Sector externo

Durante 1996, el sector externo mejoró notablemente en relación con el año precedente, debido a la fortaleza del mercado petrolero, la contracción de la actividad económica y el ajuste cambiario. Es de destacar que el extraordinario desempeño del mercado petrolero obedeció tanto a precios como a una creciente demanda mundial, que permitió colocar volúmenes de exportaciones igualmente crecientes. En promedio, el precio de exportación aumentó en 24% respecto a 1995 y los volúmenes en 8%. Las exportaciones petroleras se ubicaron en US$ 17.612 millones (un crecimiento de 27% en US$ de 1995). Por su parte, las exportaciones no petroleras revirtieron la tendencia de años anteriores, aumentando levemente como consecuencia de la eliminación de los controles cambiarios.

Las importaciones, por otro lado, tuvieron una caída de US$ 860 millones, atribuible al menor nivel de actividad y a la corrección del tipo de cambio contemplada en el programa económico. Al descomponer las importaciones en petroleras y no petroleras, se destaca el efecto del comportamiento sectorial en la demanda de importaciones. Las importaciones no petroleras cayeron en línea con la contracción del sector no petrolero, mientras que las petroleras aumentaron como consecuencia del plan de inversiones de PDVSA y la apertura del sector. El efecto combinado de la contracción de las importaciones y crecimiento de las exportaciones determinó un crecimiento apreciable de la balanza comercial (67% en US$ de 1995).

La balanza de servicios presentó un déficit de US$ 5.082 millones, con lo cual el superávit en cuenta corriente alcanzó US$ 7.355 millones. Los servicios factoriales, no factoriales y las transferencias mostraron un comportamiento similar al de 1995, aunque con un saldo neto algo menor, es decir, menores pagos netos de servicios no factoriales--asociados a transacciones de bienes, como transporte y seguros--y un menor pago por concepto de intereses de la deuda pública.

La evolución de la cuenta de capital reflejó el efecto favorable del abandono de la política de control de cambios y la credibilidad respecto a la sostenibilidad de la regla cambiaria implementada. La inversión directa aumentó de US$ 860 millones en 1995 a US$ 1.575 millones en 1996 como consecuencia de la apertura petrolera y la privatización de la CANTV y parte de los activos en manos de FOGADE. Los flujos de capital privado de corto plazo, que en 1995 presentaron un resultado negativo de US$ 2.718 millones, pasaron a un déficit sustancialmente menor de US$ 594 millones. El déficit en la cuenta de capital (US$ 476 millones) diminuyó considerablemente respecto 1995 (US$ 3.078 millones).

Desde una perspectiva mensual, se aprecia un fortalecimiento de la cuenta de capital después del abandono del control de cambios y en particular hacia el final del año, al hacerse evidente la fortaleza del sector externo venezolano y la sostenibilidad del tipo de cambio.

El balance global refleja la suma de las trayectorias favorables tanto de la cuenta corriente como la de la cuenta de capital, con superávit crecientes trimestralmente, y un saldo global de US$ 6.296 millones, nuevamente, supone un importante cambio respecto al déficit de 1995 de US$ 1.127 millones. Las reservas internacionales se incrementaron en US$ 6.316 millones, para alcanzar un nivel bruto de US$ 15.229 millones y neto de US$ 12.038 al final de 1996.

 
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