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No patentamos material genÉtico:

U. Javeriana

La Universidad Javeriana se defiende y asegura que no ha hecho uso indebido de las muestras genéticas tomadas de comunidades indígenas colombianas.

La Universidad Javeriana tiene el más grande banco biológico del país. Allí hay muestras genéticas de casi todos los grupos étnicos colombianos.

Es el producto de un plan que data desde 1983. En ese año -cuenta Jaime Alvarado, decano académico de la facultad de Medicina- la entonces Unidad de Genética comenzó a acercarse a las minorías étnicas con el fin de estudiar su diversidad. Esta fase concluyó en 1989 con la creación del Instituto de Genética de la Javeriana y con la Expedición Humana, que continuó con el trabajo en las comunidades.

"Lo que se buscaba era el reconocimiento de la biodiversidad, entendida como la búsqueda de la confrontación de los diferentes grupos étnicos del país, pensando que ese reconocimiento sólo se podría realizar con la identificación científica y que eso ayudaría a que el país entendiera que múltiples pueblos conforman la nacionalidad y solamente cuando se reconociera esa identidad obtendrían reconocimiento", dice Alvarado, para quien el esfuerzo es meritorio toda vez que es anterior a la reforma constitucional que consagra el derecho de las minorías étnicas a tener su reconocimiento y a la concreción de esos derechos en la Constitución de 1991.

La segunda fase, la Gran Expedición Humana, surgió en los primeros años de la presente década y es el resultado de una necesidad planteada por la universidad de no limitarse a la simple clasificación del conocimiento genético sino integrar varias disciplinas como la sicología, sociología, arquitectura e ingeniería, para la conformación de un megaproyecto que culminó a la par de la celebración de los 500 años del Descubrimiento de América, en 1992.

Como producto de esas visitas a todos los grupos indígenas del país y a todas las minorías étnicas, surgió un gran volumen de información científica que se condensó en más de 40 libros bajo títulos como Terrenos de la Gran Expedición Humana y Colombia negra, discos compactos no comerciales que recogen música y lenguajes que pocos colombianos han tenido la oportunidad de escuchar y publicaciones de revistas científicas extranjeras.

Rechazo a críticas

Este proyecto enorgullece a la Javeriana. Por eso rechaza las críticas que se le hacen y las acusaciones de haberlo convertido en un caso de manejo antiético de material genético indígena.

El senador indígena Lorenzo Muelas ha pedido que las muestras de sangre que fueron tomadas de las comunidades indígenas, y que hacen parte del banco biológico de la Javeriana, sean devueltas a cada una de ellas. Muelas y otros dirigentes indígenas como Abadio Green, presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), sostienen que esas muestras fueron tomadas sin que las comunidades tuvieran pleno conocimiento de los alcances que tendrían los estudios que se realizarían con ellas. Aseguran, además, que algunas de esas muestras fueron enviadas al exterior para investigaciones en institutos extranjeros.

Esa petición se basa en el temor a la corriente que desde la década de los años 80 se está gestando en el mundo de patentar genes humanos con fines netamente comerciales, como el caso del patentamiento en 1995 de una línea celular no modificada, que había sido recogida por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NHI) en la comunidad Hagahai de Papúa, Nueva Guinea, en 1989.

Alvarado sostiene que la Javeriana, "en ningún momento ha exportado material biológico susceptible de ser decodificado o manipulado o patentado y que no hay la menor posibilidad de que se pueda haber utilizado en ninguna de las investigaciones".

El decano dice que la confusión radica en la presencia de trabajos publicados en cooperación con el NHI, donde se empleó suero procedente de las muestras de sangre realizadas en Colombia. "Como su nombre lo indica -agrega-, esta sustancia no lleva ningún material genético incorporado, pero esto se interpretó como si se hubieran enviado células o carga genética capaz de ser patentada".

Sin embargo, las comunidades indígenas representadas en la Onic y el senador Muelas siguen esperando la devolución de las muestras, que Alvarado prometió el 10 de octubre del año pasado.

Aunque en una primera instancia Alvarado se mostró de acuerdo con devolverlas, ahora sostiene que no lo hará bajo la amenaza y la sindicación de que la Javeriana está haciendo cosas antiéticas e ilegales. "Una vez las organizaciones indígenas acepten y compartan el resultado de la comisión independiente evaluadora que estuvo en la universidad a comienzos de este año -dice Alvarado-, entraríamos a sentarnos nuevamente a dialogar y si la mejor solución es devolverlas, lo haremos".

La comisión a la que se refiere se creó a partir de una petición que esa institución hizo a Colciencias para aclarar la situación generada. Esa comisión ad hoc estuvo conformada por autoridades científicas y académicas que incluyen representantes de la Academia Colombiana de Medicina, de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, del Instituto Nacional de Salud, del mismo Colciencias y de asesores del estado en este tema.

No va con los principios

Según Alvarado, los resultados arrojados por esta comisión indican que la Javeriana sabe donde está cada una de las muestras tomadas y todo el material biológico susceptible de ser patentado está en sus instalaciones.

"Yo le garantizo a Colombia que la Universidad Javeriana no ha utilizado, no utiliza y no utilizará una sola muestra ni de la Expedición Humana ni de ningún otro tipo de investigación para patentar, porque va en contra de nuestros principios cristianos y éticos", dice. También sostiene que las comunidades estudiadas fueron informadas de los alcances que tendrían esas muestras de sangre.

Por su parte, Muelas aseguró que desconfiaba de esa comisión, entre otras razones, porque Colciencias es la entidad que financia dichas investigaciones, lo cual, según él, limita la imparcialidad de sus resultados. Muelas dice que espera la conformación de otro grupo que cuente con la absoluta credibilidad de las comunidades indígenas.

Mientras tanto, Muelas insistirá en la petición de una moratoria hasta que existan normas claras sobre el acceso a los recursos genéticos, que él compara con la leyenda de Eldorado. "Los tesoros que no encontraron en su tiempo los españoles están ahora en manos de las multinacionales", dice.

Alvarado apoya esa moratoria como el primer paso hacia una legislación interna que deberá ser planteada en un gran diálogo que involucre a todos los sectores interesados para que se realice un sistema de regulación interna que impida el patentamiento de la vida.


El Tiempo de Bogotá, 13 al 19 de octubre de 1997.


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