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Cada noche el joven pescador salía al mar y lanzaba sus redes al agua, y una noche, la red estaba tan pesada que apenas podía hacerla subió al bote. Contenía una sirenita que reposaba profundamente dormida. - Sirenita, sirenita, te amo. Tómame por esposo, porque te amo. Pero la sirenita movió su cabeza - Tienes alma humana - respondió - Si te deshicieras de tu alma, podría amarte yo. Y el joven pescador se dijo: - ¿ De qué me sirve mi alma ? No puedo verla. No puedo tocarla. No la conozco. La echaré lejos de mi y viviré contento. - Pero ¿cómo me desprenderé de mi alma ? - preguntó el joven pescador. Temprano, a la mañana siguiente, el joven pescador fue a casa del sacerdote y clamo tres veces a la puerta. - Padre, amo a una hija del mar, y mi alma me impide cumplir mis deseos. Dígame qué debo hacer para despojarme de mi alma, porque en verdad , no la necesito. El sacerdote se golpeó el pecho, y respondió: - El alma es la parte más noble del hombre, y nos ha sido dada por Dios para que usemos de ella noblemente. No hay nada más preciado que el alma humana. Vale más que todo el oro del mundo. Así pues hijo mío, no pienses más en ello, pues es pecado y no puede perdonarse.
El pescador bajó a la plaza del mercado, y caminaba despacio, con la cabeza baja. Cuando los mercaderes la vieron venir comenzaron a murmurar entre sí. - ¿ Qué vendes? - Te vendo mi alma - respondió. pero los mercaderes se rieron de el y dijeron: - ¿ De qué nos sirve un alma humana ?. No vale ni una moneda de plata. `` ¡Cosa extraña! El sacerdote me dice que el alma vale por todo el oro del mundo, y los mercaderes dicen que no vale una moneda de plata". Salió del mercado, y bajó a orillas del mar para reflexionar sobre lo que debía hacer. A mediodía recordó que uno de sus compañeros, le había hablado de una joven bruja. - ¿Qué necesitas? ¿qué necesitas? dime lo que deseas y te lo daré , y me pagaras su precio, buen mozo, me pagarás su precio.- Quiero deshacerme de mi alma - Contestó el joven pescador . - lo que los hombres llaman la sombra del cuerpo no es la sombra del cuerpo: es el cuerpo del alma. Ponte de pie en la playa de espalda a la luna, y corta alrededor de tus pies tu sombra, y ordena a tu alma, que te abandone y así lo hará. Ante él yacía su sombra, que era el cuerpo de su alma , y detrás de él pendía la luna en el aire color de miel. Y el alma dijo: - Si realmente tienes que expulsarme de ti, no me dejes ir sin corazón y lo llevaré conmigo . - ¿con qué podría amar a mi amor si te diese mi corazón ? - exclamó. el joven pescador tomando el cuchillo de mango de víbora verde cortó su sombra alrededor de sus pies. - Vete - dijo - y que no vuelva a verte más . - Una vez al año volveré a este lugar y te llamaré - dijo el alma. Puede ser que me necesites. - En fin, que sea como quieras. |