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Octubre / 1 9 9 7 / N°
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La Despolitización
de Venezuela
Comentarios
de Nuestros Lectores |
Te adoro Doroteo!!!!!!
Los acontecimientos históricos llegan a hacerse
históricos porque son muertos cuyos dolientes tienen capacidad de
trabajo propagandístico. Nadie recuerda por estas fechas de que palo
se ahorco Judas Iscariote. Pero imagine el lector la repercusión
si Judas, en lugar de escoger un palo anónimo, hubiese escogido algo
así como el Samán de Güere del Jardín de Getzemani...
Quien aguantaría al cronista hacedor de historias: -El Samán
de Güere da para todo-, resumiría las crónicas de crónicas
sobre el robusto árbol, al que debemos solicito amor...
Pues bien, un acontecimiento que hemos de hacer histórico
con esta líneas esta a punto de ocurrir, si no es que ya esta ocurriendo:
En la isla mayor del Archipiélago Japonés,
HONDO, estarán representadas por un periodo breve de tiempo dos generaciones
de venezolanos comunistas. No es preciso señalar que el representante
de la vieja generación ya no es comunista, y se pone en duda que
alguna vez lo haya sido; pero si no forzamos la cuestión entonces
no será la primera vez de nada y estas líneas perderían
su razón de ser.
En representación de un lejano país donde
no hay dinero para homologar a los ancianos pensionados, y en apoteósico
derroche de recursos de la nación, visita el Archipiélago
Japonés -suponemos que por vez primera- el Ministro de GORDIFLAN
de lo que queda de la República de Venezuela: Excelentisimo Dr. Doroteo
Petkoff; acompañado de una comitiva cuya numero destaca, sin lugar
a dudas, no la escasez de recursos sino la escasez de criterios para administrarlos.
Visita de "suma" importancia, que le "resta" méritos
a la sabia política del Ejecutivo de mantener la Embajada de Venezuela
en Japón sin embajador.
En acción coherente y consistente con los jóvenes
"socialistas" que le dieron la vuelta al mundo a fuerza de becas
Gran Mariscal de Ayacucho (Ibsen Martínez dixit), el ex-líder
de todas esas ex-juventudes ha decidido romper con largos años de
sedentaria vida tropical (miamazos más, orlandazos menos!) y salir
a "conocer mundo" utilizando para ello la beca-ministerio que
le cediera el Ejecutivo Nacional en nombre todos los venezolanos por nacimiento
y naturalización.
Ayer le consigue usted en un concierto coral en alguna
ciudad germana, como podría encontrarle hoy en un karaoke bar de
algún barrio tokioita; sin contar el sacrificado trabajo de ir a
recibir instrucciones semanales de los centros "globalizantes".
Actividad esta, que se ve interrumpida de cuando en vez por el instinto
patológico de retratarse en el padock de ganadores al lado de Papas,
Mamas y Jefes de Estado que visitan lo que queda de la república,
cuyos intereses el candorosamente tiene el gusto de representar para usted,
amigo lector.
Quien esto escribe pertenece a esa ya no tan nueva generación
de comunistas venezolanos que sin ser Nostradamus y a la temprana edad de
16 años predecía el importante rol que los ex-"socialistas"
venezolanos jugarían en el desmoronamiento de los ideales y de las
ganas de construir la nación que la mayoría requiere: la de
la sociedad justa.
Es mentira que el poder corrompe, lo que corrompe son las
ansias de poder personal. Cuando adefesios como el Excelentísimo
Doroteo llegan al "poder" ( y nótese lo globalizante de
las comillas!) es porque el mandado esta hecho. Es entonces cuando la desfachatez
propia a su ex-liderazgo y a su ex-hombría le obliga a usar los aparatos
de represión para censurar y acabar con las verdades para sorpresa
de moros y cristianos le obliga a sugerir métodos de control de los
medios de comunicación a los "damnificados empresarios"
criollos. Pero las verdades le estarán mallugando las sienes hasta
que se consigan un buen palo anónimo, digamos un asiático
cerezo otoñal, de donde colgarse.
Escribe que algo queda...
(*)Manuel Brito
Nagoya, Japón. |
Comentarios al tema del Ruedo
Político
Cuando leí el artículo de Janet Kelly, al
principio pensé que era irónico y en ese contexto me pareció
excelente. Después, sin embargo, me asaltó la duda: ¿y
si no es irónico? Y si ella piensa en verdad que no está mal
tener una campaña que no importa mucho, porque total las diferencias
entre candidatos no significan diferencias sustanciales entre programas
o formas de concebir el país? ¿Será que en verdad no
importa que "Gane quien gane, vamos a ver una política económica
y social más o menos ortodoxa, cuyas particularidades de ejecución
serán determinadas por la coyuntura" y no por lo que Irene o
Salas Romer, o lo que los ciudadanos si a eso vamos, queramos para nosotros
y para nuestros hijos?
Decir que no importan demasiado las diferencias ideológicas
entre los candidatos presidenciales me suena peligroso. Escucho a la "clase
media", que parafraseando a Ibsen Martínez es la abanderada
del fascismo ordinario, apoyar indistintamente a Irene o a Salas Romer,
por ejemplo, argumentando que en este país lo que hace falta es un
gobierno de mano dura, que acabe con los corruptos, que le ponga coto al
descalabro, que no escuche a nadie. Hasta he oído decir "aquí
hace falta un gobierno fascista en ese sentido". Esto debería
infundir miedo a quien se dé cuenta de que la anti-ideología
y la anti-política con frecuencia se convierten en un discurso totalitario.
La misma Janet Kelly nos ha alertado sobre los peligros
del método fascista, en su artículo premiado por el Nacional
en 1997. Me pregunto, sin embargo: ¿hasta qué punto la indiferenciación
ideológica y programática entre los partidos no esconde una
ideología unitarista, totalitaria y donde la disensión no
solamente no se promueve sino que se considera totalmente prescindible,
innecesaria? El discurso político no tiene que ser golpista para
ser totalitarista. Por otro lado, ¿qué significa que las particularidades
de ejecución del futuro gobierno estarán determinadas "por
la coyuntura"? ¿Es que no hay opciones posibles entre diversos
cursos de acción? ¿Es que hay consenso sobre temas tan fundamentales
como los servicios públicos, la educación, la economía
informal, el desempleo, la calidad de vida?
Una coyuntura no es un problema que tiene una sola solución
posible. Lo malo es que a estas alturas de la contienda, por supuesto hace
rato empezada, yo al menos no tengo la menor idea sobre qué piensan
Irene, Salas Romer, Alfaro Ucero, Claudio, ni nadie más sobre los
temas que los ciudadanos comunes y corrientes, y angustiados por nuestro
presente y futuro, consideramos importantes. Janet Kelly tiene razón
al decir que (al parecer) no hay diferencias sustanciales entre ellos. Pero
eso no es loable. Eso no hará "divertida" la campaña.
La hará patética en todo caso. Estamos a tiempo para plantearnos
otro tipo de ruedo político? Tal vez este ruedo electrónico
sea un comienzo...
E-mail: nlejter@newton.iesa.edu.ve |
Una excelente iniciativa la presente sección
Un verdadero ruedo político que nos llama a la reflexión
sobre un tema que nos preocupa (o debería preocupar) a todos los
venezolanos. Realmente hemos entrado a una "sabrosa" campaña
electoral que evidencia, entre otras cosas, el nivel de irresponsabilidad
y banalidad en el cual estamos viviendo en la actualidad. Nunca se había
visto en nuestro país tal grado de perdida de rumbo político
y de superficialidad en torno a un proceso tan importante, como es el escoger
a quienes nos van a dirigir en el futuro. Como bien apunta Emilio Figueredo
en su artículo, el reciente show que pusieron en marcha los copeyanos
durante la Convención nacional del partido verde, es una muestra
fehaciente de ese estado de superficialidad que hoy acompaña a nuestro
proceso electoral y la lucha por el poder. ¿Dónde están
los análisis y los debates serios en relación a los problemas
fundamentales políticos, económicos, sociales que aquejan
a nuestro país y que esperan pronta solución? Pocos son los
dirigentes y los partidos políticos que están considerando
seriamente estrategias y propuestas de políticas públicas
en un país que si bien ya tiene un camino a seguir en materia económico-social
-como dice Janet Kelly- aún cuenta con gran cantidad de problemas
por resolver a corto, mediano y largo plazo. En un afán desesperado
por captar votos en un electorado anómico, desilusionado y hasta
deprimido, la mayoría de quienes se han lanzado al ruedo electoral
están utilizando el discurso apolítico sin contenido específico
y el manejo de símbolos e imagenes para tratar de motivar en algo
a la población. No obstante, la mayoría de los venezolanos
continua indiferente y apático. Las encuestas de opinión pública
nos revelan que el candidato que puntea en las mismas es el "ninguno",
lo que indica que los niveles de abstención y votos nulos serán
-si prosigue esta tendencia- los grandes ganadores de las elecciones de
1998. De tal forma, esta prematura sabrosura electoral lo que pareciera
estar logrando es un mayor hartazgo y cansacio en nuestro potencial electorado. |
Excelente Idea
El Ruedo Político me parece una excelente
idea que permite, como ustedes mismos señalan en la introducción
de la sección, que los ciudadanos comunes y corrientes, y políticos
como todo ser humano, opinen sobre algo que nos es común y a veces
nos intimida.
Mi comentario se traduce en que la despolitización
de nuestro país tiene una causa fundamental: los partidos políticos,
creados para mediar entre el pueblo y las instancias decisorias, hace ya
tiempo que perdieron esa función. Esto ha creado un vacío
que llenan líderes como Irene Sáez, Hugo Chávez, Salas
Römmer, etc
o también organizaciones como la Iglesia, Asociaciones
de Vecinos, las Fuerzas Armadas y medios de comunicación social;
vacío que señala en el ruedo Roberto Hernández Montoya.
Sin embargo, llámese partido o no, lo necesario para no perder el
sistema democrático es encontrar las organizaciones que intercedan
entre el nivel que 'ejecuta' y el que 'demanda acciones'.
E-mail: darias@ccs.internet.ve |
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