Cabezal Artes y Placeres
Revista Electrónica       Nº 18     Agosto 1997

Texto Graziano Gasparini
Fotos de Petre Maxim y Graziano Gasparini

En la margen derecha del Orinoco poco antes de multiplicarse el río enlos cientos de caños que forman el delta, surgió a fines del siglo XVI Santo Tomé de Guayana

En 1764 la ciudad fue trasladada ha sitio de Angostura y desde el siglo pasado es conocida como ciudad Ciudad Bolívar

En el sitio del Antiguo asiento quedan "Los castillos de Guayana" llave españaola para controlar el mito de El Dorado y las temerarias rutas de penetración hacias las regiones abiertas de Venezuela y La Nueva Granada

Acerca de la fundación de Santo Tomé de Guayana han habido varios pronunciamientos, hipótesis y versiones. Hubo discrepancia acerca de la fecha de su fundación y bastante confusión en las interpretaciones que trataron de ubicar los sitios de asentamientos y mudanzas. Hoy se da por aceptado que la ciudad fue fundada por Antonio del Berrío en el año de 1595, seguramente el 21 de diciembre día de Santo Tomás. El primer asiento lo realizó Berrío en el sitio de Morequito a orillas del Orinoco, dos leguas más abajo de la desembocadura del río Caroní.

 link a foto grandelink a foto grande
Vista aerea del Castillo San Francisco xxxxxxxxxx Vista de la Batería de San Diego


Allí quedó por poco tiempo puesto que, después de su muerte acaecida en 1597, su hijo Fernando trasladó la recién fundada ciudad, en 1598, unas treinta más abajo, siempre cerca del río, pero en lugar protegido por las lagunas del Baratillo y de la Ceiba.1 En este lugar, solo abandonado algunas veces por corto tiempo debido a las incursiones y saqueos del enemigo, estuvo la capital de la Provincia de Guayana hasta el año de 1764, cuando fue definitivamente trasladada al sitio de la Angostura del río, hoy Ciudad Bolívar.


link a foto grandelink a foto grande

Vista interior de la Batería de San Diego xxxxxxxx Vista al Orinoco de la Bateía de San Diego

Seguramente fue Santo Tomé de Guayana la ciudad venezolana que más dificultades, obstáculos problemas tuvo que enfrentar y superar antes de alcanzar una estructura urbana casi insignificante. Desde su fundación hasta el traslado a la Angostura, transcurren ciento setenta años de penurias y constante inseguridad. La hostilidad de los indios, los atropellos de los ingleses, franceses y holandeses y la sensación desalentadora de estar casi abandonados y aislados de un territorio desconocido mucho más extenso que España, debieron templar los ánimos de aquel pequeño grupo humano que identificamos como los habitantes de Santo Tomé de Guayana. Un grupo numéricamente exigió, que seguramente en ningún momento pasó de 500 personas fue la población de una ciudad de dudosa estabilidad y de dimensiones que podrían tildarse de insignificantes.


link a foto grandelink a foto grande

Vista aérea del fortín de San Diego xxxxxxxxxxxxxxxxxx Batería de San Diego
Al fondo vista hacia el Orinoco
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx


Sin embargo mucha importancia e influencia histórica para la creación del Gobierno y Provincia de Guayana, significó aquel pequeño núcleo urbano enclavado en la verde inmensidad de un mundo cargado de promesas y alucinantes visiones de riquezas doradas. Significación que no se limitó solamente a la afirmación territorial de España frente a las frustradas ambiciones del "descubridor" Ralegh, sino que se proyectó hasta el siglo XIX cuando nuevamente fallaron los intentos expansionistas del proyecto inglés de lograr un gran "Imperio de Guayana". Guayana británica sólo fue, al decir de Pablo Ojer, un "consolation prize" bastante moderado si comparado con las aspiraciones de Inglaterra siempre tuvo hacia esa parte del contienente suramericano.2 la fundación de Santo Tomé de Guayana, representa la conclusión de sesenta años de exploraciones, reconocimientos gegráficos del territorio y, principalmente de frustraciones e indecibles esfuerzos dedicados a los descubrimientos del mito del Dorado. La jornada que dejó huella lleva nombre de Antonio Berrío, fundador de la última Gobernación en el oriente venezolano.


 link a foto grande

"Planta del Castillo de Guayana ya fabricado don Tiburcio de Axpe y remitió su sucesor don Diego Suárez Ponce, su sucesor (sic) con ynforme, en conformidad de la Ynstrucción"
AGI - Santa Fe, 218 "1675"

 link a foto grande

Plano del castillo de San Francisco por Pablo Díaz Fajardo, fechado en el año de 1733. Se trata del proyecto (no realizado) para la construcción en el medio de la plaza de armas.

 link a foto grande

Relevamiento actual del castillo de San Francisco. Es evidente que en más de tres siglos el Castillo ha tenido la misma forma irregular.

 En este pequeño trabajo no trataremos de la evolución y forma urbana de Santo Tomé. Solo nos limitaremos a las fortificaciones levantadas para proteger la ciudad para controlar la navegación por el río, que en otras palabras, significaba ub acceso fácil hacia le Reino de Nueva Granada. Los constantes ataques enemigos, ingleses, holandese y franceses, han facilitado la versión de las tantas mudanzas de la ciudad. Casi todos los documentos del siglo XVII señalan incursiones enemigas y la necesidad de levantar fortificaciones que puedan detenerlas. En 1618, duramente el ataque inglés, murieron el gobernador Diego de Palomeque y el joven Wat, hijo de Walter Ralegh. En 1629 fue el saqueo del holandés Adrián Janson y en 1637 lo repitieron los holandeses al mando de Janz. En 1664 los ingleses nuevamente atacaron y saquearon la pequeña ciudad. La defensa a cargo de la endeble guarnición era tan poca cosa que, dieciocho años más tarde, los franceses, en 1682, se instalaron en Santo Tomé por casi un año sin ser molestados.

Lamentablemente no tenemos planos del siglo XVII que nos indiquen la ubicación y forma de la ciudad. Una "planta de la ciudad de Santo Tomé de la Guayana" del año de 1638 no aporta ayuda al una por tratarse de una ilustración imaginaria. Acompañó los autos sobre el socorro a Santo Tomé, enviados por el gobernador de Santa Fe de Bogotá en 4 de julio de 1639. En el folio 62 consta que el gobernador de Guayana, en 30 de octubre de 163, envió planta y propuesta para hacer una nueva ciudad de Santo Tomé. De este plano de interés el titular, puesto que se propone añadir al nombre de Santo Tomé el de Sacramento de la Guayana. Tal proposición nunca prosperó. La forma de la ciudad amurallada, de planta cuadrangular y torres en los ángulos, repite esquemas medievales totalmente alejados de la realidad. Seguramente el único dato correcto en este plano es la presencia de holandeses e indios Caribense el Orinoco.3

Seguramente el plano del castillo de San Francisco hecho por el Capitán Tiburcio de Aspe y Zúñiga en 1675, constituye el primer documento gráfico de importancia. Veamos los antecedentes: la Junta de guerra de Indias da cuenta al rey, en fecha 11 de junio de 1675, de la proposición hecha del Capitán Triburcio de Aspe de fortificar a su costa el "puesto" de Guayana si le hacen merced de aquel Gobierno. La junta dictamina favorablemente.4 El 25 de octubre de 1678, Marcos de Aguirre, escribano de la residencia tomada al gobernador de Trinidad y Guayana, Diego Jiménez de Aldana, informa sobre el estado en que se encuentra la fábrica del castillo. Para hacer la descripción de la obra se asesora con el maestro dela construcción del fuerte, Fernando Domínguez Cortés.5 Es un dato de interés porque salva del olvido el nombre del constructor del castillo de san Francisco que conocemos hoy. Otra relación del alcalde ordinario Gerónimo de León , escrita en 1680, indica las medidas del castillo.6 El mismo alcalde, el 4 de julio de 1680 hace una descripción de la obra señalando que está prácticamente concluida.7 El primero de octubre del mismo año, gobernado Triburcio de Aspe y Zúñiga informa al rey haber fabricado a sus expensas "el castillo de Guayana" y la iglesia parroquial.8 Es otro dato interesante que nos proporciona el año de la terminación de la construcción del castillo y de la iglesia. En 1681, se ve en el Consejo la petición de Tiburcio de aspe de que se revisen sus papeles en los cuales notifica haber cumplido con su obligación de haber fabricado a su costa la fortificación de Guayana.9

En 1682, corsarios franceses con gran facilidad tomaron el castillo y el caserío y se instalaron allí casi un año. Hasta los datos de la construcción del castillo de San Francisco, obra costeada por el gobernador Tiburcio de Aspe y Zúñiga y construida por el maestro Fernando Domínguez Cortés.

Si no le damos excesiva importancia a la imperfección del dibujo, hecho por persona ajena al oficio, la planta del castillo de figura irregular trazada en 1675 por Tiburcio de Aspe,10 corresponde perfectamente a la hoy. A lo largo de tres

siglos, sufrió modificaciones principalmente en la disposición y usos de las habitaciones sobre el terraplén, la última de las cuales se hizo a fines del siglo pasado en época del Presidente Joaquín Crespo quien también cambió el nombre de la fortificación por el Villapol. Si comparamos la planta de Tiburcio de Aspe con la Pablo Fajardo de 1733, con la de Agustín Crame de 1777 y la actual de 1982, resulta muy claro que el castillo nunca cambió de forma. La fortificación fue construida sobre una enorme roquedad cuya parte más elevada aflora en el medio de la plaza de armas. Practicamente está sobre el río y resulta difícil aceptar, como se ha repetido tantas veces, que aquí había un convento, luego transformado en castillo. Agustín Crame, en el "Plan de defensa para la Provincia de Guayana" apunta que "…está situado dicho castillo sobre una pequeña eminencia sobre la margen meridional del río y a un cuarto de legua del sitio donde estuvo Santo Tomé de la Guayana que fue Capital de esta Provincia, y que por lo enfermizo del terreno se transfirió después a la Angostura. san Francisco es una especie de estrella irregular fabricada sobre diferentes peñasos pero con el defecto de que algunas partes se puede subir sobre ellos, y alcanzar con la mano el parapeto. tiene 17 cañones de diferentes calibres…"11

El castillo fue restaurado en 1975-76 por cuenta de la Corporación Venezolana de Guayana.12

Francisco de Meneses, gobernador entre 1690 y 1696, inicia la campaña que señala la conveniencia de mudar la ciudad de Santo Tomé al sitio de la Angostura. Otros opinan que debe fortificarse la isla de Fajardo y otros que sería más conveniente aumentar las fortificaciones del sitio donde está Santo Tomé. Antonio de Pedroza y Guerrero, virrey del Nuevo Reino de Granada, apoyándose en el informe del padre Salvador de Cádiz, consideró que lo más indicado era la construcción de un castillo en la isla de Fajardo, frente a la confluencia del río Caroní. En Madrid, el consejo examina el informe el 5 de mayo de 1723.13 Los capuchinos catalanes, en cambio siguen prefiriendo el sitio de la Angostura. El gobernador de Caracas Juan de la Tornera Sota, informa al rey el 8 de enero de 1724, que sería de gran interés y utilidad la construcción de un presidio en la Angostura del Orinoco, pero la sugerencia no contó con la aprobación del consejo.14 En 1726, el rey aprueba la construcción del castillo en la isla de Fajardo y manda que el gobernador de Cuba, Carlos Sucre, pase a la provincia de Cumaná acompañado del ingeniero de la plaza de Cartagena para construir el fuerte en el Orinoco.15

Pero las cosas marchan con una lentitud extrema. El ingeniero de Cartagena, Juan Herrera, no puede ir al Orinoco debido a su avanzada edad; el Consejo propone al ingeniero Carlos Briones.16 No hay dinero para financiar la obra; por eso, una real cédula dispone que las audiencias de Santa Fe y Santo Domingo y los gobernadores de Puerto Rico y Trinidad proporcionen la ayuda necesaria al coronel Carlos Sucre.17 En 1731 Carlos Sucre, quien nunca había abandonado Cuba, es nombrado gobernador de Cumaná y solo en agosto de 1733 viajó para hacerse cargo de la gobernación.18 En vista de que el ingeniero Carlos Briones tampoco se presentó a Cumaná, Sucre resuelve, en marzo de 1734, viajar a la isla del Orinoco en compañías del ingeniero Pablo Díaz Fajardo. Una vez en el sitio se dieron cuenta de las dificultades naturales "…por estar anegada e inhabilitada los ocho meses del año… y que no había terreno para construir fuerte alguno…".19 A pesar de recibir esa impresión tan negativa, Pablo Díaz Fajardo presentó el gobernador, en fecha 8 de febrero de 1735, el proyecto para la construcción del castillo, cuyo costo alcanzaba los 300.000 pesos.20 El 10 de marzo del mismo año, Carlos Sucre lo remitió al rey. El año siguiente, el 23 de junio de 1736, el gobernador interino Marqués de San Felipe, participa al rey el fallecimiento del ingeniero Pablo Díaz Fajardo.21

Siempre para el gobernador Sucre, el ingeniero Pablo Díaz Fajardo elaboró tres proyectos para aumentar la defensa de Santo Tomé de Guayana; ellos son: 1o. Proyecto, fechado en 1732, para el reducto de San Fernando a construirse ala altura del Padrastro, cerro ubicado muy cerca del castillo de San Francisco. 2o Proyecto de una fortificación para el mismo Padrastro. Se trata de una segunda proposición, pero de dimensiones mayores. Tiene fecha de 1733. 3o. Pequeño fuerte proyectado para "la vanda del río" frente al castillo de San Francisco. También es del año 1733 y es el primer plano en proponer una fortificación en la orilla opuesta del Orinoco a fin de controlar el paso con fuego cruzado. Díaz Fajardo también proyecto las piezas para cuarteles, depósitos, capilla y otros usos a construirse en el castillo de San Francisco, pero ninguno de los proyectos elaborados por él, llegaron a materializarse.


 

 link a foto grandexxxxxxxlink a foto grande

Vista de el fortín de San Diego xxxxxxxxxxxxxxx Castillo de San Francisco sobre el río Orinoco


 Fray Francisco del Castillo de la orden franciscana, también informa que la isla de Fajardo no es el sitio indicado para construir el castillo. En su opinión debe hacerse en la Angostura.22 Poco a poco, la idea de fortificar el sitio de la Angostura va madurando. En 1738 llega a Guayana el ingeniero Antonio Jordán para conocer ese lugar y proponer soluciones. El proyecto de Jordán, elaborado el mismo, es un castillo de figura cuadrada con cuatro baluartes en los ángulos. Tampoco llegó a construirse.

En 1740 Gregorio Espinosa de los Monteros sustituye al coronel Carlos Sucre en el cargo de gobernador. A fines del mismo año los ingleses atacaron varias plazas del Caribe. El capitán Waterhouse remontó el Orinoco, ocupa el castillo de San Francisco y ocasiona daños notables a la ciudad de Santo Tomé. Esta acción inglesa, casi simultánea a la Edward Vernon, que en tres oportunidades, entre 1740 y 1741, se estrella sin éxito contra las murallas de Cartagena de Indias, fue la que aplazó la construcción del castillo de Angostura. El ingeniero Jordán se limitó a reparar los daños de Santo Tomé.

En 1743, el gobernador Espinosa de los Monteros, presionado por las opiniones de fray Diego Francisco Ibañez, vuelve a considerar la conveniencia de la isleta del caño de Limones, ubicada frente al castillo de San Francisco en la otra orilla del río Orinoco. El mismo misionero "inteligente en la fortificación" elaboró los planos.23 Se trata de dos planos que únicamente presentan dos figuras muy estilizadas y propias de los tratados: la estelar de cuatro puntas y la cuadrada con baluartes en los cuatro ángulos. Tampoco los planos de fraile se llevaron a cabo.

En 1745, Diego Tabares sustituye al gobernador Espinosa de los Monteros. En marzo de 1747 viaja al Orinoco para inspeccionar el sitio del caño de Limones y la ciudad de Santo Tomé.

A él se debe la construcción del fortín de San Diego, en el cerro que domina al castillo de San Francisco. Dicha construcción fue construida bajo la dirección del ingeniero Gaspar de Lara y estaba terminada en marzo de 1749. Sin embrago, la obra sufrió modificaciones puesto que no es la misma que conocemos hoy. Gaspar de Lara construyó un fortín de figura cuadrangular con cuatro pequeños baluartes en los ángulos y torres en el centro. Cuando lo visitó Francisco de Solano, en su primer viaje a Venezuela, en 1754, con motivo de la expedición de límites, dejó la siguiente descripción: "…El fortín nombrado San Diego, que está sobre aquel cerro o padrastro, es un cuadrante de treinta y seis pies de lado interior, con cuatro baluartes ocupados de cuatro cañoncitos de a tres que se asoman por los ángulos flanqueados…En la cortina meridional que hace frente a la ciudad, tiene dos de a cuatro, otros dos en la oriental que flanquean la espalda del castillo, cuatro pedreros ametralla sobre el septentrional que hace frente al río y en la occidental uno de a seis con dos de a tres sobre polines y abarceta: su fusilería descubre los defensores del castillo, de cuya guarnición se hace un destacamento par este Fortín. Esta tropa se aloja en un torreoncito que tiene en medio , y en él almacena sus víveres; no tienen foso, ni estacada y su muralla es endeble y de nueve pies de altura hasta el cordón…".24 Otra descripción del mismo fortín hizo fray Benito de Mora en carta dirigida al gobernador Diego Tabares. Dice que el día de San Fernando fue a bendecir el fuerte que "…tiene cuatro baluartes con su correspondientes cortinas de suficiente altura con escalera levadiza, ocupando una a modo de torrencita con proporcionada llenación, en cuyo primer piso tiene almacenito suficiente para las municiones; en el segundo, un cuartelito para las armas y soldados de guardia y encima de éste una azotea circuida de parapeto con sus pedreros que la coronan, ostentando una figura vistosa como respetuosa…"25

las dos descripciones corresponden perfectamente al plano de Gaspar de Lara fechado en 18 de abril de 1749 y no tienen ninguna similitud con la figura actual. Otro plano, de 1764, revela la planta, la misma figura cuadrangular abaluartada inscrita dentro de un recinto irregular que se asemeja a la de los planos de Agustín Crame y a la forma conocida hoy. Debido a las reducidas dimensiones del fortín construido por Gaspar de Lara y descrito por Solano, "un cuadrante de 36 pies de lado interior", es decir, solo 10.08 mts., el propio Solano, en el informe de 1758, recomendó la ampliación del fuerte de San Diego.

Dicha recomendación fue copiada a la letra e incluida en las instrucciones que el rey envió a Joaquín Moreno de Mendoza en 5 de junio de 1762. Textualmente dicen "…Para el logro de ello tanteará Ud. sin pérdida de tiempo de fortificar los dos planos que se adelantan a los frentes orientales y occidentales del fortín del Padrastro de la Guayana con una estacada fuerte en el parapeto de fajina y tierra, defendiendo desde el plano oriental con cañones gruesos la espalda del castillo y el paso de las lagunas del Baratillo y Ceiba, de forma que un tiro flanquee en los frentes septentrionales del fortín y la estancada oriental, embarazándose desde ésta con menor artillería la subida del enemigo por el Baratillo. Que haga Ud. levantar el parapeto de la cortina occidental,m y colocar en ella tres cañones de a seis para cubrir este frente con una segunda estancada. que se derribe la torre del fortín y cubra todo su cuadro interior con un tejado sobre pilares de gruesa y dura amadera fijados en el terraplén, tocando a la cara interior de los parapetos de las cortinas y donde no embarace la defensa …".26 El conocimiento de dichas instrucciones facilita la comprensión del plano de 1764; en efecto, desaparece la torre central y se cubre el "cuadro interior con un tejado sobre pilares de gruesa y dura madera fijados en el terraplén". Por cuanto el traslado de la ciudad al sitio de la Angostura se efectuó con dos años de retardo, debemos suponer que las obras de aumentar el poderío defensivo del fortín de San Diego se llevaron a cabo después de la mudanza, es decir en 1764.

Los planos de Agustín Crame indican el contorno de la figura perimetral del fortín tal como la conocemos hoy; solo ha desaparecido el saliente semicircular del lado sur. Crame tampoco asignó mucha importancia a la fortificación cuando la visitó en 1777. Para esa fecha tenía 11 cañones de diferentes calibres "…pero cuya explanadas están enteramente podridas y lo mismo la estacada, que sobre cimientos de mampostería circundan a dicha batería…".27 Las piezas para resguardo de la guarnición y los depósitos, fueron modificadas en varias oportunidades. En tiempo de Joaquín Crespo se edificó una casa de corredores para la tropa destinada a la vigilancia del lugar. En esa oportunidad también se le cambió nombre para el Campo Elías. El castillo de San Diego fue restaurado en 1975-76 juntamente al de San Francisco.28

El otro fortín que hubiera debido completar el conjunto de fortificaciones en el sitio de Santo Tomé, fue el de San Fernando. Aunque en este punto del Orinoco es bastante estrecho, los tiros de los cañones del San Francisco no llegaban a la orilla opuesta. Eso lo sabían los contrabandistas e invasores, que arrimándose hacia el lado donde no había peligro, pasaban sin dificultad alguna. De allí la necesidad de levantar una fortificación que permitiese mantener el control del tráfico del río mediante el sistema del "fuego cruzado". De este foretín, el de San Fernando, existen tantos datos y documentos que podrían proporcionar abundante material para un estudio dedicado a las complicaciones burocráticas, rivalidades, improvisaciones e irresponsabilidades. La construcción la inició el gobernador Tabares con planos de Gaspar de Lara cuyo primer proyecto es del año 1747. las obras, sin embargo comienza unos seis años después. Tabares estaba tan confiado en la perfección de la construcción que no duda en afirmar que atendrá "…solidez extraordinaria…de modo que no hay que recelar de su perpetuosidad …".29 La realidad fue muy distinta. Cuando las responsabilidades carecen de continuidad bien sea por el cambio de gobernadores, por el cambio de criterios técnicos, por modificaciones constantes, por opiniones divergentes o por escasa competencia en la dirección de los trabajos, resulta muy difícil lograr una obra de perpetuidad. se presentan miles de razones, causa y efectos para explicar y justificar el progresivo agrietamiento del fuerte construido sobre terreno pantanoso y con malas fundaciones. Antes de que llegara a terminarse fue abandonado y todo se perdió irremediablemente sin detenernos en detalle, la escueta y tajante sentencia de Agustín Crame es la mas indicada para este caso: "está enteramente abandonado y sacrificados inútilmente treinta mil pesos".30

En el sitio donde se intentó construir el fuerte, no quedan casi restos; solo un trozo de fundación en curva que recuerda la forma ovalada del proyecto. Todo lo demás ha desaparecido.


Notas:

1. Pablo Ojer, La formación del Oriente Venezolano, Universidad Católica Andrés Bello. Caracas 1966. p 571.
2. Pablo Ojer, op. cit. p. 541.
3. AGI, Santa Fe, 22 (1638)
4. AGI, Santa Fe, 218 (Madrid, 25-10-1675)
5. AGI, Santa Fe, 218 (Madrid, 25-10-1678)
6. AGI, Santa Fe, 218 (Guayana, 1680)
7. AGI, Santa Fe, 218 (Santo Tomé de la Guayana, 4-7-1680)
8. AGI, Santa Fe, 218 (Guayana, 1-10-1681)
9. AGI, Santa Fe, 218 (Madrid, 15-04-1681)
10. AGI, Santa Fe, 218 (Guayana, 1638)
11. Santiago Gerardo Suárez, Fortificación y defensa, Biblioteca Academia Nacional de la Historia. No. 131. Caracas, 1978. p. 284.
12. Para esa fecha desempeñaba el cargo de Director del Patrimonio Histórico, Artístico y Ambiental del CONAC y personalmente dirigí los trabajos de restauración.
13. AGI, Santo Domingo, 632 (Madrid, 5-5-1723)
14. AGI, Caracas 123 (Cumaná, 1-581724)
15. AGI, Santo Domingo, 590 (Madrid, 1-7-1726)
16. AGI, Santo Domingo, 584 (Madrid, 1-6-1729)
17. AGI, Santo Domingo, 590 (Sevilla, 1-6-1729)
18. AGI, Santo Domingo, 599 (Cumaná, 30-10-1733)
19. Demetrio Ramos Pérez, La defensa de Guayana, en Estudios de Historia Venezolana, Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. No. 126. Caracas 1976.p. 703.
20. AGI, Santo Domingo, 632 (Guayana, 8-2-1735)
21. AGI, Santo Domingo, 599 (Cumaná, 23-6-1736)
22. AGI, Santo Domingo, 632 (Madrid, 7-6-1737)
23. AGI, Santo Domingo, 634
24. J.A. De Armas Chitty, Guayana: su tierra y su historia, Caracas 1964. p. 135
25. AGI, Caracas, 125 (Guayana, 6-10-1749)
26. Rafael Pineda Santo Tomé de Guayana , Angostura o Ciudad Bolívar, Asamblea Legislativa del Estado Bolívar. Ciudad Bolívar 1980. Tomo 1. p.61
27. Archivo Histórico Militar, Madrid. (15-3-1777)
28. También la restauración del fuerte de San Diego fue realizada bajo mi dirección.
29. Demetrio Ramos P. op. cit. P. 723
30. Santiago Gerado Suárez. op. cit. p. 284.

Volver al Tope
 
Anuncio
Bitácora Analítica Bancaria Venezuela en Números Analítica Bancaria