Proyecto Sigala
Conocí a Sigala, creo que en 1960 y tantos,,, Yo salía
de la casa de Guillermo y Sofía Meneses y él entraba. Sofía
nos presentaría en la puerta del editor de la afamada y novedosa
revista CAL. Creo que Alirio -como he comenzado a conocerlo ahora por su
hermana Carolina- estaba recién llegado de Filadelfia, donde había
estudiado joyería y fotografía


Realmente nos vimos muy pocas veces y siempre en una que otra galería
y museo. No congeniamos y el saludo era siempre muy frío, burlón
y arrogante. La mas estrecha experiencia fue compartir el jurado al Premio
Nacional de Fotografía que se le otorgó a Alfredo Boulton
y donde si intercambiamos "pareceres fotográficos".
Hoy, por una razón muy afortunada y acobijado por una confianza
bien ganada con doña Rosa, Guiomar y Carolina
su estrecha familia, me han dado la oportunidad de conocer, sentir, palpar
y escudriñar en la intimidad del mundo extraordinario de Alirio José
Sígala, el primer premio nacional de la fotografía en Venezuela,
otorgado muy merecidamente en 1990.


Aunada esta confianza al testimonio tan común de sus múltiples
y estrechos amigos que pudo ir sembrando junto a sus imágenes fotográficas
que han dado tanto a un merecido espacio y capítulo de nuestro arte
fotográfico contemporáneo.
Alirio peleaba con todo el mundo. Una personalidad extraordinaria, vehemente,
generosa, clara, atrevida. estrambótico, manipulador social, arrogante,
burlón, muy seguro de sí y que le creo enemigos como extremos
y bellos amigos . Para su amigo muy respetado, Claudio Perna, - porque esta
era la forma de dar amistad Sigala, el respeto antes que todo - lo definiría
como distante, enigmático y misterioso. José creía
plenamente en su genio, luchaba constantemente por reunir la escenografía
de un mundo que nunca logró a plenitud registrar en sus imágenes.


Virginia Betancourt apunta que "era una persona auténtica,
alerta, generosa y celosa de su privacidad; abierto al mundo y apegado a
su tierra. De pocas palabras y capaz de gestos de hondo significado".
Sigala para mí, después de conocer mas de 50 mil negativos
de su archivo, después de ir "leyendo" sus fotografías
en los medios impresos, periódicos y revistas, donde yace su verdadero
arte y aporte como un virtuoso documentalista y reportero gráfico
de la sociedad y mas que todo de su belleza donde siempre buscaba la honestidad,
la sinceridad, la apertura de la máscara de la humanidad, donde el
era el personaje principal.


Hubo algo también muy característico en la personalidad
de Sigala y fue su constante deseo de estimular y proteger al artista y
creador anónimo, tanto a nivel popular y artesanal como novel fotógrafo,
de allí su esfuerzo silencioso por organizar y curar muestras de
todos ellos. Esto aunado, en sus últimos años por la protección
y defensa de las viejas casas coloniales y por preservar el registro iconográfico
del país cuando lo asienta en una frase muy concreta: UN PAIS SIN
MEMORIA ES UN NAUFRAGIO.



José aprovecho un buen silencio de la actividad fotográfica
en Venezuela en los sesenta, con todo el peso cultural que traía
en sus baúles londinenses y filadelfianos, se reunió y escogió
la gente que podía ayudarlo, aceptarlo y proyectarlo, pudo lucirse
abiertamente y fue muy acertado en su actitud, totalmente ajena a complacencias
sociales, comerciales, museísticas o gubernamentales, favorecido
también por una posición económica que le dio oportunidad
de desechar las tentaciones cotidianas de la mediocridad y el conformismo
y donde él siempre impuso sus condiciones para salvaguardar la pureza
de su creatividad.



José Alirio hizo lo que quizo o "lo que le dio la gana"
como lo decía en las entrevistas que le hicieron con gran arrogancia
y sabía la limitación terrible de su espacio y de su tiempo
vivencial. Lo instruyó y se retiró desesperado en su terruño
larense para tratar de ganarle tiempo a la imagen de la vida, a sus fantasías
que registraba con su cámara y que no pudo continuar creando en su
propio mundo, donde hoy deja sus huellas por todos los lados donde puso
pie, sueño y vida.


Aquí junto a la cronología he reunido algunas opiniones
registradas y dichas por Alirio José Sigala en diferentes entrevistas
que le hicieron y exprimen sus criterios sobre su posición, su estética
fotográfica y su concepto creativo y significación del entorno
que lo conoció y disfrutó como "bont vivant" y sobretodo
denotan la personalidad de un caballero pleno de virtudes.


Sólo para cerrar las intimidades de este personaje, sobretodo
íntegro artista y creador de múltiples escenarios donde su
sombra fue presencia ineludible, vaya una de las referencias mas notorias
que me han afectado y que considero la que encierra todo su ser como creador
de imágenes cuando parecería gritar: QUISIERA MIRAR LAS
COSAS HASTA QUE ME LLOREN LOS OJOS... |