Cabezal Economía y Petróleo
Revista Electrónica       Nº 15     Mayo 1997
Economía y Petróleo
Banca Extranjera: mucho ruido y pocas nueces
Ramón Rangel Mantilla *

"Al país que fueras haz lo que vieras..."—Proverbio Popular—

La economía de mercado es insuperable creando riqueza, su lógica interna —la competencia— a la corta o a la larga saca a los ineficientes del mercado. Pero el capitalismo, para ser eficiente, presupone la existencia de gentes a las que guía la maximización de beneficios.

La moderna investigación microeconómica, esa que no leen ni mercáfobos pseudomarxistas ni receteros neoliberales, advirtió —hace mas de una década— que el fracaso de planes de ajuste esta ligado al dominio de agentes económicos que maximizan rentas y no beneficios. La diferencia no es semantica. Hacer política económica para capitalistas inexistentes es como venderle loción solar a osos polares.

Obsérvese el número de personas involucradas en la corrupción —tanto en empresas públicas como privadas— lo reacio que son los empresarios para apoyar procesos de apertura, el prestigio social de la Substitución de Importaciones, Seguridad Alimentaria y demás ítems de polución intelectual diseminadas por Raúl Prebish et al. para entender que gobernar by fiat, capitalismo sin capitalistas es, por lo menos, una proposición reñida con la lógica.

Maximizar Rentas, es crear monopolios, restringir la competencia y disfrutar de primas basadas en la desigualdad del intercambio. En este patio, ningun gallo es mas rentista que nuestro sistema financiero.

John Kenneth Gallbraight dice que para ser banquero el único que hacia falta era tener un buen sastre. No le falta razón, pero el problema es mas de estructura económica que de banalidad de yuppies enyuntados.

En nuestra estructura económica, que José Ignacio Cabrujas calificó como "pais campamento"; la sociedad rentista —rentismo no es solo vivir del petróleo como cree mas de un comentarista ignaro— es la raíz del mal que hace de nuestro sistema financiero el peor de los mundos: algo caro, malo y socialmente inútil.

En una sociedad que no confía en si misma, —nó cree que habrá un país mas allá de unos meses—, es imposible estructurar intermediación fuera del pagaré a noventa días. Ese desideratum intelectual de nuestros banqueros es aceptable para pulperos, pero incapaz de enfrentar los retos de una sociedad en rápida modernización.

El hueco negro de nuestro sistema económico, (la ausencia de capitalistas) intentó llenarlo un Estado que, desde Gómez hasta CAP II, ha usado el excedente (de aduanas o petróleo) para construir una economía que lleva en sí misma el germen de la contradicción. La lógica del Estado no puede crear nada mas allá del capital social necesario en que se mueve el capitalismo, nunca substituir la shumpeteriana "creativa destrucción" que produce riqueza.

Un Estado haciendo el papel de banquero de inversión, tenía que terminar en el largo rosario de corruptelas y créditos fallidos que fueron y son el CVF, BAP, ICAP, BANDAGRO, FCI, FCA, BIV, FIV. Eramos pocos y nos parió la abuela, hoy el problema es exponencialmente mas grave porque la mera presión poblacional ha vaporizado los excedentes.

La crisis fiscal creada por el sancocho populista, es para nuestros mercado financieros, la transparente vitrina donde se asoma el rentismo. Para felicidad de la banca (y miseria del país), el Estado le pide prestado a la sociedad a través de la banca y esta prefiere no ser banca, comprando TEM's sin riesgo. Estamos en presencia de sociedades públicas socialmente inútiles.

Una banca que no esta diseñada para medir riesgos con mercados de capitales indignos de tal nombre (sus engominados actores creen que ser capitalistas es vestirse de Brooks Brothers) son recetas para que el sistema económico no este equipado para el capitalismo y mucho menos la globalidad. En ese ambiente la apertura puede crear mayores distorsiones de las que —en teoría— se intentan corregir. Nos llevan directo a lo que los economistas llaman Third Best en la curva de posibilidades de producción veamos porqué:

Sin un mercado financiero real, los fondos para actividades productivas dependen de rendimientos sobre capital tan altos, que la estructura de costos de la manufactura, saca a nuestros industriales de los mercados internacionales.

Bajo esa realidad las escalas de producción se planifican en exclusiva para los mercados cautivos domésticos, donde las primas permiten devolver el costo de oportunidad del tiempo y el dinero invertido y la exportación es solo de excedentes ocasionales. Sin escalas que aprovechen las ventajas competitivas, la economía profundiza la dependencia en el petróleo con recurrentes crisis cada vez que bajan sus precios o deja de crecer el motor fiscal.

Como corolario, la generación de empleo de actividades productivas es bajísima, dándose la paradoja de la sociedad rentista: mientras mas se industrializa mas se marginaliza. Sin un mercado financiero la manufactura distorsiona y agudiza la mala distribución inicial del ingreso por lo alto de sus precios, haciendo mas lento y azaroso el crecimiento económico.

Observe amigo lector, que las industrias mas cercanas a la Ley de Engels (inelasticidad de demanda agrícola) son las mas proclives a pelear con productores de insumos domésticos. La economía cuando no se ejerce como jerigonza de ascensor, sí es capaz de explicar la realidad.

Al problema del horizonte temporal de los mercados financieros le agregamos la ineficiencia de la intermediación bancaria y el costo de sus servicios agrava el problema inicial.

Todo lo anterior amerita dar privilegiada atención a la creación de condiciones para desarrollar auténticos mercados de capitales, pero ni los incentivos son los correctos ni las razones de los que allí se acude son las mas útiles.

Nuestros mercados de capitales son reflejos del rentismo social en operan. Sociedades blandas, sin reglas éticas, pobre instrumentación legal y supervisión, plagados del peor capital humano.

Llamar Bolsa de Valores a una agencia donde los "autobuses" son legales, permitidos y estimulados, tres acciones responsables del 85 % de las operaciones, el papel comercial de mayor plazo es tres (3) años y para ud. colocarlo debe respaldarlo por una carta de crédito stand—by es alargar mucho el término ?

La publicidad financiera —actividad donde revelamos nuestra verdadera identidad— es tan similar a las loterias que cuesta diferenciarlas. Allí es, donde con mayor transparencia, se le ve el peludo rabo a la sociedad rentista.

En ese contexto, el terror causado en la banca por la llegada inminente de la inversión extranjera, es algo tan risible como el primer anuncio de la llegada del lobo.

La Banca Extranjera es quien mejor conoce nuestra banca, su rentabilidad real por bolívar invertido, su ausencia de riesgos y la escasa cultura económica de venezolanos que soportan estóicamente esquemas y políticas que en otra sociedad hubieran causado sublevaciónes masivas. Esa banca que llegó a Maiquetía por saturación de sus mercados naturales, incapacidad de competir en sus propios terrenos.

En el caso de los celebérrimos chilenos. El agotamiento del modelo chileno, donde por cierto hubo una crisis bancaria muy similar a la nuestra, es evidente. El paquete de los fondos chilenos ya no tiene actividades productivas en que colocar los ahorros. Súmele que Chile es hoy la capital financiera de América Latina, y verá la camisa de once varas de esos fondos, para mantener la pirámide que han provocado cuando el sector financiero de un país no se corresponde con la creación de riqueza. El descenso de retornos en Santiago obliga a salir en búsqueda de oportunidades para estirar la arruga.

En el caso español se acabó la gasolina ( y el cheque de Bruselas) de su entrada a la Unión Europea. Lo que los europeos iban a comprar en España, ya lo compraron. Con el mayor desempleo de la OECD y una competencia feroz de la banca alemana, francesa, inglesa e italiana, la banca española tiene —igual que la chilena— que buscar un nicho que le permita rendimientos superiores a los que puede esperar de su mercado natural.

Esos retornos no existen en Brasil o México, dotados de nacionalismo económico y bancas sólidas, donde competir no es fácil y la exigencia de dar algo mas, ruinosa para quien busca primas. Esos retornos pueden existir de manera en sociedades de alta importación como Venezuela y Colombia, o poca sofisticación, costos obscenos de transformación y gordos spreads. Añada que los bancos en venta aquí eran mas baratos que los carros usados y la invitación a invertir suena lógica a los que finalmente vinieron.

La banca americana no necesita banca local, sus negocios corporativos los seguirán haciendo, la fuga de capital la seguirán recibiendo y la inversión a corto plazo la harán via la Bolsa de Caracas sin lidiar con 5.000 empleados, autoridades, políticos y prensa. La economía venezolana es pequeña, su mercado financiero minúsculo y sus empresas privadas liliputienses como para tentar a la gran banca mundial. Falta por saber a qué vienen los banqueros chilenos y españoles ya que los ecuatorianos califican mas como inversión doméstica que foránea.

Vienen a innovar en sistemas ? La respuesta es sí. Tanto el banco Santander como el Bilbao/Vizcaya han invertido en tecnología bancaria y las miras son reducir tiempo de transacciones y el número de gente que se necesita para ellas.

Vienen a captar los mercados premium ?,La respuesta también es sí. Con los cofres como de las casas matrices los bancos Provincial y Venezuela se acabó el monopolio de los bancos serios como el Venezolano de Crédito, Exterior y Caribe.

Eso significa que van a innovar en préstamos, que van a descubrir al 70 % de los agentes economicos que solo van a un banco a sacar o meter sus propios reales ? La respuesta es no. Cuarenta españoles no hacen invierno, ni siquiera mojan como las garúas. Ya han annciado que vienen a hacer olas, se han aprovisionado de yuppies locales, que tienen mas yuntas que ideas, descubriendo que los gordos spreads son aún mas suculentos sin riesgos, solo necesitan podar la frondosa y excesiva burocracia bancaria, a eso van.

Al sector petrolero —único demandante de dinero en serio, los recien llegado no les causa cosquilleo, los españoles ni saben, ni tienen para prestar las cantidades que requiere el Plan de Expansión de PDVSA. Ese negocio seguirá en manos de una banca que se reúne en Londres y New York, no en Caracas o Madrid.

Si fueran agresivos, ya una banca de inversión digna de tal nombre estuviera haciendo "turning—around" del cementerio industrial venezolano, trayendo operadores para integrar esas facilidades a esquemas mas grandes de intercambio, ampliando los horizontes para financiar proyectos pero nada de eso ha sucedido ni tiene visos de suceder.

El capital de riesgo en América Latina lo proporcionaran por partes iguales los Venture Capital de USA y las oportunidades de integración de mercados hemisféricos, una vez que los paises de la región regresen de la ilusión de exportar todos a la vez al mercado americano. Si la apertura se mantiene es urgente ampliar la integración.

Pero eso lo harán capitales mexicanos y brasileños, en Venezuela como Colombia, son otro cantar. Nuestro vecino , mas allá de café, solo puede competir —productos legales se entiende— desde, para y en Venezuela.

El tendero que deposita sus dos millones mensuales, el comerciante local, el dueño de mesones seguirá a merced de sus propios fondos, con tasas de ahorro negativas y altos spreads para financiar sus expansiones, cuando mas le darán un sobregiro.

Los prestamos por tablas actuariales del Citibank —producto de un mandato corporativo mundial— no lo van a imitar, porque como ya lo decían nuestras abuelas, lo que cunde es el mal ejemplo

La agencias bancarias seguiran pobladas por el mínimo común denominador, con gentes sin capacidad de decisión ni motivación, en una banca que capta en el interior, para prestarle a los Corimón de este mundo, es decir nada nuevo bajo el sol.


* Economista

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