Revista Electrónica Bilingüe Nº 10 Diciembre 1996 |
|
|
¿Puede la Informática matar la literatura?
Eduardo Casanova Desde que el hombre aprendió a escribir, empezó a hacer literatura. La creación, desde entonces, ha ido transitando por diversas formas, poesía épica y lírica, teatro dramático o cómico, ensayo, narrativa, pero siempre se ha orientado a llenar los espacios de ocio de unos pocos. Nunca de unos muchos. Los espacios de ocio de los muchos se llenan con formas mucho más simples y elementales, como el juego, la música, el alcohol, el tedio matizado y el simple voyeurismo, no necesariamente ligado al sexo. Pero la segunda revolución industrial, la de las comunicaciones, ha venido a alterar ese cuadro idílico y perfecto que acompañó a la humanidad hasta fines del Siglo XIX de la Era Común. Al aparecer la radio, el cine y la televisión, todo cambió. No por el cine, que al fin y al cabo es una forma idiota de teatro y que poco a poco ha tenido que alojarse en la televisión, sino a causa de la radio y la televisión, que permiten a los muchos matar el ocio sin salir de sus casas. Y al combinarse los dos engendros peores, el cine y la televisión, muchos futurólogos pudieron decir que la literatura estaba condenada a muerte. Pero se equivocaron. En realidad la literatura, lejos de morir, se ha visto renovada, se ha revitalizado desde que aparecieron el cine y la televisión. Sobre todo la narrativa, que ha conseguido nuevas formas de expresión y ha multiplicado sus posibilidades y sus caminos. En verdad lo que la televisión ha alterado son las formas de llenar el ocio de los muchos, porque los pocos, los mismos de siempre, siguen necesitando el libro, la letra, la palabra escrita, como estímulo y forma de desarrollo mental. Y aquí podemos hacer una precisión importante: la letra ha sido una de los factores determinantes del desarrollo pleno de la inteligencia humana, y una de las razones de que la humanidad haya sido dominada durante milenios por la cultura europea o europocéntrica. Y la razón es enteramente fisiológica: la lectura acentúa la inteligencia. La necesidad de convertir, dentro del cerebro, signos en sonidos, que a su vez se tornan palabras que combinadas hacen ideas, es un ejercicio inmenso e importante que, tal como una acción mecánica y recurrente desarrolla un grupo determinado de músculos, desarrolla el cerebro pensante. En ese sentido, pues, queda claro que la informática, en la medida en que use letras, palabras, frases y oraciones, es tan útil a la inteligencia como los libros y, lejos de competir con la literatura, se convierte en su mejor aliada. ¿Por qué? Porque a la larga puede lograr que muchos de los muchos se pasen al bando de los pocos y el mercado de lectores aumente considerablemente, al crecer los niveles de inteligencia de la población en general. Y es que el adicto a la televisión que deja de ver la caja idiota, aunque sea por una hora al día, y la sustituye por la caja inteligente, deja de embrutecerse y pasa a desarrollar su capacidad mental. En ese sentido, hay que entender que la pantalla de una computadora, aunque físicamente se parezca tanto a la de un televisor, puede ser estrictamente lo contrario en cuanto al efecto que hace sobre sus usuarios. La televisión idiotiza, puesto que el usuario no hace el más mínimo esfuerzo por entender lo que tiene ante sí. La imagen se lo dice todo, y así como el levantador de pesas corre el riesgo de ver aumentar su adiposidad cuando deja de usar los músculos, el ser humano que deja de leer y se dedica a ver televisión puede llegar a ser un dudoso imbécil, incapaz hasta de combatir el ocio con las formas simples y elementales como el juego, la música, el alcohol y el tedio matizado, y condenado por idiota al simple voyeurismo (ele)mental. En conclusión: la Informática no mata la literatura sino la ayuda a desarrollarse, y no sólo por el flanco de los lectores, sino porque el escritor actual tiene en el ordenador, la computadora, o como quiera que se llame al artilugio como el que está frente a mí en este momento (y frente a usted mientas lee), un instrumento magnífico para desarrollar nuevas técnicas de escritura. Lo demás no pasa de ser otra profecía tan fallida como las que anunciaron la muerte de la literatura cuando nacieron el cine y la radio. Y la televisión. |
![]() |
[Editorial] [Contenido]
[Esta Semana] [English]
[Política Exterior] [Política
Interna] [Economía y Petróleo]
Copyright Venezuela Analitica |
|