Cabezal Ciencia y Tecnología
Revista Electrónica       Nº 15     Mayo 1997
Ciencia y Tecnología
Los Tres Cerebros, escrito este último por el Embajador Ernesto Santander.
Heraclio Atencio

El Dr. Ernesto Santander, nacido en San Cristóbal, Estado Táchira en 1921 ha llevado con su grande y sólido prestigio una vida plena de ricas experiencias. Es un insigne urólogo, de los primeros urólogos venezolanos que se dedican a la carrera con un post-grado universitario realizado en Argentina, además de ser un ilustre profesor universitario en la Facultad de Medicina de la Universidad del Táchira. Pero también, Santander ha sido Embajador de Venezuela en la República de Argentina, en España y en el Japón. De ahí la publicación de sus libros: Presencia de Venezuela en Argentina; Presencia de Venezuela en España; y Japón:Roca y Jardín. Pero con estos magníficos tres libros no termina la extensa lista de publicaciones del Dr. Ernesto Santander. Paseémonos por los siguientes títulos: La Nueva Revolución Americana; La Revolución de la Modernidad; Proyecto América; Tiempo de América; Destino de América; y Las Incompletitudes Mentales a la Revolución Mental. Como se puede deducir de los títulos de los referidos libros siempre permanecen firmes en la pluma del escritor las palabras América, Revolución y Mente. Ello por una convicción muy honda y muy bien pensada de Santander en cuanto al muy significativo principio de que América requiere de una revolución mental para elevar el estándar de vida de tantos latinoamericanos, hoy día sumidos en la mas absurda ignorancia colectiva y la todavía mas inhumana e irreductible miseria. De esta permanente y angustiosa inquietud intelectual y moral, nace el libro: Los Tres Cerebros (El cerebro básico reptilicio; el cerebro límbico; y el cerebro neo-cortex). Con este nuevo, estimulante y novedoso libro contentivo de 149 paginas y 14 capítulos, Santander nos escribe: "A lo largo de la historia humana el cerebro ha sido utilizado muy parcialmente, en niveles muy por debajo de sus potencialidades y las grandes mayorías humanas han visto transcurrir sus vidas con una perdida lastimable de sus poderes mentales. La diferencia entre países con altos niveles de desarrollo y bajos niveles de desarrollo radica en que los primeros utilizaron en sus mayorías las mas amplias áreas de su cerebro así como que recibieron información en cantidad y calidad satisfactoria, mientras que los segundos apenas utilizaron en sus bastas mayorías una parte mínima de sus cerebros y la información recibida fue y es pobre en cantidad y en calidad. Con esta tesis dedúcese que la educación y la información deben centrarse en la plena utilización de la información transmitida."

Santander desarrolla su argumento central con gran elocuencia, con base en sus conocimientos médicos y se fundamenta en los trabajos de Lean y Sperry además de Elaine de Beauport para conminarnos a utilizar el cerebro para propiciar un cambio, para impulsar una revolución de nuestras maneras de ver y de entender la sociedad y el desarrollo de América. Se trata, literalmente, de alcanzar un cambio radical y valido de nuestra mentalidad con respecto a la paradoja y desafío de América Latina. Nuestro dispendioso estamento político, incapaz hasta ahora de afrontar con éxito la tarea de impulsar el desarrollo y progreso social y económico, debe hacerse eco del análisis objetivo de Santander para que el escenario desgraciado del pueblo se traduzca en una realidad diaria y perceptible. A pesar del mar de problemas y la realidad circundante de la América Latina, el continente vive de la desesperanza del presente y esperanza del futuro. Lo cierto es que los hombres no somos y no hemos sido nunca enteramente racionales, y que como lo sabemos, por lo menos desde Freud hasta hoy, en nuestras decisiones , conducta y actitudes las motivaciones irracionales son las que muchas veces han prevalecido. Por ello, Santander nos propone separar la verdad de la mentira, desentrañando el verdadero cerebro. Indubitablemente, aprovechemos efectivamente ese cerebro que hace énfasis en el desarrollo económico y el desarrollo social-educativo-cultural, para incorporar a los sectores populares a la marcha creciente de la economía. La ausencia de educación es la única explicación de las grandes fallas y el inmenso atraso de la región. De ahí la carencia de un proyecto nacional de educación por parte de las rancias elites y del hambriento pueblo para impulsar el desarrollo. Nuestras células grises se deben utilizar para elevar el nivel de vida de los venezolanos. Y elevar el nivel de vida reside en el desarrollo de la educación, dentro y fuera de la escuela. Implica aprovechar inteligentemente la desproporcionada riqueza petrolera que poseemos, hecho que ha resultado, hasta ahora, infructuoso y negativo. Para Gunnar Myrdal el obstáculo, casi invencible, para el buen éxito de los planes de desarrollo lo constituyen las poderosas fuerzas de la incultura. Los éxitos de la educación y los milagros económicos están íntimamente relacionados con la realista manera de ver y entender la riqueza, de apreciar el dinero y el ahorro, de enaltecer el trabajo y la producción. Escribió Manuel Caballero al referirse al tema de la mente, el cerebro, y la materia gris en yuxtaposición con la educación: "Esa si es una pelea que merece la pena dar, esa si es una energía y una riqueza en la cual vale la pena invertir todos los dineros posibles." Esta ultima y prodigiosa frase, reúne de manera acertada y representativa, la angustia existencial del ser hispanoamericano. Dicho de otra manera, el reto para América Latina es conservar la diversidad y buscar en la diversidad el enriquecimiento que esto significa para la cultura. No podemos adoptar una política de indiferencia o "salutory neglect" con respecto a la educación, la cultura, la lucha contra la pobreza, y el desarrollo económico sostenido. Sin duda alguna, en sus aspectos fundamentales, este es el gran tema que se ofrece en nuestro tiempo y que debería ser el objeto preferente de estudio en las grandes universidades y centros del saber, en busca de una explicación al fracaso de las ideologías optimistas y de una propuesta valida que puede ayudar a la humanidad en esta difícil hora de perplejidad y confusión.

El Dr. Ernesto Santander, sensible a las fuerzas telúricas, concluye con desconcertante sinceridad su magnifico libro con un patriótico llamado cuando nos dice: "Situemos el gran binomio Cultural Educativo en la meta de nuestras tareas individuales y colectivas y cultivemos la ley del mejor esfuerzo cerebral y busquemos inteligente y apasionadamente la excelencia en la información publica y privada y lograremos las primeras escalas en un autentico desarrollo de nuestro Pueblo." Podríamos nosotros decir que debe ocurrir la revolución que Santander ve llegar y, por lo tanto, prepáranos para servirla luces. Dispuesto esta Santander a romper una lanza mas en favor de la educación, el desarrollo sostenido, y la lucha contra la pobreza. Amicus plato, sem imagem amicus veritas. Deseamos su acierto, o sea, la disminución de la pobreza con un cambio de mentalidad nutrido por la enseñanza sistemática. Es decir es intolerable e insostenible el estado de atraso de la mente con relación a la educación y la cultura en América.

Heraclio Atencio Bello, Abril 22, 1997

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