Corina Briceño: El Misterio de "Atta"
"Atta" es una vivienda indígena. "Atta" es
una palabra, un concepto y un lugar.
"Atta" es para Corina Briceño un tema para la exploración
de lo más intenso de su creatividad. "Atta" es su pretexto
plástico.
"Atta" es una morada de Dioses y de Hombres, es lo primitivo
y lo esencial, lo que contiene al hombre que la habita y a sus herramientas.
Es el misterio de la tribu Yekuana del alto Kunukunuma, en el soberbio Amazonas.
Síntesis de todo ésto es Atta de Piedra, pintura
central de la nueva serie que la artista trabaja actualmente. Es una tela
cubierta en sus tres cuartas partes del primer plano por una misteriosa
mancha entre azules y grises, que se proyecta hacia arriba. Desde esa superficie
surge un símbolo plásticamente estructurado como una masa
de color que significa y encierra la cosmogonía de una raza. Como
forma orgánicamente viva que palpita, es una churuata de aire y poesía,
es un volcán invertido con su fuego interior, es al final la morada
protagonista de su propia esencia cosmogónica, con sus espíritus
y sus lenguajes incomprensibles para los hombres no sensibles.

Esta nueva serie es también la síntesis de una reflexión
a partir de sus incursiones en su paisaje interior y su naturaleza interna.
Es la relación de un paisaje y una naturaleza real lo que busca cuando
viaja a la selva. Un viaje completa que realiza cada año, en el que
como ella misma dice "allí observe, trabajo, tome nota y a veces
haste pinto una tela. La selva virgen, la selva no domesticada, me acerca
más a la esencia universal del origen del ser humano. Esto es una
confrontación conmigo misma que me hace ser más observadora,
es la confrontación con lo vivo lo que me interesa, no el paisaje
por el paisaje mismo, busco lo primitivo porque me hace acercar a mí
misma". Corina Briceño viaja por los caminos del hombre indígena,
va más allá de donde ha llegado la llamada civilización.
Se impregna de una cultura a la que solo tienen acceso algunos seres privilegiados.
Toma apuntes en un cuaderno de bitácora que minuciosamente lleva
con dibujos de elementos que le interesan y con las reflexiones escritas
que esas observaciones le inducen, bocetea posibilidades de próximas
obras, al tiempo que comienza telas que son intervenidas por los mismos
indígenas, con sus manos y sus palabras, para luego ser finalizadas
en el estudio.

Para realizar otras pinturas, Corina extrae elementos de aquella "Atta",
morada fantástica. Aisla objetos como escaleras, canoes, pilones
de yuca, aisla conceptos y palabras, para combinarlos en la superficie de
la tela como testigos de soledades y de lugares sagrados habitados por espíritus
que poseen un vocabulario secreto inaccesible: es el lenguaje de sus Dioses.
Cada uno de estos elementos pierde su carácter cotidiano, ilustrativo
o retórico, para convertirse en un símbolo. Aquí no
hay nada que contar, pero sí hay algo que descifrar en el dibujo
del tema y en la estructura del espacio pictórico. La canoa sin agua,
dentro de la churuata, es el símbolo del "exodo y la comunicación",
es decir de lo que se ha ido y de lo que todavía existe. los pilones
de yuca, constituyen la representación de los espíritus pertenecientes
a la cosmogonía de la tribu, de la energía acumulada por siglos,
es la todavía permanencia del indígena en su habitat, la escalera
es la comunicación de una soledad humana con su cosmos, con sus Dioses.
E1 juego de lo real con lo simbólico, crea un "encerramiento"
del espacio pictórico, plásticamente demarcado por una suerte
de ventana al borde de la tela y el que desde un punto de vista conceptual
expresa la posibilidad de dos realidades superpuesta, una visible y otra
no visible. Qué existe detrás de la visible? Posiblemente
los fantasmas de Corina Briceño.

Marcar la tela con palabras no es nuevo, pero en la pintura actual de
CB adquiere una connotación especial. Aquí la palabra no es
una guía para la lectura del discurso plástico de la obra,
es una caligrafía como propuesta conceptual que plantea la relación
entre lo de antes, lo después y lo de ahora. Esa palabra es el nombre
dado a las cosas, a los hombres y a los dioses, primero con un alfabeto
indígena, luego en el Latin de los conquistadores en tiempos de la
colonia y hay en el que ellas han devenido. Estas palabras no han aparecido
en las telas como el producto de un capricho de la creatividad de la artista,
son el resultado de su investigación en mapas antignos, del estudio
y trabajo con los indígenas, de la vivencia personal y de la lectura
de una bibliografía especializada.
Corina ataca la tela con la pasión de sus fantasmas. Texturas
gruesas creadas con arenas traídas de aquellos lugares remotos que
ella visita y su alma habita, expresan la fuerza de un paisaje. Azules,
amarillos, negros, ocres, se combinan por media del trazo grueso, para producir
temperaturas cromáticas graves, que al jugar con la sutil fuerza
de la luz, producen una sensación de transparencias. A medida que
va trabajando la pintura, la artista da lo que ella le exige. Con la experiencia,
la intuición y la premeditación, dejando también que
el azar intervenga, esta mujer artista ha producido una obra con coherencia
y continuidad.

Para llegar a esta última serie de pinturas, Corina Briceño
ha tenido que transitar muchos caminos. De la artista grabadora surge la
artista pintora. Del tema persistente del paisaje, con o sin la presencia
humana, como una reflexión y una expresión de un paisaje
interno, pasa a las piedras como totems de presencias primigenias, incursiona
en el espacio tridimensional y busca en culturas primitivas la posibilidad
de trascender de la naturaleza conocida, natural y humana, a su esencia
más interior y espiritual. Aunque siempre ha partido de temas ligados
a la realidad de su entorno, su obra no se ha visto limitada por esa circunstancia;
el tratamiento de los elementos formales, como una constante, la ha llevado
a crear atmósferas fantásticas que conducen al espectador
a hurgar más allá de lo que está observando. Cada obra
para CB es la realización total de su ser artista en relación
con su Yo humano. E-mail cbriseno@etheron.net
Usted puede disfrutar de esta exposición en la Galería
Icono, calle Madrid, Las Mercedes |