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| Revista Electrónica Nº 14 Abril 1997 |
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Por: Andrés Germán Otero L
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El otro día un amigo me preguntó que es lo que yo había hecho durante las Navidades pasadas. - De verdad quieres saberlo ?, le dije - Claro Andy -me respondió - Por qué crees que te estoy preguntando ?. Tu crees que yo soy de esas personas que preguntan por compromiso, acaso piensas que soy un idiota o algo así - añadió . - Bueno te contaré, pero después no me vayas a reclamar si te fastidias. OK? , puntualicé. - Andy, dejate de pendejadas y cuéntame de una vez, que con todo ese misterio me pusiste más curioso - increpó él. - Si eso es lo que quieres, ahí voy: primero me botaron de mi casa, después se murió mi abuelo y luego me pasé dos semanas con cincuenta y dos hindúes en Puerto Ordaz, ah, y antes de que se me olvide, también me dio un virus con fiebre por primera vez en diez años. Que te parece ?. Por la cara de mi amigo supe que se dio cuenta que había tocado una tecla muy delicada y que al verme abrir la botella de Bucannans se estaba gestando una larga noche, así que le dije - mira huevon, tu empezaste con la preguntadera, así que ahora te la calas !- y servidos los tragos (mucho whisky, mucho hielo y poca soda, como me gustan a mí) el amigo comentó - no me hables de tu abuelo, acuérdate de que yo lloré más que tu en su entierro; lo del virus no me interesa para nada; y con respecto a la botada de la casa, me lo has contado tanto que siento como si el botado fuera yo. Sin embargo, la verdad que has estado tan ocupado que nunca me contaste acerca del viaje a Puerto Ordaz. Así que si te quieres desahogar por ahí, échale bolas pues-. Estoy seguro que siempre recordaré esas dos semanas en Puerto Ordaz, tanto así, que las bauticé para mis adentros como "Convergencia en Guayana". El proceso de privatización de las empresas básicas de Guayana, Venezuela, consiste en la venta sistemática, a través de licitaciones públicas internacionales, de las compañías productoras de aluminio, acero y las accesorias a estas (bauxita, carbón, alúmina y ferroaleaciones) pertenecientes al Gobierno de Venezuela y algunos desafortunados socios privados minoritarios. Pero en estas líneas no trataré los detalles formales inherentes a estos procesos ,debido a que primero, estoy sometido a un acuerdo de confidencialidad que me lo prohibe y segundo, lo que quiero es transmitirles mis apreciaciones e impresiones humanas de una de esas situaciones que se dan pocas veces en la vida. Para darles una visión de lo que estoy hablando, discutiré un poco los órdenes de magnitud de los servicios en demanda y de la limitada oferta de estos en Ciudad Guayana y luego seguiré con mi historia. Para comenzar, las privatizaciones del acero y del aluminio se están llevando a cabo simultáneamente. Esto significa que Trece participantes precalificados para el Aluminio y once participantes precalificados para el acero debieron converger en Puerto Ordaz entre la primera semana de noviembre y la tercera semana de diciembre del año pasado. Estos grupos tenían como meta la evaluación más detallada posible de las compañías a ser privatizadas en un período de visitas cuya duración era de dos semanas. Con tal fin, cada uno de los Grupos tiene contratados equipos de asesoría contable, legal, estratégica y banca de inversión. En total cada Grupo llevó un promedio de cincuenta personas. Si multiplicamos cincuenta por veinticuatro Grupos, obtenemos que aproximadamente un mil doscientas personas de muchas partes del mundo visitaron Guayana durante ese período de mes y medio. Si además sumamos los representantes del Gobierno, sus asesores, espías de tercero y curiosos esta cifra llega a unas dos mil personas. Por supuesto que no a todo el mundo le tocó a la vez. Mas o menos en cualquier momento dado el número de "turista" residiendo en Pto. Ordaz rondaba por las 500 personas. En apariencia 500 personas no suena como mucho. Pero por supuesto, para usar una expresión muy masticada " ... todo es relativo ...". Para empezar nos encontramos con la oferta hotelera. Como un mes antes de la visita que le tocaba a mi equipo me llegó una comunicación del cuartel general de mis clientes que decía "favor enviar lista de Hoteles disponibles para estadía de dos semanas". Mi respuesta fue breve " Hotel Intercontinental Guayana, 320 cuartos y Hotel Rasil ,150 cuartos". - " You must be kidding" - me dijo el hindú por teléfono. Tomé como media hora en explicarle que no lo estaba engañando y que por el contrario, teníamos que apurarnos en reservar en el Inter(abreviatura conocida por sus visitantes frecuentes) ya que el otro, el Rasil, es mejor conocido como el Ratil (sin broma). Apenas me autorizaron a coordinar toda la visita, procedí a solicitar 50 cuartos en el famoso Inter. La respuesta del agente de viajes fue categórica - Lo más que puedo hacer y porque fui novia del gerente cuando éramos chiquitos, es conseguirles 27 habitaciones en el Inter. El resto se deberán quedar el Ratil durante la primera semana y se podrán ir mudando al Inter durante el primer fin de semana. Y que conste que las del Ratil las conseguí porque era novia del dueño cuando éramos chiquitos. Otros Grupos menos afortunados se tendrán que quedar en Ciudad Bolívar y deberán manejar como hora y media todas la mañanas. Lo tomas o lo dejas? - Supongo que lo tomaré - respondí acongojado e inmediatamente supe que estaba a las puertas de una experiencia existencial importante. En la próxima entrega les contaré lo que pasó. Agradezco sus comentarios a baninsa_aotero@ibm.net |
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