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| Revista Electrónica Nº 15 Mayo 1997 |
| Ecuador: referéndum y después | |
Salvo sorpresa de último minuto, el dia de hoy debe quedar confirmado como presia dente interino de Ecuador el doctor abián Alarcón, ex presidente del Congreso designado por sus pares como Jefe de Estado hasta agosto de 1998 luego del golpe que depuso al presidente Abdalá Bucaram y postergó a la vicepresidenta, señora Rosalía Arteaga. Las estimaciones favorables al doctor Alarcón surgen como resultado de encuestas previas al referéndum, en el cual casi siete millones de electores deben dar respuesta de Sí o No a 14 interrogantes, de las que las dos más importantes se refieren a la destitución del doctor Bucaram y a la validez de su reemplazo. Al parecer, alrededor del 70% de los votantes dirían Sí a la primera, y un 63% haría lo mismo con la segunda. Las dudas se dan a nivel de respuestas nulas en una consulta referendaria cuyas preguntas fueron cambiadas varias veces y que aún hoy sigue considerándose larga y complicada. No convendría que el porcentaje de estas últimas fuese muy elevado, pues podría deslucir el significado de una aprobación que resulta clave para el futuro del mandatario interino. Es que, en efecto, el doctor Alarcón depende en todo de que los resultados entreguen un mandato claro a su breve gestión, único modo de obtener una legitimidad que no ha sido adquirida en las urnas, sino como fruto de una negociación entre las fuerzas políticas y la cúpula militar encabezada por el general Paco Moncayo, gran elector norteño. Se dice que, en el caso improbable de triunfo del No, ya se habría previsto un segundo interinato, esta vez a cago del ruidoso y antiperuano señor Heinz Moller, de nuevo en la presidencia del Congreso. Como para asegurar a sus votantes, el mandatario interno ha multiplicado en estos días gestos populistas que podían brindarle réditos, tales como visitas a poblaciones y guarniciones de frontera y hasta la organización de maniobras cerca de la línea fronteriza en la zona vecina a Tumbes, un torpe acto de provocación que la cúpula militar le ha facilitado como golpe efectista de cara a los electores y que traduce muy bien el permanente "doble juego" de Ecuador hacia el Perú. El doctor Alarcón requiere de una legitimidad no sólo de cara a sus conciudadanos, también y en segundo término- de cara a nuestro país, donde no han faltado voces que cuestionen la validez de la negociación en curso, conducida por un mandatario que no debe su cargo a elección popular. Esto último no es posible, pero la solución prevista de obtener un mandato referendario resulta la menos mala. Ahora bien, la consulta se lleva a cabo en momentos en que ambos países han dado por concluida la segunda ronda de reuniones en Brasilia en torno a los "impasses subsistentes", la que trató los puntos segundo y tercero, referentes a la zona Lagartococha-Guepí y el canal internacional de Zarumilla. Existe un acuerdo vigente para no filtrar ningún detalle de esta negociación, pero se sabe que no ha habido acuerdo entre las partes, aunque sí una aproximación en lo que se refiere al Canal de Zarumilla. Ambas delegaciones han decidido volver a reunirse en un mes para tratar el cuarto "impasse", que es el correspondiente a Cusumaza-Bumbuisa y Yaupi-Santiago, otro punto con dificultades de arreglo. De acuerdo a la velocidad tomada por la negociación, el tratamiento de los puntos restantes podrían haber culminado para setiembre. Entonces, de acuerdo a un libreto previsible y que beneficia a Ecuador, no quedará a las partes sino hacer público su desacuerdo sobre casi todo lo tratado, con lo cual entrarían en acción los mecanismos previstos por el propio Protocolo, que contemplan una propuesta proveniente de los cuatro países garantes, la cual tanto Perú como Ecuador son libres de aceptar o rechazar. Corren fuertes rumores respecto a que esta propuesta habría sido ya diseñada por la cancillería argentina y consistiría en un arbitraje internacional, algo a lo que siempre nuestro país se ha negado. El problema se plantea, entonces, para el momento en que nuestro país rechace dicho arbitraje, y el modo como se traducirá dicha posición en términos que no genere un aislamiento del Perú y, por cierto, una reacción belicista ecuatoriana que podría dar lugar a un nuevo conflicto. Imaginamos que este momento, y todas sus variantes, deben ser ya objeto de estudio por las autoridades peruanas. Es verdad que aún no estamos ahí y que las conversaciones de Brasilia han de seguir su curso hasta el agotamiento de la materia fijada. Pero, lo reiteramos, dejan poco lugar al optimismo. Seguimos pensando que nuestro país tiene muy poco que esperar de este diálogo, fruto de un acuerdo que no protegió con sufiente claridad sus derechos. Y que podría conducirnos, tres años después del indeseado conflicto del Alto Cenepa, al mismo punto de partida, con los 78 kilómetros sin demarcar y Ecuador negándose tercamente a hacerlo. La única diferencia, no desdeñable, será que esta vez tal rebeldía no nos cogerá por sorpresa. Escenario de pregolpe Por Gustavo Mohme Llona En menos de 48 horas, el Perú se ha visto zarandeado por un viento autoritario cuya fuerza asoló varios sectores, pero cuyo origen es imposible no advertir. De pronto -nervios traicionados o apuro reeleccionista- varios arrebatos dictatoriales han puesto en vilo a la opinión pública. La Comisión Permanente, ya sin las escasas formalidades que aún quedaban, y con la prisa propia del delito, ha dejado en la recta final la acusación constitucional contra cuatro miembros del TC. El mismo día, la Corte Suprema solicitó el levantamiento de la inmunidad parlamentaria del congresista opositor Ernesto Gamarra a causa de un rocambolesco proceso que el propio Poder Judicial resolvió en dos ocasiones. Por si fuera poco, ese mismo día el empresario radial Ricardo Palma es arrestado; y a las pocas horas, llegaba a los medios de comunicación un extraño comunicado de las FF.AA que llenaba de agravios al empresario de televisión Baruch Ivcher. Todo esto a las pocas horas de que el Consejo Supremo de Justicia Militar informara que había sido ordenada la detención de Ivcher, en un juicio en el que está transitando de acusador a acusado. Los mandos militares han empezado a hacer ostentación y abuso del poder que han acumulado desde 1990. Qué está pasando? Tal parece que no se trata de globos de ensayo. Durante dos días en el Congreso, la bancada oficialista ha atado con cadenas a la oposición y a la prensa independiente. Los pocos congresistas oficialistas cautos se han desbocado en insultos, con la misma dureza con que ha sonado la ópera del carpetazo. La danza autoritaria se ha transformado en macartismo puro. Ni siquiera esperan que el Tribunal Constitucional se convierta en cadáver, cuando ya se empieza a mover el aparato del Estado fujimorista acusando de delitos inexistentes a políticos opositores y a hombres de prensa independientes, para sacarlo de en medio. La furia por desaparecer a la oposición supera la razón. Las dictaduras se especializan en fabricar pruebas. Cuándo incendiarán el Congreso para culpar del fuego a la oposición? Poco falta, veámoslo bien: generales amenazando a periodistas con traición a la patria, comisiones que dictaminan contra magistrados probos con la velocidad de la luz, vocales que desde la oscuridad alargan la mano para juzgar a opositores, políticos oficialistas cuya soberbia no puede contener ni sus lisuras, rumores de desafuero de parlamentarios bajo la acusación de terrorismo. Si esto no es un escenario pregolpe, se le parece mucho. es alrevés? Por Mirko Lauer El ingreso de Néstor Cerpa Cartolini y su equipo terrorista a la residencia del embajador japonés en diciembre pasado pasmó un indispensable proceso de balance y revisión de la actuación de Sendero Luminoso. La preocupación entonces se debía a un sensible aumento en el número de atentados y de víctimas, no tanto a actos dramáticos de SL, como en cierta medida sucede ahora. Medio año más tarde ese balance está recomenzando, con preguntas parecidas a las de entonces: Es 100% exacto que SL está estratégicamente derrotado? Qué significan a futuro los atentados de estos días? También hay algunas preguntas nuevas, como hay zonas en las que SL está volviendo con fuerza? Hay provincias en que los observadores locales dicen que sí. Nicolás Hermoza ha dicho esta semana que SL está derrotado, y lo ha hecho frente a un surtido arsenal subversivo capturado en el Alto Huallaga. Sin duda es lo que todos queremos pensar, pero acontecimientos de Colombia y Perú nos han hecho perder la inocencia, y empezamos a pensar que enterrar a la subversión puede resultar más difícil que negociar la paz con ella. En una entrega de Ideéle (No.93-94) de aquel diciembre de 1996 se jugaba con dos ideas que ya entonces no se yuxtaponían bien: se decía que hay una derrota de SL que es estratégica (léase irreversible) y a la vez se detectaba "ciertos niveles de reagrupación que le han permitido recuperar alguna capacidad operativa". Es como si la revista hubiera estado diciendo que ya no hay que temerle mucho a SL, pero la verdad es que están regresando. A 17 años de distancia, ya podría hablarse incluso de una segunda generación senderista. Frente a esto hay algo que el bando del orden no está haciendo del todo bien. Como que las victorias definitivas sobre la subversión se están prolongando demasiado. Ya en aquel diciembre el Instituto de Defensa Legal, que edita la revista, hacía notar que estadísticamente SL había logrado detener la caída que empezó con la captura de Abimael Guzmán en setiembre de 1992. Esto significa estabilizarse en 1.51 atentados y 1.77 asesinatos políticos diarios en 1996. Poco para crear el pánico, pero suficiente como para encallecernos. Pero mientras en Lima espectábamos la crisis de los rehenes, el conteo de atentados de SL empezaba a recuperarse con relación a tiempos anteriores, y a avanzar de vuelta a las primeras planas de los diarios. Esto además como un indicio de que el SL-rojo de Feliciano quizás ha "superado el recodo", como dicen sus documentos. Sin embargo en las cifras vistas fuera de contexto estratégico la subversión armada parece bastante contenida, al grado que es posible mirarla como un asunto esporádico y lejano. Sobre todo porque casi todos los atentados son un asunto de pobres contra pobres, en regiones remotas y/o pauperizadas. El IDL registra una evolución del ritmo de atentados de SL en 1997 que va de 24 en enero, a 32 en febrero, a 40 en marzo, con 11 víctimas en cada uno de los primeros dos meses y seis en el último. Abril y mayo prometen mantenerse en el promedio. Esto es menos dramático que las cifras de abril a octubre del año pasado. Pero hay otra lectura. Los cuatro meses de diciembre 1995 a marzo 1996 produjeron 85 atentados registrados en los medios. Los cuatro meses de diciembre 1996 a marzo de 1997 produjeron 158. Pero estas cifras periodísticas siempre son menores que las del registro de la Dincote sobre el terreno, que el gobierno por temporadas se reserva por motivos políticos. Carlos Reyna, investigador del tema en Desco, afirma que el 40% de los atentados nunca llega a los periódicos. A veces SL no los divulga, a veces no hay un periodista a mano. A veces ni siquiera son reconocidos como tales. Hay semestres en que las cifras oficiales están disponibles, semestres en que no. Toda la cosa estadística se vuelve más bien referencial. Acaso el efecto más notorio de la crisis de los rehenes ha sido restablecer la preocupación del país por la subversión armada, más allá de la montaña rusa estadística de los atentados y las víctimas que aumentan o disminuyen. Si antes se pensaba que lo peor había quedado atrás, ahora se empieza a pensar que cualquier cosa puede suceder. Aun si creemos que lo sucedido en la residencia del embajador japonés es un hecho aislado, imposible de repetirse (esta semana en Caretas Mario Vargas Llosa llama al atentado el canto del cisne de la subversión armada), Sendero Luminoso y el MRTA han repuntado en nuestra percepción de su peligrosidad. Lo cual no es malo en sí mismo. También la comparación del número de atentados, víctimas y explosiones de estos tiempos con el de 10 años atrás ha perdido mucha fuerza tranquilizadora, a pesar de que estamos contrastando 2275 atentados en 1986 con 570 en 1996, o quizás por eso mismo: si un SL derrotado mantiene sus acciones al 25% del exitoso, entonces hay de qué preocuparse. Puede ser que el coche-bomba en la comisaría de Ate-Vitarte no haya hecho entrar a nadie en pánico, pero sí ha hecho pensar que otra vez los bordes de la Carretera Central pueden estar enrojeciendo de a pocos entre Lima y Chosica. Es notorio que allí las zonas de conflicto de estos años son más o menos las mismas que las de la vez pasada. El ataque contra la comisaría de Ate-Vitarte este mes viene precedido en la misma zona de un paseo de senderistas armados y del asesinato de un policía en febrero y de dos policías en marzo. Una escalada menor en su género, pero obviamente encuadrada en un proyecto más amplio. Pero al final terminamos fijándonos sólo en la foto del coche-bomba. Pero para los observadores especializados en el modus operandi de SL, las acciones de los últimos dos años tienen un incómodo parecido con las del primer tercio de los años 80. SL está usando los asesinatos selectivos para tratar de reconstruir una red de influencias en barriadas y caseríos clave en sus diseños estratégicos. Otra vez son atentados que prefiguran otros atentados. Las listas de la Dincote y las del par de ONGs que siguen los recortes de periódico sobre actividad subversiva muestran claramente que ella aún cubre buena parte del país, que tiene un ritmo sostenido, y que recibe mucho menos atención pública que, digamos, los crímenes pasionales en Lima. El asunto parece bastante subestimado, como lo fue a comienzos de los 80. A estas alturas la lectura sobre el terrorismo no debería priorizar tanto la disminución de su estadística, sino su capacidad de mantenerse activo. Los atentados más espectaculares, que son la tarjeta de visita del terrorismo en todas las latitudes, resultan más fáciles de comprender que aquellos que a duras penas llegan a los periódicos. La fórmula del terrorismo-hormiga de SL es conocida: en sus primeras fases no le interesa chocar con el Estado en los escenarios centrales de la política, sino ejercer de Estado sustituto, controlar por su cuenta grupos de la población. La prédica de un Estado que debe hacerse escaso en el país quizás está ayudando a esa estrategia. La idea de SL es que la acumulación del recurso humano tarde o temprano debe permitir dar saltos militares. Como dice Reyna, el objetivo actual de SL es "provocar vacíos de poder y llenarlos paulatinamente con sus comités populares". Advertimos los vacíos de poder que deben ser creados por la violencia, pero no los que simplemente están allí esperando a SL. Las malas noticias en el asunto del terrorismo son 1. que no desapareció en 1995, como prometió Alberto Fujimori en su campaña electoral, 2. que en algunos aspectos incluso goza de buena salud, y 3. que el clima de violencia delincuencial generalizada le permiten viajar más rápido a las ideas de SL, del MRTA y las de los grupos que vengan. Las buenas noticias son 1. que hay un aprendizaje antisubversivo iniciado desde mediados de los años 80 que ha demostrado una capacidad de reducir y contener el fenómeno, 2. que -crisis de los rehenes no obstante- SL y el MRTA han perdido las ventajas del factor sorpresa y de la iniciativa estratégica; se han vuelto comprensibles. Aunque ser comprensible no necesariamente significa ser comprendido. La crisis de los rehenes ha despertado dudas acerca de una estrategia antisubversiva que parece exclusivamente militar, o que al menos no ha desembocado en una pacificación convincente del país. Lo cual a su vez ha hecho preguntarse por el destino del llamado a un acuerdo de paz que hizo Abimael Guzmán en 1993. Unos se quedan pero otros se van Por Mauricio Mulder El escándalo propiciado por la revelación de que sendos diputados brasileños hubieran recibido 200 mil dólares cada uno para votar a favor de la modificación constitucional para permitir la reelección del Presidente Fernando Cardoso no parece haber afectado sus planes para obtener a toda costa - ahora sabemos con qué recursos- la fórmula que le permita quedarse en la cúspide del Ejecutivo federal brasileño cuatro años más. La decisión final vendrá esta semana, presumiblemente el martes, uando los mecanismos de autocontrol del Senado entren en funcionamiento con una segunda votación, concebida esta, aunque no parece haber sido el caso, para propiciar una reflexión adicional a los legisladores. Las pruebas fueron conseguidas ilegalmente. Incluso han sido contestadas por los propios aludidos como falsas. Se trata de grabaciones de escuchas trelefónicas que obviamente allí como en cualque son absolutamente ilegales e impresentables en un proceso judicial. Pero ya sabemos que el Foro de la opinión pública es mucho mas laxo que el de la judicatura y aunque fuera ilegal, cala hondo en el sentir ciudadano, que no se detiene en formalidades sino en cuestiones de fondo. Exactamente lo mismo que sucede en nuestro pais cuando un canal de televisión por ejemplo, exhibe las declaraciones de impuestos del hombre que ocupa el poder tras el trono de Fujimori, el enigmático capitan Vladimiro Montesinos y propicia un escándalo de proporciones en nuestra poatria. Todos sabemos que es ilegal la exhibición y que no son prueba judicial, pero sin duda Montesinos ya ha sido juzgado en el tribunal de la opinión pública por el hecho confirmado de que en el fondo sí son ciertos los referidos documentos y que además vienen de fuente extranjera, según dijera el diligente y servicial primer ministro peruano. Pero volviendo al tema de la reelección es claro que se esta abriendo un ciclo peligroso en nuestro continente como consecuencia de la voracidad de algunos que se creen predestinados o escogidos de Dios y que saben aprovechar de la crisis partidaria e institucional de las propuestas políticas que han dejado de atraer a los pueblos, urgidos de soluciones concretas e inmediatas y no dispuestos a seguir jugándose por ideas que en gran parte de los casos no conocen. En algunos casos ese aprovechamiento se hizo mediante complicados pactos políticos (Argentina), mediante golpes de estado (Perú) o mediante el ofrecimiento de dádivas y favores (Brasil), pero a la larga todos apuntan a lo mismo: la conformación de gobiernos en donde el endiosamiento a los líderes se apareje a la impunidad en el ejercicio de la cosa pública y a la manipulación sin límites del poder en favor de una casta cercana y corrupta de allegados. Los resultados saltan a la vista en las tres experiencias vivientes de nuestro continente: la más vieja, Cuba, cuya revolución gloriosa no logra ocultar la inveterada capacidad de endirecimiento de un gobierno contra su propia población haciéndo que su vida cotidiana sea cada vez más desagradable: la reciente contraofensiva contra los "cuentapropistas" se parece a la expulsión de las mujeres de las escuelas por parte de los talibanes afganos como dos gotas de agua entre sí. Y se anuncia que de ninguna manera habrán posibilidades de cambio político en la isla, lo cual es simplemente anular la esperanza de varias generaciones en su propio país y alimenta el ansia de la emigración hacia Miami. Argentina muestra los mismos límites aunque salvaguardando las distancias obviamente. Pero así como Menem odia a Fidel Castro y se erige en su principal enemigo, sólo porque cree que eso le da réditos con Estados Unidos, la verdad es que esta cortado con la misma tijera. Si hoy dice que no quiere postular a un tercer período es porque su nivel de aceptación es tan bajo que la actual situación de pre-rebelión del país se desencadenaría en aunténtica insurrección. Y en el Perú se esta dando lo que veníamos anunciando desde hace semanas: que la lejanía de la cúpula de Palacio con respecto al resto del país es tan grande que ya han empezado a creer que las críticas de la prensa independiente son conspiración y ya comienzan a reaccionar como tigres enjaulados: la ley de rectificación por ejemplo, esta diseñada contra este diario y contra el programa En Persona. No contra Expreso o El Sol obviamente. Y Baruch Ivcher ya esta empezando a sentir el mazazo del poder sobre sus espaldas habiendo llegado a la paradoja de emular a su ahora odiado pero antes alabado Alan García al constituirse en el segundo ciudadano en ser declarado reo contumaz por este gobierno. Nunca digas de esta agua no beberé... Mientras tanto el proceso inverso dado desde febrero en el Ecuador culmina hoy con la ratificación que el pueblo hará, según los sondeos, de la destitución de quien hace nueve meses era quien encarnizaba sus más caras esperanzas. Es otra paradoja de la realidad latinoamericana, pues mientras hablamos de presidentes que se sienten predestinados y logran embaucar intonsos para papapetarse en el sillón presidencial, en Ecuador, otro que a los tres dias de asumir su primer mandato ya hablaba de lo mismo, llegó a la coronilla de un pueblo que no hesitó un instante en apoyar pública y militantemente su destitución. No olvidemos ese detalle. Bucaram decía que él, como buen "loquito" admiraba al "chinito" por haber logrado entornillarse en el mando presidencial por años, muchos de los cuales aún le quedan por delante. Allí no hubieron tutías y salió volando. Bucaram extralimitó sus atribucioines, las llevó a extremo intolerable y las desnaturalizó. Su problema fue el haber sido excesivamente vehemente y descontrolado. Un auténtico loco que inspiraba pavor cada vez que hacia uso de la palabra, sudando copiosamente, gritando descontroladamente, desvistiéndose, bailando y gesticulando violentamente. Tarde o temprano estaba destinado a convertir a su país en un campo de Agramante digno de los círculos de Dante. lo oparticular de su caso no encuentra ejemplo anterior en el continenbte, salvo quizá Jorge Serrano, el sorprendente presidente guatemalteco que un dia amaneció descontrolado y decidió fujimorizarse, con pésima fortuna y peor resultado. Hoy ambos, Bucaram y Serrano, comparten el mismo exilio, Panamá, que no sabemos por que se ofreció de refugio de ambos, acompañados por lo demás con el general Raoul Cedras, el gorila que golpeó al primer gobierno democrático de Haití, el de Jean Bertrand Aristide. Si esa vocación tienen, no cierren las puertas todavía. Mientras tanto se calientan motores en Bolivia, país que tendrá cruciales elecciones generales la próxima semana. La llamada "guerra sucia" ya esta en todo su furor, y los sondeos parecen mantener al general Hugo Banzer en la primera preferencia, con más o menos 25 por ciento de los votos. Ello puede llevar a que se abra una consabida "vuelta" en el Congreso, donde probablemente se perfile la alianza entre el ex dictador con el MIR del ex presidente Jaime Paz Zamora y la del postulante del MNR Juan Carlos Durán, con otros partidos menores como la UCS y Conciencia de Patria. Es un tema que lo dejamos para la semana entrante. La Republica Perú, Domingo 25 de Mayo de 1997 |
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