Cabezal Política Exterior
Revista Electrónica       Nº 15     Mayo 1997
Política Externa
¿Una nueva Soberanía?: Terroristas y Arcángeles On Line
Miguel Méndez *

Foros de terroristas y de frentes de liberación, guías y manuales para entrenar terroristas, bases de datos para ubicar personas o negocios posibles blancos de ataques, noticias sobre terrorismo, guías para cometer fraudes con tarjetas de crédito, cómo hacer explosivos con lejía, etc.. Lo anterior son solo ejemplos de lo que constituye una tendencia establecida en el mundo de Internet, donde existe una explosión de páginas electrónicas, incluidas aquellas que promueven el terror y la desestabilización política de gobiernos y países.

Páginas explosivas que ponen al alcance de cualquiera técnicas e ideas que desafían la legalidad y el orden jurídico de las naciones. El uso de este medio por grupos en lucha se puso en relevancia con los sucesos de Chiapas en enero de 1994, cuando el Comandante Marcos, líder del Frente Zapatista de Liberación Nacional, , lanzó sus manifiestos públicamente y mantuvo informado al mundo a través de Internet. Ultimamente podemos observar que otros grupos en rebelión como Tupac Amaru y Sendero Luminoso en Perú, el Ejercito Revolucionario Irlandes (IRA) en Gran Bretaña, el HAMAS en el Medio Oriente, la ETA en España, Kasmir en India, República de Texas, DixieNet, y Police Against the New World Order de los Estados Unidos, etc., hacen uso de la red para transmitir información y ganar adeptos a sus causas. En pocas palabras, lo que no era sino una acción de carácter clandestino en la propagación de ideas y reclutamiento de miembros, se ha convertido en una actividad pública que trasciende la acción reguladora del Estado.

¿Qué significado tiene Internet para la seguridad y la estabilidad de los gobiernos?. ¿Cuál es su efecto en la concepción de soberanía y qué limitaciones enfrentan los Estados para tratar esta nueva realidad?.

Una de las razones de ser del Estado Nación que surge en las últimas décadas del siglo XV es la posibilidad de garantizar un ambiente de paz y tranquilidad que ayude a generar y preservar el bienestar de sus habitantes. La génesis del concepto está en los escritos de pensadores que en esa época se dedicaron a establecer las bases filosóficas del Estado moderno. Bodin en sus "Seis Libros sobre el Estado" define la soberanía como "el poder absoluto y perpetuo del Estado, eso es, la mayor potencia para gobernar". Hobbes en el Leviathan considera ocho derechos y facultades que detenta aquel al que se le confiere el poder soberano. Entre ellos destacan la obligatoriedad de cumplir con los preceptos, leyes e ideas en que se basa la pertenencia y obediencia a un soberano o sufrir las consecuencias punitivas de su conducta (tercero); la imposibilidad de protestar por los actos del soberano aún cuando se consideren injustos (cuarto); el soberano no puede ser enjuiciado o sometido a penas por sus acciones (quinto); definir qué doctrinas y opiniones son aceptables, derecho a la censura y la facultad para regular y actuar en contra de aquellos que irrespeten sus decisiones (sexta); el definir el derecho de propiedad y el derecho de confiscación por necesidad o utilidad pública (séptimo) y por último el derecho de juzgar y decidir en las controversias que surjan. Finalmente para el logro de esto, debe tener a su cargo la militia o el monopolio del ejercicio del poder. Hugo Grocio establece los elementos esenciales del Estado y de la soberanía en su tratado "De Juro Belli et Pacis" relacionado a la guerra y la paz en 1625, y Rousseauen su "Contrato Social" define el bien común en contra de los intereses particulares de sus habitantes como la razón de ser del Estado, por lo que la soberanía sería la expresión de un contrato social en el que los individuós sacrifican algo de su libertad y por lo tanto es un hecho inalienable e indivisible.

Como resultado de estos pensamiento, nace el Estado que hoy día conocemos y el cual convierte estos preceptos, evolucionados, limitados y codificados, en acción a través del monopolio del uso de la fuerza dentro de sus límites territoriales. Esto conlleva a la aplicación de la coerción y regulación de las acciones que se desarrollan en su territorio y que ponen en peligro su seguridad nacional y las posibilidades de preservación del status quo en el que se basa. Esta facultad generalmente se encuentra definida por la constitución y las leyes que definen lo que es aceptable o no, estableciendo penas por las acciones e incluso por la difusión de información que atenten contra la preservación del Estado.

De hecho, no es extraño observar, de acuerdo a la madurez política y al ordenamiento legal interno, y a pesar de los cambios ideológicos que el mundo ha experimentado, países en los que se confiscan ediciones de revistas, periódicos, programas de radio y televisión, bien sea a través del embargo o decomiso del medio o a través de la interferencia de las señales o del espectro de comunicación. Asimismo, la ley y la capacidad del Estado permiten en muchos casos decretar la prisión o castigo de cualquier persona que físicamente llevase materia considerado "subversivo" o prohibido.

Este poder casi ilimitado del Estado, definido por Jean Bodin al referirse a la soberanía como "el poder sobre ciudadanos y sujetos que es supremo y por encima de la ley" no existe más. Internet permite el libre flujo de información entre las personas sin que exista hasta la fecha medio tecnológico que impida o limite su acceso o que pueda definir, de una manera económica y simple, quiénes, cómo y cuándo acceden a esta información.

Esta nueva limitación de la soberanía puede ser ejemplificada con lo que ocurre en la práctica. La crisis en la Embajada de Japón en Perú se desarrolló dentro de un clima en el que todas las partes que intervinieron: el gobierno, los mediadores y los secuestradores tienen la capacidad de transmitir información, sin intermediarios, y de manera directa. De hecho, en una conferencia en Washington, D.C. sobre diplomacia, el vice ministro de relaciones exteriores de Canadá, Gordon Smith, comentó que se había enterado de las peticiones de Tupac Amaru por medio de la página que el grupo tiene en Internet y no por los canales oficiales diplomáticos canadienses, los cuales estaban tratando de corroborar informaciones de diferentes fuentes.

Contrastando esta acción de grupos al margen de la ley con otras experiencias positivas y el impacto de Internet en causas consideradas por la opinión pública internacional como legítimas, podríamos citar el caso de la estación de radio independiente B92 en Serbia y el papel que jugó en la crisis de legitimidad del gobierno de Slobodan Milosevic en noviembre de 1996 debido al desconocimiento por parte de éste de las elecciones de autoridades locales.

Según lo reseña el New York Times , miembros de Radio B92 lograron romper el control de los medios de comunicación que el gobierno de Milosevic tenía e impedía el libre flujo de ideas de las fuerzas democráticas opositoras de Serbia. La estación comenzó a cubrir las protestas por el desconocimiento de las elecciones locales, lo que resultó en la retaliación inmediata del gobierno que empezó a bloquear las señales de radio para impedir las transmisiones.

Drazen Pantic, el responsable de las transmisiones de la radio, comenzó a preocuparse por la situación e ideó una forma de burlar lo que se veía como una situación en franco deterioro. Al utilizar un sencillo software llamado RealAudio para grabar las noticias y transmitirlas vía Internet al servidor de la radio localizado en los Países Bajos, Pantic logró asegurar un flujo ininterrumpido de información que a su vez permitía a unos 500 usuarios serbios escuchar las grabaciones y difundir los mensajes. Posteriormente, los mensajes comenzaron a ser retransmitidos a Serbia por la BBC y Radio Europa Libre/Radio Libertad. Para detener a Pantic, el gobierno serbio hubiese tenido que bloquear todo el sistema telefónico de ese país. El 6 de diciembre de 1996, el gobierno serbio decidió permitir de nuevo las transmisiones de Radio B92, al darse cuenta de su imposibilidad de impedir la difusión de las noticias. Este hecho ayudó a fortalecer las fuerzas opositoras, a las cuales se unieron la Iglesia y las fuerzas armadas, lo que llevó al gobierno serbio a finalmente aceptar el 1 de febrero de 1997 el resultado de las elecciones antes desconocidas.

Como podemos ver, Internet como medio tecnológico sirvió no sólo para su uso natural, comunicar ideas libremente a las personas que tengan acceso a la tecnología adecuada, sino que permitió la llegada del mensaje a través de un medio más tradicional al potenciar y garantizar el uso del medio de comunicación más masivo del mundo como son los 600 millones de radios de onda corta que existen en el planeta y que son los verdaderos vehículos de comunicación en los países menos desarrollados.

Lo anterior nos lleva necesariamente a revisar los conceptos tradicionales de soberanía y su efecto en el papel tradicional del Estado.

Walter Wriston en su libro Twilight of Sovereignty expresa que el concepto de soberanía tal como fue establecido en los siglos XVI-XVII se fundamentaba en el concepto de territorialidad como la base de la acción del Estado en su proceso de control y regulación de las personas y bienes bajo su dominio. Sin embargo, a pesar de que el territorio continúa siendo uno de los elementos básicos del Estado Nación, su importancia en la definición de soberanía decrece en la medida en que cambios tecnológicos como la revolución de la información y de la informática hacen más difícil y complejo ese control. Es por ello que el concepto de soberanía, basado en este elemento, está en indudable proceso de cambio.

Otra manifestación básica de la soberanía que está variando es la facultad de emitir moneda y definir su valor de cambio. Los avances tecnológicos de las telecomunicaciones, donde la cantidad de información se mezcla con la velocidad de su difusión, ha alterado esta realidad y ha limitado, o hecho casi desaparecer esta última facultad del Estado. Wriston, ex-presidente de CITICORP, ha definido el surgimiento de un nuevo estándar de valor monetario. El "Information Standard" es el resultado de la potenciada capacidad para definir el valor de las monedas de manera instantánea, bien sea a través de la oferta y demanda, la evaluación instantánea de factores macroeconómicos o mediante la entrada y salida masiva de capitales como respuesta a acciones o percepciones financieras. Este hecho tuvo un ejemplo clásico en la crisis financiera de México de 1995 que fue definido como el "Efecto Tequila" y que puso de manifiesto la excesiva volatilidad de los mercados financieros internacionales. Este mismo hecho se verifica en el comercio internacional, donde la globalización impide que se definan con precisión los términos de intercambio y balanzas comerciales al tener los productos diferentes orígenes, no sólo en su composición física sino en los procesos que los crean.

Los gobiernos han ejercido con eficiencia acciones de regulación, exacción, confiscación, vigilancia y control de aquellas cosas que pueden ver y medir. De hecho, la base del poder del Estado moderno está en buena parte en su capacidad de cobrar impuestos y tasas. Esta acción es una de las fuentes principales del poder estatal que se traduce en servicios y políticas que permiten la generación de condiciones de bienestar común. Con la nueva definición de riqueza basada en el conocimiento, con la disminución y en muchos casos eliminación de las barreras al flujo de capitales y con la posibilidad de movilizar operaciones económicas o comerciales al lugar más conveniente, la capacidad del Estado para influir se ve tremendamente disminuida.

Los países que fallen en reconocer esta nueva realidad, en la que los avances tecnológicos están introduciendo elementos que limitan y cambian su capacidad para controlar e influir en sus propias sociedades, economías y territorios, tendrán graves dificultades para poder garantizar no sólo su gobernabilidad, sino que perderán la capacidad para generar el anhelado bienestar de sus poblaciones. De hecho, no solo la generación de las condiciones necesarias para el empleo suficiente y la actividad económica, sino el establecimiento de un clima político y social que sea aceptable por los factores económicos y sociales de este mundo globalizado, son elementos que limitan la capacidad de los Estados de ejercer su soberanía de manera irrestricta.

Terroristas, arcángeles, organizaciones no gubernamentales, gobiernos, grupos de presión, sociedad civil, partidos políticos, comerciantes, truanes, samaritanos, bondadosos y perversos. Todos estos y muchos más confluyen en un medio imposible de controlar, con acceso creciente y con aplicaciones que trascienden el propio medio y que se acoplan perfectamente en otros, generando retos y problemas inimaginables pocos años atrás, y por supuesto nunca previstos por ordenamientos jurídicos y principios centenarios y sus resultantes leyes y regulaciones administrativas que aún nos gobiernan.

El reto está en ajustar nuestros gobiernos y sociedades a estos cambios que parecen destinados a permanecer, con el objeto de que lo que en su momento fue definido como soberanía en base a realidad y necesidad, y por consiguiente se volvió derecho, sea sustituido por nuevas relaciones que permitan el logro de los objetivos que nos animan a organizarnos como comunidades y Estados y nos brinden el deseado bienestar económico y social.


* Internacionalista, segundo secretario de la en la Embajada de Venezuela en Washington

Caracas

phone/fax (58-2) 284 0186

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