas vacunas y medicamentos 10 Sin embargo, ahora
cuando se descubre que una sustancia liberada por los glóbulos
blancos, la lLl2, puede tener significativos efectos terapéuticos
sobre esas enfermedades, las empresas privadas Hoffmann La
Roche y Genetics Insitute, que detentan las respectivas patentes
sobre esta biodroga, se oponen a realizar pruebas clínicas
en esas enfermedades, dejando sin esperanzas a ochocientos millones
de pacientes de los países en desarrollo 11.
Las consecuencias de tener una ciencia básica fuerte, apoyada
por el Estado, se manifiestan gráficamente en el desarrollo
mundial de la botecnologíaa 12. sector
con el cual tengo cierta familiaridad. Es indudable que el liderazgo
lo tiene Estados Unidos, si tomamos en cuenta que de allí
provienen casi todos los productos del mercado biotecnológico
que, con un millar de empresas botecnológicas, generaron
ventas por 9.600 millones de dólares en 1995 13.
Este auge, se debe a la estrecha asociación entre Universidades
apoyadas fuertemente por el Estado (NIF,., IVSC), y microempresas
formadas por los propios investigadores y gerentes emprendedores
que encuentran soporte financiero en un activo mercado de capitales
de riesgo. Si el desarrollo de la biotecnología se hubiera
dejado enteramente en manos del "financiamiento privado,
que lo hace mejor" esa moderna y revolucionaria tecnología
an no habría nacido, pues las multinacionales Farmacéuticas
(que hoy día son las más interesadas en ese negocio)
durante muchos años mostraron poco o mingún interés
La diferencia entre la biotecnología de Estados Unidos
y Europa es tan grande, que todo un país "privatizador"
de la ciencia como Inglaterra, no podría siquiera compararse
con San Francisco, Seattle, Dallas, Boston, o Nueva York. De acuerdo
con el más reciente
reporte de Ernst&Young 15, en Inglaterra hay apenas
26 empresas de, capital público (registrada-s en NASDQ),
mientras que en San Francisco solamente hay más de 150.
En el Genoma Humano, la cosa es mucho peor para Inglaterra, pues
allí no habría que hacer comparaciones tecnológicas
con una ciudad entera, sino con un laboratorio de Boston o de
Maryland.
Los laboratorios, o las empresas privadas estadounidenses no tienen
parangcón en el mundo desarrollado, porque
en ningún.otro País hay una contrapartida de ciencia
básica financiada e impulsada por el Estado (Gobierno,
Congreso, y Poder Judicial) como la de Estados Unidos 16
Además, hay otro aspecto igualmente impotante para el florecimiento
de una ciencia básica fuerte, y es la redundancia en las
investigaciones que crea un ambiente de alta competición
por publicar primero y mejor, Esta afán de publicación
y de diseminación del conocimiento le es ajeno a la empresa
privada por razones de mercado, pues nadie en su sano juicio quiere
revelar de antemano sus ventajas competitivas.
Por todas estas, y muchas otras razones más, que por razones
de espacío no caben aquí es, por decir lo menos,
no aconsejable dejar el financiamento de la ciencia en manos privadas
sino, más biern hacer como los estadounidenses o los japoneses.
que establecen relaciones sinérgicas y cornplementarias
entre el Estado y el sector privado. Si vamos al caso de Venezuela
que es enteramente diferente, diferentísimo. a cualquiera
de esos pasíes, hay que ser todava ms creativo y pensar
en mecanismos sui generis que tomando en cuenta las necesidades
específicas nuestras, permitan comenzar apenas con la inserción
de la ciencia en la sociedad venezolana 17.
En nuestro país, es totalmente cierto lo que señala
Kerdel con relación al "Profesionalismo" del
-investigador cientfico en los laboratorios públicos, e
igualmente valedero su concepto de "establecer prioridades
en aquellas áreas en que existe un interés económico
(y social) para el país nacional en la investigacóin
fundamental y aplicada-.." El problema está, sin embargo,
no solo en las restricciones que esas prioridades establezcan
sobre la libertad académica ya mediatizada por sindicatos
y asociaciones Gremiales, sino en encontrar un balance apropiado
entre el financiamiento público a una investigación
básica. competitiva, y los estímulos gubernamentales
al sector privado para delilear y fomentar la investigación
en las áreas prioritarias 18
Este paso, inédito en Venezuela, hacia el apoyo gubernamental
a la investigación básca y la cooperación
en infraestructura y financiamiento público al desarrollo
tecnológico privado, tampoco tiene precedentes en América
Latina, y ni siquiera en los llamados "tigres" del sureste
asiático. Estos pasíes, lejos de desarrollar en
paralelo la investigación básica con la aplicada,
limitaron su estrategia inicial (de los años sesenta y
ochenta) a transferir conocimientos y tecnologías estadounidenses
y japonesas, para transformarlos en productos de alto valor agregado
que se pudieran exportar 19- Ahora, pases como
Taiwan Hong Kong, Singapur, y China, ya convertidos en potencias
tecnológicas y financieras, rectifican el rumbo de las
dos décadas anteriores, con un apoyo masivo del Estado
hacia la investigación básica, a la vez que tienden
puentes entre ésta y la tecnología privada. Para
ello aprovechan el reciente e incesante flujo en reverso de sus
científicos emigrados hacia Estados Unidos y Europa 20,
que regresan atraídos por el boom económico asiático
El debate sobre este asunto del financiamiento científico,
como bien lo anota Kerdel en su artículo, es oportunoo
e importante. Esperemos, pues, que haya otras contribuciones a
este controversial tema para ayudar a los que toman decisiones
a encontrar nuevos caminos hacia el desarrollo científico
y tecnológico de Venezuela
Referencias Bibliográfias
l Kerdel Vegas, F. (1 996) Analitica, No. 7-
Septiembre.
2 Kealy, T. (1 9.96) New Scientist, 203 6, June 29
3 Nature (1995) 376, 281.
4 Rangel Aldao, R. (1995) "La Crisis de la ciencia
en el mundo desarrollado", Economía HOY, 28 de agosto
5) Science, 269, 146, Y995
6) Nathan,R (1996) Nature,383, 7, 5 September.
7 Nigroponte, N. (1996) Being Digital
8 Massod, E- (1996) Nature,382,569,15 August
9 Nature (1 996) US science foundation gets to go-ahead
for more centres. 382, 568, 15August
10 Rangel -Aldao, R. (1995) Enfermedades Infecciosas
Rentables., El Universal, 13 de Julio
11 Science (1995) 9 June
12 Science (1996) 273, 719
13 Biotech 96, Pursuing Sustainability- Ernst&
Young, LLP annual report
14 Cape, R. (1996) Biotechnology, 25,
15 European Biotech 96, Volatility and Value, Ernst&Young.
16 OECD (1995)- Main Science and Technology Indicators.
17 Rangel Aldao, R. (1 996) -Analtica No- 7- Septiembre,
18 Ibid
19 Rangel Aldao. R. (1993) Universidad y empresa en
el nuevo escenario competitivo, el caso de Corea y Singapur- Economía
HOY, 14 de abril.
20 Nature (1996) Science boosts to Taiwan, page 12,
Chinese scientsts drawn back to Asia, 11. 383, 5 September.