Revista Electrónica Bilingüe Nº 12 Febrero 1997 |
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La elección del Secretario General de la
ONU: El veto a Boutros Ghali.
Lourdes Cobo El pasado martes 19 de noviembre, la Representante Permanente de Estados Unidos ante la ONU, Madeleine Albright, cumplió la amenaza del gobierno norteamericano de vetar en el Consejo de Seguridad la posible candidatura del actual Secretario General, Boutros Ghali para un segundo término al frente de la Organización. La Carta de la Organización de las Naciones Unidas establece en el capítulo XV, artículo 97, que el Secretario General será nombrado por la Asamblea General " A recomendación del Consejo de Seguridad". De acuerdo a estos lineamientos, el secretario General sería electo por un mayoría simple de los 185 estados miembros, pero en la práctica se vota sobre un candidato que previamente ha aprobado el Consejo de Seguridad, por lo tanto, como en otros asuntos vitales de la ONU, la decisión real está en manos del Consejo de Seguridad, es decir, en la de sus cinco miembros permanentes, Estados Unidos al votar negativamente la recomendación de este órgano para un segundo término del mandato del actual Secretario General, ha bloqueado, por lo menos en un primer momento, la candidatura de Boutros Ghali. Ya esta decisión había sido denunciada por la administración norteamericana, en lo que se ha entendido respondió a motivos electorales y la necesidad del Presidente Clinton de distanciarse de una Organización duramente criticada por los Republicanos y no en alta estima de la opinión pública del país. Es de todos conocido la crítica permanente del candidato republicano Robert Dole a la gestión del Secretario General, cuando se refería al tema de la política exterior durante la campaña electoral. Además, la mayoría republicana en el congreso norteamericano - responsable de aprobar los créditos para cancelar la deuda de este país con la Organización (Estados Unidos aporta 25% del presupuesto y es actualmente el principal deudor)es uno de sus más duros críticos de la ONU y de la capacidad gerencial de su actual Secretario General - estaría condicionando la aprobación de los créditos a que se manifiesten en la reforma administrativa de la ONU. Cuáles son las causas del veto de Estados Unidos a Boutros Ghali, una vez pasado el momento electoral y habiendo obtenido el Presidente Clinton la victoria con una mayoría relativamente amplia? Algunos pensaron que la posición del gobierno norteamericano se modificaría luego del 4 de noviembre, habida cuenta además, que los motivos que aduce Estados Unidos, y que se refieren a la ausencia de reforma durante la gestión de Ghali, no parecen tener fundamento. El proceso de reforma que se ha iniciado en la ONU, que requiere un esfuerzo inmenso, si se toma en cuenta la ineficable burocracia de esta Organización, si bien es incipiente y no ha producido hasta ahora efectos milagrosos, ha arrojado algunos resultados. El Subsecretario General para la reforma, Williams Connor, de nacionalidad norteamericana, ha presentado e iniciado programas de reforma que contemplan entre otras cosas, revisión de los programas y de las actividades en todo el sistema de las Naciones Unidas, una reducción progresiva del personal, la racionalización de los recursos (conferencias, documentación, viajes). Por supuesto se ha planteado también una revisión de los criterios para establecer nuevas operaciones de la paz aunque estas no son financiadas con el presupuesto ordinario de la ONU. Además se están estudiando diversas fórmulas de reforma estructural para hacer la Organización más eficiente, entre ellas, la posibilidad de nombrar un Vicesecretario General que se ocuparía de los asuntos administrativos de la Organización. Desde el punto de vista político, los motivos de la actitud norteamericana, tampoco parecen estar claros. El temor que se refleja en la critica dirigida a Ghali de que intenta erigirse en el líder del mundo, a través de una ONU fortalecida y con aspiraciones de establecer un "gobierno global", no tienen mucho sentido si se considera que bajo la actual estructura del gobierno de la ONU, que se origina en la Carta redactada hace cincuenta años, las decisiones que se toman en el Consejo de Seguridad y que realmente puedan afectar a los Estados Unidos, mientras éste país tenga el poder de vetar, junto a los otros cuatro países que detentan este privilegio, mal podría pensarse que pueda salir una decisión contraria a sus intereses. Además, hasta ahora , las grandes acciones militares que ha emprendido la ONU, han sido no solo con el consentimiento expreso de este país, sino muchas de ellas involucraban sus propios intereses. La gestión de Boutros Ghali no se ha caracterizado por antagonismos con Estados Unidos. Ha sido más bien la actitud del Gobierno del Presidente Clinton hacia la Organización, lo que ha generado problemas. Recientemente, y como resultado de la falta de pagos de Estados Unidos de sus cuotas, por primera vez en la historia de la ONU, éste país quedó de la "ACBQ", Comisión encargada de todo la referente al presupuesto y la fijación de cuotas. El veto norteamericano a Boutros Ghali, por la forma grosera y prepotente como han manejado todo este asunto, ha generado el rechazo de la mayoría de los países de la comunidad internacional, no sólo con aquellos que en el seno de la ONU apoyan al actual Secretario General, que públicamente son los países africanos y árabes, sino además con sus mas cercanos aliados occidentales, Francia y Reino Unido. Efectivamente, en la votación del pasado martes, Estados Unidos no sólo se quedó absolutamente solo en el Consejo de Seguridad, 14 votos contra 1, sino que además el gobierno francés reaccionó airadamente ante el veto norteamericano y expresó a través del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Sr.. Jacques Rummelhardt, el fuerte rechazo de Francia a que un solo país esté bloqueando el consenso del resto del mundo y recordó a los norteamericanos que Francia también puede vetar en el Consejo de Seguridad. La situación que se plantea ahora, es que se pretende una nueva lista con un nuevo o nuevos candidatos, que cuente con el apoyo de Estados Unidos y que deberá ser proveniente del Grupo de Países Africanos, por la práctica que se ha establecido de que cada región pueda permanecer dos términos en la Secretaría General. El actual Secretario General retiraría su candidatura para facilitar las cosas. También podría producirse que en el Consejo de Seguridad se vetara reiteradamente al candidato propuesto o con el apoyo de Estados Unidos, y se insistiera en la candidatura de Ghali, con lo cual la Asamblea General tendría que decidir sobre un candidato con la oposición de Estados Unidos (se recuerda el caso del Candidato Trigivie Lie y el veto ruso), pero esto podría producir una de las crisis más severas de la Organización pues enfrentarse a Estados Unidos en este caso conduciría probablemente a que el Congreso no apruebe el pago de las cuotas pendientes y sin la contribución de este país, colapsaría financieramente la ONU. Para evitar esto, Ghali retiraría su aspiración. Otra posibilidad es que se llegue a un acuerdo con Estados Unidos y se le conceda a Boutros Ghali una salida honorable, es decir, la permanencia en la Secretaría General por dos años mas para que pueda concluir algunos de los proyectos de reforma iniciados. A nuestro juicio, se va a llegar a una solución de avenencia como se dice en el lenguaje de la ONU, pero no por ello este episodio de la elección del Secretario General, deja de hacer daño a una figura que entre aciertos y fracasos ha conducido la Organización en uno de los momentos mas difíciles y complicados de su historia y ha logrado mantenerla a flote, tratando de cumplir con los objetivos para los que fue creada, sino que también demuestra crudamente como se toman decisiones en la Organización y quién realmente tiene el control.
Si un candidato apoyado por la mayoría de
los países de la Organización es rechazado por uno
solo, y por ello, no puede ser electo, que queda para cuando se
vaya a decidir sobre la reforma del Consejo de seguridad, para
hecerlo mas democrático y representativo, y para evitar
que pasen cosas como ésta. Como bien dijo el Embajador
mexicano, Manuel Tello, en una de las reuniones del Grupo de Trabajo
para la reforma de este Grupo, el Consejo de Seguridad es una
monarquía absoluta donde sus monarcas absolutos no están
dispuestos ni siquiera a considerar la revisión de sus
privilegios. Noviembre, 1996. |
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