Revista Electrónica Bilingüe Nº 12 Febrero 1997 |
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Los ajustes en América Latina han dejado intacta la desigualdad
social
José Enrique Arrioja A los programas aplicados en la región se les puede atribuir un impacto en el crecimiento de 1,5%, pero no han reducido la mala distribución de la riqueza, acicateada por las grandes diferencias de instrucción de los trabajadores. Con un mercado que se fortalece, la nueva agenda del continente debe contemplar una reforma de sus instituciones no mercantiles como el gobierno, la justicia y en especial sus organismos más voluminosos: los ministerios de educación, salud e institutos de seguridad social Han pasado varios años desde que Ricardo [ricardo haussman] Haussman lanzó al ruedo público la idea de una Venezuela productora de parchitas, de acuñar la frase de que el país está condenado al éxito y haber intentado infructuosamente crear unos bonos especiales para pagar los pasivos laborales del Estado. Ahora observa lo que sucede desde otra óptica, más global, desde su puesto como economista Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, institución de creciente presencia en el país y en la región en general. Desde 1994 en el Banco Interamericano de Desarrollo, Haussman defiende la presencia y evolución del mercado, como años atrás la definición más básica de lo oferta y demanda, al impartir conocimientos en las aulas del IESA. "Las leyes del mercado -decía inspirado y cerrando el puño- simplemente se reducen a un problema de ganas: cuánto se desea un bien o un servicio determinado". A partir de 1988, cuando comenzó a dar un giro en sus prioridades, pasando de ser un banco de infraestructura a una entidad que financia la descentralización y programas sociales, el BID está inyectando a la región un monto creciente de recursos que en 1996 alcanzaron los 7,5 millardos de dólares (7.500 millones de dólares). El dinero no viene sólo, trae adosado un decálogo de cambios a instaurarse en las economías más volátiles del mundo. Haussman obviamente es optimista, pero devela los puntos débiles de la estabilización de las economías, una vez esfumado el aturdimiento de la deuda externa y las magulladoras al orgullo azteca por el efecto Tequila."Los programas de ajustes estructurales han beneficiado a la región y cerca de 1,5% de su crecimiento se puede atribuir directamente a sus efectos. Pero han logrado muy poco para disminuir la desigualdad". De paso en Venezuela la pasada semana, para asistir a un foro sobre perspectivas económicas, Haussman ofreció sus ideas al aire. ¿Qué le preocupa?, la volatilidad de la región, las disparidades en la educación, el tamaño del Estado y la excesiva centralización de muchas funciones. ¿Está sólo en el empeño? No, tiene al BID a sus espaldas. A su juicio, hoy la región tiene ante sí una nueva agenda: atacar a sus instituciones más voluminosas, acercando el microscopio de las reformas a los ministerios de educación, salud y las instituciones de seguridad social. Unas reformas que necesitan "mucha perseverancia por parte de los gobiernos y un gran acuerdo nacional".
La volatilidad -¿Qué explica tales altibajos?, le inquirimos en una conversación atribulada tras una conferencia ante empresarios. -En parte se debe al contexto externo, América Latina es un continente rico en recursos naturales y el precio de éstos tiende a ser más mucho más volátil que el de las manufacturas, y la región sufre más shocks en los términos del intercambio comercial. -En segundo lugar, la región tiene ingresos fiscales más fugaces, y eso a su vez condiciona el mantenimiento de la sostenibilidad fiscal, pues los sistemas políticos tienen enormes dificultades ahorrando los auges y no pudiendo financiar las recesiones. En los períodos buenos, la política fiscal amplía el crecimiento y en los malos intensifica la recesión. -En ese contexto es difícil que los mercados de créditos internacionales tengan una buena visión de los países: cuando les va bien les prestan y cuando no, se desaparecen, lo que quiere decir que los flujos de capital también son muy cambiantes. -Todo esto también se siente en los agregados monetarios. Por ejemplo, la captación de depósitos por parte de los bancos igualmente ha sido volátil: en períodos de confianza la gente pone el dinero en el banco y hay mucho para prestar; mientras que en momentos de desconfianza sacan el dinero y escapan del país, atacan la moneda y a los bancos y se generan crisis financieras. Este conjunto de factores, históricamente, ha generado esta situación de alta volatilidad y creo una de las agendas importantes de la región es superar este tipo se situaciones. -Dentro de esa volatilidad, el problema de la deuda parece haber desaparecido, luego de haber sido tan paradigmático en los 80. -La deuda externa pública como problema ha estado bastante resuelta a raíz de los programa de reducción de deuda tipo Brady, en el caso de los países más afectados. En la década de los años 90 se ha producido un fuerte incremento de las exportaciones y del crecimiento, al tiempo que se han reducido enormemente los déficit fiscales que en promedio en la región se ubicaron en 1,5% del PIB en 1996. Esto ha implicado que los índices típicos de solvencia, como deuda/producto, o deuda/exportación hayan venido mejorando de manera consistente. -La región sí ha tenido problemas con flujos de capitales de corto plazo, pero no por insolvencia, sino más bien de liquidez. El caso de México es el más reciente en este sentido y creo que abre una reflexión sobre cuál debe ser el marco regulatorio en un mundo de mercados globalizados. De modo que la vieja temática de una excesiva deuda pública, ya dejó de estar fuera de la agenda. Ahora la agenda es otra.
Instrucción deficiente El hecho de que en muchos países no se haya universalizado la educación primaria y secundaria, ha implicado que al mercado laboral entren muchas personas con muy poca educación y otras con niveles muy elevados, por lo cual el mercado genera grandes diferencias salariales entre uno y otros. Por ello una de las formas para construir una sociedad más justa, es construir una sociedad más universalmente educada". Venezuela gana de nuevo otro laudo, y de acuerdo con cifras del BID, el país posee el menor índice de jóvenes con la escolaridad primaria y media completa: apenas 35% de la población en la edad escolar ha completado estos dos niveles de educación. Algo adicional, en 1990 el Banco Mundial determinó que la instrucción promedio de los trabajadores de Sidor era de apenas 4 grado. De los $ 7,5 millardos prestados a la región en 1996, unos 3 millardos se destinaron a las reformas en educación y salud, "mientras que la región gasta cerca de $ 100 millardos al año en esos dos sectores. Esto hace que nuestro aporte no puede estar basado en obtener una tasa de retorno elevada sobre los $ 3 millardos, sino sobre los $ 100 millardos. En pocas palabras, tenemos que buscar que los recursos totales rindan mejores frutos."
La agenda no esta completa El BID midió el año pasado en un informe sobre "Progreso económico y social" los avances de cada país en materia de reforma comercial, financiera, tributaria, laboral, pensiones y privatizaciones. Si bien ya se obtienen adelantos palpables en cada una de estas áreas "queda una agenda de reforma por implementar, pero que no tiene un retorno tan alto como las primeras. Aquellos aspectos van a seguir mejorando el funcionamiento de los mercados, pero la cuestión a futuro es la reforma de todos los procesos que no están organizados a través de mercados: en esencia la estructura del gobierno y el sistema judicial, que son instituciones no regidas por el mercado, pero que el mercado necesita para su buen funcionamiento". Lanza una sentencia: "los países más exitosos hacia el futuro serán aquellos que tengan las instituciones no mercantiles mejor estructuradas, pues éstas se convertirán en el cuello de botella para el desarrollo de los mercados y del resto de la sociedad. Desde ese punto de vista, los países más exitosos no serán, como se decía hasta ahora, aquellos que tengan los gobiernos más pequeños, sino los que tengan los mejores gobiernos. Y esto no en función de un grupo de ilustrados que los lideren, sino en función de los servicios y de las acciones que esos gobiernos tienen que proveer para que la sociedad prospere". -¿Qué países lideran esos cambios? Pero a Haussman no le gustan las listas, las jerarquizaciones nominales. -Quisiera mencionar sólo algunos casos. Por ejemplo, Chile tiene una política comercial muy buena, pues tiene un arancel externo único y casi todos los demás países tienen saltos arancelarios que causan importantes problemas de protección efectiva, aunque la región ha tenido grandes avances en la reducción y dispersión de los aranceles. -Hay un dato interesante en todo esto, los países que menos avances recientes han hecho en términos de apertura comercial, son aquellos que no están dentro de los acuerdos integración. Muchos han pensado que este tipo de acuerdos son un obstáculo en materia comercial, pero lo que hemos detectado es que el Pacto Andino, Mercosur, entre otros, han generado una reducción arancelaria mayor respecto de países que no figuran en ningún acuerdo, como Panamá y República Dominicana. -En el área tributaria son pocos los países que tienen éxito cobrando el ISLR, y aquí Chile es un buen país para mencionar. En privatización se ha producido un gran movimiento y hay que destacar a Perú, Argentina, así como el programa de capitalización de Bolivia el cual fue muy exitoso en 1996; mientras que existen otros como Brasil y Venezuela que tienen una enorme agenda de privatización. El Nacional On Line |
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