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Revista Electrónica       Nº 15     Mayo 1997
Documentos

Un Compromiso para la Unidad Nacional

Eduardo Fernández

En mi último artículo hablé sobre lo que llamé una "ética de la cooperación". Hoy sigo con mi reflexión sobre la necesidad de limpiar el oficio político, y sobre la importancia de lograr un acuerdo nacional que nos permita tener por fin un proyecto de país. No me canso de decir que los partidos tienen que demostrar que son instituciones útiles, que son factores positivos para superar la crisis, que son instituciones capaces de ponerse de acuerdo para trabajar por el interés colectivo. El exceso de confrontación le ha hecho un grave daño a la imagen de los partidos venezolanos. El ataque permanente, los pleitos inútiles, y la descalificación recíproca han terminado desilusionando al ciudadano común y convenciéndolo de que los partidos no merecen su confianza ni su voto.

La salud de la democracia reclama el rescate de la dignidad de la política. Y los venezolanos sabemos que con. todas sus limitaciones. la democracia sigue siendo el mejor sistema de gobierno que se ha inventado hasta ahora. Y para tener más y mejor democracia tenemos que adelantar un gran esfuerzo de unidad nacional.

Hace pocos días tuve el honor de ser orador de orden en la Alcaldía de Caracas, en una sesión especial celebrada en honor a Copei, con motivo de su 51 aniversario. En esa oportunidad insistí en el mensaje de rescatar la dignidad de la política y de ponernos de acuerdo para lograr por fin un proyecto de país. También hablé de este tema en el homenaje que se rindió a don Eduardo Frei Montalva, en el Ateneo de Caracas, cuando se cumplieron quince años de su fallecimiento. En estos dos actos dije que cualquier alianza, pacto o acuerdo, no puede quedarse solamente en repartos burocráticos. sino que debe basarse en un programa, en una agenda de propuestas Concretas sobre los principales problemas del país.

El ejemplo de Chile

Quiero hablar brevemente sobre el pueblo de don Eduardo Frei. porque el ejemplo de Chile es especialmente dramático.

Para los chilenos salir de años de pobreza y de la recesión política fue necesario un esfuerzo titánico. Los resultados económicos recientes y la puesta en practica de una democracia que se estabiliza, constituyen un logro que debe ser aplaudido por todos aquellos que vimos con pesar, en la década de los setenta, cómo se juntaron para acabar con la libertad una crisis económica terminal y el rompimiento del consenso político.

Y una pieza clave en el éxito actual de Chile lo constituyó, precisamente, el esfuerzo de sus dirigentes políticos democráticos de buscar puntos coincidentes para recuperar el tiempo perdido y empezar a estructurar un nuevo consenso capaz de enfrentar al gobierno autoritario y de establecer las bases de un nuevo proyecto de país. Lo paradójico del caso, es que los dirigentes chilenos tomaron como fuente de inspiración el caso venezolano en 1958, que se concretó en el famoso y vilipendiado "Pacto de Punto Fijo".

Unidad para enfrentar la crisis

El pueblo está desilusionado. Todos los estudios muestran que existe una enorme desilusión de los venezolanos frente a la política, a los políticos y a los partidos. Esa desilusión se pone de manifiesto con la creciente abstención electoral. En las últimas elecciones presidenciales más de la mitad de los electores no se presentó en las mesas de votación. Y en las elecciones para alcalde y concejales de Caracas, la abstención alcanzó unos niveles sin precedentes.

Todo esto se agrava con las noticias que todos los días nos hablan de procesos electorales viciados que deben repetirse en Bolívar o en el Zulia o en otros estados y que dejan en entredicho el prestigio de nuestro proceso político y comprometen el fundamento moral de la legitimidad democrática. Mucho de la culpa de la crisis nacional es imputable a los gobernantes que hemos tenido, pero buena parte de la culpa es también de los electores que han elegido gobiernos incompetentes, o a los sufragantes que se abstuvieron y que con su renuncia al voto contribuyeron a elegir a esos gobernantes que han defraudado con su gestión a los venezolanos.

He dicho que la República está enferma, y lo que es más grave, está enferma moralmente. El tejido institucional luce cada día más precario. En una palabra, el país no está funcionando.

Se impone una gran rectificación de todos. Somos todos los que estamos llamados a rectificar; es el Gobierno y es también la oposición, son los partidos y los empresarios, son los profesionales y los trabajadores, son los maestros y los estudiantes, son los curas y los seglares, somos todos los llamados a la gran rectificación. Si no partimos del hecho de reconocer que todos tenemos algo de responsabilidad en la crisis que estamos viviendo, no podremos asumir con seriedad la tarea que a cada uno le corresponde en la gran rectificación nacional que nuestro país merece.

Esa rectificación comienza por un gran esfuerzo de unidad nacional alrededor de una visión compartida, de lo que podríamos llamar una "agenda para la unidad", un gran programa para sacar al país de la crisis y para ofrecerle un rumbo claro y una orientación definida.

En los últimos meses la dirección nacional de Copei ha venido adelantando una política de alianzas políticas... Es positivo que se practique el diálogo y el entendimiento entre fuerzas políticas diferentes y hasta antagónicas, pero es mucho más importante darle contenido programático a cualquier política de alianzas. El entendimiento nacional que el país reclama con urgencia, va mucho más allá de la unión tripartita y convoca a todos los venezolanos comprometidos con la modernización de Venezuela.

El entendimiento nacional que propongo no es, ni debe ser contra nadie, sino a favor de Venezuela. Tiene que ser un acuerdo positivo, alrededor de un programa compartido y en función de una visión moderna del país. Se trata de una agenda para la cooperación. Aquí es donde entra a jugar un papel fundamental una agenda para el entendimiento nacional, una agenda para la unidad.

Los venezolanos debemos emular a los chilenos. Para ello no es necesario transitar por su dolorosa experiencia de sufrir los horrores de un régimen autoritario. Debemos recuperar un espacio para la cooperación, para el diálogo y para observar con franqueza qué nos separa y qué nos une. Tenemos tiempo todavía para evitar una fractura política y para tener el coraje de reconocer nuestros errores y empezar de nuevo.

Diez puntos para la Unidad

  • Yo propongo diez puntos para esa agenda:
  • Primero, una estrategia ncional de lucha contra la inflación. Si la democracia no acaba con la inflación, la inflación acabará con la democracia.
  • Segundo, una estrategia nacional para la reactivación de la economía. Aumentar la producción y la productividad y promover el empleo son objetivos inaplazables.
  • Tercero, aprobar un sistema moderno y eficiente de seguridad social que ampare efectivamente a todos los trabajadores venezolanos y a sus familiares como ocurre en cualquier país civilizado del mundo. Esto supone que la modernización del régimen de prestaciones sociales para promover más empleo y para agilizar los aumentos salariales. Los cuales no aguanta más dilaciones.
  • Cuarto, asumir como prioridad nacional la educación. Hacer de Venezuela el país con el mejor sistema educativo de la América Latina en los próximos diez años. En vísperas del siglo XXI los venezolanos debemos tomar conciencia de que el futuro se juega en el terreno de la educación, de la informática, de la ciencia y de la tecnología.
  • -Quinto, aprobar la reforma judicial. Los venezolanos queremos tener una democracia con justicia. Con justicia igual para todos. Copei nació hace 51 años para luchar por la democracia y por la justicia. Hoy, la tarea de Copei y de todos los partidos es exactamente la misma, lograr para Venezuela, "una democracia con justicia".
  • Sexto, una estrategia de seguridad integral del país. Seguridad del territorio, comenzando por garantizar la seguridad de sus fronteras y la seguridad de las personas y de los bienes, Rescatar a los venezolanos del miedo. Devolverle al país el derecho a vivir en paz y a trabajar en un clima de tranquilidad.
  • Séptimo, acordar una estrategia nacional contra la corrupción. Estoy convencido de que la inmensa mayora de los políticos venezolanos somos .gente honesta. No hay derecho a que por las vagabunderias de una minoría y por la incapacidad de mostrada para combatir eficazmente la corrupción, la opinión pública se haya formado la idea de que todo el que se dedica a la política es un corrupto, actual o potencial. Rescatar el prestigio y la majestad de la política nos obliga a un esfuerzo concertado, inteligente y eficaz para acabar con la corrupción.
  • -Octavo, asumir, como tarea nacional, la reforma del Estado. La democracia con justicia reclama un Estado fuerte. El país no resiste seguir manteniendo un Estado débil, deshilachado e hipertrofiado. . Es urgente pro- mover una vigorosa economía privada que absorba los excedentes burocráticos que agobian los recursos del Estado.
  • Noveno, la reforma sanitario-asistencial. Rescatar el derecho a la salud. Parte de este empeño consiste en desarrollar una estrategia alimentaria para combatir el hambre y la desnutrición.
  • Décimo, comprometer al país en un gran esfuerzo nacional de capacitación para el trabajo. En esto está la clave del triunfo de los países asiáticos y de todas las naciones que han tenido éxito en el mundo. El problema no está en los recursos naturales, el problema está en la capacitación de toda la población.

Publicado en EL UNIVERSAL el 22 de Febrero de 1997

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Apuntes a la carrera
Carta a Eduardo
Rafael Diaz Casanova

Apreciado Eduardo:
Me tomo la libertad de dirigirte estas lineas como consecuencia de tu articulo
publicado en EL UNIVERSAL el pasado sabado 22 de Febrero y que titulaste -Un
compromiso para la unidad nacional- el cual lei con especial atencion pues me
produjo reflexiones que quisiera trasmitirte y compartir tambien con los muy
amables lectores del diario.
Demas esta decirte que nuestra amistad, nacida en las aulas de la UCAB durante
los albores de la democracia, tiene fundamentos de respeto y admiracion que
estan muy por encima de las diferencias de vision que podamos tener alrededor
del tema politico. Ademas, esa, la politica, es tu especialidad mientras yo
apenas puedo invocar mi condicion de ciudadano inquieto por la realidad
nacional.
No quisiera comenzar a analizar tu escrito, y muy especialmente tus propuestos
diez puntos, sin dejar muy bien sentada la premisa de mi absoluto reconocimiento
alrededor de tus mejores  intenciones para con Venezuela. De no ser asi, ni me
tomaria la molestia de escribir estas lineas ni te tendria el respeto y la
amistad que conoces.
Sin mas preambulos, vayamos al grano. Para ello me permitire aludir a cada
proposicion por su tema fundamental. 
Primera proposicion. Lucha contra la inflacion.
Quisiera poner en claro que de acuerdo a lo expresado en tu articulo, percibo
que tu entiendes a la inflacion como una "causa" de los males que aquejan a
nuestra sociedad. Para mi, la inflacion es una "consecuencia" de los desatinos
puestos en practica por los administradores de esta democracia venezolana.
Entonces, mal se puede luchar contra una consecuencia si antes no se identifican
las causas que la provocan. Luchar para acabar con la inflacion me suena a la
lucha contra los molinos de viento realizada por el nunca suficientemente
ponderado Don Quijote.
Segunda proposicion. Reactivacion de la economia.
Reactivar, de acuerdo al D.R.A.E. solo tiene una acepcion: Volver a activar.
Reactivar a la economia nacional, tal como ha tenido tiempos aceptables en el
pasado, seria un grave error -lamentablemente lo estamos cometiendo-. Nuestra
economia requiere que se le dote de un esquema de crecimiento basado en los
terminos naturales de un buen mercado: de libre acceso a oferentes y
demandantes; donde los subsidios sean absolutamente limitados, dirigidos a
atender directamente a los debiles y de naturaleza transitoria; donde la accion
del Estado se limite a ser el arbitro, realmente imparcial entre los oferentes y
los demandantes; en resumen, un mercado real y no un antro artificial pasto
fertil para el crecimiento de la corrupcion y otros vicios ampliamente conocidos
en nuestro pais.
Tercera proposicion. Seguridad social.
Desde hace mas de cinco anos venimos debatiendo los cambios adecuados para
sustituir el regimen de seguridad social existente en el pais. Entretanto, los
conductores de nuestra democracia, dirigidos o maniatados por el hoy Presidente
de la Republica y asistido por el flamante nuevo Procurador, aprobaron una Lay
Organica del Trabajo que remacho y resalto lo que parecia inconveniente en la
Ley anterior.
Tratar de inventar la rueda es un ejercicio, por lo menos, inutil. Existen
toneladas de papel que analizan los pro y los contra de los distintos sistemas
vigentes en las distintas latitudes, lo que siempre ha faltado es la buena
voluntad y el deseo de llegar a una buena solucion.
Cuarta proposicion. Educacion.
Hurra. Esta, casi que deberia ser la unica propuesta. Los males del pais se
resuelven con EDUCACION, EDUCACION Y EDUCACION. Pero, hace falta una educacion
integral, que prepare los hombres que merece nuestro pais en el siglo XXI. Los
venezolanos que veremos nacer el dia 1o de Enero del 2001, Dios quiera que
estemos aqui, seran el producto de los sistemas educativos que se han manejado
durante los ultimos cuarenta anos y creo que el balance es bien triste.
Eres optimista al pensar que en diez anos podemos cambiar al ciudadano de
Venezuela. Ojala tuvieras razon. Pero lo que si es cierto, es que hace falta
comenzar ayer. Este tema no acepta dilaciones y es la verdadera prioridad.
Quinta proposicion. Justicia.
Cuando tengamos ciudadanos educados, sabedores y cumplidores de nuestros deberes
y exigentes de nuestros derechos, lograremos un pais con justicia. Para ello es
necesario que los partidos entiendan que la Justicia-con mayusculas- es un Poder
autonomo, que la sociedad debe escoger a sus Mnistros y no como ha sido en esta
democracia tropicalizada donde los jerarcas de la partidocracia venezolana se
han repartido las influencias para manejar unas justicia ductil y acomodaticia.
Sexta proposicion. Seguridad.
Al igual que en el tema anterior, tenemos fe en que en una sociedad bien
educada, los ciudadanos tendran la fuerza moral para exigir y lograr que sus
autoridades actuen con la profundidad e intensidad necesarias para garantizarles
a todos los ciudadanos un entorno seguro.
Darle su verdadero sitio al derecho de propiedad y garantizarlo con toda la
fuerza de la ley, es una meta urgente.
Septima proposicion. Corrupcion.
Alrededor de este tema, creo que se pueden escribir todas las toneladas de papel
y gastar todos los hectolitros de tinta que se quieran. La corrupcion existe
desde que el mundo es mundo, pero creo que en pocas naciones se ha sido tan
tolerante e indolente ante este flajelo que mina la moral de los ciudadanos. Y
conste que no hago distinciones entre los diferentes gobiernos que hemos
padecido.
Octava proposicion. Reforma del Estado.
El Estado venezolano necesita retornar a los fundamentos de sus funciones y
ponerse como meta llenarlas a cabalidad y con el menor costo-beneficio.
Exigir el cumplimiento de los deberes y garantizar el disfrute de los derechos
que consagra nuestra constitucion, deben ser las metas fundamentales de un
Estado serio y conveniente para todos los ciudadanos del pais.
Lo que tenemos es un Estado aberrante y avasallador, que atropella y somete a
los ciudadanos y los hace pasto facil del poder y la discrecionalidad de los
burocratas y victimas de los mal llamados administradores del bien comun.
Novena proposicion. Salud.
Uno de los derechos mas importantes, imprescindible para todo buen ciudadano, es
la salud. Pero debemos tener muy claro que la funcion del Estado es garantizarle
a todos el acceso a un sistema sanitario eficiente y cuyo costo, racional, debe
ser sufragado por los ciudadanos. Sin excluir la posibilidad de la asistencia
gratuita o subsidiada para quienes realmente lo necesitan, la salud debe ser un
ministerio sagrado tanto para el Estado como para quienes deciden cumplir con
las funciones de medico, paramedico o similar. Volver a un pais donde el colera,
la malaria, el paludismo, la sarna y otros males similares esten totalmente
erradicados, como lo estaban hace pocos anos, es una necesidad perentoria, que
no acepta diferimientos. Pero para ello, hace falta que todos los ciudadanos del
pais disfruten de viviendas adecuadas, con sistemas de distribucion de aguas
blancas bien tratadas y de flujo continuo y redes de recoleccion de aguas
servidas que protejan a todos contra la proliferacion de trasmisores de
enfermedades.
Decima proposicion. Capacitacion para el trabajo.
No creemos que esta necesidad nacional difiere de las necesidades de educacion
tratadas en la cuarta propuesta. El fin primero de una buena instruccion, -asi
prefiero llamarla-, es la de preparar ciudadanos utiles, que sean economicamente
positivos y socialmente cumplidores de todas sus obligaciones tanto con sus
familiares como con los demas miembros de la comunidad.
En resumen, DEMOCRACIA es respeto con el resto de la sociedad, es llenar
nuestras funciones y exigir que el resto de la comunidad tambien las llene, es
convivir dentro del marco que nos establecen las leyes y las buenas costumbres y
esto, es bien distinto de lo que hemos tenido, por lo menos, durante nuestra
democracia chueca.
No quiero terminar sin desearte, en union de Marisabel, de tus hijos y de todos
tus seres queridos, el mejor de los exitos, pues en primer lugar, te lo mereces
y en segundo lugar, tus triunfos seran los de Venezuela.
Afectisimo amigo
Rafael

e-mail: 70501,3361@compuserve.com


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