Esta Semana
Revista Electrónica       Nº 18     Agosto 1997

Esta Semana

Chirac a la carga: Latinoamerica, en la mira

Gabriel Gutiérrez Rubio

Francia volvió a voltear la mirada al continente americano. Y esta vez lo hizo de manera agresiva, con una fuerte impugnación al dominio de Estados Unidos en el continente y con una propuesta de celebrar una histórica reunión cumbre entre la Unión Europea y Latinoamérica.

El Presidente francés, Jacques Chirac, al retomar las iniciativas de acercamiento con el hemisferio forjadas por los dirigentes galos Charles de Gaulle y Francois Mitterrand, realizó a mediados de marzo una gira a Brasil, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Argentina con el propósito explícito de recordar a los latinoamericanos que del otro lado del Atlántico existe una potencia que puede equilibrar el dominio estadunidense en las esferas económico, cultural y social: Francia.

Durante su agresiva gira, Chirac destacó los los firmes lazos comerciales del viejo continente con el bloque comercial del sur, Mercosur, y las brillantes perspectivas de cooperación entre los bloques.

El mandatario galo siempre atacó, en tono diplomático, la supremacía de Estados Unidos en la región y en cada uno de los países visitados. Por ejemplo, en Bolivia, aprovechó la ocasión para condenar a los principales países consumidores de estupefacientes (Estados Unidos) y ofrecer alternativas a los campesinos cultivadores de la hoja de coca. En Brasil, condenó el dominio de una sola potencia y abogó por eliminar las barreras comerciales y fomentar una mayor apertura económica; y en Argentina repudió las violaciones a los derechos humanos.

Chirac fue claro al convocar a la cumbre entre Europa y Latinoamérica: No depender de una sola potencia ni de un sólo tratado comercial -léase Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TNLC). En Asunción, dijo que "a Europa le interesa América del Sur porque es la potencia del futuro", y destacó que "la patria de Napoleón Bonaparte ahora abre sus brazos a esta región del mundo para trabajar por su engrandecimiento".

Hace bien el mandatario galo al llamar la atención de la dependencia latinoamericana de una sola potencia que impone políticas a su antojo castigando, recompensando, o "descertificando" a naciones que, forzosamente, deben actuar de acuerdo con sus intereses. Como bien lo señaló, el mundo del futuro será multipolar, organizado en grandes bloques comerciales, y qué mejor que Latinoamérica abra otros caminos de integración que finalmente conduzcan al bienestar de sus pueblos. Sin embargo, Chirac -y Europa en su conjunto- deben entender que América Latina aun no percibe los beneficios del modelo económico neoliberal que actualmente aplica y que para integrarse comercialmente necesita primero que nada elevar los ingresos de sus habitantes. Primero tiene que caminar antes que correr.



El Excelsior, Jueves 07 de Agosto de 1997

Anuncio
Bitácora Analítica Bancaria Venezuela en Números Analítica Bancaria