Novedosa la "transversalidad'' en
la educación venezolana?
Laura C. de Gurfinkel
Entre los cambios que se introducirán en los planes
de estudio este año escolar, se ha presentado como algo novedoso
el enfoque de la distribución de los contenidos de algunas disciplinas
a través de varias áreas curriculares o "transversalidad''.
Se sabe que la disciplinaridad es la base más sencilla para organizar
el plan de estudio. A cada disciplina o asignatura se le asigna un puesto
en los diferentes grados para ser desarrollada en un tiempo determinado.
Sin embargo, la tendencia es a lograr la correlación de contenidos
y objetivos con los de la misma asignatura en los otros grados o con los
de las otras asignaturas en el mismo grado y esto último es lo que
ha dado lugar a la transversalidad en el enfoque curricular.
Uno de los problemas que se presenta en la elaboración
del plan de estudio o currículo con base en la disciplinaridad es
que ésta se recarga de muchas materias o asignaturas y aún
así muchas otras quedan fuera. Cuando se desea descongestionar un
plan de estudio y evitar la ausencia de aspectos importantes del conocimiento
o actitudinales de carácter transdisciplinario, se prefiere incorporar
temas u objetivos a través de varias o de todas las asignaturas del
plan de estudio y no como un curso independiente.
Se considera que las raíces de la preocupación
por la correlación curricular se puede encontrar en forma concreta
en el filósofo-pedagogo alemán Juan Federico Herbart (1776-1841),
quien defendía su importancia en todas las asignaturas en búsqueda
de la integración curricular y atribuía el fracaso de la educación
al aislamiento de los docentes de las diferentes asignaturas.
La Educación para el Trabajo, que fue incorporada
como una conquista en el ensayo de 1980, como área independiente
y se mantuvo durante la reorientación de la Educación Básica
de 1985, se distribuye ahora como eje transversal a través de las
seis áreas restantes. Así se reducen las áreas de siete
a seis y no de once a seis como se ha divulgado. En relación con
otros de los ejes transversales que se han identificado, como el desarrollo
del pensamiento lógico, de los valores y de la lengua, los cuales
son muy importantes, ya éstos se especificaban en la página
8 de los Planes de Estudio en el Modelo Normativo de la Educación
Básica de 1987, en el cual se establecía que: "A lo largo
del continuo curricular se fomentan valores y actitudes hacia la identidad
nacional, el trabajo individual, social y trascendental; la prevención
y conservación del ambiente; el goce estético, criticidad,
creativdad y espontaneidad; la competencia comunicativa y el hábito
de la lectura; el desarrollo del pensamiento lógico y una actitud
crítica, reflexiva y responsable; la exploración y orientación
vocacional''. Como puede notarse, ya se establecían "ejes transversales''
en los planes de 1987.
En los nuevos planes se hace notoria la ausencia de la
educación ambiental. Sobre ésta, específicamente, se
estableció, al describirla en la página 27 del folleto Educación
Ambiental, publicado en 1987, como parte de la serie de actualización
dirigida a los docentes que: "la Educación Ambiental no representa
un añadido a los programas, como si se tratara de una disciplina
aislada o una materia particular de estudio. Por lo contrario, constituye
una dimensión que debe ser integrada a los mismos. Es el resultado
de una reorientación y articulación de diversas disciplinas
y experiencias educativas, dirigidas a facilitar la percepción integral
del ambiente''.
En un primer análisis de lo publicado sobre la reforma
del plan de estudio de la Educación Básica que se implantará
durante este año escolar, se puede identificar, como cambios negativos:
que desaparece la Educación para el Trabajo como área independiente
y que pasa a ser tratada como uno de los "ejes transversales'', y que
de los ejes transversales, que existen en los programas vigentes desde 1985,
desaparecen la Educación Ambiental y la Educación Sexual.
Sería interesante que se aclarara cuáles han sido los criterios
para estas decisiones.
El Nacional on-line, 16 de octubre
de 1997
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