Esta Semana
Revista Electrónica       Nº 16     Junio 1997

Esta Semana

Piñerúa, Mayz Vallenilla y Kotepa contra la tercera ronda

Gustavo Coronel

Bajo la consigna común de 'una República en venta', tres destacados venezolanos han arremetido desde diversos periódicos capitalinos contra la Tercera Ronda de Convenios Operativos recientemente llevada a cabo por Petróleos de Venezuela.

La opinión de Piñerúa Ordaz aparece en El Universal del 08-06-1997. Según Piñerúa la ronda en cuestión es parte de 'una subasta de nuestras reservas más preciadas', las cuales irán a las manos golosas de imperialistas (y comunistas). Piñerúa se apoya, para decir esto, en un libro publicado hace más de 20 años, cuando los actores y el entorno petrolero eran totalmente diferentes. La primera debilidad de la posición de Piñerúa es, pues, su desactualización. La segunda debilidad es más grave, es desinformación. En la Tercera Ronda no ha existido subasta alguna de reservas, por la sencilla razón de que no se han vendido ni un barril de petróleo ni los derechos de aprovechamiento o comercialización de ese petróleo. Lo que ha ocurrido es un proceso de licitatación entre empresas privadas para optar, como contratistas de Pdvsa, a operar 20 campos petroleros inactivos propiedad de la nación. A través de un contrato cada empresa privada se compromete a producir hidrocarburos y entregarlos a Pdvsa, la cual le pagará un estipendio por hacerlo. El negocio es excelente para Pdvsa y el país. Más aún, estoy convencido de que los bonos ofrecidos por las empresas fueron demasiado altos y que algunas de ellas jamás recuperarán su inversión. ¿Por qué lo hicieron? Tres razones diferentes.

1. La empresa ganadora, piensa, que puede producir más petróleo del área que lo que sus competidores han apreciado. Si están equivocados están dispuestos a pagar el precio.

2. La empresa ganadora, sabe que nunca recuperará su inversión pero el bono es el precio de entrada a un país petrolero en el cual desean tener una presencia.

3. La empresa ganadora no está interesada en el negocio 'petrolero' sino en el 'financiero' y piensa que la adquisición del contrato es todo lo que necesita para ganar su 'comisión'.

Esta tercera modalidad es indeseable para el país.

Piñerúa sí tiene un excelente argumento al decir que no confía en que el ingreso petrolero será bien utilizado. Lo sospecha con razón, pues este ha sido el caso en los últimos cuarenta años de hegemonía adeco-copeyana. De esto, sin embargo, no tendrá la culpa Pdvsa sino los sectores políticos de los cuales él ha formado parte importante.

No leí las declaraciones del doctor Mayz Vallenilla en El Globo, pero las oí comentadas en Unión Radio y me parecieron, no sólo tan equivocadas como las de Piñerúa Ordaz, sino, además, desconsideradas. Creo que se merecen la contundente respuesta de Alberto Quirós C.

El caso de Kotepa es triste. En los últimos años su perseverante estalinismo se ha tornado xenófobo y su enfoque de los problemas nacionales está anclado en la década de los cuarenta. Al leerlo, no puedo menos que recordr el bello poema de Job Pim, que termina así:

...De lo que se aferra la linde del trillado camino en flor, del pasado que no se rinde, ten misericordia, Señor.


El Universal, viernes 20 de junio, 1997
Anuncio
Bitácora Analítica Bancaria Venezuela en Números Analítica Bancaria