Sofía Imber y el Museo: denominador
común, la excelencia
Miguel Ángel Blanco C.*
Durante dos décadas quién no se despertó una
mañana con Sofía Imber entrevistando a las personalidades
más polémicas del momento, con su voz pausada, y su estilo
inquisitivo, algunas veces hasta irreverente. Desde hace más de 15
años está a la cabeza del Museo de Arte Contemporáneo
de Caracas (MACCSI), el cual lleva su nombre en honor a una labor excelente.
Hablar de Sofía Imber es hacer mención a una carrera periodística
fructiva, caracterizada por el trabajo diario. Contando apenas con 25 años
ya poseía una amplia experiencia periodística como colaboradora
de El Universal, El Nacional, El 2001 y Últimas Noticias; y de las
revistas Páginas, Élite, Momento y Kena.
Durante 21 años condujo el espacio de Opinión "Buenos
Días", "me levantava a un cuarto para las cuatro para irme
al programa" nos comenta orgullosa. Por allí desfilaron las
personalidades más polémicas del ámbito político,
científico, sociocultural y económico. Entre ellos podemos
destacar a: Mario Vargas Llosa, Jimmy Carters, Jorge Luis Borges, el Dr.
Cristian Barnar, Fernando Botero, Lech Walesa y los venezolanos Arturo Uslar
Pietri, Gonzalo Barrios, Marcel Roche y Alfredo Roche, entre otros.
Nace un museo
El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber (MACCSI)
se ha convertido en un punto obligado de referencia en lo que a la expresión
artística contemporánea se refiere. Cuando se inicia la construcción
de Parque Central, en 1971, surge la inquietud de reservar un espacio al
arte dentro de todo el concreto.
Llega a través de la publicidad al museo, ya que era necesario
promover el Parque Central de una forma positiva porque la gente decía
que eso iba a dañar la ciudad. En ese entonces surgió la pregunta
del por qué no construir una especie de galería, un lugar
para promocionar el arte, lo que "empezó como una chiquitica"
hoy día cuenta con 16 mil metros cuadrados.
La excelencia del Museo
Para Sofía Imber, "el museo es un medio de comunicación
educativo. "Cuando me preguntaron cómo iba a dirigir el MACCSI
respondí, como una reportera, lo dirijo como un periódico,
es un espacio atípico, sui géneris, eficaz y para la gente,
que se disfruta a través de la plástica como forma de expresión,
el museo es para tocarlo".
El MACCSI cuenta con casi 2.500 obras, entre pinturas, esculturas, dibujos,
gráficas, fotografías, videos e instalaciones aunque todo
empezó con 50 obras entregadas en calidad de comodato. "Un museo
no se puede hacer en un día,
si tú esperas tener, la
escultura más perfecta, el cuadro más perfecto, la fotografía
más perfecta, nunca terminas". Señala que el trabajo
del museo es arduo y constante, el resultado de esta labor es un público
que encuentra en el museo un lugar familiar que siente como suyo.
Pero la labor del MACCSI no se queda en las salas de exposición.
Como un buen medio de comunicación ha logrado proyectarse. La biblioteca
del museo que cuenta con más de 40 mil títulos relacionados
con las artes visuales, una importante colección de catálogos,
ediciones en sistema Braile. El MACCSIBUS lleva un pequeño museo
a poblaciones lejanas del país así como a sitios rurales.
A través de los Talleres se incorpora al público a una experiencia
artística práctica e interactiva.
El museo posee un servicio especial para Minusválidos, donde se
busca formar la sensibilidad plástica de quienes no pueden ver. Además
de esto también se realizan visitas las cuales buscan impartir el
conocimiento artístico y fomentar la participación comunitaria
en la actividad museística, procurando un cambio en la percepción
del espectador sobre la obra de arte, brindando elementos de valoración
estética que superen la ya ampliamente discutida noción de
gusto, a la vez que incentiva al público a incorporarse activamente
en la programación de servicios del Museo.
Después de dos ediciones exitosas y controversiales, el museo
se prepara para la tercera edición del Salón Pirelli en octubre
de este año y que contará con la participación de Colombia
y Brasil. Todo empezó con salones de jóvenes y Bienales de
Barro, cuando se pensó en un salón que acogiera las propuestas
jóvenes, "tocamos la puerta correcta" y Pirelli apoyó
el proyecto. "Ya nos estamos preparando para la cuarta edición
ya que va a realizarse el último mes del 99 y el primero del 2000".
El museo espera que vengan representaciones de Italia y Portugal.
La excelencia de Sofía
Qué hace que una labor sea excelente, para Sofía Imber
la excelencia es trabajar, es un momento donde ningún detalle deja
de ser importante y la suma de esos detalles puede producirla. Insiste que
la clave, si es que existe, no es soñar las cosas, sino hacerlas,
trabajando día a día, "no rompo paradigmas, simplemente
trabajo".
A Sofía no se le ha acabado esa chispa que la ha caracterizado
y nunca falta un comentario ocurrente y gracioso. Cuando le preguntamos
¿quién es Sofía Imber? Contesta tajántemente:
"no sé quién es Sofia Imber, no he pensado en ello, tengo
mucho trabajo".
Después de estar tantos años en el museo nos comenta que
ya forma parte de ella. "Cuando algunas personas me dan la cola y les
digo que me lleven a mi casa, me traen aquí, lo único que
me ha faltado es traerme mi catre y mudarme". Sin embargo, a pesar
de sentir este espacio como propio, señala que es como una casa alquilada,
la siente suya pero no le pertenece, pero que a la vez siempre estará
con las puertas abiertas.
La excelencia de Sofía está más allá, está
en su profesionalismo y en la frescura de su memoria, no tiene fronteras
generacionales, es una exquisitez conversar con ella. No cree en el cansancio,
de hecho la palabra le causa molestia. Lleva puesto dos relojes, "por
si uno de los dos no tiene la hora correcta". Para ella "el museo
no está de espaldas, está de frente y siempre escucha".
Siempre viste elegante y su mejor traje es su sonrisa, siempre fresca
y elocuente. Es polifacética, puede hablar con un político
y a la vez conversar abiertamente con un estudiante, "me encanta estar
rodeada de jóvenes, siempre te dan algo que aprender" comenta
alegremente. Al final podemos ver dos vidas, la del museo y la de la mujer,
conjugadas con un denominador común: la excelencia.
* e-mail: migblanc@analitica.com |