800-Sobre Vivir
El Parque Nacional Morrocoy, ubicado en la costa norte-centro-occidental
del Estado Falcón entre las poblaciones de Tucacas y Chichiriviche,
representa uno de los ambientes naturales de mayor belleza en Venezuela,
caracterizado por un ecosistema hermoso, pero delicado.
Este parque representa una fuente de esparcimiento para
la gente que busca los fines de semana y las vacaciones un lugar para disfrutar
y compartir con la naturaleza. Por sus aguas cristalinas y de poca profundidad
es un sitio ideal para practicar el buceo.
Vamonos pa´ Morrocoy
Normalmente el viaje para "los callos" es planificado
a última hora ("como buenos venezolanos"), los jueves o
el mismo viernes los grupos de amigos o familias, toman sus carros y se
van para "Tucacas" o "Chichiriviche", desde donde se
pueden tomar embarcaciones que los transportarán hasta los ansiados
callos. Llevan desde comida, carpas, cocinillas, cavas, hielo, hasta la
nunca faltante "botellita", sin olvidar el protector solar, las
caretas y chapaletas para bucear.
Después de dos días de sol y playa todos
terminan extasiados de tanta naturaleza y repuestos para empezar una nueva
semana de trabajo o estudio, exceptuando los que quedan "enratonados"
de tanto alcohol que consumieron. En fin no deja de ser una aventura ir
pa´ Morrocoy.
800 vivir
En vista de la afluencia de temporadistas hacia los callos,
el Instituto Nacional de Parques (Inparques) ideó, desde el mes de
Febrero del 97, una manera de controlar la pernocta en estos.
La línea de atención al usuario de Inparques
800-vivir (84847) permite reservar cupo para poder pernoctar en los callos,
para lo cual debe usted dejar todos sus datos personales, número
de personas y días que van a acampar y cancelar el monto de 1000
bolívares por persona por noche en una cuenta bancaria (Banco Industrial
de Venezuela, cuenta corriente N° 17-101170-3 o del Banco Unión
cuenta (FAL) N° 807801595-1).
La reservación debe hacerla con un mínimo
8 días hábiles de antelación (casi dos semanas) y confirmarla
48 horas antes. El día que usted valla, debe presentarse en la sede
de Imparques con el "voucher" del depósito y el número
de localizador (que se lo dieron cuando llamó al 800-vivir), allí
le darán un "Ticket de Pernocta" el cual deberá
mostrárselo (no dárselo) al Guardaparques del callo donde
dormirá.
Todo va bien y organizado hasta que se debe tomar "
el peñero" que lo llevará al lugar donde usted acampará,
pero esa historia, la relataremos a continuación...
800-sobre-vivir
Resulta que después de haber planificado su viaje
desde hace dos semanas, y haber pasado por las oficinas de Inparques en
Tucacas, le toca lidiar con los "choferes" de los botes que lo
llevan a las islas. Los callos donde se permite dormir son: Callo Sal (364
personas), Sombrero (688), Muerto (424) y Plaiclá (276). Hablemos
del viaje a sombrero que realizamos recientemente.
Desde Tucacas el bote cuesta 27 mil bolívares (leyó
bien), por 7 personas, la persona adicional son 4 mil bolívares más
(le recomendamos embarcar desde "Las Luisas" que queda pasando
Tucacas vía Chichiriviche, a 15 minutos hay una salida a la derecha
y debe recorrer otros 10 minutos, desde allí el bote cuesta 17 mil
y la persona adicional 2 mil).
Todo estaría bien si los "choferes" trabajaran
por el bien del parque, pero la realidad es otra. Lamentablemente, la mayoría
de ellos solo está pendiente del "sacarle" el dinero al
turista, hasta los tratan mal. Además el Puerto de Tucacas es un
asco y la responsabilidad la tienen ellos mismos ya que botan desperdicios,
latas y potes de aceite a la vista de todos.
Por si fuera poco, a ocho meses de haber implementado Inparques
su plan, callo Sombrero es un depósito de basura. En los alrededores
se encuentra todo tipo de desechos plásticos y hacia los matorrales
es impresionante la cantidad de basura y desperdicios que hay.
Esto sin mencionar que cuando buceamos en las "cristalinas"
aguas, resulta que ya no son tan cristalinas como antes, de hecho, la mejor
hora para entrar es en la mañana, ya que después de las 2
de la tarde, la playa se pone turbia y no se ve casi nada.
Además es obvio la degradación del ecosistema.
La fauna marina, que antes se podía observar abundante en la orilla,
apenas se ve ahora. Hay que nadar hacia lo profundo para ver los peces resguardados
tímidamente entre los casi muertos corales.
¿Cobrar es Cuidar?
Ciertamente la iniciativa y el esfuerzo de Inparques por
regular la pernocta en los callos del parque, debe aplaudirse, por algún
lado hay que empezar. Sin embargo el cuidado y mantenimiento de los callos
debe también acentuarse. Cuando preguntamos el por qué de
la suciedad de "Sombrero", nos respondieron "estabamos trabajando
tres semanas en cada callo para limpiarlos y que próximamente le
tocaría a él".
A ocho meses de implementar el plan, ya es hora de que
estuviera limpio uno de los callos más visitados del parque. Parece
que el "día mundial de las playas" (celebrado el sábado
20 de septiembre), cuyo lema es "playas para la vida" no pasó
por callo sombrero; y no creo que haya sido por falta de voluntarios.
Es necesario educar, no solo a los turistas que botan desperdicios,
sino también a los pescadores que trabajan transportándolos.
Ellos deben ser los primeros vigilantes del parque. Es deber de Inparques,
con respecto a los Parques nacionales, " (...) administrarlos, asegurar
la preservación de los ecosistemas y de garantizar al público
visitante un servicio adecuado de seguridad, estacionamientos, restaurantes
sanitarios...". Ya que se dio el primer paso, aunque sea "gatas"
hay que aprender a caminar y a conservar lo que por derecho nos pertenece
y nos enriquece como país, nuestros parques nacionales.
Más allá de la denuncia, por el dolor de
ver cada días más y más degradada y destruida la naturaleza,
es necesario tomar y hacer tomar conciencia de la importancia de cuidar
por encima de "cobrar". Si ir a Morrocoy se ha convertido en un
lujo (debido a sus precios, "nada solidarios"), entonces hay que
reinvertir el dinero que se está cobrando y educar paralelamente
a los pescadores de la región. De nada sirve cobrar, si no se logra
educar.
*Director de excursionismo del Centro de Conservación
y defensa Ambiental (CECODA) "Sabas Nieves", Parque Nacional El
Avila.
E-mail: migblanc@analitica.com |