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Un punto de vista sobre la educación de médicos, magisters y doctores.

Aldo González Serva(*)

[Algunos años atrás, analicé brevemente el sistema médico de grado y de postgrado en Venezuela y en los Estados Unidos. Siendo la fuente original de este pequeño ensayo una de difícil acceso(1) y no habiendo cambiado en nada las premisas o la conclusión de su estudio, he decidido tanto editarlo para su mas fácil lectura digital como someterlo a una audiencia mas amplia en las páginas de esta revista. La motivación de la idea persiste: en Venezuela no se entiende con facilidad el valor relativo de los títulos arriba mencionados. El consecuente resultado es que Magister y Doctor en Venezuela son grados inflados mas allá de su valor en los Estados Unidos, equivalencia mal concebida que desdice del valor intrínseco de ser un licenciado o un médico-cirujano de una universidad venezolana. Estas disparidades sugieren confusión que trae pérdidas para Venezuela, tanto en la mayor duración de las carreras en centros nacionales, como en la devaluación de nuestros grados universitarios cuando se comparan con los de los EE.UU. y en la disparidad inconsciente a que se somete un profesional venezolano que va a seguir estudios avanzados a ese país. Quizás estamos a tiempo de recapitular sobre estas materias, antes que llegue el día que un ‘doctor’ venezolano sea una persona que requiere 10 años mas de estudios que su equivalente norteamericano. Lo que sigue es una versión casi fiel pero mas diagramada y subtitulada que el manuscrito original.]

Diferencias Entre los Grados de los EE.UU. y de Venezuela

Por muchos años me he planteado las diferencias entre nuestros estudios superiores y los correspondientes a otros países, particularmente Estados Unidos , con el fin de entender una serie de interrogantes que me preocupan:

¿Cómo se confrontan los términos bachillerato, bachiller, universidad, pregrado, postgrado, licenciado, maestro y doctor, con aquellos otros de high school, college, bachelor, graduate school, Medical Doctor (M.D.), Master y Ph.D.?

¿Son similares nuestros Magister Scientiarum y Doctores, con los títulos de semejante deletreo en los Estados Unidos y en muchos otros países?

Punto de Partida de Este Estudio

En los pasados años, y con motivo de mi propio viaje de especialización a ese país, entre 1973 y 1977, traté de indagar y entender el sistema educativo estadounidense a medida que lo vivía y asimilaba de primera mano.

El punto de partida de mi creciente comprensión fue mi curiosidad en conocer la razón por la cual un Médico-Cirujano venezolano, entrenado durante seis años, era aceptado en internados y residencias de postgrado, en condiciones similares a un médico norteamericano, quien había requerido de ocho años de estudios a partir de la finalización de su ‘high school’.

¿Se trataba de una gran concentración y asimilación de conocimientos médicos por parte de los estudiantes venezolanos, o era que la educación norteña se expandía y prolongaba innecesariamente? ¿O era otra la razón?

Paridad entre Médicos Venezolanos y Norteamericanos: La Piedra de Rosetta de los Estudios Médicos de los EE.UU. y Venezuela

Lo cierto es que, a pesar de nuestras aparentes diferencias en esfuerzo personal y educativo para la obtención de un título, en los EE UU se aceptaba que los médicos venezolanos, entre otros, habíamos cumplido y marcado un hito, el de haber conquistado el arquetipo universal de "curador", y por lo tanto, teníamos paridad académica con sus Medical Doctors (M.D.).

Esta equivalencia relativamente simplista, solamente documentada por la aprobación de un examen general de ocho horas conducido por el Educational Council for Foreign Medical Graduates (E.C.F.M.G.), hacía posible para un médico venezolano, aspirar a un cargo remunerado de Interno o Residente, en competencia con un M.D. local y en igualdad de privilegios con un graduado norteamericano.

Después de reconocer este hecho aparentemente obvio, me propuse disecar nuestros sistemas educativos y evocar paralelamente los pasos necesarios en ambos países para obtener el título de Médico.

Carrera Médica en los EE.UU.

Al poco tiempo de indagación, percibí mi desconocimiento que en los EE.UU. la carrera médica propiamente dicha consta de 4 años de estudios, pero que requiere un período previo e ineludible de 4 años de ‘College’.

El College

Estos dos períodos divisibles pueden ocurrir en diferentes instituciones y ciudades, pero siempre el ‘College’ debe estar orientado hacia materias premédicas, general y predominantemente biológicas y físico-químicas. Al final de ese primer caso, un estudiante obtiene el título de ‘bachellor’ que en caso de preceder a la escuela médica, constituye un Pregrado. Luego, estos estudiantes optan por su entrada en la escuela médica (Medical School) de la misma, o más frecuentemente, de otra localidad.

La Escuela de Medicina

La entrada a la escuela médica es altamente competitiva y no está garantizada sólo por el hecho de haber concluido el College. Se necesita de un historial de excelente rendimiento académico del aspirante durante esos estudios previos.

Ya entendido el hecho de una carrera médica propiamente dicha en E.E.U.U. más "corta" que en Venezuela, me pregunté por qué entonces nuestra carrera es más "larga" y por qué no es antecedida por un equivalente de ‘College’.

El ‘College’ está Sumergido en los Estudios de Bachillerato Tardío y de Universidad Temprana en Venezuela

En mi auxilio vinieron dos fenómenos vividos en mi propia formación: mi título de Bachiller en Ciencias y los dos primeros años preclínicos de mi carrera médica.

¿Podría ser que el equivalente de ‘college’ estuviese latente en los dos últimos años de nuestra educación "media" y en los dos primeros años de nuestra carrera médica? Curiosamente mi bachillerato (1960-1965) estaba dividido en 1° y 2° ciclos, este último culminado con un título de Bachiller, de consecución más corta y de definición más vaga que el Bachelor norteamericano, de cuatro años de duración y más enfocado hacia la carrera universitaria específica a la cual precede. Sin embargo, es indudable la similitud de intenciones en ambos sistemas.

En cuanto a los dos primeros años de escuela médica, a lo menos en el programa que me tocó cumplir (1965-1967), todos conocemos su énfasis en materias básicas, que aun cuando no son las mismas que se estudian en un ‘college’ premédico, cumplen un rol parecido: templar al estudiante venezolano en la metodología biomédica y probar su capacidad y resistencia antes de su participación en las nobles tareas clínicas.

Igualdad de Escolaridad entre un Médico Venezolano y uno Norteamericano

Con este enfoque, me fue más claro entender que los médicos venezolanos y norteamericanos obtenían sus títulos después de cumplir el mismo tiempo de estudios: dos años de preuniversitario y seis de escuela médica en Venezuela, en comparación de cuatro años de ‘college’ y cuatro de ‘Medical School’ en los E.E.U.U.

En resumen, mi impresión es que el ‘college’ estaba absorbido en nuestro esquema aparentemente no fraccionado, y que el final de nuestro bachillerato no se correspondía con el final de ‘high school’ norteamericano, por lo que éste último apenas equivale a la finalización de nuestro tercer año de educación "media".

Traducción Cultural de Títulos: Lo Que Vale No es la Duración del Curso Sino su Producto

Fue por estas razones, y a través del valor universal del médico y del uso del grado de "Médico Cirujano" venezolano como instrumento de intercambio, que comprendí lo que intuitivamente entendían los necesitados empleadores de médicos propios o ajenos en los E.E.U.U.

Que no importan las divisiones o segmentos educativos (y su duración) que preceden a un producto final (Grado), sino el rol y las habilidades del portador de ese Grado, y en el caso del Médico, ese papel se conoce y se conocerá siempre en cualquier latitud: diagnosticar y tratar a las enfermedades y a los enfermos.

La Institución del College

Con este primer grupo de conclusiones, se me plantearon interrogantes adicionales alrededor de la institución norteamericana del ‘College’.

En la tradición de este país, se ha enfatizado el ‘College’ como un desideratum. Su culminación es tremendamente ambicionada por los ciudadanos norteños. En sí mismo, es el derrotero educativo, ya que el título que confiere, ‘Bachelor’, provee al individuo de una vida respetable y de suficientes méritos para el desempeño de trabajos independientes.

Su objetivo es el de formar una clase media intelectual, cultural y social con oportunidades intermedias (a lo menos) de desempeño en su sociedad .

Un ‘College’ es un sistema de educación liberal que prepara a un individuo en un área amplia del conocimiento, tanto para el que ha decidido detener temporal o definitivamente su educación formal (sistema terminal) como para el que desea continuar sus estudios propiamente universitarios (sistema de sub-grado o pregrado).

Si el ‘College’ es cursado, como frecuentemente lo es, con la finalidad de proseguir estudios superiores, el pensum debe ser reforzado con materias básicas afines a la eventual carrera a ser seguida por los candidatos mejor calificados.

Hasta este nivel de ‘Bachelor’, sin embargo, una persona está calificada para servir en innumerables posiciones de trabajo, incluida la docencia, en caso de no continuar sus estudios.

Incluso, los estudios parciales de un programa de College pueden preceder a carreras más cortas, de carácter técnico, que en el campo médico incluyen ciertos niveles de enfermería especializada y los ‘physician's assistants’ (incluyendo los ‘Pathologist's assistants’).

La Escuela Graduada

Después del ‘College’, sólo un porcentaje de sujetos aspirará, por la vía de la dura competencia, a ingresar en una Escuela Graduada. Su duración máxima es de cuatro años, y en el caso de Medicina y de Leyes se les llama ‘Medical School’ y ‘Law School’. Los títulos que estos dos tipos de Escuela Graduada confieren son ‘M.D.’ (Medical Doctor) y ‘Doctor in Law’ (Lawyer).

Para otras ramas del conocimiento, la escuela graduada mantiene ese nombre, y en ella se estudian profesiones variadas como Biología, Matemáticas, Física, Historia, Psicología, etc. Su duración varía entre dos y cuatro años, y de acuerdo con el programa proseguido por el estudiante graduado (‘Graduate student’), se obtiene un título de Master o de Ph.D. Estos títulos son conferidos como grados y no como postgrados, aun en presencia de la especialización estrecha y profunda que implica cada uno de ellos.

Un Ph.D. es considerado un Doctor en el área en la que se ha preparado intensamente y en la cual debería estar capacitado para producir innovaciones o descubrimientos originales, mediante su dominio del diseño y de la conducción de experimentación e investigación.

Como puede observarse hasta ahora, un Médico y un Ph.D. han invertido igual tiempo educacional y por tanto portan títulos equivalentes.

La Experiencia Post-Graduada

Después de su logro, un individuo puede conseguir un postgrado o ‘Postdoctoral Fellowship’, el cual en Medicina implica una de sus tantas especialidades, y en el área de los Ph.D. biomédicos, la especialización por dos o tres años en la misma u otra rama de experiencia con la cual haya o no estado relacionado.

Las especialidades médicas se aprenden mediante una residencia hospitalaria, afiliada o no a una escuela de Medicina. Las especialidades para un Ph.D. se aprenden en una institución prestigiosa, asociada o no con una universidad. A pesar de la frecuente afiliación de residencias y experiencias postdoctorales a universidades, estas últimas no confieren un título formal de Postgrado, sino que avalan dichos estudios-prácticas.

En el caso de los médicos, el hospital responsable de su entrenamiento, emite una declaración del tipo de residencia y de su duración.

La Certificación de Especialistas

Los médicos, entonces, solicitan su reconocimiento de los Consejos Nacionales de su especialidad, quienes los certifican como tales especialistas después de concluir varios requisitos, el último de los cuales es un examen teórico-práctico exhaustivo. Estos Consejos Nacionales de cada especialidad (American Board of .... ) no confieren títulos, ya que no son ni están interesados en ser Universidades. Solo certifican eficiencia y calificación en las áreas que les competen. Son organismos suprauniversitarios sin responsabilidad directa en la marcha de las diversas residencias de post-grado, pero que sin embargo, orientan en nombre de su subgremio particular, el curso de las especialidades respectivas.

En el caso de los Ph.D., la institución matriz también emite una declaración del tipo de ‘Postdoctoral Fellowship’ y de su duración.

El Ph.D. como Grado Exclusivo o Hasta Paralelo, Raramente como Nueva Carrera, Nunca como Especialidad

Un hecho muy importante en la medicina norteamericana es la posibilidad de que un mismo estudiante graduado curse la carrera médica y una carrera experimental (programa M.D.-Ph.D.). Este tipo de experiencia reafirma la validez de que el Ph.D. es un estudio graduado y no uno Postgraduado.

Conclusiones

En conclusión, y en referencia a las interrogantes planteadas en el comienzo de este análisis, varios hechos pueden ser dichos:

1. Un título de ‘Bachelor in Sciences’ de E.E.U.U. (pregrado), no es similar ni al ‘Bachiller en Ciencias’ ni a ningún otro en Venezuela, y más bien estaría localizado cercano al punto medio de una carrera universitaria venezolana.

2. Los llamados estudios de ‘pregrado’ venezolanos coinciden aproximadamente con los de una escuela graduada norteamericana. Esto no significa que estén diseñados iguales, ni que ambos propongan el mismo tipo de profesional. Debe notarse que en Venezuela se habla de pregrado y de postgrado, sin que se le asigne corporeidad a los estudios de grado.

3. Un titulo de licenciado en Venezuela, incluido el de Médico Cirujano, corresponde académicamente a los títulos norteamericanos de Master, Ph.D. y Medical Doctor (M.D.).

4. Los títulos de Magister Scientiarum y de Doctor son de postgrado en Venezuela, mientras que los títulos equivalentes en E.E.U.U. corresponden a grados. En dicho país, no se confieren títulos formales de postgrado.

Consecuencias

Esta exploración comparativa de nuestros estudios universitarios ha sido presentada sucintamente, pero la información provista debe merecer por parte de este autor y de sus lectores, la continuación de su estudio.

Es fácil prever que la política de tercero y cuarto niveles de nuestra Universidad Central de Venezuela, puede ser mejor entendida y corregida, si a través de estas líneas se comprende que nuestra formación de investigadores es más prolongada, penosa y de dedicación más tardía que en muchas Universidades del mundo.

Notas:
1) González Serva, Aldo. Un punto de vista sobre la educación de médicos, magister y doctores. X Congreso Venezolano de Ciencias Médicas. Memoria, Vol. 2. Caracas, Venezuela. 1983.


(*)Doctor, especialista en Dermatopatología, Profesor Asistente de Dermatología, Universidad de Tufts, y de Patología, Universidad de Boston. Lector en Patología, Universidad de Harvard Boston, Massachusetts, USA
E-mail: aldo@pathsrv.com

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