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| Revista Electrónica Nº 18 Agosto 1997 |
Las comisiones de vecindad y asuntos fronterizos: promoviendo la infraestrutura de la integracion colombo-venezolana José Luis Ramírez León* Aunque parezca una verdad de perogrullo, a veces se suele olvidar que la vecindad comienza en la frontera, así su manejo directo y las repercusiones de los hechos que allí suceden tengan mayor despliegue y relevancia a nivel de los dos centros de poder, es decir Bogotá y Caracas. Es por este motivo que toda acción que emprendan nuestros dos Gobiernos, en aras de mejorar el entendimiento binacional y profundizar el importante proceso de integración que estamos adelantando, debe tener como elemento central las consideraciones correspondientes a la zona fronteriza. En especial las que tienen que ver con las condiciones sociales, económicas y de infraestructura. Es aquí, en este escenario, donde las llamadas Comisiones Presidenciales de Vecindad y de Asuntos Fronterizos están llamadas a jugar un papel determinante hacia futuro. Algo de historia Colombia y Venezuela decidieron, a finales de la década pasada, poner en práctica un importante proceso de integración que hoy es apreciado como el más exitoso de América Latina, pero que hasta hace siete años parecía una quimera, debido, en buena parte, a una curiosa paradoja: la vecindad nos había alejado. Este nuevo mecanismo preveía dos singulares instancias de relación: una Comisión Presidencial Negociadora que dentro de un marco de actuación de bajo perfil atendería los aspectos más sensibles en el contexto bilateral. De otro lado, y dada la importancia de la frontera, se crearon las Comisiones de Vecindad y Asuntos -COPAF-, para que abordaran la problemática de tan importante zona, enmarcando su acción dentro del proceso de integración que recién comenzaba. Estas últimas serán el objeto del presente artículo. Desde sus inicios, ambas Comisiones de Vecindad y asuntos Fronterizos que no constituyeron nuevos entes burocráticos, lograron incorporar a importantes figuras del sector privado y, en especial, a personas representativas de los departamentos y estados fronterizos, para que establecieran una metodología concreta de trabajo y se abocaran a encontrar soluciones prácticas y realizables en un plazo prudencial. Es así como desde la primera reunión en 1989, se vincularon a la agenda temas prioritarios que tenían que ver con: transporte y tránsito transfronterizo; sector energético y minero; sector urbano; sector agroindustrial; aspectos aduaneros y laborales; comercio fronterizo y comunicaciones; etnias indígenas; cooperación judicial; educación y cultura y salud(1). Las Comisiones de Vecindad y Asuntos Fronterizos en la actualidad Luego de un importante proceso inicial, durante los primeros cinco años, las Comisiones comenzaron a acusar a mediados de la presente década una suerte de "fatiga de materiales", que condujo a que sus presidentes(2) se propusieran un replanteamiento del mecanismo con miras a hacerlo más operativo y eficiente. En este sentido se restringió el número de sus miembros a diez por país y se redujo el número de temas a tratar a siete grandes tópicos(3), dentro de los cuales se priorizarían los aspectos más relevantes. En el fondo, lo que se buscaba era darle a las Comisiones una dimensión gerencial, acorde con los nuevos tiempos de la globalización y la interdependencia, en la cual tanto el sector público como el privado se comprometieran conjuntamente en la realización de una serie de proyectos binacionales que tenían un sólo objetivo: contribuir aún más para que la integración continuara su acelerado e irreversible camino, vía la atención inmediata a las necesidades de la zona fronteriza. Sin ir más lejos, en junio pasado se llevó a cabo en Caracas la más reciente reunión de las Comisiones(4). Con un objetivo más preciso, y priorizando lo realmente importante, se puede apreciar como resultado tangible la importancia que los dos Gobiernos, y los representantes del sector privado, le han conferido a dicho mecanismo. Vale la pena mirar de cerca esta nueva realidad. Se avanzó en la consideración y evaluación del estado de avance de obras de infraestructura, como punto determinante en la mejora de los aspectos sociales de la zona y, por ende, en garantizar mejores condiciones de seguridad para la región fronteriza en su conjunto. Veamos algunos ejemplos concretos para apreciar la dimensión de lo expuesto:
Los anteriores ejemplos, son una muestra que permite apreciar hasta dónde se ha avanzado en este campo de atender la vecindad como un elemento prioritario de la integración binacional. Ahora, y continuando con la consideración de la actividad de las Comisiones, se pueden mencionar otros importantes hechos concretos en el campo de la salud, la educación, tal y como se reseña a continuación:
En el campo del medio ambiente también se avanzó en los siguientes campos:
Sin embargo este esfuerzo se quedaría trunco si no tuviera las posibilidades de contar con apoyo financiero internacional. Para este efecto, y en fecha reciente, se entrego un estudio patrocinado por el BID, la CAF y el INTAL, que establece un "Programa de Desarrollo Fronterizo Colombo-Venezolano en al área Cúcuta-San Cristobal", que permite garantiza un soporte financiero esencial para la región fronteriza con mayor nivel de crecimiento, intercambio y densidad poblacional. Construir el futuro A partir de estos hechos y realizaciones concretas es que se puede andar haciendo un camino amplio y duradero. Se parte, por lo mismo, de la base de que aún hay mucho que mejorar dentro de las Comisiones, en especial en cuanto a su aspecto gerencial y la concreción de buena parte de los proyectos. La posibilidad de reuniones que tan sólo sirvan para presentar extensos catálogos de buenas intenciones no conducen a ninguna parte. El seguimiento de los compromisos adquiridos, así como la incorporación de los demás entes públicos y privados a la materialización de las propuestas aprobadas, son elementos esenciales para su buen desempeño y real eficacia. Esto es lo que han entendido su presidentes y miembros, y dentro de la nueva concepción de la vecindad es dónde deben cocecharse en un futuro cercano los frutos de la labor de los comisionados. De otro lado, ésta lógica de los compromisos concretos permite desvirtuar la tesis según la cual adelantar obras de infraestructura en la frontera tan sólo contribuye a aumentar la inseguridad fronteriza. Muy por el contrario, es precisamente a través de la presencia activa de los respectivos Gobiernos, y con la mejora de las condiciones socioeconómicas, como se estará restando base social y argumentos a aquellos que han terminado por convertirse en una amenaza común, y que pretenden socavar el buen entendimiento entre Colombia y Venezuela. Para una frontera tan viva, y por lo mismo sujeta a situaciones eventualmente conflictivas, se requiere profundizar en el manejo de los mecanismos que permitan recuperar la confianza entre los dos países, y que de paso se apuntale el irreversible proceso de integración bilateral. Tan sólo de esta manera, y sobre la base de un pasado ,un presente y especialmente de un futuro común, estaremos llevando a la práctica el ideal bolivariano de la integración, que dejó de ser una quimera y comienza a ser una realidad tangible entre dos países hermanos llamados por la historia a demostrar su grandeza conjunta. Notas (1)Con el tiempo, y hasta el momento, se han analizado en su interior otros temas importantes como ha sucedido con la seguridad fronteriza, en el entendido de que su manejo directo corresponde a la Comisión Binacional Fronteriza (Combifron) y se enmarca dentro de desarrollo del Manual de Procedimiento Operativo Vigente -MPOV-. (2)En ese entonces, Enrique Vargas por Colombia y Valmore Acevedo por Venezuela (3)Para el momento la agenda contemplaba cerca de 40 temas. (4)Presididas en la actualidad por Valmore Acevedo y Germán Jaramillo. (5)En este sentido, y en lo que a infraestructura se refiere, se continúa con el proyecto del eje vial San Cristobal-Cúcuta-Bucaramanga-Medellín, que permitirá aumentar el intercambio comercial y de paso ofrece a Venezuela la posibilidad de acceder a la costa pacífica colombiana. *Abogado. Profesor e Investigador. En la actualidad Ministro Plenipotenciario de la Embajada de Colombia en Venezuela. Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor y no comprometen al Gobierno de Colombia. |
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