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Revista Electrónica Bilingüe       Nº 13     Marzo 1997

Titular Sociedad
El ejercicio del liderazgo vs el ejercicio de la autoridad
Dr. Daniel Gil' Adí

¿Que es el Liderazgo?

Si le preguntáramos al lector ¿qué es el liderazgo?, probablemente la respuesta estaría basada en conceptos que implican dirección o guía, orientación, cumplimiento de objetivos, credibilidad, resolución de problemas, manejo de conflictos, saber escuchar, llenar expectativas, y respeto a otros. Se han enunciado aproximadamente 180 acciones que diferentes ejecutivos han identificado como propias del liderazgo. Sin embargo, quisiera sugerir en este sentido que todas estas acciones están relacionadas al manejo de la autoridad y no necesariamente al ejercicio de liderazgo.

El interés creciente que existe hoy en día en el tema del liderazgo se evidencia a traveacute;s del aumento en el nœmero de libros y artículos sobre el tópico; por ejemplo, estudios sobre anaacute;lisis del poder, o cerca de las características necesarias para ser un líder. La cantidad de literatura que el lector interesado encuentra a su disposición, es producto visible de un movimiento que abarca un sin número de propuestas sobre liderazgo: talleres de entrenamiento ejecutivo, cursos corporativos para mejorar el desempeño de aquellos que ocupan posiciones significativas en la organización, publicaciones, conferencias, etc. La diversidad de las propuestas refleja un desacuerdo considerable y crea confusión respecto a los conceptos fundamentales de liderazgo, poder, autoridad y gerencia.

¿Qué es liderazgo? ¿Es posible enseñarlo? ¿Existe actualmente una crisis de liderazgo, o es la crisis síntoma de un problema social más profundo que presiona las instituciones y hace más difícil gerenciar? ¿Qué funcione necesitamos que ejerza el liderazgo? O reformulando esta última pregunta de modo más productivo, ¿qué funciones son necesarias en el ejercicio del liderazgo?

Autoridad y Liderazgo

Autoridad y Liderazgo son funciones superpuestas pero claramente distintas. Ambas utilizan los recursos del poder y la influencia. La autoridad es producto de la autorización formal otorgada por la empresa, y su representación formal es el titulo, cargo y/o posición a desempeñar por el gerente. El liderazgo es producto de la autorización informal otorgada por los subalternos a la persona que los gerencia. Se da a través del convencimiento, la credibilidad en la dirección o guía, y la canalización de intereses y expectativas de los subalternos.

De hecho, el liderazgo puede definirse como una combinación de estas actividades, es decir, del respaldo a la innovación y al cuestionamiento del modo de hacer las cosas, y del ejercicio de la autoridad en una actividad que viene a restablecer o mantener el equilibrio del sistema social. De acuerdo con esta óptica, la dimensión crítica del liderazgo es la aplicación del poder e influencia a la bœsqueda de una definición y conceptualización diferente para la solución de problemas.

Según esta perspectiva, aquellos que en virtud de su posición e influencia eran llamados líderes por otras teorías, los denominaremos dentro de este contexto, figuras de autoridad, ubicando en esta categoría a aquellas personas que han llegado a altos niveles de autorización formal o informal. Si han ejercido o no el liderazgo es una pregunta regida por otros standard, que a traveacute;s de un ejemplo, analizaremos a continuación

El Ejercicio del Liderazgo

Tomemos a una importante figura de autoridad de nuestra sociedad el Presidente. ¿Es responsabilidad del Presidente mantener el equilibrio en la totalidad del sistema social? Si ocurren disturbios que generen un estado de emergencia, se espera que el Presidente los maneje, y que nadie neutralice las amenazas de las realidades peligrosas que se vislumbran en el horizonte. Tambieacute;n se espera que sea capaz de resolver conflictos entre facciones diversas de su propia organización, y entre grupos de posiciones adversas dentro de la sociedad. Asimismo, se espera que si el electorado se encuentra descontento y suscribe quejas, el Presidente esté en capacidad de atenderlas y proveer soluciones.

Sin embargo, el ejercicio del liderazgo a menudo va en contra de la esencia de estas expectativas. Generalmente no se espera que el Presidente arroje las responsabilidades de la definición y solución de los problemas de vuelta hacia sus subalternos, a pesar que el ejercicio del liderazgo requiera específicamente de esta reorientación del trabajo.

Tampoco se espera que el Presidente mantenga a fuego lento los conflictos entre las diferentes facciones hasta que éstas se ajusten unas a otras, a pesar de que para alcanzar una solución realista se requiere que los adversarios cambien sus hábitos. Así como tampoco se vería de manera favorable a un Presidente que le dijera a la sociedad lo que esta no desea escuchar. El ejercicio del liderazgo en estos teacute;rminos podría resultar muy riesgoso.

A pesar de que el poder y la influencia proveen al Presidente de los recursos para el ejercicio del liderazgo, es decir, le proporcionan: información para interpretar políticas, instrumentos para movilizar la atención hacia problemas específicos, y palancas de negociación para lograr que facciones en conflicto establezcan acuerdos; se espera que utilice su autorización (poder de influencia) para restablecer el equilibrio y la ecuanimidad entre su gente, a veces a costa de evadir el trabajo requerido.

El Trabajo del Lider

Pero ¿quién define el trabajo requerido? De acuerdo con los conceptos que venimos manejando, el Líder tendría que encontrar el qué y el cómo. Pero ¿tiene ese líder que definir el trabajo de una organización o interpretar los tópicos ya existentes en el sistema social? ¿Tiene que manejar una agenda, a veces con la ayuda de consultores expertos, o identificar a traveacute;s de diferentes mecanismos los tópicos que estaacute;n maduros para que la organización trabaje en ellas? ¿Queacute; debe hacer el líder después de orientar la atención hacia esos tópicos?

Las funciones del ejercicio del liderazgo implican transformaciones a través de procesos creativos, de innovación y cambio. Procesos que involucran la responsabilidad de desarrollar intelectualmente a colegas y subalternos, estimulándolos e inspirándolos a trascender sus intereses personales y acceder a niveles superiores, a fin de satisfacer un propósito colectivo.

Son estas conductas las que amplían el ejercicio del liderazgo, y permiten que trasciendan , pues lo llevan maacute;s allaacute; del espacio puntual al que lo habían reducido teorías anteriores centradas sobre la dirección o guía. Sin embargo, no debe sorprendernos el que dentro de nuestra sociedad aœn prive la bœsqueda de ese hombre a caballo, caudillo por excelencia, para que asuma el papel de guía. Las acciones de Guiar y Orientar de por sí, no definen el ejercicio del liderazgo. Los elementos claves que diferencian al gerente que ejerce el liderazgo del que no, son precisamente las capacidades que van más allá del rol meramente direccional, es decir, la creatividad, innovación, y el cuestionamiento de modelos mentales y sistemas de tradiciones existentes.


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