
Pasados dos años , el alma volvió
a la orilla del mar y llamó al joven pescador, y él emergió
de las aguas y preguntó:
- ¿ Por qué me llamas?
El alma respondió : tengo el anillo
de la riqueza escondido. Está apenas a un día de aquí
y espera tu llegada. Pero cuando el alma terminó su relato , el joven
pescador lanzó una carcajada.
- El amor es mejor que la riqueza- dijo; -
la sirenita me ama.

Al cumplirse el tercer año, el alma
volvió a la orilla del mar y llamó al joven pescador. El alma
dijo: - En una ciudad que conozco hay una posada junto a un río.
Una muchacha, con el rostro velado, entró corriendo y comenzó
a bailar ante nosotros. Su cara estaba cubierta con velo de gasa, pero sus
pies estaban desnudos. Desnudos estaban sus pies, moviéndose sobre
la alfombra como palomas blancas. Jamás he visto nada maravilloso,
y la ciudad, en que baila está solo a un día de aquí.
Cuando el joven pescador oyó las palabras
de su alma, recordó que la sirenita no tenía pies y no podía
bailar. Se apoderó de él un gran deseo, y se dijo: `` No es
sino un día de camino, y puedo regresar a unirme con mi amor".

El alma dio un gran grito de alegría
y corrió hacia él , penetro en él, y el joven pescador
vio como se formaba, sobre la arena, aquella sombra del cuerpo, que es el
cuerpo del alma. - Eres mala y me has hecho olvidar a mi amor, y me has
traído con tentaciones y has guiado a mis pies al camino del pecado.

Su alma contestó:- No; has olvidado
que cuando me lanzaste al mundo no me diste corazón. Se puso de pie
a la luna, con el cuchillo de piel de víbora verde trató de
cortar al rededor de sus pies esa sombra del cuerpo que es el cuerpo del
alma. Pero su alma permaneció allí y no obedeció su
mandato, sino que le dijo:
El Hechizo que te dijo la bruja ya no te sirve.
Sólo una vez en su vida puede el hombre separarse de su alma, y el
que la recibe de nuevo, tiene que retenerla para siempre: ese es su castigo
y su premio.

El joven pescador no contestó a su
alma: Cerró sus labios con el sello de silencio y atando sus manos
con cuerda fuerte , emprendió su retorno al lugar solía cantar
su amor.

Transcurridos dos años, el alma habló
al joven pescador en la noche: - ¡ Mira! Te he tentado con el mal
y ahora con el bien, y tu amor es más fuerte que yo. Ya no te pondré
más tentaciones , te ruego me dejes entrar en tu corazón,
que seamos uno tu y yo , como antes. - Entra - dijo el joven pescador,-
porque bien creo que en los días , que anduviste sola por el mundo
habrás sufrido mucho.

Al pronunciar estas palabras, del mar surgió
un clamor de duelo, como el gesto que oyen los hombres cuando muere uno
de los hijos del mar.

El joven pescador dio un salto y corrió
hacia la playa. Blanca era como la espuma y flotaba sobre las olas como
una flor. Y la resaca la arrancó de las olas, y la espuma la arrancó
de la resaca, y la playa la recibió; y a sus pies, vio tendido, el
cuerpo de la sirenita muerta, yacía a sus pies. Llorando profundamente
conmovido de dolor, se arrojó al suelo junto a ella . Y el mar cubrió
al joven pescador con sus olas.
|