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Anexo 4: Efecto monetario de la gestión fiscal La determinación del efecto monetario de la gestión fiscal constituye una herramienta de análisis para evaluar el apoyo del Gobierno a la estrategia anti-inflacionaria. Normalmente la determinación de estos efectos se reduce al cálculo del financiamiento que recibe el Gobierno Central por parte de las autoridades monetarias. No obstante, la alta dependencia de la gestión fiscal en Venezuela de los recursos externos hace inadecuado este enfoque, ya que el aumento de los ingresos petroleros tiende a expandir la base monetaria. Igualmente, una devaluación o un esquema de depreciaciones, genera ingresos fiscales externos netos positivos y en consecuencia tiende a expandir la base monetaria al tiempo que reduce el déficit fiscal aparente. Desde esta perspectiva, es de singular importancia destacar que el efecto de la gestión fiscal (EF) en la creación de base monetaria comprende también la creación de dinero de origen externo, dentro de la cual es conveniente diferenciar el efecto que se deriva de la acumulación de reservas internacionales en dólares, del efecto contable de la devaluación. La ecuación fiscal permite visualizar las implicaciones de estas observaciones en el caso venezolano. El déficit fiscal (DF) viene dado como el exceso de gasto fiscal interno (Gin) y gasto fiscal externo (Gex) sobre los ingresos fiscales no petroleros internos (INPIn) e ingresos fiscales petroleros (IP). El déficit a su vez debe ser cubierto con diversas fuentes de financiamiento: de origen interno ( DF = (Gin + Gex) - (INPin + IP) = D Dpi + D Dpe + D DBC (1) Como los ingresos petroleros pueden ser de origen interno (IPin) y externo (IPex), es conveniente escribir la expresión (1) como: DF = (Gin +Gex) - (INPin + IPin + IPex) = D Dpi + D Dpe + D DBC (1a) que rearreglada admite:
Una estilización conceptual permite eventualmente asociar el gasto fiscal externo con el servicio de la deuda pública externa (SDex) y en particular con el pago de intereses de la deuda externa. Es importante resaltar que la relación (2) es limitada en tanto sólo evidencia la posibilidad de creación monetaria a través del financiamiento del BCV ( D DBC). No obstante, el efecto de la gestión fiscal en la creación de la base monetaria comprende no sólo el financiamiento del Banco Central sino además la creación de dinero de origen externo. Es decir:EF = (IPex + D Dpe - SDex) + D DBC (3) Ahora, de acuerdo a la expresión (2), la expresión (3) es exactamente equivalente a: EF = (Gin - INPin - IPin) - D Dpi (4) Es decir que la variable relevante para medir el impacto monetario de la actuación del Gobierno Central es el déficit interno que no es financiado con endeudamiento interno neto. La expresión (4) ha sido la base para el cálculo del efecto monetario de la gestión fiscal en Venezuela para los cuatro trimestres del año 1996 que se presenta en el Cuadro A4-1. Alternativamente, el cálculo puede efectuarse a partir de la ecuación (3), en la cual el "financiamiento del Banco Central" comprende la variación de la cuenta de Tesorería (pasivo no monetario del BCV), las pérdidas cuasifiscales y otras cuentas (Cuadro A4-2). Ahora bien, es importante identificar el componente del efecto monetario de la gestión fiscal que se deriva de la devaluación, ya que éste no se encuentra respaldado por un incremento de las reservas internacionales netas en dólares y por tanto, su potencial efecto inflacionario puede ser asociado al del finaciamiento del gasto fiscal por parte del BCV. A los efectos se redefine la expresión (3) como: EF = (IPex* + D Dpe* - SDex*)TC + D DBC (3.a) donde el sobreíndice * indica que la variable está expresada en doláres y TC es el tipo de cambio. La identificación del efecto monetario de la devaluación a través de la gestión fiscal puede en consecuencia realizarse a través de la descomposición del efecto monetario de origen externo.
donde: Dev = TC -TC-1 y TC-1 es el tipo de cambio previo al programa (Bs 290/US$) Evidentemente, hay que señalar que la gestión fiscal sólo determina un potencial efecto monetario, ya que el mísmo puede ser parcial o totalmente neutralizado por las transacciones en el mercado cambiario y/o por las operaciones de esterilización del BCV. El Cuadro A4-1 revela que la gestión fiscal generó un efecto monetario fuertemente expansivo en el segudo trimestre del año, cuando se inició el programa de ajuste y la liberación cambiaria. El efecto monetario cae en el tercer trimestre y se eleva de nuevo significativamente en el último trimestre. No obstante, el déficit interno experimentó un crecimiento sostenido durante el año. La explicación de la caída del efecto monetario de la gestión fiscal en el tercer trimestre se encuentra en el alza muy significativa del endeudamiento interno neto (Bs 378 millardos). Efectivamente, el financiamiento interno aumentó ese trimestre fundamentalmente a consecuencia de la colocación de los bonos Fogade (Bs 200 millardos) y de la creación de un Fideicomiso (CANTV) a cargo del FIV, como puede apreciarse en el Cuadro A4-2, que muestra en forma resumida la evolución trimestral de las fuentes de financiamiento del Gobierno Central. Para el cálculo del efecto monetario de la devaluación a través de la gestión fiscal, se estimó la incidencia de la depreciación del tipo de cambio promedio trimestral con respecto al tipo de cambio previo al programa (Bs 290/US$) en las cuentas fiscales externas: ingreso petrolero externo, intereses externos y endeudamiento externo neto. Como puede apreciarse en el Cuadro A4-1, en el año 1996 el efecto monetario de la devaluación se elevó a 3% del PIB, es decir que representó casi la mitad del efecto monetario total de la gestión fiscal, lo cual le atribuye un potencial efecto inflacionario. En consecuencia puede afirmarse que si bien la devaluación aumentó los ingresos fiscales en bolívares y mejoró el balance fiscal aparente, generó un significativo impacto monetario. Cuadro A4-1 Efecto monetario de la gestión fiscal 1996 (Millones de bolívares)
1/ El ingreso petrolero externo incluye impuesto sobre la renta, regalía y dividendos y excluye los ingresos fiscales por ventas de derivados en el mercado interno. 2/ Corresponde al efecto monetario de la devaluación a través de la gestión fiscal. Fuente: Banco Central de Venezuela.
Cuadro A4-2
Fuente: Banco Central de Venezuela. 1 Este documento está focalizado en la evaluación del desempeño macroeconómico, haciendo breves referencias a las reformas estructurales. Aunque se reconoce la importancia de las interrelaciones que existen entre el desempeño de la economía y las reformas estructurales, el análisis detallado de éstas sobrepasa los objetivos del documento.2 Excluye ingresos petroleros externos, pago de intereses, pérdidas del BCV y la asistencia neta al sistema financiero como gasto no recurrente.3 Debido a la alta participación de los ingresos ficales petroleros de origen externo, el efecto monetario específico de la gestión fiscal es siempre expansivo.4 Es conveniente destacar, sin embargo, que la meta indicativa de requerimientos de ahorro de PDVSA se calculó con un precio US$ 18,66 por barril de petróleo exportado para el último trimestre. En realidad, el precio promedio de exportación durante el último trimestre alcanzó US$ 21,1 Bbl. Por lo tanto, el ahorro de PDVSA debió haber sido mayor para cubrir la tributación adicional asociada con la declaración definitiva. Igualmente, parte de los recursos acumulados en la cuenta de Tesorería fueron comprometidos con créditos restantes para 1997, con lo cual no constituyen un "ahorro" en el estricto sentido y sugiere un incumplimiento de la meta.5 La deuda en litigio está documentada en pagarés en poder de varios acreedores, incluyendo instituciones residentes como el Banco Provincial (el cual posee alrededor de US$ 60 millones).6 Con una leve interrupción en Octubre atribuíble, al menos parcialmente, al aumento de las tarifas de electricidad y de la tasa del ICSVM.6 Excluye los ingresos petroleros, las pérdidas del BCV, el pago de intereses y las transferencias a FOGADE (Cuadro 9).7 Excluye US$ 957 millones en bonos residentes (bonos en moneda extranjera en poder del BCV y otras instituciones residentes).8 Es necesario señalar que la gestión fiscal sólo determina un potencial efecto monetario, ya que el mismo puede ser parcial o totalmente neutralizado por las transacciones del mercado cambiario y/o por las operaciones de esterilización del BCV.9 La superficie total de las áreas suma 17.000 kilómetros. Las reservas probables se estiman en 7.000 y 21.000 millones de barriles de crudos medianos y ligeros, y 1 billón de pies cúbicos de gas natural. La inversión en la fase de exploración, aproximadamente US$ 8 millardos en menos de 8 años, será aportada por las empresas (nacionales y extranjeras) receptoras de las concesiones.Por ejemplo, la devaluación genera una mayor inflación y erosiona los ingresos tributarios y los gastos en términos reales. El resultado neto de los efectos indirectos sobre el balance fiscal no es claro. Sin embargo, se supone que la magnitud de los efectos de segundo orden es menor que la del efecto directo inicial. 11 Las variables están definidas como financiamiento neto en tanto se deduce la amortización. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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