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¿ Cuál es la temática de Sigala y cómo la
asume, en sus casi treinta años de "mirar hacia adentro"
en su constante trayectoria fotográfica?
Para nosotros fue una experiencia única y extraordinaria. No estar
involucrados íntima ni afectivamente con el personaje nos dio la
oportunidad para haberlo conocido por sus hechos plasmados básicamente
en los periódicos y las revistas donde plasmó su trabajo como
insistente elaborador de imágenes de la realidad social de su país.
Desde el trabajo, "escolar" de sus imágenes realizadas
en Maine, Filadelfia, damos constancia de su interés por lo que quería
plasmar en su trabajo creativo: los detalles urbanos, las casas, las ventanas,
las escaleras, los rostros, las figuras humanas, la arquitectura, la naturaleza,
el paso de la humanidad confrontado a su entorno. Y desde este trabajo de
1963 será el guión permanente de sus imágenes que conforman
esta muestra que puede abarcar hasta 1990.



Sigala es constante e íntegro en la búsqueda y concepto
de sus imágenes. Tiene la oportunidad, muy personal de hacer lo que
quiere y lo que le atrae del mundo que le toca vivir y que contradictoriamente,
no le interesa compartir ni complacer. Se aprovecho de la circunstancia
social y de la vanidad que sus modelos y temas le interesan y tiene un interés
muy especial en darlos plenamente a los alumnos que tuvo y disfruto. En
eso hay un evidente y notorio interés por darse a plenitud, en una
forma muy transparente y directa para que los demás también
pudieran aprovecharse de su libertad creativa.
Sigala crea y plasma su mundo en las imágenes que hace de sus
rostros, de los aconteceres mas comunes y ligados a nuestra tradición
y a nuestros valores. Cree mas en el hecho de la humanidad, en los detalles,
en las raíces, en lo vulgar, en lo espontáneo y corriente
con un deseo perseverante que nos demos cuenta y conozcamos lo que la vanalidad
no nos ha dado el tiempo y el espacio para disfrutar. Se hace un permanente
denunciante de la trivialidad del venezolano y su indiferencia hacia lo
verdaderamente nuestro, porque cree en nuestras raíces, en el factor
telúrico de la tierra y el barro que nos ha hecho.



Los temas afrontados por Sigala, puestos ya de manifiesto en esta publicación,
encierran un mundo íntegro, real, lleno de contradicciones afortunadas
donde la belleza humana se enfrenta a una realidad que el siempre quiso
"disfrazar" con sus escenarios, sobretodo con su LUZ. Sus retratos,
la especialidad mas notoria de su obra, los enfrenta en forma sarcástica
y hasta cierto punto burlona. Bebes, niños, adolescentes, madres
y padres, ancianos , modelos, ejecutivos, políticos, artesanos, artistas,
actores, cantantes, personalidades , paisajes y hasta publicidad, en fin,
son parte de un mundo que nos recrea con sus ambientes y composiciones extremadamente
bien logradas en espacios muy originales. Por eso hizo escuela, reto y compromiso.
Los temas originales de la escuela fotográfica, que tuvo muy influida
por la creación norteamericana se hace sentir y es una constante
en su creación venezolana que hoy podemos confrontar y que encierra
un periplo entre 1964 y 1990 básicamente. Valga la pena citar la
inclinación inicial de Sigala hacia la joyería, el diseño
y la arquitectura que mas que todo demostró su creatividad hacia
la perfección de los objetos y metales nobles, la composición
en el detalle urbano, así como una facilidad de manipulación
artesanal innata.



José Alirio vio, sintió, captó, sufrió la
belleza en todo lo que veía y para eso uso su cámara, en el
circo, en el acontecer social, en el béisbol, en los toros, en las
plazas, en las calles, en las ventanas, en las escaleras, en las formas
de sus modelos, en las líneas de la arquitectura, en los detalles
de las casas, en lo que le decían sus modelos, en la frivolidad,
en las escenas del teatro, en las telas, en la luz de sus ambientes. Todo
esto con su empecho en estar con todos ellos para complementarlos por su
angustia de hacerlos mas reales, mas verídicos ante lo incansable
que el quería construir, hacer de sí.
Sigala presiente y hace un retiro discreto ante su proceso creativo,
marcado por la muerte de su padre en 1989, con quien confronto un problema
generacional que lo llevo a reflexionar y a empeñarse en "buscar
la luz de Barquisimeto" su tierra natal a la que dedicaría sus
últimos años por volver a la raíz y a los temas originales
de su obra, cuando la confrontó al regresar al país en 1964,
a Curarigua, la tierra de origen familiar que le dio las raíces para
creer y proteger en la forma mas desinteresada por valorizar y estimular
a los artistas nacientes y populares y rodearse del entorno que lo vio nacer
al insistir en rescatar la memoria del país olvidado.



De allí su mundo de Petare y de Santa Rita en Cabudare, donde
encuentra la verdadera realidad de su cotidianidad. En la casa colonial
de Petare que adquiere en 1980 en un deseo público del rescate de
estas mansiones y que acompañaría con algunos reportajes publicados
en la prensa es donde Alirio construirá su verdadero mundo, el mundo
que iba recogiendo con angustia y perseverancia enfermiza y donde involucraba
a sus mas íntimos amigos al comprometerlos en ir recogiendo cuanta
baldoza, puerta, ventana, adoquín, teja, lata, tablones... Es el
sitio de su propio y mas íntimo encuentro con su soledad que compartía
con los suyos, con sus ángeles, con su luz, con sus telas, con sus
espejos, allí logrará los mejores retratos de los grupos de
sus amigos, allí los adorna y encierra en sus escenografías
y con ellos siempre querrá compartir y participar a través
de los espejos que reflejen su propio rostro. Hay una insistencia también
de pasar a la posteridad junto al mundo de fantasía por el cual siempre
quiso lograr para hacerse dueño de la realidad.
Haber trabajado con los miles de negativos que hacen la obra y el mundo
de Sigala, significan un enorme reto. al no poder disponer de copias positivas
de sus imágenes y donde tuvimos que asumir el papel de interpretar
su selección para dilucidar la verdadera obra creativa de un artista
que dio integramente lo mejor de sí. Un compromiso que asumimos y
confrontamos desde nuestra perspectiva de observadores y apreciadores de
una obra muy completa, muy sincera, muy constante, muy plasmada en imágenes
bellamente logradas, concientes, donde se siente una totalidad intrínsecamente
bien realizada.


José Alirio Sigala Venegas ( 1940-1994 ) muere afectado por el
sida, cuando tiene que morir. Su obra fotográfica, de verdadero e
íntegro artista lo va diciendo, como también lo cita su amigo
Fruto Vivas al decir que José con su muerte " se echó
su Leica al hombro y viajó a retratar el Universo".. y por eso
no morirá nunca, porque es el derecho de los creadores.
Aquí esta el mundo de Sigala. El lo quiso así y lo logró
a plenitud, como Claudio Perna lo definió, "un inventor visual"
y parafraseando la cita de Saint-Exupery recordada por el padre Baquedano
que "sólo se ve bien con los ojos del corazón" aludida
a la posición estética de nuestro artista merecedor del primer
premio nacional de fotografía en 1991.


Valga la pena conocerlo porque también es nuestro mundo, es nuestra
fantasía y todos tenemos derecho a estar en EL para seguir
mirando hasta que nos lloren los ojos... |