Diseño del Programa
El diagnóstico de base para el diseño del programa atribuyó
un rol preponderante al desajuste de las finanzas públicas en la
generación del desequilibrio interno--evidenciado en una estanflación
importante--y externo--manifiesto en el deterioro de la cuenta corriente
y pérdida de reservas internacionales.
Desde comienzos de los ochenta, la economía venezolana ha sido
objeto de sucesivos ajustes como resultado de la implementación de
políticas fiscales expansivas no sostenibles, financiadas principalmente
a través de aumentos transitorios de los ingresos petroleros, o mediante
maxidevaluaciones del tipo de cambio. La expansión del gasto público
no sostenible impulsa un período de crecimiento que se agota en un
plazo relativamente breve, conduciendo a la necesidad de nuevos ajustes
cambiarios y programas de estabilización. Para evitar la potencial
repetición de este ciclo, el programa atribuyó una importancia
fundamental a la implementación de un conjunto de reformas estructurales
que generaran efectos más permanentes sobre el desevolvimiento macroeconómico
y de las finanzas públicas.
La estrategia de estabilización propuesta persiguió el
control de la absorción interna a través de un ajuste fiscal
estructural. Esta medida estaría acompañada de la liberación
del tipo de cambio, la instrumentación de un régimen de bandas
y la utilización del tipo de cambio como ancla nominal de los precios.
La política monetaria fue diseñada en forma consistente con
el objetivo de reducir la inflación.
El programa suponía una recuperación rápida del
sector externo, y posteriormente--y en forma gradual--del nivel de actividad
económica, apoyada por el desmontaje de las regulaciones de precios
y el inicio de un programa de reformas estructurales. En cierto sentido,
el diseño de la primera etapa del programa económico tenía
las características de un programa de estabilización "ortodoxo"
con la utilización del tipo de cambio como ancla nominal.
El programa de estabilización contempló un conjunto de
políticas en el área fiscal, cambiaria y monetaria, acordes
con el objetivo de reducir la inflación y fortalecer la posición
de activos externos del país. En el diseño del programa se
utilizó, entre otros instrumentos, un ejercicio de programación
financiera, cuya aplicación supone que existe una relación
relativamente estable entre las variables financieras y reales, y que los
instrumentos de política cambiaria, monetaria y fiscal deben complementarse
unos a otros para garantizar un marco coherente con los objetivos preestablecidos
(para una breve descripción ver Anexo 1). Con el fin de facilitar
el seguimiento, se especificó un programa base de referencia (base
line), definido en relación a un precio del petróleo promedio
para el año (US$ 14,4/Bbl) con metas trimestrales sobre las principales
variables de política económica y mecanismos de ajuste por
variación de los precios del petróleo.
La inflación promedio objetivo se estableció en 95,1% para
el año, con un período inicial de ajuste estimado en el rango
12-14% mensual y una reducción posterior hasta 2%-1,5% mensual en
el último trimestre del año. En relación con el nivel
de actividad, se estimó que la aplicación del programa de
estabilización tendría, en su primera fase, un efecto recesivo
de 1,1% en el PIB total, con un crecimiento de 6,2% del sector petrolero
y una caída de 3,5% para el sector no petrolero. Este comportamiento
recesivo sería revertido hacia el último trimestre de 1996,
donde se podría esperar el inicio de un proceso de recuperación.
Para las reservas internacionales se estableció una acumulación
de US$ 1.260 millardos entre Abril-Diciembre, con el objetivo de alcanzar
un nivel de reservas operativas brutas equivalente de 5,6 meses de importación
de bienes y servicios no factoriales. Este objetivo sería ajustado
para el caso de que existiese un shock externo.
Política fiscal
La política fiscal constituyó el centro de las medidas
de estabilización. El programa se orientó a la ejecución
de una política fiscal restrictiva, combinando medidas para aumentar
los ingresos tributarios internos, con medidas para contener el gasto público
sin intereses. El objetivo propuesto fue reducir el déficit global
del Gobierno Central de 4,6% del PIB en 1995, a 3,3% en 1996 y el déficit
del Sector Público Consolidado de 8,3% del PIB en 1995 a 1,7% en
1996 y mejorar en forma apreciable el déficit interno.
Las medidas específicas para aumentar los ingresos internos fueron:
(a) aumentar el precio de los combustibles en el mercado doméstico
a 80% del precio FOB, lo cual implicó un crecimiento de casi 1000%
en el precio interno de la gasolina media y diesel (de Bs 5,2/lt a Bs 50/lt
promedio para el caso de la gasolina, y de Bs 4,2/lt a Bs 46/lt para el
diesel); (b) corregir las tarifas de los servicios públicos; (c)
aumentar la tasa del ICSVM de 12,5% a 16,5%; y (d) implementar programas
para el control de la evasión fiscal.
Las metas para el gasto público sin intereses del Gobierno Central
se elaboraron sobre la base de un incremento en el gasto por remuneraciones
y compras de bienes y servicios no mayor que 53% respecto a 1995. Además
se previó un ajuste de las metas de gasto y déficit fiscal
de acuerdo con la desviación trimestral de los ingresos petroleros
con respecto a un escenario base definido para un precio promedio de US$
14,4 Bbl. En caso de un aumento de los ingresos petroleros, el mecanismo
implicaba un ahorro del 85% de los ingresos adicionales.
Con el fin de reducir la percepción de riesgo país y reestablecer
las relaciones entre la República y sus acreedores, el programa incluyó
metas específicas para la eliminación de los atrasos de deuda
acumulados a Diciembre de 1995 (US$ 419 millones para el Gobierno y US$
355 millones para los entes públicos). También se estableció
la cancelación de los atrasos de deuda de la República con
los tenedores de Bonos en moneda nacional antes de Julio de 1996. Para fortalecer
la autonomía del BCV y aumentar su capacidad para intervenir en el
mercado abierto, el Gobierno consideró importante reestructurar y
documentar la deuda de la República y de FOGADE con el Banco, estimadas
respectivamente en Bs 700 millardos (5% del PIB) y Bs 1.300 millardos (10%
del PIB) para Diciembre de 1995.
Política cambiaria
La estrategia del programa en materia cambiaria fue la eliminación
del control del cambios y la adopción de un régimen de bandas
amplias. El tipo de cambio se utilizó como ancla nominal, estableciendo
una potencial tasa de depreciación de la banda, acorde con el objetivo
inflacionario. Esta estrategia supone que el nivel del tipo de cambio es
un punto de referencia en la formación de los precios internos y
puede ser utilizado, dentro del contexto de un ajuste fiscal apropiado,
como mecanismo eficaz de coordinación para reducir de la inflación.
Con el fin amortiguar los posibles efectos de shocks externos, se propuso
adoptar un esquema de bandas con deslizamiento mensual de la paridad central
en función de una inflación objetivo.
Política monetaria
Respaldado en una política fiscal restrictiva, se formuló
un programa de crédito consistente con los objetivos de inflación
y reservas internacionales. El crecimiento del dinero base y de M2 para
Abril-Diciembre se estableció en poco menos de 45%, con una reducción
de los activos domésticos netos del BCV--basada principalmente en
la reducción del crédito al sector público--en forma
consistente con la meta de aumento de reservas internacionales y el crecimiento
esperado de la base. En el diseño del programa, se esperaba que la
liquidez en términos reales cayese alrededor de 22,5% durante 1996,
con un proceso de remonetización hacia finales del año.
Reformas estructurales y otras medidas
de política
El Gobierno consideró importante incorporar algunas reformas estructurales
en la fase inicial del programa. En este sentido, se incluyeron metas específicas
y en algunos casos cualitativas para la privatización y reestructuración
de empresas públicas, transferencia de competencias--especialmente
en educación y salud--a los Gobiernos regionales y locales, inicio
de la reestructuración del sistema de seguridad social y fortalecimiento
del sistema financiero. Asimismo, se inició un programa de restructuración
del Gobierno Central.
Como parte del proceso de reforma del sistema de seguridad social, se
consideró la conveniencia de separar el fondo de pensiones del sistema
de salud, mediante la transferencia de los hospitales del IVSS al Ministerio
de Sanidad y a los gobiernos regionales y locales. Para fortalecer la capacidad
financiera del IVSS se consideraron algunas medidas, incluyendo el aumento
de las transferencias desde el Gobierno Central, el apoyo del SENIAT a la
gestión de recaudación y la introducción de algunas
modificaciones en la legislación, específicamente el incremento
del tope de contribución y del período mínimo de cotización
requerido para optar a la pensión.
El Gobierno consideró importante iniciar la reestructuración
de empresas públicas, especialmente las del sector eléctrico
y las del hierro y aluminio, para su privatización en 1997. En el
programa se incluyó la reestructuración de CADAFE y la cancelación
de sus atrasos de deuda externa (US$ 233 millones, Diciembre de 1995), mediante
aportes del FIV y de la República. También se consideró
la eliminación de la deuda entre empresas del sector público--especialmente
la de las empresas de agua potable con las empresas de electricidad--y la
elaboración de un marco regulatorio del sector eléctrico para
facilitar su privatización.
Con el objeto de mejorar la posición financiera de las empresas
de servicios públicos, el programa incluyó aumentos de las
tarifas de agua, electricidad y Metro. Las tarifas de agua potable fueron
aumentadas en 30% durante el primer trimestre y se consideró la posibilidad
de aumentos adicionales en el transcurso del año. Para el sector
eléctrico, el aumento de las tarifas se estableció en 40-50%
a partir de Mayo de 1996, para compensar los rezagos incurridos durante
1995, con un ajuste posterior correspondiente a los incrementos de costos
durante 1996. Las tarifas del Metro aumentaron 65-85% en el primer trimestre
con un ajuste adicional previsto para el segundo semestre del año.
En el diseño del programa, el Gobierno reiteró su compromiso
de vender el 49% de las acciones de la CANTV y de privatizar los activos
nacionalizados durante la crisis financiera, especialmente los bancos. La
debilidad que aún presentaba el sistema bancario a comienzos de 1996,
hicieron pensar en la necesidad de intensificar el monitoreo de los bancos,
crear un Fondo de Contingencia para asistir a los bancos con problemas y
modificar los criterios de clasificación de la cartera de préstamos
de las instituciones. Montos específicos fueron contemplados para
asistencia al sistema y para la cancelación de la deuda de FOGADE
con los bancos receptores de los depósitos migrados desde los bancos
cerrados durante la crisis (135 millardos de bolívares, 0,5% del
PIB). En Mayo, el Congreso aprobó la emisión de deuda pública
interna por 200 millardos de bolívares para dotar a FOGADE con los
recursos necesarios. La creación del Fondo de Contigencia (o de capitalización)
para el sistema bancario fue aprobado por el FMI y otros organismos multilaterales.
Cuadro 1
Metas del programa de la Agenda Venezuela 1996
| |
1996 |
| |
30-Jun |
30-Sep |
30-Dic |
| Meta 1: Requerimientos acumulados de financiamiento (MMMBs) |
|
|
|
| |
sector público 1/ |
200 |
65 |
465 |
| |
Gobierno Central |
-30 |
-90 |
235 |
| Meta 2: Gasto del Cobierno Central Acumulado (MMMBs) |
900 |
1930 |
3150 |
| Meta 3: Cambio en Activos Domésticos Netos del BCV (MMMBs) |
-95 |
-355 |
-290 |
| Meta 4: Cambio en Reservas Internacionales Netas del BCV (MMUS$) 2/ |
350 |
965 |
1260 |
| Meta 5: Eliminación de atrasos de la deuda |
|
|
|
| |
Externa (MMUS$) |
0 |
330 |
750 |
| |
Interna (MMMBs) |
0 |
190 |
250 |
| Meta 6: Nueva deuda externa del SPNF plazo mayor al año (MMUS$) |
|
|
|
| |
Total (Acumulado) |
2200 |
2500 |
3300 |
| |
Con maduración entre 1 y 5 años (Acumulado) |
500 |
700 |
900 |
| |
Total excluyendo PDVSA (Acumulado) |
1200 |
1500 |
2300 |
| |
Con maduración entre 1 y 5 años excluyendo PDVSA (Acumulado) |
300 |
400 |
400 |
| Meta 7: Stock de deuda a corto plazo del SPNF (MMUS$) |
|
|
|
| |
Total SPNF (Acumulado) |
700 |
800 |
900 |
| |
Excluyendo PDVSA (Acumulado) |
100 |
200 |
200 |
| Meta Indicativa: Pagos Acumulados de PDVSA a Tesorería (MMBs) |
950 |
1740 |
2580 |
| Meta Indicativa: Cambios Acum. depósitos de PDVSA en el BCV (MMBs) |
11 |
88 |
170 |
| BASELINE (cifras acumuladas) |
|
|
|
| Ingresos externos por privatización (MMUS$) |
0 |
0 |
1000 |
| Desembolsos de los préstamos de reforma al sector financiero (MMUS$) |
0 |
200 |
400 |
| Disminución de los activos externos del FIV (MMUS$) |
430 |
495 |
540 |
| Cronograma de amortización de deuda externa (MMUS$) |
342 |
755 |
1420 |
| Asistencia neta a los bancos (MMBs) |
0 |
64 |
133 |
| Fondo de contingencia del sistema financiero (MMBs) |
0 |
99 |
260 |
| Precio promedio de exportación de petróleo (US$/Bbl) |
15.3 |
12.8 |
13.4 |
| Volumen promedio de exportación (MMBbl/día) |
2799 |
2800 |
2766 |
1/ Incluye el balance operativo del BCV.
2/ Incluye la cartera de activos del FIV manejada por el BCV.
Criterios de desempeño
En los criterios de desempeño acordados en las conversaciones
con el FMI, se especificaron metas operativas trimestrales sobre un conjunto
de variables (Cuadro 1). Para la implementación y el seguimiento
de una política fiscal restrictiva, se establecieron metas al gasto
sin intereses del Gobierno Central, al déficit subyacente del Gobierno
Central y al déficit subyacente del Sector Público Consolidado.
Igualmente, para normalizar las relaciones con los acreedores y disminuir
el riesgo país, se especificó un cronograma de eliminación
de atrasos de deuda del Gobierno Central y los entes descentralizados. También
se definieron límites a la contratación de deuda externa del
sector público y al stock de deuda de corto plazo del sector público.
Con el fin de facilitar el control de la política monetaria y de
la posición de reservas internacionales se incluyeron metas para
la variación de reservas internacionales durante el período
y para la variación de los activos domésticos netos del BCV.
En el diseño de las metas se tomaron en cuenta algunos aspectos
particulares de la economía venezolana, como su exposición
a la volatilidad del mercado petrolero y algunas restricciones institucionales
sobre el gasto del Gobierno Central. En Venezuela, las cuentas del Gobierno
Central y el saldo en cuenta corriente dependen fundamentalmente de la actividad
petrolera, la cual aporta más de la mitad de los ingresos fiscales
y alrededor del 75% de las exportaciones totales. Como resultado, la evolución
los precios del petróleo puede originar importantes fluctuaciones
sobre el déficit fiscal, la posición de activos externos y
la oferta de dinero. Tomando en cuenta estos elementos y a objeto de ejercer
mayor control sobre la ejecución del programa, se incluyeron metas
indicativas para la contribución fiscal de PDVSA y para la variación
de las cuentas de PDVSA en el BCV.
Cuadro 2
Principales ajustes a las metas
| Evento exógeno |
Metas a ajustar |
Tipo de ajuste |
| Aumento de los precios del petróleo por encima de lo
previsto |
Gasto sin intereses del Gobierno Central |
Se imponen límites al incremento del gasto del Gobierno
Central |
| |
Requerimiento de financiamiento del Gobierno Central y del
sector público |
Disminuyen los requerimientos de financiamiento permitidos
para el Gobierno Central y el sector público |
|
Ahorro del Gobierno Central y del sector público |
Aumenta el requerimiento de ahorro del Gobierno Central y
del sector público y los saldos exigidos a las cuentas de Tesorería
y PDVSA en el BCV |
| |
Reservas internacionales |
Aumenta el requerimiento de acumulación de reservas |
Privatizaciones por encima de lo previsto.
Asistencia al sistema financiero por encima de lo previsto.
Desembolsos externos por encima de lo previsto.
Eliminación de atrasos de deuda por debajo de lo
previsto.
Endeudamiento de mediano y largo plazo del BCV por encima
de lo previsto. |
Reservas internacionales |
Aumenta el requerimiento de acumulación de reservas |
Otro aspecto legal-institucional considerado para la especificación
de las metas fue el "Situado Constitucional". En Venezuela, el
marco legal establece que el Gobierno Central destine el 20% de sus ingresos
ordinarios a transferencias hacia los estados y municipios. Esto introduce
una importante rigidez al gasto público que fue tomada en cuenta
para la elaboración del programa.
En el diseño del programa se consideró la posibilidad de
que durante su ejecución se presentaran eventos no previstos que
afectaran el cumplimiento de los objetivos. Para ejercer un mejor control,
se especificaron ajustes a las metas en función de posibles desviaciones
respecto a un escenario base. En el escenario se incluyeron estimaciones
trimestrales para los precios del petroleo, ingresos por exportaciones petroleras,
ingresos por privatizaciones, desembolsos para la reforma del sector financiero,
saldo de activos externos del FIV, gasto en el Fondo de Contingencia bancario,
eliminación de atrasos de la deuda del sector público y saldo
de pasivos externos de mediano y largo plazo del BCV.
En los criterios para el ajuste de las metas se estableció que
un aumento de los precios de la canasta petrolera por encima de lo programado
impusiera límites al crecimiento del gasto sin intereses del Gobierno
Central y metas más estrictas para el déficit subyacente del
Gobierno Central y del sector público. Estos ajustes se incluyeron
para evitar que un posible aumento de los precios del petróleo originara
una expansión no deseada del gasto público. Siguiendo un criterio
similar, se estableció que la meta de acumulación de reservas
internacionales se ajustara hacia arriba y la meta de activos domésticos
netos del BCV hacia abajo, ante un aumento de los precios del petróleo
aumentan por encima de lo programado. La meta de reservas internacionales
y la meta de activos domésticos netos del BCV también se ajustan
por desviaciones de los desembolsos de los préstamos para la reforma
del sector financiero, gasto del Fondo de Contingencia Bancario, activos
externos del FIV, pasivos del BCV y eliminación de atrasos de la
deuda. Una descripción más detallada de estos ajustes se presenta
en el Cuadro 2. Aunque implícitamente fue considerada la evolución
de los pasivos no monetarios del BCV, el programa no previó mecanismos
de ajuste automático para las metas indicativas de pagos de PDVSA
a Tesorería ni para las variaciones acumuladas de los depósitos
del PDVSA y Tesorería en el BCV.
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