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| Revista Electrónica Nº 14 Abril 1997 |
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Mariflor Blaser
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Director: Scott Hicks. Productor:Jane Scott. Guión: Jan Sardi.Vestuario: Louise Wakefield. Música David Hirschfelder. David como adulto: Geoffrey Rush. David como adolescente: Noah Taylor. David como niño: Alex Rafalowicz. Como el padre de David: Armin Mueller Stahl. Lynn Redgrave es Gillian. John Gielgud:: Cecil Parkes. Sonia Todd: Sylvia. Nicholas Bell es Ben Rosen. Cuando supe cuál era la trama de esta cinta dirigida por Scott Hinks-conocido hasta ahora por sus documentales televisivos como "The great wall of iron" y "Submarines: sharks of steel"- me imaginé una película llena de esos clichés melodramáticos utilizados tan ampliamente por Hollywood para contar una historia vieja y conocida: la de un niño que ha sido atemorizado por su progenitor, lucha por su independencia y no puede manejar las consecuencias de su pelea, por lo que cae víctima de sus emociones. Afortunadamente me equivoqué. La saga de David Helfgott es narrada impecablemente en ésta película. Cero cursilería. La batalla constante que fue y seguirá siendo su vida fluye sin ningún tropiezo durante una hora y cuarenta y cinco minutos. Durante ellos, no pude menos que mantenerme aferrada a la silla luchando por no sucumbir ante el nerviosismo que producían las frases escalofriantes de Peter Helfgott, que pretendían, basándose en un amor equivocado, prepara al joven prodigio para la dura vida. Al borde de un ataque me tuvieron igualmente las iniciales frases del protagonista: "Tengo que dejar de hablar. Tengo que parar. Es un problema no? No es un problema?" Articuladas a una velocidad tan sorprendente, no sólamente dan cuenta, de una manera sutil, del drama que vive este hombre entre la genialidad y la locura, sino de la grandeza de la interpretación del magistral actor shakesperiano Geoffrey Rush, de Australia. La verdad es que todos los intérpretes de Helfgott están excelentes. Con Alex Rafalowicz ,Noah Taylor y Rush, vemos todo lo necesario para solidarizarnos con un hombre atormentado por el miedo a una vida en donde "el débil es pisoteado como los insectos." Por su lucha hacia una independencia que lo eludirá por siempre. Todos imprimieron fuerza a sus personajes. Especialmente el padre interpretado por el soberbio Armin Mueller Stahl quien le regala a su Peter Helfgott un carácter aterrador. Sentí que la piel se me recogía dos centímetros cada vez que él decidía darle a su hijo una lección. El hombre es un ser lleno de contrariedades. Por un lado, obliga a su hijo con voz de hielo a repetir una y otra vez que es un niño con suerte y por el otro se escuda en la oscuridad de la noche para abrazarlo clandestinamente. Jamás la frase "nadie te amará como yo" tuvo matices tan contradictorios de tiranía y amor como con éste retrato de Mueller. Y es su actuación junto, por supuesto, con el excelente guión de Jon Sardi, lo que evitan que la película se convierta en un típico melodrama almibarado. Se me estaba olvidando mencionar al inmejorable John Gielgud en el papel del profesor Cecil Parkes quien prepara al joven David en su camino hacia la perfección y la locura. Cuando el muchacho cae redondo luego de terminar su interpretación de la tremebunda "Rac III", sentí que mi capacidad de asombro ya no tenía límites. Cecil Parkes con su idea de que "el piano es un monstruo al que debes domar. Si no, te tragará entero", es valiosísimo por ser quien le otorga confianza al músico pero quien a la vez lo llena de más inseguridades. El tiempo de la cinta esta delicadamente calibrado. Todo en ella es producto de una investigación exhaustiva en el desarrollo de los personajes y de un cuidadoso manejo en el relato, de los detalles más mínimos. Alfonso Molina lo dijo bien en su tradicional columna de El Nacional: "Con una narrativa impecable y de gran belleza plástica, Claroscuro se inserta en las emociones del público y logra conectarlo con sus propios temores y ansiedades, mientras sus imágenes recorren una trayectoria de sugerencias, de afirmaciones y de dudas" Por favor, no se la pierda. ****
Dirigida por Cameron Crowe, Productores: James L: Brooks, Laurence Mark, Richard Sakai, Cameron Crowe. Guión de Cameron Crowe. Vestuario: Betsy Heimann. Música de Nancy Wilson. Tom Cruise en el papel de J. Maguire, Cuba Gooding Jr. en el de Rod Tidwell, Renee Zellweger es Dorothy Boyd, Kelly Preston como Avery Bishop, Jerry O´Connel es Frank Cushman, Jerry Mohr: Bob Sugar, Bonnie Hunt es Laurel Boyd, Regina King: Marcee Tidwell y Jonathan Lipnicki como Ray Boyd. El co-fundador de una de las grandes agencias de estrellas deportivas americanas decide que no es suficiente el dinero que recibe en cada contrato renegociado. Que el contacto personal con los clientes se ha perdido. Que ha sido reemplazado por números y codicia. Maguire el iluminado, decide en un momento de inspiración escribir un manifiesto que cuestiona las políticas de su companía y saca copias para todos sus colegas. Al día siguiente, lo espera un pandemonium. Pero no como el creía (trató de retirar las copias en el último instante). Los aplausos ensordecedores le devuelven la confianza y es, con asombro inf inito, que recibe lo que esperaba luego de escribir "Las cosas que pensamos y no decimos: el futuro de nuestro negocio". De boca de su protegido y amigo Burt Sugar (Jay Mohr), se entera de que está despedido. Jerry Maguire, interpretado por un Tom Cruise que no actúa distinto a cuando caracterizó a "Rainman", no hace mucho por aliviarnos de la deseperación que produce la constante mala suerte de su personaje. Al decir del crítico Derek Malcolm "Cruise nunca ha sido un mal actor, pero es difícil para una estrella tan grande sugerir si acaso a un hombre tan pequeño. Hace todos los esfuerzos posibles" Aún cuando el espectador sabe cúal va a ser el final, no se imagina cómo el protagonista hará para llegar a él y con cúantos tropiezos más va a encontrarse en la búsqueda de sí mismo. De comedia, la película tiene muy poco. Al contario. Lo que vieron mis ojos fue un drama lleno de muchas lágrimas y tormentos. A lo American Way. O talvez mi sentido del humor estaba cansado aquella noche. Hecho es que pienso que las pocas razones por lo que esta cinta tiene una nominación es por ser la única en esta edición en ser producida por un estudio grande de Hollywood y por contar en su elenco con una super estrella en el papel protagónico. Encuentro el guión, que también está nominado, bastante confuso. La verdad, en mi humilde opinión, Shine- nominado-, y Larry Flint (no nominado) son mil veces mejores. No todo está perdido -Gracias a Dios-. Al salir de la empresa Maguire es acompañado por la única persona que quiso, gracias al famoso manifiesto, correr el riesgo de seguir a su lado. Sin dinero que ofrecer, el joven contrata a una gris integrante del departamento de contabilidad de la agencia. Sobra decir que Dorothy Boyd (Rennee Zelweger) se convertirá en el imprescindible interés amoroso . Lo bueno, es que trae consigo a su hijo Ray. Juntos logran que la película no sea un total fastidio. La Zelwegger, hasta ahora completamente desconocida, da a su personaje un carácter relajado y natural. Con gracia. Realmente encantador. Ray por su parte, es el hijo que cualquier pareja moriría por tener. Absolutamente adorable. Mi mamá vió la película dos veces gracia a él. Kelly Preston-la esposa de Travolta- hace bien su papel de ejecutiva amibiciosa y medio tirana. En cuanto al nominado Cuba Gooding Jr. , siempre me ha gustado. Creo que con el tiempo pudiera convertirse en el sucesor de Denzel Washington. Ojalá gane. Jerry Maguire. Para verla en un momento en que no se sienta trascendental.
Director: Milos Forman. Producida por: Oliver Stone, Janet Yang y Michael Hausman. Guión de Scott Alexander & Larry Karaszewski. Vestuario de Theodor Pistek y Arianne Phillips. Música: Thomas Newman. Woody Harrelson es Larry Flint. Althea Leasure: Courtney Love. Edward Norton interpreta a Alan Isaacman. Brett Harrelson a Jimmy Flint. Donna Hanover: Ruth Carter Stapleton. Siempre he tenido la idea, muy equivocada probablemente, de que hacer una película basada en hechos reales es más fácil que inventarse un cuento. Habiendo dicho ésto, creo que "El pueblo Vs Larry Flint" es una excelente realización. Si bien "Shine" me ganó el corazón, Larry Flint se merece un primer lugar en mi mente. Flint, inteligentemente interpretado por Woody Harrelson (el mismo de "Proposición Indecente" y "Asesinos Naturales") es un hombre que se gana la vida con la pornografía. Comienza con una cadenita de grises bares llamados "Hustler" y termina siendo dueño de un imperio basado en un revista homónima. En el interim, conoce al amor de su vida y se casa con ella. Althea Leasure, interpretado bastante bien por la igualmente controversial Courtney Love, se convierte en su mano derecha hasta caer víctima del Sida. Flint, a lo largo de su vida es objeto de innumerables ataques incluyendo un tiro que lo ha dejado condenado para el resto de sus días a una silla de ruedas hecha con oro puro. Pero es un hombre tenaz y no deja de ser noticia. Sale y entra de innumerables tribunales. Sinembargo el eje central de la cinta es un caso que interpone el Reverendo Jerry Falwell contra Flint por causa de una parodia groserísima que éste publica en su revista. El juez falla a favor del predicador de la sonrisa angelical. Contra todo pronóstico, Larry gana el caso en apelación ante la Corte Suprema de Justicia basándose en la primera enmienda constitucional americana. Probablemente lo que más me gustó de El Pueblo Vs. Larry Flint, es su capacidad de narrar una historia objetivamente. Flint es un hombre frentero. Honesto. A pesar de tener un componente altamente autodestructivo en su personalidad, tiene elementos humanos muy interesantes que se asoman en la manera como conduce sus relaciones con sus empleados, amigos, y leal abogado Alan Isaacman interpretado magníficamente por Edward Norton (Bien por su nominación). La relación de apoyo y amor incondicional entre Flint y su esposa es uno de los aspectos especiales de la historia que le dan a uno que pensar. El guión por su parte, es agudo y divertido, lleno de diálogos inteligentes y personajes bien investigados. El verdadero Larry Flint colaboró estrechamente en su realización e hizo buenas migas con el protagonista a quien alojó en su casa para responder a todas sus inquietudes. Inclusive hace su debut cinematográfico personificando al juez que le condenó a 25 años en su primer juicio por obscenidad. El director de origen checo Milos Forman, tuvo la claridad de convertir la vida de este combativo hombre en una película provocadora y absorbente en donde vemos como Flynt quien en su intento por deponer a Hugh Heffner, imprime las fotografías más escandalosas que pudo para luego terminar, para su sorpresa y la de toda la comunidad, haciendo algo significativo para la sociedad al conseguir la protección de la primera enmienda. No deje de verla. ****
A Gillian en su cumpleaños # 37
Dirigida por Michael Pressman. Producida por Kelley, Marykay Powell. Escrita por Kelley basado en una obra de teatro de Michael Brady. Música de James Horner. Peter Gallagher es David. Kathy Baker: Esther. Claire Danes es Rachel. Bruce Altman: Paul. Michelle Pfeiffer es Gillian y Wendy Crewson es Kevin. Una pareja juguetea a orillas de una playa en Nantucket. Al anochecer las escenas muestran a ese mismo hombre. Aún juega pero ahora está sólo. Su hija lo observa desde los lejos con tristeza. Se ha dado cuenta de que su padre habla con el fantasma de su esposa muerta hace dos años. Es el cumpleaños No. 37 de la difunta y segundo aniversario de muerta. En la hermosa isla de Nantucket en donde la familia tiene una casa de veraneo se reúnen el viudo David Lewis y su hija de 16 años Rachel, su cuñada Esther y su esposo Paul. Esther no tiene una mejor idea que invitar a su amiga divorciada Kevin para que haga compañía al viudo. Kevin no sabe lo que le espera. Lo que le espera es un fín de semana fastidiosísimo en donde descubre no sólo que su "cita" no la espera, sino que David no ha podido superar su pérdida. Para compensar, en su mente mantiene viva a su esposa quien lo "visita" cada noche. Lo imposible de esta película no es el tema que recuerda un poco a "Ghost" si no la manera como es tratado.El pobre David sabe que Gillian desapareció para siempre. También sabe que su manera de manejar su tristeza no es la más normal. Pero su punto de vista -y ahí acumula algunos puntos la historia- es tan bueno que uno resiente la intrusión denodada de Esther quien no sabe cómo tapar las heridas terribles de su propio matrimonio. La hermana de Gillian busca aliviarlas tratando de quitarle ante la corte a Rachel quien decide irse con ella por las buenas. La película termina con un previsible "happy end". Las actuaciones y el guión son sosos y del montón. La ví en un vuelo a Miami. Si viene a nuestras salas pásela! Seguramente habrán otras propuestas más interesantes.**
En cuanto a los Oscares
En cuanto a los Oscares, ganó la arrasadora English Patient. Se llevó Todo! Mejor fotografía, mejor director, mejor partitura original, sonido, edición, y otros más que no recuerdo. Los actores. Me alegro de ver que la Academia tomó en cuenta a desconocidos para el otorgamiento de premios. Como dije arriba, G. Rush era imperdible. En cuanto a la mejor actriz, lo poco que pude ver en trailers me gustó. Frances Mcdormand ("Fargo" ) en su papel de policía era excelente. Su sobrio discurso de aceptación contrastó notablemente con el de Cuba Gooding quien saltaba mientras repetía incesantemente I love you, I love you. (Típico no?) Bien por ella. Juliette Binoche lo ganó - mejor actriz de reparto-por su trabajo en "El Paciente Inglés". En el rubro de guiones, habían dos categorías. Uno para libreto original -no basado en ninguna obra- se lo llevó Fargo. Billy Bob Thornton por "Sling Blade", en el renglón de mejor guión basado en una obra ya publicada. Thornton era el favorito sentimental de esta edición de premios. Bien por él y espero que su película venga a Venezuela porque parece que su actuación era excelente. Tim Ryce y Andrew Lloyd Weber se llevaron el premio por la canción "You must love me" cantada por una Madonna tiesa y desafinada. Pero la canción es bella y en Evita quedó excelente. Mejor película extranjera: Checoslovaquia con Koljak. Ese fue el único momento divertido de la entrega. El discurso de aceptación pronunciado por su director Jan Sverák fue más divertido que el soso de Crystal. De la ceremonia en sí, no hay nada nuevo que decir. Estuvo igual de larga y aburrida como siempre. Como ya dije arriba, la 69va edición estuvo plagada de chistes idiotas por parte del maestro de ceremonias Billy Crystal quien éste año volvió después de estas ausente durante dos ocasiones. (Creo que los reemplazó Whoopi Goldberg quien como que era peor y entonces tuvieron que pedirle a Crystal que volviera). Cada vez que salía a escena, a mi me daba un ataque de hambre producido por el aburrimiento que me invadía con cada frase "inteligente".
Eso es todo por ahora, nos vemos el próximo mes y gracias por visitarnos.
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