Cabezal Economía y Petróleo
Revista Electrónica       Nº 14     Abril 1997
Economía y Petróleo
* Economista, Ex-ministro de Hacienda
La Invisible Mano del Estado
Eglé Iturbe de Blanco.*

En Venezuela, la década de los noventa con algunas breves interrupciones, se ha venido desarrollando bajo el signo de los cambios de orientación de las políticas económicas, desde los marcos regulatorios propios de las políticas de sustitución de importaciones, hacia las políticas de apertura de la economía, propiciándose un cambio en el papel del Estado desde el área económica, hacia las áreas de la seguridad, la salud, la educación y la promoción del desarrollo.

Este cambio no es autónomo ni espontáneo, es producto de las nuevas realidades mundiales que también están influenciando nuestra economía y nuestra sociedad. El cambio hacia la apertura se fundamenta en el aprovechamiento de las ventajas de un libre mercado, tanto en lo interno como en lo internacional, regido por las leyes económicas de la eficiencia y la libertad de acción y donde el centro de la actuación se desplaza desde el Estado hacia la Empresa como unidad responsable del crecimiento y el desarrollo.

Este cambio de responsables para el logro del bienestar colectivo, implica un rediseño tanto de las empresas hacia la competitividad ,como de las instituciones públicas para mejorar su eficiencia y sus mecanismos de control de las actividades privadas.

Pareciera sin embargo que en Venezuela nos encontramos contra la corriente en los cambios necesarios para lograr que las políticas de transición hacia el nuevo esquema de desarollo se puedan consolidar. En el caso de las Empresas, basta ver los informes de los estudios mundiales de competitividad para ver a Venezuela ocupando uno de los últimos lugares entre los países estudiados1 y en el caso del Estado como un todo, no es ni siquiera necesario referirse a ningún estudio en particular, basta leer la prensa nacional a diario para identificar el mal funcionamiento de la justicia, las debilidades del Congreso y el deterioro de la Administración Pública.

Las reflexiones a continuación se van a referir solo al funcionamiento de la Administración Pública y las probables causas de su ineficiencia, mas que a las manifestaciones concretas de su mal funcionamiento, o a los demás integrantes del Estado. Es lugar común decir que la administración pública no marcha, que cualquier trámite se hace interminable, impredecible y costoso sin que se pueda aún así garantizar la calidad del servicio recibido. Se suele decir también ,que la causa general de que la Administración Pública no funcione es la corrupción, sin que se profundice el significado y alcance del término , ni se señalen sus responsables.

El análisis a continuación intenta una perspectiva mas amplia, buscando explicar con elementos mas conceptuales la ineficacia global de la Administración y partiendo de la premisa de que : una economía mas abierta, donde opera libremente la invisible mano del mercado , no puede darse el lujo de mantener invisible la mano del Estado.

Algunos de los elementos que son motivo de la reflexión que se adelanta en la Funadación Integración y Desarrollo 2, bajo la coordinación del autor de este artículo, tiene que ver con las siguientes categorías de análisis:

    • Falta de una Visión de país en el largo plazo
    • Deficiente selección de los equipos de gobierno
    • Despachos sin Misión .Estructura institucional inadecuada.
    • Marco legal e institucional inadecuado para combatir la verdadera corrupción
    • Falta de liderazgo público.
    • Falta de visión de país en el largo plazo

Podría afirmarse que hasta mediados de la década de los setenta Venezuela mantuvo una política económica y social de largo plazo, expresada en sus cinco primeros planes de desarrollo económico y social y en las políticas y programas adoptados para su implementación. A partir de ese momento empezamos a movernos hacia lo desconocido, situación que con sus altibajos ha perdurado y se hace mas evidente en las actuales políticas económicas y sociales, las cuales solo están diseñadas para atender la coyuntura y restablecer los equilibrios macroeconómicos, sin continuidad prevista para el futuro, a pesar de la Agenda Venezuela.

Cómo podrá revertirse el deterioro social del país y encauzar la solución de los grandes problemas nacionales sin una visión de largo plazo,sin una definición del país que queremos para el próximo milenio? Cómo resolver los problemas estructurales de la educación y la salud sino sabemos para que educar ni que tipo de ciudadanos tendremos para prevenir sus enfermedades?. Cómo en consecuencia, pedirle eficacia a Despachos clientelares , sin programas de largo alcance y sin criterios para asignar los presupuestos entre la burocracia y la prestación del servicio ? Cómo evitar que los Ministros de Sanidad y Educación, quien quiera que ellos sean, se sientan impotentes ante la pesadéz e ineficiencia de sus Despachos?.

La respuesta parece obvia. Darle criterios para apoyar sus esfuerzos.Permitirles definir un camino al futuro. Estimular la cooperación para superar los escollos del corto plazo y despejar el camino para la acción constructiva. En donde reside entonces la dificultad. Pareciera que la sola visión de largo plazo es condición necesaria, pero no suficiente para mejorar el desempeño.

  • Deficiente selección de los equipos de gobierno.

Venezuela es un país presidencialista, no solo por su sistema político sino tambien por la forma de actuar de los venezolanos. Todos esperamos que la cabeza, sea el Presidente o el Ministro, resuelvan los problemas, no importa su tamaño, repercusión social o prioridad; en consecuencia la decisión de quien o quienes desempeñarán tal o cual cartera Ministerial o quien será el candidato a Presidente o a Congresante o a Juéz es mas importante ,que su programa de gobierno o su capacidad para gobernar, liderizar o dirigir.

Los Presidentes democráticos de la segunda mitad del presente siglo parecen haber tenido presente otros elementos a la hora de nombrar sus colaboradores inmediatos: Unos tuvieron que aceptar imposiciones partidistas en aras de lograr la estabilización de la democracia; otros buscaron jóvenes capaces sin importar su compromiso con el país ;otros nombraron sus amigos o condiscípulos. En general, no parece haber habido un compromiso de equipo con una visión de largo plazo del país que guiara las acciones de cada gobierno.

En las dos últimas décadas, con el deterioro de los partidos y la pérdida de las doctrinas políticas, la politiquería ha sustituido a la política y las visiones individuales a las colectivas. En muchísimos casos, los ministros no tienen compromisos doctrinarios, solo compromisos consigo mismo o con el Presidente, son aves de paso, que no les interesan resultados de largo plazo, y en consecuencia se esfuerzan por una buena gestión personal aún en detrimento de la gestión colectiva del despacho.

  • Despachos sin misión.

Además de la falta de programas de largo plazo en áreas sensibles para el desarrollo nacional, encontramos que las reformas económicas y sociales adoptadas para transformar la economía venezolana ha dejado sin Misión a muchos despachos e Instituciones, que se niegan a morir y generan programas y propuestas autónomas de reestructuración, a la vez que entorpecen el funcionamiento general del Gobierno al exigir trámites innecesarios a la vez que impiden liberar recursos para reforzar los Despachos con Misión definida ,o crear entes nuevos necesarios a la nueva estructura de políticas económicas y sociales. Pareciera que la solución estriba en la supresión completa de los organismos que han agotado su misión por los cambios de paradigmas y prioridades y no ciontinuar reestructurando despachos para reducir personal y generar ahorros pírricos en detrimento de la calidad de los servicios.

  • Marco legal e institucional inadecuado para combatir la verdadera corrupción.

Se suele hablar de corrupción administrativa cuando los funcionarios se apropian de los recuros públicos para su propio beneficio, en detrimento del beneficio colectivo. Leyes muy bien intencionadas como la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público y la Ley de Contraloría, se han establecido para combatirla sin que hayan logrado su propósito.

Las políticas de apertura económica tenían mucho de su atractivo en la eliminación de las prevendas otorgadas por funcionarios a particulares y por ende la eliminación del factor fundamental de corrupción administrativa. Sin embargo, los últimos años han sido de manifestaciones crecientes del deterioro de la moral pública y de crecimiento de la corrupción.

Es un tema dificil y multicausal que no pretendemos agotar en estas reflexiones, solo señalar que no basta controlar las actuaciones de los funcionarios que prestan servicio directo al público y otorgan beneficios para corregir la moral del Sistema. El deterioro va mas allá, afecta los valores y la permisividad de la sociedad venezolana.

El apropiarse de los dineros públicos constituye un grave delito y debe ser penado como tal; pero qué de aquellos funcionarios que por desidia, mala intención o simple magnificación de sus derechos abusa de los recuros del estado puesto a disposición de todos?. Qué del funcionario que debiendo usar adecuadamente los equipos, los daña; que del funcionario que viaja a representar al Estado y no atiende adecuadamente a las reuniones y en consecuencia a los intereses del país?; Qué de aquel que destina la mayor parte de su tiempo de trabajo a hablar por teléfono de asuntos personales o intrascendentes, mientras la población espera ser atendida?.

Podríamos continuar listando hechos que nadie considera delito ni corrupción, pero que constituye la verdadera limitación a la eficiencia del Estado porque reduce los recursos a disposición de la comunidad, sin que beneficie a ninguno en particular. Esta corrupción, extendida y generalizada forma parte de los valores de los ciudadanos, no se corrige con leyes. Cómo atacarla y como resolverla para hacer visible la mano eficiente del estado en todas las instancias en que debe operar? No tendriamos una administración mas eficaz si todos , prestadores y demandadores de servicio, lo hiciéramos con clara conciencia de nuestras responsabilidades y derechos y fuésemos capaces de imponerlos?

  • Falta de liderazgo público

Todo proceso de decisión requiere liderazgo, compromiso con la causa y participación de los afectados por la decisión. En la administración pública venezolana, en general, no existe liderazgo a ningún nivel. Los comprometidos con el mejor funcionamiento de la administración pública son tan escasos que el sistema los rebota y los descarta, se constituyen en piezas difíciles para los gobernantes.

La participación, consustancial con la democracia es mínima como metodología para generar soluciones adecuadas. Vivimos en constante reunión; la concertación es lema de acción,pero con muy poca efectividad . Cuando alguna verdadera concertación se logra todos le caen encima a demostrar la debilidad de lo acordado y no a reforzar las acciones para concretar la decisión. En consecuencia hablamos mucho, con mucha gente, pero concertamos poco.

Sin rescatar el orgullo de ser dirigente público, sin trasmitir como valor en laborar por el bien común, sin liderizar las instituciones para la modernización y las nuevas realidades, no podrá salir el país adelante.

Las reflexiones anteriores no constituyen un conjunto de quejas, frustraciones o negaciones de la realidad, intentan constituir un conjunto de elementos a los cuales hay que darles pronta y adecuada respuesta para poder tener un Estado, pequeño como lo exígen las nuevas circunstancias, pero moderno y eficáz, donde su mano invisible se sienta para lograr el bienestar común, como se siente la mano invisible del mercado para lograr el bienestar individual.

Desde la Fundación Integración y Desarrollo queremos contribuir con el conocimiento de los verdaderos problemas que afectan el funcionamiento del Estado, visto por sus participantes y actores a los mas altos niveles y durante un período largo de tiempo. El objetivo es contribuir a una mejor Venezuela para las generaciones futuras.

1

Estudio de Competitividad Mundial 1.995.

2

Capacidad de gestión del Estado .xoeriencias de Gestión Pública. Investigación en desarrollo.

Anuncio
Bitácora Analítica Bancaria Venezuela en Números Analítica Bancaria