La superioridad de la información
en las fronteras
Manuel Díaz Ugueto
A lo largo de la historia de las naciones la obtención
de información, su empleo, así como su protección y
seguridad son factores críticos en el control estratégico
y en la inteligencia para las decisiones importantes de la conducción
de la política internacional y la defensa nacional. El problema hoy
día es mantener la eficiencia de los sistemas de información,
frente al reto de los avances tecnológicos.
En los países en vías de desarrollo como
Venezuela la clase dirigente es no pocas veces pesimista sobre nuestra capacidad
de superar la brecha en materia de ciencia y tecnología con los países
industrializados. Esta manera de pensar desdeña como inalcanzable
cualquier propuesta de avance técnico más acelerado, particularmente
los que hacen referencia a los sistemas de alta tecnología para las
operaciones militares.
Para dos países con estructuras características
similares, la nueva teoría económica predice que el país
más pobre crecerá más rápido que el más
rico. En la jerga económica, el país más pobre tiende
a converger hacia el más rico. En general los países más
pobres les falta la tecnología, la gerencia y la acumulación
de capital per cápita que se encuentra en los más ricos. La
teoría predice que el país más pobre será capaz
de ponerse al día en estas áreas más rápidamente
que lo que le toma al país más rico hacer nuevos progresos
en esos mismos camposó. Esto acontece en muchas áreas, por
ejemplo, entre algunas tecnologías que se desarrollan en Estados
Unidos y que los venezolanos podemos adquirir y operar tan eficientemente
como lo hacen los norteamericanos, enriqueciendo y progresando nuestra cultura
técnica.
En lo que hoy día se diferencia del pasado la información
es en el incremento exponencial de su acceso y los avances en la velocidad
y precisión con que es captada, prioritizada y transferida, por efecto
de los progresos de la tecnologíaú.
Si las Fuerzas Armadas de Venezuela para preservar nuestra
integridad y soberanía quieren mantener ventaja sobre las fuerzas
irregulares que amenazan nuestras fronteras y que hasta llegan a incursionar
en el suelo patrio, una de sus metas más importantes es lograr superioridad
en la información.
Empero, la superioridad en la información será
siempre necesaria, tanto en la acción ofensiva como en la defensiva.
En la ofensiva la información propia deberá ser capaz de degradar
o saber explotar o aprovechar la obtención y el uso de información
por el adversario. Incluye en este caso los métodos tradicionales
de atacar y destruir la capacidad del enemigo de mantener el control y la
comunicación, tanto como los métodos no tradicionales de intrusión
electrónica dentro de una red de información y control con
el propósito de convencer, disuadir o confundir al enemigo. Estas
acciones ofensivas son modernamente realizables aún en los ambientes
o 'terrenos' más accidentados y dificultosos de la geografía,
utilizando equipos especializados cuya tecnología interna puede aparentemente
ser muy complicada, pero cuya operación es sencilla, puesta en manos
del soldado entrenado. Nuestras autoridades militares conocen perfectamente
que los esfuerzos para alcanzar y mantener la superioridad en la información
serán siempre una invitación al adversario real o potencial
de tratar de contrarrestar la eficacia de nuestros sistemas. En este caso
se impone la adopción de medida u operaciones defensivas, para proteger
la habilidad de nuestras Fuerzas Armadas de realizar sus acciones de inteligencia
y contrainteligencia, lo cual significa operaciones tradicionales de seguridad
y criptografía y las no tradicionales que incluyen modernamente los
métodos de protección antivirus y de seguridad en la transmisión
de datos.
El equipamiento de nuestras fuerzas militares para la comunicación
y la información electrónica es tan indispensable como el
de sistemas de armas y la capacidad de transporte en los diversos medios,
el apoyo aéreo de combate y de servicios, que es imprescindible,
la capacidad de evacuación de bajas, y otros fectores harto conocidos
de nuestros profesionales de las armas, pero así como todos estos
recursos son necesarios para defender nuestra integridad territorial y soberanía
nacional, sin el apoyo leal de los gobiernos regionales y locales, de la
sociedad civil y sus líderes, de los formadores de la opinión
pública y los medios de comunicación social, y el de la población,
las ventajas tecnológicas más avanzadas se verían socavadas,
frente al enemigo, por las desventajas con que una baja moral puede afectar
a nuestros combatientes.
Se hace imprescindible entonces asegurar más y mejor
estos apoyos, porque si el ambiente hostil para nuestras Fuerzas comienza
en nuestro propio territorio y entre sus propios pobladores, la información
para el éxito de las operaciones queda neutralizada antes de poder
ni siquera reaccionar frente al adversario.
El Universal digital, 15 de
octubre de 1997
Jeffrey Sachs. 'Competitividad de las naciones,
porque cuentan las buenas políticas públicas'. Harvard Institute
of International Development, 1996. Chairman of the Joint Chief of Staff.
Joint Vision, 5126, Joint Staff, Pentagon, Washington, D.C. USA, 1997 (vía
Internet). |