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| Revista Electrónica Nº 17 Julio 1997 |
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Comunicación e información para la democracia Guido Grooscors* | |
Bajo el título que antecede a los presentes comentarios, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha resuelto efectuar en Caracas entre el 30 de junio y el 01 de julio un foro iberoamericano para tratar dicho tema en el contexto de los valores éticos de la democracia que sirven de fundamento a la agenda que los distintos jefes de Estado y de Gobierno tratarán en la próxima cumbre que tendrá lugar en la Isla de Margarita en noviembre próximo. Cinco paneles desarrollarán el tema de la referencia. Los mismos serán: -El derecho a la información: marco para el fortalecimiento de la libertad de prensa, la transparencia en la gestión pública y la participación ciudadana. -Dimensión ética de la comunicación social en la democracia. -Consideraciones sobre los aspectos legales y jurídicos para el cambiante ámbito tecnológico de la comunicación en Iberoamérica. -Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información como oportunidad para ampliar, fortalecer y promover la libertad de expresión y de prensa. -La información como base de la gobernabilidad democrática. Dada la circunstancia de ser ponente en el primero de los paneles indicados, estimo que mis opiniones en gran medida deben hacer referencia al mismo, señalando desde un comienzo que, por tratarse de un tema político es recomendable dejar de lado consideraciones de carácter académico o doctrinal (por ejemplo: la distinción entre comunicación e información) para centrar la atención en el concepto del derecho a la información como garantía de la libre expresión del pensamiento y, de consiguiente, de la libertad de prensa. Lo anterior es indiscutible y como tal ha sido aceptado por todas las sociedades democráticamente organizadas. Sin embargo, de unos años a esta parte se aprecia que las nuevas tecnologías aplicadas al desarrollo de los medios masivos de comunicación han dado como resultado una verdadera explosión informativa, indetenible si se quiere, que ha traído como consecuencia una creciente contaminación en ese campo lo cual se traduce en un sensible deterioro de la calidad de las noticias a veces en porcentajes importantes. Esta situación se ha generalizado al punto que serios analistas y estudiosos del tema estiman que a mayor cantidad de información se corre un mayor riesgo de contaminación informativa, vale decir, baja la calidad de las noticias. Esta es posiblemente la razón de que en los últimos tiempos haya cobrado fuerza la exigencia o requisito de que la información deba ser "veraz" pues esa característica de veracidad es la que, entre otros aspectos, contribuye a fortalecer el irrestricto ejercicio de la libertad de prensa. Conviene dejar establecido que el requisito anotado no debe, de ninguna manera, servir de pretexto a los gobiernos para tratar de presionar a los medios de difusión. Y el ámbito iberoamericano es evidente que el pluralismo informativo, consecuencia afortunada del desarrollo de las nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y la información, ha sido un factor determinante para consagrar la en democratización de los medios y, de paso, impedir acciones intimidatorias o propósitos de establecer mecanismos de censura directa o indirecta que, en el pasado reciente, fueron frecuentes en nuestro hemisferio. Por otra parte, debo mencionar que el derecho a la información, correctamente ejercido, contribuye no solamente a vigorizar la libertad de prensa sino que procura, también, que la gestión pública sea más abierta y más transparente estimulando la participación popular en los asuntos públicos de diversa índole. En este sentido, los medios, por su carácter propiamente dicho de tales, facilitan el proceso para que la ciudadanía esté debidamente informada sobre los diferentes aspectos de la gestión pública, lo cual incide de modo positivo en el desarrollo del proceso democrático haciéndolo más directo y participativo. Por supuesto, esto genera como contrapartida la responsabilidad gubernamental de cumplir con el deber de informar. Son numerosos los comentarios que genera el presente tema pero, en virtud de que la ponencia sobre el particular, a la que ya hice alusión, está disponible en la sección Documentos, remito a ella al lector interesado en obtener mayores datos. Para ver la Ponencia El derecho a la información: Marco para el fortalecimiento de la libertad de prensa, la transparencia de la gestión publica y la participación ciudadana * Venezolano, periodista y diplomático. Ha sido Ministro de Estado para la información y Embajador de Venezuela en Costa Rica, Colombia, México, Argentina, Organización de los Estados Americanos y Ecuador. Embajador Especial para los programas de Integración Económico Fronterizo con Colombia. |
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