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Revista Electrónica Bilingüe       Nº 10    Diciembre 1996

Escriben Nuestro Lectores
Guachimanes del Cambio
Carmen Beatriz Fernández P.

Es relativamente fácil lograr acuerdos entre cualquier grupo de gente pensante y con buena voluntad que se pone a analizar los problemas de Venezuela. Con frecuencia surge el consenso con mas facilidad que la disidencia.

En parte porque, a fin de cuentas, las soluciones a muchos problemas cotidianos no son ni neoliberales ni neomarxistas, sino de puro sentido comun, que como dicen por ahí 'suele ser el menos común de los sentidos'. Sin embargo, no ha sido sólo la falta de buenos planes lo que ha llevado a Venezuela al caos.

Hay un problema en el pais gravísimo, relativo a la volatilidad y fragilidad de los procesos de cambio. Cada esquema de cambio propuesto en cualquier área particular de atención, lleva asociados muchos dolientes del esquema tradicional. Dolientes éstos que, harán todo lo que este a su alcance para revertir las iniciativas de cambio y preservar a toda costa sus privilegios. Es lo más racional desde su perspectiva. Y aquí, como en todas partes, los actores juegan de acuerdo a su propia racionalidad.

La implementación del cambio debe necesariamente ir atada a la opinion de las mayorias, mediante el diseño de las politicas y su "venta" al colectivo, lo cual no sólo requiere de gran capacidad de liderazgo y de un adecuado manejo de los medios de comunicacion, sino tambien, y fundamentalmente, obliga a que esa mayoria este representada por grupos de presión que sean favorables a las reformas, y representen una voz de 'guardianes del cambio' que sea capaz de oponerse con fuerza y ganarle la batalla a los dolientes de los viejos esquemas.

Los procesos de cambio 'de arriba hacia abajo' son frágiles: una vez caido un presidente, o cambiado un ministro 'de avanzada', los cambios iniciados duran solo lo que pueda durar el proceso de desmonataje (un mes y trece dias, aproximadamente). Los guardianes del cambio no pueden ser quienes detentan altas posiciones gubernamentales, porque ello hace a los procesos muy facilmente reversibles. Los procesos de cambio deben darse 'de abajo hacia arriba'. Tener buenos concejales es tan o mas importante que tener buenos ministros. No basta con que las buenas ideas esten en la cima. Cambios de abajo hacia arriba, en lugar de los mas tradicionales de arriba hacia abajo, auguran una mayor trascendencia y permanencia del proceso cambiante. Nuestra responsabilidad histórica esta en promover cambios permanentes, de abajo hacia arriba.

Jean Monet, el padre de la Europa unida, dijo una vez algo asi como "Hay dos clases de personas: las que quieren ser ALGUIEN y las que quieren hacer ALGO". Creo que cada uno de nosotros debe trazarse la meta personal de hacer algo. El país lo reclama, y ademas es la única salida. El poder político en Venezuela ha perdido poder real, el 'poder de hacer', porque ha perdido tambien su capacidad de afectar a la opinión. "El poder es una fruta muerta", me decía en estos dias alguien que la ha probado con frecuencia, "una vez que llegas y la muerdes, te das cuenta que no hay nada adentro". Actualmente el poder político de Venezuela esta en el poder de la parafernalia: de tener chofer, visibilidad, una gran oficina y manejar presupuestos, pero perdió, en gran medida, el poder de HACER.

No puede haber un cambio definitivo a menos que el cambio mismo genere nuevos dolientes del esquema. Cada proceso reformista debe definir quienes seran sus "guardianes del cambio". De las multiples reformas iniciadas durante el gobierno de CAP, la unica verdaderamente permanente fue la del proceso de descentralizacion. Porque allí, a diferencia de otras áreas, si se generaron verdaderos 'guardianes'.

Hay contra-ejemplos de sobra. Se podrán desmontar los controles aduaneros y muchos de los 'guisos' asociados, pero en tanto no exista algo asi como una "Asociación de importadores por el saneamiento de las aduanas", que se autodefinan como los 'guachimanes' del cambio aduanal, las reformas seran tremendamente frágiles, y a la menor debilidad de la cabeza de la estructura formal, las viejas arañas dolientes del anterior esquema, volveran a tejer su enrevesada red, dispuesta a atrapar incautos que les permitan ganarse la vida.

Este aspecto es fundamental, porque es lo que va a asegurar la irreversibilidad de los procesos de transformación, ante unas maquinarias de presion muy poderosas ganadas hacia el 'status quo'.

La sociedad civil debe generar los 'guachimanes del cambio'.

Ahora bien, donde y como reclutar 'guachimanes del cambio'? Por que alguien puede sentir la vocación y el interes por una profesion tan riesgosa y mal pagada?) Creo que ante nosotros hay una enome responsabilidad educativa, que va bastante mas allá de la mera educacion formal. El puzle historico al que debemos comprometernos esta generación de venezolanos esta en un muy ambicioso proyecto reeducacional: el modelar un hombre nuevo a partir de la las cenizas. El verdadero rompecabezas esta en cómo desarrollar confianza y participación en una sociedad tremendamente escéptica. Como convertir a la 'gente' en CIUDADANOS? Como convertir una sociedad de 'vivos' en una sociedad inteligente?

Ninguna democracia puede sobrevivir en un ambiente signado por la desconfianza, la falta de ley, y la corrupción percibida como norma. Es importantisimo redimir la confianza en el sistema, sus instituciones y servidores públicos. Todo buen gobierno debe potenciar confianza, ley y cooperación, a través del cumplimiento de dos funciones esenciales a cualquier Estado: justicia y seguridad.

El venezolano debe recuperar la confianza hacia sus principales instituciones. Ello se debe ganar, principalmente, ofreciendole Justicia al ciudadano comun. La ley y el orden deben "beneficiar a todo el mundo, y no sólo a los que son suficientemente 'sortarios' para ser favorecidos por las leyes. En una sociedad sin Ley, cada hombre está en guerra contra los demás, y nadie se siente a salvo de ser explotado" (Hobbes). En parte son nuestros muy exagerados niveles de violencia consecuencia de esta falta de 'ley y orden', pero sobre todo de JUSTICIA, con mayusculas.

Ganar confianza implica aprender que "portarse bien" no solo es un valor ético importante. Sino que tambien, y fundamentalmente, es la forma mas inteligente y estrategica de salir todos ganando. La Teoria de Juegos intento demostrar, con solidez y rigor matematico, que la "viveza" y el oportunismo solo son estrategias validas a muy corto plazo (cuando solo se "juega" una unica vez). La cooperacion es un resultado racional, sin que ella dependa de del sentido de generosidad u honestidad de los participantes, sino de su propio y particular interés. La confianza y la honestidad son resultados racionales en una sociedad inteligente y estratégica. El beneficio de todos los jugadores solo es posible cuando hay cooperación entre los miembros. La sociedad no debe ser un juego que sume cero. La sociedad debe tener crecimiento y ello sólo es posible con entendimiento y honestidad de parte de la gran mayoria de sus miembros. La viveza colectiva siembra la desconfianza social: hace que invirtamos nuestras energias en cuidarnos del engaño, en lugar de destinarlas hacia miras mas productivas.

La educacion (o 'falta de') y la des-administracion de la justicia en nuestro pais son los principales motivadores de nuestra desconfianza. Pero creo que son tambien, o quizas por ello mismo, las principales herramientas para lograr una transformacion cívica. Para restaurar la confianza en el sistema y lograr la participacion política de los ciudadanos-guachimanes.


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